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martes, 6 de marzo de 2012

Argentinas arias de Garzón



    
   Reciente aún el Goya, una lluvia de Premios sigue precipitándose sobre Garzón, que ve engordar así más y más las desbordadas costuras que revisten su símbolo. Ya lo era, pero, paradójicamente, tras la condena del Supremo, como el mismo Crucificado, más aun se adensa su naturaleza esencialmente mitológica: mucho más que un simple hombre es ÉL la Justicia Universal con patas. Así, boquiabiertos contemplamos la estela incesante y prodigiosa de su brillo.
   
    Terminó el Congreso de los socialistas madrileños con un vibrante mensaje de apoyo… a Garzón, claro. Otorgáronle también en Valladolid el Premio Dignidad y Coraje. A ninguno de los dos actos pudo Él asistir, por hallarse il divo en triunfal gira por la Argentina, donde la impar Cristina Fernández de Kirchner, con algo de trágica mezzosoprano en los aires que la envuelven,  lo declaró “Visitante ilustre”, lo procuró un nuevo estipendio como Asesor de la comisión parlamentaria de Derechos Humanos, a lo que hemos de sumar el ciclo de conferencias, como otros tantos nuevos recitales, que pudo luego el Superjuez apalabrar.
    
   Recordaba, sí, la escena la estampa de una Ópera grandiosa y melodramática a más no poder cuando en presencia del Congreso, a modo éste del mismo Coro de los nibelungos, la Kirchner, viuda de Kirchner, inflamada por la emoción hasta en los labios, dirigiéndose al principal palco que el Superjuez ocupaba, como si desgarrada del todo cantara, así le habló: “Nos honra con su visita… Pareciera que su juzgamiento por haber intentado desvelar la tragedia del Franquismo es una afrenta para la Justicia Universal”.
     
    Apuntaron las cámaras entonces hacia el palco señorial, donde il divo, sin duda arrebatado también por la emoción, a punto pareció también de arrancarse a entonar un aria, pues trazas de potente barítono no le faltan, mas debió recordar Él entonces que no es la Voz el fuerte suyo, por lo que, muy complacido, contentóse con cerrar los ojos y cruzar las manos sobre el pecho en dirección a la Kirchner, simulando así el abrazo en la distancia, como las grandes estrellas de Hollywood, como mil veces le habremos visto hacerlo al divino Pavarotti, más otras tantas majestuosas reverencias de agradecimiento que el Superjuez allí prodigó. 
     
   Y sin embargo fue en el acto de Valladolid donde más aún se aquilató, y hasta la saturación, la densidad simbólica que como titánico Superhéroe Garzón pretende. Como fuera que no pudiera él asistir en persona a la recepción sobre sí del “carisma” que todo Premio comporta, envió a la niña de sus ojos, María Garzón, que ya es de los nuestros también, para que una carta en su nombre allí leyera.
    Presentaba Garzón en su carta con toda seriedad procedimental a su hija como “mi mejor embajadora”, y pronto se comprende que, quien en esos términos a su hija se refiere, poco menos que un soberano  se considera. Agradecía luego la distinción el Superjuez, para a continuación dejar bien escrito y sucinto el definitivo impulso que a él le mueve:
     “Continuaré hasta acabar con las lacras que destruyen al ser humano”
    Categórico imperativo universal, desde luego, éste que Él mismo se marca, descomunal tarea que a todas luces excede la humana medida para indicarnos que, en efecto, ante un Mesías nos encontramos. Cómo no iba entonces a apostillar María Garzón de su propia cosecha que “mi padre es un hombre bueno, idealista y sobre todo trabajador”. Machado, Gandhi y Stajánov, tres en uno, que todos los excesos de la Virtud, sin mácula de Kissinger, de Botín y de Mr X alguno, en el Superjuez se amontonan. Y puede que también entonces sobre el salón de  Valladolid el espectro bonaerense de Garzón con las manos entrecruzadas sobre el pecho por un momento a todos se les apareciera.   

lunes, 5 de marzo de 2012

Rubalcaba, Esperanza Aguirre, Taxi Driver




   El capitoste de la UGT, consejero de Bankia, dijo de ella que era “la reliquia cañí del tardofranquismo”. Vale. Supimos luego que Alberto Ordóñez, the Artist de la extrema izquierda a quien el PSOE de Valencia invitó y ovacionó en las Cortes, había escrito en su feisbuk que Esperanza Aguirre “debería mirar SIEMPRE debajo del coche al salir de su casa”. Okey. Anotamos aquí cierta analogía en The Artist con el furor homicida del IRA a propósito de Margaret Thatcher, reflejado en la “poética” nota que le hizo llegar tras el atentado en el que intentó liquidarla y que costó cinco muertes y treinta heridos (ver post mío del 1-3-12).Luego, los extremistas volvieron a cercar la sede madrileña del PP, contra la que lanzaron bolas de acero, rompiendo los cristales del despacho de Esperanza Aguirre. Dabuten.
    
   En éstas le llega la pelota al secretario general del PSOE, Maese Rubalcaba. ¿Alguna disculpa, alguna alusión negativa al motivo filoetarra del imaginario de Ordóñez acerca de Aguirre, tan omnipresente su rechazo en la Opinión Pública? Al contrario, le place ahora a Rubalcaba abundar en metáforas bovinas y en juntar ovejas y parejas por bandos bien señalados. Y Aguirre es para él, ex-ministro de Interior, claro, la “Thatcher española”.
    
   “Lo que hace falta en Madrid es que llueva a cántaros… para BARRER a la derecha española,…hay que barrer el thatcherismo cañí de las Vistillas” bramó Rubalcaba en el Congreso del PSM. Diríase que es así como Maese Rubalcaba, profesoral siempre, moderniza al Señor de la UGT: cañí, de acuerdo, pero donde ponía el otro tardofranquismo pone él thatcherismo, coincidiendo y reiterando, una vez más, eso sí, en la obsesiva figura de la persona en que concentran los izquierdistas los denuestos.
    Al día siguiente, y no era la primera vez, de nuevo un energúmeno violento aporreaba e incomodaba las puertas del domicilio de Aguirre. Que se entienda bien: no se sugiere ninguna relación entre ambos hechos, pero sí el que, en atención a estas circunstancias, debería el secretario general del PSOE y ex –ministro de Interior condenar esos hechos y deslindar con claridad los ámbitos de la rivalidad.
     
   Cuando le escuché a Rubalcaba la parrafada de la lluvia y de la barrida, y la extrema acritud que en la misma él ponía, -que se le ve últimamente al Maese algo revuelto de gestos, diríamos- me recordó el desgarrador soliloquio del desquiciado protagonista de Taxi Driver:
   “Algún día llegará una verdadera lluvia que limpiará las calles de esta escoria”.
   Pero era esto sólo mi calenturienta imaginación cinera, ya tú sabes, lector mío. Cualquier parecido con la realidad, como sabemos,  puritita coincidencia.
        
      

domingo, 4 de marzo de 2012

¿Son los blogs para el Invierno?


    
   Deberían serlo, pues la escenografía áspera que en las calles compone el General Invierno, la afilada bayoneta de su despliegue, los punitivos alfilerazos de su fría lanza, esa gélida constelación de carámbanos y estalactitas que dejan las heladas nocturnas,  habrían de ser los mejores aliados de los blogueros para expulsar a las gentes de las aceras y de los caminos y convocarles en torno al discreto calorcito de un blog, de su lumbre de palabras reparadoras, que a poco diestro que el bloguero sea, se despliega ante el lector como una de esas estufas luminiscentes frente a las que extendemos las manos ateridas al volver a casa. 
    
   ¿Qué virguera escritura puede competir con una mañana o una tarde luminosas? En los países de climas templados, los escribanos, que a la postre no dejan de trabajar con abstracciones, porfían en penosa desventaja contra los elementos suntuosos de la Naturaleza, que sin pedir permiso invaden a las personas por los ojos: el sol en su fulgor, los cielos azules y descomunales, la explosión de las flores, el paisaje inacabable de los campos, la caricia de una brisa en el rostro. ¿Cómo con sólo signos competir con todo esa magnificencia? Sólo es posible cierta devoción a la Palabra cuando los propios elementos naturales, desatados e incordiantes, obligan a las personas a guarecerse bajo un techo y a buscar luego dentro algún pálido sucedáneo de lo que afuera se agita.
   
   De manera que el bloguero, pálido sucedáneo a su vez del Escritor, observa a las multitudes, apresuradas por volver a casa cuando arriba la antipática estación del Frío, disgustadas contra las inclemencias del Tiempo, quejumbrosas y maledicentes por las bajas temperaturas, e íntimamente se regocija: claro, mamones, eso es, encerraos de una santa vez en vuestras casas y poneos a leer mi blog, que veréis allí lo que es bueno. Y  puede que incluso alce el bloguero la vista hacia los hoscos cielos, por lo bajini implorándoles, eso es, oh, cielos, más frío, más frío, chicos, es el blog, queridos míos.
     
   Sucede que este año apenas se abre paso el Invierno en los madriles, no tiene ímpetu su tropa, diríase que de liberadas huestes compuesta. No se olvida ese puñetero mariscal del Sol enemigo en comparecer cada mañana, pavoneándose con sus charreteras brillantosas sobre el listón de los dominios del frío, que  hasta la Crisis económica, siendo pavorosa, lo parece menos,  y así no hay manera, y somos muchos los blogueros  que andamos medio depres, lánguidos y  ausentes como románticos vates, oh, botarates,  jurando en arameo por una nevada que recluya a todo Cristo en su casa y así alguien de una santa vez nos lea, y eso.   

sábado, 3 de marzo de 2012

China, famélica legión, multimillonario Pulitburó


    
   Hemos conocido esta semana por la prensa unos asombrosos ecos chinos: la plutocracia comunista que dicta la vida en China amasa y acumula sobre las augustas personas que la conforman una fortuna más que escalofriante. El patrimonio neto de los 70 delegados más ricos de la Asamblea Popular China alcanza 66.700 millones de euros. Están entre los hombres más ricos de China, claro, que además ven acrecentarse sus riquezas en el contexto de una dictadura feroz que parece eterna y de una población que en su inmensa mayoría malvive. 
      
    ¿Han de soportar estos ricachones alguna incomodidad personal o política por tan monstruosa acaparación? Ni la más mínima. ¿Cantan fervorosos la Internacional estos señoritos? Por supuesto, por supuesto. Ante el glorioso espectáculo, todos aquellos que continúan admirando las soluciones totalitarias nos dirán muy serios: ni eso es comunismo, ni esos chinos son comunistas. ¿Mao y sus innúmeras atrocidades? Tampoco, tampoco, él  lo era.
   
    Siempre el comunismo es lo que NO es. Siempre pueden los que admiran el comunismo alegar sus buenas intenciones. Siempre tienen coartada perfecta. Jamás la realidad terca y concreta de sus siniestras realizaciones históricas puede desmentir la belleza inmarcesible de sus proclamas. Imposible de invalidar así nunca esa “ideología”, bunkerizada y bien a resguardo en las mismas palabras.
    
    Pero  quienes de carne y hueso en China se rebelan contra ese Régimen, bajo muy oficiales insignias y banderas comunistas son aplastados. Y no parece que esa causa y esa situación, en el país más poblado del mundo, suscite mayores protestas entre las multitudinarias muchedumbres que aborrecen las sociedades liberales e invariablemente posan de doloridos idealistas y de quijotescos universalistas, de Filántropos sin Fronteras, vamos. Si lo son tanto, que se la líen parda por una vez a los mandarines rojos para variar. Que en procesión acompañen a Stephane Hessel y cía a vender el panfleto del “Indignaos” a la China. Tienen allí mercado más que de sobra para colocarlo.   

viernes, 2 de marzo de 2012

Juan Luis Cebrián y el Circo du Soleil




   Glosábamos antesdeayer el abucheo que bajo las lonas del Circo Price, por mor de sus desorbitados ingresos, abatióse por sorpresa sobre Rodrigo Rato. Siempre que uno ante el público se expone, y más con el vendaval que por doquier ahora brama, se afronta un riesgo. Por eso los más espabilados artistas, mientras cruje el diluvio, apenas exponen el tipo, y como el The Artist de ayer, a la chita callando borran las trazas de sus malabares.
   
  Pues, enorme truco ha de ser por fuerza el que mientras una empresa, con el nombre de PRISA,  anuncia pérdidas de 450 millones, su Consejero Delegado, Don Juan Luis Cebrián, de la Real Academia miembro también, hale hop, levántase ingresos en ese mismo año por importe de… ¡8,2 millones de euros! ¿Qué clase de malvado Capitalismo es el que en estos aciagos tiempos florece?
   
    Habrá que convenir entonces en que es el arte de Cebrián (y también el del Circo que a él le cobija) más del triple de bueno que el de Rato, valorado éste en 2,3 millones, oh, ínclitos dígitos supercalifragilísticos. Mucho más incluso, si consideramos que ni siquiera abucheo del respetable –con lo mucho que esos desaires al cabo minan la salud y la autoestima del artista- hubo sobre lo suyo de soportar Cebrián, que como es de la Real de la Lengua él, algún vocablo podría acuñarle a su diestro proceder, pues el de “cebrianada” resulta demasiado obvio para tan fino ingenio.  
   
   La noticia en sí, el abultado parné que sobre sí atesora Cebrián, histórico director y cerebro ideólogo del bienpensante periódico de la Progresía, como los más genuinos números circenses, sumergen al espectador en una misteriosa melancolía: ¡no habremos leído veces en EL PAÍS severas condenas de los avaros mercaderes y desabridas imprecaciones contra la rapacidad de las clases dirigentes!. Tampoco en asunto de la memoria histórica en el caso de Cebrián deba incluso Garzón  mucho investigar, si de no importunar al Señor Consejero Delegado se trata. ¿Le costarán al menos este numerito y estos dorados numeritos  a Cebrián, a su longa Fortuna, a su poderosa Prisa, soportar alguna incomodidad personal, alguna manifestación de protesta en su contra de parte de los idealistas Indignados? Sospecho que no, y es que el arte de algunos nigromantes es en verdad excelso… y hasta espiralidoso.        
  
  

jueves, 1 de marzo de 2012

Alberto Ordóñez, The Artist, y de su su IRA



      
    Es que está hecho todo un artista, el tío. Su perfil es que pide ya mismo un documental de la Coixet que arrase también en los próximo Goya: “Escuchando a Alberto Ordóñez”. Es él uno de los prendas que lidera las algaradas ultraizquierdistas en Valencia, a quien el PSOE de allí invitó y ovacionó para la Historia en las Cortes. Entre otras lindezas izquierdistas anotó Ordóñez en su Facebook que Esperanza Aguirre “debería mirar SIEMPRE debajo del coche al salir de su casa”. Se ve que andaba el andoba muy espabilado en Educación para la Ciudadanía… para la ciudadanía Terrorista, digo.
    
    Ha borrado a la chita callando luego él, claro, tras el Oscar que el PSOE valenciano le otorgó en las Cortes, el rastro de su íntimo deseo, esa ensoñación de Parabellum que desvela en todo su esplendor el idealismo pacifista que en ese noble corazón palpita, pues son la cobardía y el cinismo las bases genéticas reconocibles en todo aspirante a terrorista que se precie. ¿Le pedirá en público alguien, aunque uno sólo sea, de los miles de utópicos idealistas que participan en las protestas al menos una aclaración sobre tan mercenarios anhelos? ¿Alguno de sus profesores, tal vez?
    
    Por lo demás, esas trazas mentales de filoetarra de los duros que gasta y que apunta Alberto Ordóñez reproducen como en calco el histórico y siniestro telegrama que el IRA le hizo llegar a Margaret Thatcher tras el frustrado atentado (cinco muertos y más de treinta heridos) con el que persiguieron con saña enterrarla entre cascotes:
   
  “Has tenido suerte esta vez. Necesitarás tenerla el resto de los días de tu vida. Nos bastará a nosotros con tener esa suerte un solo día”.