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lunes, 27 de agosto de 2012

El Desenlace (Romance del Asange con dos suecas en Olite)





Serán aquellas vistas
aquella luz de pleamar
esa estancia tan preciosa
la inabarcable vastedad,
es puntal indubitable
innegociable verdad
que todo mozo remiso
que con hembra allí se planta
las rojas almenas de Olite
tórnanle buen semental.

Caía entonces la tarde
delicia su resplandor
nubes rosas en derrame
los cielos  melocotón.
No había moros en la costa
mas la cámara de un nipón
sin que el trío sospechara
documentó el polvorón.

Veíase una sueca primero
a horcajadas del temblor
pues un furioso Assange
-por detrás el albo bribón-
con garzonas acometidas
la clavaba el aguijón.

No acaba así este cuadro
que es desborde de pasión,
la otra sueca tras Assange
le arrimaba otro rejón,
cómo brincaba el pillastre
qué estertores de emoción
pareciera Inés De la Fressange
entre las nalgas un tizón.

Sonrieron los rabinos
con aquella grabación
ni era tan obseso Landa
como aquel bobalicón
mordió el simple el anzuelo
de las suecas golosón.
Cayó el pánfilo en sus redes,
dele Yahvé mal galardón.

Y aquí termina el Romance
de Don Julian el  de Assange
en ristre con su alfanje
en  kamasútrico lance
ay, espiado en el percance .

Vinieron luego Correas
hasta se apuntó Garzón,
esos tienen ya menos gracia
esos no te los cuento yo.
Que lo que al trovador gusta
son los meneos del Amor,
cantártelos al oído, Señora,
a ver si algo ligo yo. 


Post/post: gracias a Hiperión, a Juante, a Mónica, a NVBallesteros, a Verdadera Izquierda, a mariadjbaloo por dejarme sus opiniones, por bloggear ayer with me, GRACIAS.

domingo, 26 de agosto de 2012

Romance de Julián Assange con dos suecas preferenciales (en Olite,claro)






Estaba Julián Assange
declamando sin parar      
desvelando en wikilikis
turbias tramas de sangre
para el bien de la Humanidad.

Lucía su melena blanca
brillaba su albina faz
con punto un poco friki
revelaba él sucias farsas
de toda la Cristiandad.

En estas llegan dos suecas
de esas del hipo quitar
de las de toma pan y moja
de las que maltraían a Landa
que sólo ya con verlas
se te jincha la femoral.

Pronto ocupan las suecas
asiento muy principal.
Buenos pechos, mejores piernas,
las ha reclutado el Mossad.

Ya le regalan al Héroe
en afán de proximidad
suspiros, carantoñas
ojitos de embelesar,
zalemitas, cucamonas
ay… mimitos de alucinar.

Ya se turba nuestro Assange
ya la saliva no le va
se le atropella la sangre
la piel del todo colorá
esos nórdicos bellezones
esos sublimes bombones
prometiéndole a sólo un palmo
aparecidas por ensalmo
tanto amor, tanta dicha
tanta ducha por gozar.
A esas horas los wikilikis…
quien se acuerda de ellos ya. 

Nos gustó mucho tu parla-
hánle ellas dicho allá
con sonrisas de odalisca
rozándole la yugular.
Traga Assange mariposas,
es bien crudo su azarar.
Lo único son dos dudas
que nos quedan por despejar,
si tuvieras a bien Julián
nos las podrías tú aclarar-.

Y cómo, no, mías damas-
con arrestos de don Juan
izado del todo arriba
les retruca el perillán,
pues en caso de duda…
la dulzura ha de triunfar-.
¡Por albino que el Señor parezca
adentro le ruge un volcán!

Ríe el trío la chanza
se relame el buen Julián,
se ligan con los ojos
hacen mutis y se van.

Está el lance planeado
por rabinos del Mossad
prometiéndole mil y un deleites
-no le dé por flaquear-
al magno Castillo de Olite
enceladito lo llevan el par
-oh, suecas despampanantes
-oh, walkirias exuberantes
pues tienen aquellos muros
justa fama de excitar.          
                                          ... CONTINUARÁ MAÑANA

Post/post: ¿llegará, lector, el trío a entrar en Olite? ¿qué mejunjes le esperan allá? ¿podrá con las suecas Julián? Si te vienes por aquí, si conmigo mañana te avienes, también tú lo sabrás, que no desea este trovador, fatigarte por hoy más.
Gracias a Winnie0, a Mónica, a Juan Manuel García, a Carlos Fernández Ocón, a mayte, a Tomás G Montañez, a clave, por bloggear conmigo ayer, por ser seguidores del blog,  por darme así aliciente e impulso para seguir yo escribiendo, GRACIAS.

sábado, 25 de agosto de 2012

Entre las piernas de Bardem


   
  Creo que la propuesta mía para elevar a Javier Bardem como Abanderado,  Icono y Ecce Homo de los asaltos gordillos, y por extensión de la Spanish Revolution, se fraguó en la indignación que a su vez me asaltó a mí la otra noche viendo por el TDT una de Bardem, Entre las piernas (1998).  Vaya engendro, o sea, vaya fuliñaca de vaca paca. No se sabe bien si daba más pena que risa la contumacia en llevar a cabo aquel horror, de mano encima de los más consagrados nombres de la cinematografía patria: cuantiosos medios, un reconocido director, hasta cuatro guionistas y una docena de  principalísimos actores.
   Cuántas veces se habrá entre bromas y veras apuntado, y esta película alimenta esa chufla, que la mayoría del cine español pareciera obra de genuinos obsesos sexuales, vista la frecuencia con que el tema en cuestión, recreado además en sus variantes más morbosas, degradantes y chuscas, con lujo de pelos y señales es abordado, nunca mejor dicho. Que se abalanzan deseosos sobre el mórbido Deseo, vamos.
   
   Juzga tú, lector, ya sólo el argumento: un exitoso guionista casado, Bardem, vive “enganchado” en una relación erótica, siempre a través del teléfono, con una enigmática mujer. Entonces, en una terapia con adictos al sexo conoce a otra, Victoria Abril, que trabaja por las tardes en una radio. Ésta, casada con un joven, fornido y serio inspector de policía, enamorado además de ella, es, a pesar de esto, víctima de una adicción en verdad pasmosa: cada mañana, al sacar el perro a pasear al parque, entre los matojos se aparea ella con el que por allí pasa, pese a no obtener placer alguno en la municipal hazaña. Resulta luego que se entera Bardem de que su propia mujer le es infiel con su socio en la productora. Bardem y Abril se lían, claro, y el policía marido de Abril les pilla de marrón, pero, muy profesional y flemático él, decide cerciorarse bien.  Aparece un fiambre por medio en el aparcamiento en que Bardem y Abril fornican, cuya investigación casualmente corresponde investigar al marido de Abril que, claro, quiere colgarle el muerto a Bardem. El cúmulo de desatinadas coincidencias que los guionistas fuerzan pretendiendo entrelazarlo todo es irrisorio cuando no grotesco, hasta desembocar en un final im-presionante: de pronto al malo le pilla un coche y se acabó.
    Tampoco la “morbosa” relación Bardem/Abril en pantalla funciona, no es nunca creíble, sobre todo porque son sus personajes literalmente inconcebibles. Hay una escena, en el que una menor de edad se zafa del fornido policía marido de Abril golpeándole con un osito en la cara y provocándole una hemorragia nasal incontenible, que resulta cómica de puro estrambótica en un thriller.
    
    Creo que ahí alcancé yo el clímax de mi indignación. Me dije, Bardem, dedícate mejor a protagonizar la Spanish Revolution, anda. Claro que, el errado debo sin duda serlo también yo, pues después de ese congrio de “Entre las piernas”  de lo lindo triunfó el Señor en Hollywood (10 Millones de Euros por bodrio, ¿existe una mejor prueba del Triunfo?) y tiempo le sobra encima para hacer sus pinitos revolucionarios aquí, que sabe él hacer los dos papeles de fruta madre a la vez.



Post/post: gracias a  Xesús López, a Mónica, a Juante, a Candela, a Fran, a Zorrete Robert, a Lobo Solitario, a Anónimos varios (no sé su nombre), por hacer mejor este blog con sus opiniones, por bloggear a mi lado ayer, GRACIAS.

viernes, 24 de agosto de 2012

Si Bardem liderara los asaltos de Sánchez Gordillo


   
    Pues se liaba parda. Podrían entonces de verdad las empresas de la economía libre ponerse a temblar. Porque a Sánchez Gordillo, la revuelta lacandona a lo subcomandante Marcos le ha pillado ya con el póster algo averiado, la verdad. Y las Revoluciones necesitan siempre en primera linea el resplandor arrollador del sex appeal de un guaperas, esa divina presencia fulminante: Saint-Just, Trotski, el Ché, yo que sé.
   Lo necesitan las masas, para fecundarse y multiplicarse tras la energía libidinosa de esos rayos que mientras discursea el Héroe dimana, y lo necesitan sobre todo los “media”, que es, en esta sociedad del espectáculo, el tribunal donde se ventila el éxito o el fracaso de una Causa. Con el efecto multiplicador que la omnipresencia en los principales medios de comunicación mundiales asegura a una revuelta, el triunfo de la misma es mucho más probable. Obsérvense los extraordinarios resultados conseguidos por el novato jefe de la oposición griega, el bello Tsipras, en un tris de hacerse con el gobierno en la Grecia milenaria.
    
    A este fin la figura de Javier Bardem encajaría ahí como guante de seda, por más que el caché de DIEZ millones de euros por bodrio podría acaso considerarse un impedimento. ¡Qué va! ¿Lo fue acaso para que hace un mes liderara el bello Javier las protestas antigubernamentales? Las humanistas pancartas bajo las que se lució Bardem rezaban “NO HABRÁ PAZ” y “NUESTROS RECORTES SERÁN CON GUILLOTINA”, superiores por tanto en ardores revolucionarios al tópico gordillino de el-pueblo-unido-jamás-será-vencido.
   
    ¿Puede alguien imaginar el licuarse y hasta el enamorarse de miles de periodistas y de periodistos –y de sus respectivos editores y editoras en las metrópolis- de todo el mundo venidos a llevar a sus audiencias los resplandores de una revolución de tintes milenaristas en el exótico mezzogiorno español capitaneada nada menos que por un divo de Hollywood? Calíbrese, por favor,  el exponencial calado propagandístico de que se revestirían los mismos asaltos gordillos, las okupaciones y las arengas, puestos y puestas al calor de la contagiosa energía y de la indomable fuerza que imprime Bardem a sus personajes? ¿Y cuántos primerísimos planos del Líder, ahora visionario, ahora colérico, ahora naturalmente benéfico, no podría aportar para el definitivo arraigo de la Causa guillotina la incuestionable fisicidad que Bardem sabe arrancarle a su rostro único?
   No deberíamos los liberales, facciosos de por sí, aportar estas ideas a nuestros opositores -nunca enemigos, por más que ellos con gusto nos despellejarían-. Nos pierde, creo yo,  la vanidad de querer lucirnos en la exposición de nuestra verdad, aunque cave la misma a la vez nuestra tumba. Nada, Bardem, que si dejas Hollywood y te vienes tú pa España, y le tomas el testigo al cascado Gordillo, el triunfo de la Spanish Revolution de las guillotinas será ineluctable. 




Post/post: gracias a Anónimos varios (lamento no saber sus nombres), a Isabel Ávila, a Taxini, a plazagr, a Angel, a Juante, a Ricardo, a Fran, a Mati, a Diego, a el burladero, a Mónica, a Zorrete Robert, a El Fugitivo, a Xad Mar, a MAMUMA por completar y redondear el blog, que es también suyo, por dejar aquí sus reflexiones, nunca insultos por favor, por bloggear ayer conmigo. Aire limpio cada uno de vosotros para animarme a continuar escribiendo. No quiero que en el blog se pida la muerte para nadie, por favor.  GRACIAS.