Primero Pablo Carbonell, qué
nivel, por todo el Twitter le llamó con todas las letras y a lo basto hideputa.
Luego en los Premios Forqué se le
chotearon en la cara. En los Goya, Eva
Hache, Corbacho y cía, esa alegre pandilla de Ricos Buenos, de todo menos
bonito le dijeron. Ayer el perínclito Carlos
Boyero escribía tan ancho en EL PAIS
que es que Rajoy “le provoca una mala hostia… ¡homicida! “. Bueno, hoy
sabemos (foto e información exclusivas de ABC ayer y hoy) que una imagen de Wert con
dos tiros en la cabeza y sangre chorreándole por el cuerpo ha estado al menos
desde el 14 de enero colgada en… -agárrate, compañero- ¡la sala de profesores! del IES Leonor de Guzmán de Alcalá de
Guadaira.
Describes estas cosas y raudo el filántropo de turno te recomienda el
psiquiatra. Lo tuyo es fijación, majo, deberías hacértelo mirar. Nada, ningún hecho inmuta jamás la beatífica
melopea de buena conciencia en que viven inmersos estas buenas gentes.
¿Obsesiones ellos? Si acaso la de liberar a los pobres de su pobreza, so facha.
Claro, la psiquiatrización de los que no piensan como ellos es una constante en
un amplio sector de la izquierda radical que tampoco van ellos a reconocerte
por tu cara bonita. Ellos son el Bien, la Verdad y la Vida.
¡Qué humanistas esos sagrados depositantes de la Cultura alcalaínos, con
los balazos y la sangre en rojo rotulador sobre la foto de Wert, enmarcada y todo, presidiendo la sala de tanta sabiduría!¡
Qué lecciones de tolerancia y derechos humanos, y de amor por la convivencia y
el respeto, de Educación para la Ciudadanía, sí, no impartirán sobre sus
alumnos estas almas tan sensibles, víctimas al cabo del capitalismo genocida. Cuánto
no han de mirarse los estudiantes en ejemplos tan acabados de bondad suma.
¿Pues no agarra-va-y-dice la delegada municipal de Educación, que
también casualmente es Jefa de estudios del centro, que “la interpretación de
la foto es libre”, y que lo de quitarla “debe decidirlo el Consejo escolar”?.
Y en las explicaciones añadidas al caso, de rondón se cuelan una vez
más, lector, las claves de la hegemonía ideológica de la Izquierda en la
sociedad española. Así, dice la susodicha Jefa de Estudios, “es normal que los
profesores coloquen imágenes reivindicativas en la sala de
profesores”. ¿Reivindicativas ha dicho usted, señora mía? “Pues ningún
compañero se ha quejado”. O el director del centro, que a lo más llegó a
calificar de “inoportuna” la imagen. Ahí, en ese incansable raca/raca sobre las
conciencias radica su éxito, a menudo con apelaciones tan vomitivas y
criminógenas como ésta, que acaban por verse como “normales” y que consiguen –y
es decisivo- el silencio de quienes no están de acuerdo.
Pues, al ver la foto de Wert
tiroteado, primero uno piensa: ¿Acaso estamos ante furibundos batasunos? ¿Ante
celtarras filoetarras del ¡ETA MÁTALO!? No. ¡Son profesores de instituto! ¡Son
maestros, los encargados de transmitir el Saber y la Cultura a los alumnos! ¡La
tienen enmarcada presidiendo su sala! ¿Qué, a partir de ahí, no va a salir de
esas aulas?
LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS (Resumen de la obra en post del 27-1-2013
y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm,
cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en
España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones
del mundo” (Pessoa)

