Increíble, pasmosa, abracadabrante, como de relato político inédito de Las Mil y una noches, la facilidad con la que el Régimen Marroquí moviliza y desmoviliza, al exacto punto que quiere, a miles y miles de jóvenes súbditos perfectamente alimentados, vestidos y "gimnasiados" ¿Qué otro Régimen podría lograr esta cuasi perfecta coreografía de masas? El norcoreano, si acaso. La también “incredíbile” comparecencia allí vista y no vista de PedroS, con algo de faquir demediado sobre serpientes, denunciando una ¡VIOLACIÓN! y agradeciendo a la vez la ayuda de ¡Marruecos!, para ordenar luego poner unas ¡BOYAS!... ¿no huele todo ello a los huevos podridos de una especie de pantomima de masas de alguna manera por ambas partes acordada, a una suerte de ¡CORTESÍA! gubernamental en el Aniversario del Trono de Mohamed?
Entre medias, lo esencial: una tremenda demostración de fuerza, de un lado, y de debilidad, del otro. Ceuta, la ciudad, a merced de Marruecos. Y esa mezcla viscosa de miedo y estupor entre los ceutíes rodeados de fantasmales entes de momento sólo presenciales. Pareciera el inicio de una película de terror. Las invasiones ahora, a diferencia de la Marcha Verde, devienen #reallities. De ahí la insistencia maníaca y populista de los corresponsales, contra lo que vemos, en lo de las familias y niños. De ahí que, como los participantes de un reallity, los muñequitos invasores de ahora, jóvenes y adolescentes bien parecidos, de momento parecen turistas, entre confundidos y espídicos, teledirigidos por un Súper. Los primeros invasores en la Historia que exigen ser mantenidos por los invadidos. Y no les faltan apoyos en esto entre los propios invadidos. Increíble. El Gobierno marroquí vacilando a PedroS, a ver qué le saca esta vez. Otra cortina de humo más, de hachís, diríamos, con la que trampear los escandalazos internos de Corrupción, de alentar el voto a Vox en detrimento del PP, de tensionar una tuerca más la convivencia en España, en fin, de envenenar un poco más el futuro a quien en el gobierno español venga detrás.

