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viernes, 5 de agosto de 2011

Sonata de Verano


     
      Tiempo de agosto, acaso tiempo a nuestro gusto. Tiene siempre agosto algo de paréntesis dorado abriéndose a lo diferente. Paréntesis, porque es casi siempre vacación, como si nos bañáramos ahora en un manantial distinto al monótono río de la vida que nos lleva el resto del año. Y dorado, sí, porque siempre el sol inflama agosto, y lo caldea  de parte a parte, en todo deja su aura, y quizás buscando el oro real y simbólico de las cosas lo que perseguimos es  retener un instante entre el cuenco de las propias manos el mismo tesoro del sol, que como sabemos, es la fuente y el misterio de la vida.
     Si la infancia –se ha dicho- es la patria del hombre, agosto es el paraíso del niño, su Edad de Oro más plena. Tiempo de vacaciones, territorio de libertad salvaje para la imaginación del infante comanche. Si nos aupamos a la memoria dorada de los veranos de la infancia, puede que hallemos allí el fulgor único de aquellas pepitas preciosas que nos devuelvan en parte el aroma de ese lejano edén.
     Intentemos, pues, remontar con júbilo el río arriba de los agostos de nuestra vida, a la busca del calorcito de ese tiempo perdido, sí, pero acaso un poco ganado de esta manera, como si fuera la escritura también un  agua  cargada de pasado, un tiempo rescatado y puesto en su propio lugar al sol, con el brillo delicado que esas prendas atesoran, a salvo así del ululante  remolino de desagüe que consigo trae el Tiempo inmisericorde.
     Busquemos y abramos, pues, ese cofre revuelto de soles y de playas infinitas, de niños libres como aves que se echan por vez primera al viento, de panes de pueblo crujientes y de sandías gloriosas, de zumbidos de avispas y de campos desbordantes de espigas, de la íntima sonata del estío, que sólo a veces se esconde en  la canción de aquel verano.
     Y hagámoslo juntos, fiel lector, y a bordo de esta carabela capitana en libertad, sobre el barlovento de il mío blog. Necesito, lector fiel, que como canta María Dolores Pradera, el tiempo que te quede libre, si te es posible… pues eso, que me lo dediques a mí, que nos lo dediquemos tú y yo, en este verano rubicundo y azul de los dos mil once corrientes.





                                               (I)

     Primeros días de agosto, perduraban todavía las vacaciones escolares para los infantes. En mi barrio madrileño, en Aluche, desde bien temprano en la mañana, nos agitábamos como apaches poseídos alrededor de la placita.  Apaches que oficiaran, no la danza de la lluvia, claro, sino la danza del Sol, que parecía reír con ganas a la misma vez que nosotros, melenudo y campanudo ya a esas horas desde lo alto. Teníamos más de un mes aún por delante, y un mes es una extensión inacabable en la mente de un niño, una playa sin final y amarillísima como el mismo Sol. Muy pocos de nosotros íbamos entonces a veranear a playa alguna, pero qué podía importar eso, si teníamos delante nuestra esa isla  prometedora que era en verano el feo barrio suburbial, a medias de hacer tan sólo, como nuestras propias caras.
     Los bloques en construcción medio desnudos, las grúas como metálicos diplodocus del pleistoceno, el vaivén interminable de los columpios sin horas, la explanada en pendiente para el fútbol perpetuo, nuestro híspido descampado como un campo de Marte en el que cazábamos lagartijas con la misma excitación con que otros atrapan cocodrilos en Kenia, ah, aquellos safaris de lagartijas bajo la canícula. El barrio entero como un continente recién descubierto que depredábamos cada mañana como jubilosos guerreros navajos.
     Y sobre todo, ya digo, esa primera hora de las mañanas de agosto, igual que un bollo reciente ante los ojos golosos, con el peinado de mamá aún mojado sobre la frente, ese runrún de expectativa informe, como potrillos relinchones antes de la carrera, quién podía embridar tanta ilusión en abstracto agolpada, qué hacemos hoy,- decía alguien-, aquel intraducible rebullir de los prolegómenos, cuando todo era posible y teníamos sometido el tiempo de agosto al imperio de nuestro capricho, a las espuelas de nuestra fantasía, sin nube alguna de preocupación, bajo un cielo purísimo y azul.                            

80 comentarios:

MORGANA dijo...

Hola José Antonio
Maravilloso lo que leo,me trae recuerdos de la infancia y me siento feliz.
Millones de gracias por tu comentario en mi laberinto.

Marinel dijo...

Leerte es hacer honor a este mes de Agosto bordado en oro, teñido de infancia lejana que trepó sin misericordia por el muro de los años, dejando,tal vez en beneficio propio aún ignorándolo,la niñez agazapada entre arbustos dorados por la libertad de los juegos,de la mente sin trabas,de un devenir cuyo misterio nos era ajeno aún.
Es precioso el conjunto de lo escrito por tu mano bañada en recuerdos.
Un beso.

Winnie0 dijo...

Uhm! Recuerdo mi adolescencia....Agosto era el mes de la playa en familia.....¡cuantas ilusiones puestas en esas vacaciones que estaban por llegar!
Un beso

Trecce dijo...

Tiempos pasados que a mí también me traen dulces recuerdos, así son los de nuestra infancia.

don vito andolina dijo...

Hola José Antonio, un placer regresar ligero de equipaje a tu hermosa casa, gracias por tus letras, aquí me quedo, pasa buen día, besos reflexivos..

Javir dijo...

Bonito ejercicio el que propones: recuperar agostos.
Cuando he leído que "teníamos sometido el tiempo de agosto al imperio de nuestro capricho", he recordado un lunar en mis agostos: mi madre no me dejaba salir a la calle, por la tarde, hasta las cinco. Mucho calor, decía. Yo lo compensaba con la "espuela de mi fantasía" y jugaba a piratas solitarios en la bodega -en realidad, el almacén de la tienda de ultramarinos- de mis abuelos.

Gracias por estimular los recuerdos. Un abrazo

Rafa Hernández dijo...

Yo si siento algo de añoranza de los agostos de mi infancia es porque como decía un antiguo refrán: "agosto frío en rostro". Soy feliz ahora y lo fui en mi infancia, por eso no siento nostalgia de tiempos pasados. En Valencia como bien sabéis es un clima templado, y a pesar de hacer poco frío, en los agostos de mi infancia y adolescencia por las madrugadas refrescaba y te te tenías que tapar, y ahora hasta finales de octubre y en las horas centrales en tierras levantinas tenemos un calor del carajo.

Meme dijo...

Cómo juegas con las palaras, Jose Antonio, te las quieres apropiar :)

Marian dijo...

Hola,como siempre describiendo todo a la perfección,esos recuerdos del mes de Agosto.Nosotros era el mes competo de vacaciones,íbamos a un pueblo de Avila,su nombre es Gavilanes,a veces alternamos con la playa.Muy buenos recuerdos,de piscina,excursiones y por la noche Discoteca estaba en la edad jajaja.Espero que tus recuerdos de Agosto sean buenos.No lo dudes parte de mi tiempo libre te lo dedico a ti,el resto a mis chicos.Un saludo y buen viernes.

Jose Antonio dijo...

Ya te dije que era un privilegiado, ir al pueblo de tus abuelos era de todas formas a principios de los 70 antes del 3er plan de desarrollo una odisea,el pueblo con apenas luz para bombillas, carreteras africanas ¡a 80 km de Madrid! pero merecía la pena
Un abrazo

María dijo...

Has descrito maravillosamente esos veranos de cuando todo era fácil, de cuando teníamos menos que ahora pero lo teníamos todo, porque nada escapaba a nuestros sueños.

Gracias por tu visita, que me ha permitido conocerte.

Besos

Aurora dijo...

Has indagado en las tripas de agosto y has logrado descifrar sus mayores secretos...
Me traen recuerdos tus palabras, recuerdos de la niñez, escuché incluso a los grillos y a los pájaros, a la vida, rugiendo en el monte, cuando íbamos al prado a recoger la hierba seca toda la familia. Maravillosos años, libertad sería la palabra q yo destacaría.
Un abrazo, pasa feliz día.

Esilleviana dijo...

Es cierto, opino como la mayoría (...) pero es una lectura muy relajada y la que nos ofreces en este relato. Poco a poco te lleva como el mes de agosto, con la calma y la tranquilidad de no estar sometida a un horario, así es esta lectura un vaivén entre el pasado y el presente, entre el recuerdo y las evocaciones que resultan de tus palabras.

Me gustó mucho.

un abrazo

Laura.M dijo...

Mis recuerdos de agosto en un pueblecito de montaña, Candelario. después tuve la suerte de venir a vivir muy cerca de él.
Cuantos agostos pasados ahí de niña y luego con "mis niños"...recuerdos imborrables.

Remontemos como dices el rio de nuestra vida y en el tiempo libre, dedicar también un poquito a los amigos blogeros :)
Una gran voz Mª Dolores Pradera
Un beso.

Simplemente Mirella dijo...

Cada día desayuno menos y leo mas..y es que es en mis primeras horas de la mañana, cuando todo el mundo sale a su trabajo, que puedo sentarme a leer los relatos de las personas que sigo..
Cada día son mas mis admiraciones hacia los que escriben con esa nostalgia, con ese sentimiento que endulza cada historia y que las hace sentir como mías..
Aquí voy yo..me sitúo en la proa para ver bien el horizonte hacia donde nos llevas y sin miedo a naufragar en tus mares..porque envuelves con cada una de tus letras...
Bss...feliz viernes..

hawai05 dijo...

tiempos perdidos en consolas y ordenadores una pena ....que nostalgia amigo mio

Juante dijo...

De Aluche era mi primera novia. Novia cruel, sagitaria y premonitoria de las que luego habrían de llegar en cascada, salvo honrosas excepciones. Me río yo de las acampadas quechuas de estos indignantes pipiolillos, ja, ja.

Y sí, mi muy estimado amigo, puedes estar seguro y tranquilo de que dedico parte de mi tiempo a leer (y recrearme) en este estupendo blog. Como seguro, bien seguro estoy, de que aguellos meses de agosto en que, con un seita, sin aves, ni autovías de peaje, sin carajotes de gafas amarillas afanados en imponer a toda la masa una restricción de velocidad cada vez más estúpida, sin necesidad de meterse en el Intenné para pillar el chollito low cost más guay que los demás -más tontos que carracuca- ni por asomo pudieran olerse y sin necesidad de limitar la ingesta de lenguados, por culpa del coste de los libros de texto... aquellos fantásticos y felices meses de agosto -digo- no podrán ser rescatados por memoria histriónica alguna dictada por los progres, ya se pongan como se pongan de visionarios del sometimiento global, menos para ellos mismos. En plan troskysta, vamos.

Un agosteño abrazo.

Manuel Maria Torres Rojas dijo...

Con tu ventana abierta en agosto, yo prefiero esperar al otoño, para refrescarme las sienes...
Me agrada tu blog...¡lo engalanó el verano! Abrazo de costa a costa.

merche marín dijo...

Espero que esta historia siga porque quiero más y más. Me gusta cómo narras, tienes estilo.
La infancia es un cúmulo de recuerdos perturbados pues vienen a la memoria en un orden que, a veces, resulta ilógico. Pero a mi me encanta volver a ella una y otra vez, no solo por mis vivencias sino también por todo lo que rodeaba esa época. Besos.

Paz dijo...

Evocador, nostálgico... Lo he disfrutado mucho.

Kristel dijo...

'estos días azules y este sol de infancia'

el verano tiene mucho de eso...
saludos!

Ricardo Miñana dijo...

Siempre son gratos los recuerdos de la infancia, un placer leerte.
que disfrutes el fin de semana.
un abrazo.

ion-laos dijo...

Me subo a tu barco un ratito contigo.

También dicen de agosto que frío en rostro...

Me has recordado mi niñez en Vallecas, cuando no teníamos de nada y era como si lo tuvierámos todo. Ese jugar en la calle sin preocuparte de nada, sin tecnología ninguna y tu madre te controlaba igual de bien o mejor.

Un saludo.

Carlos dijo...

Esas precarias vacaciones seguro te ayudaron a agudizar el ingenio,ingenio que manifiestas en tus textos.
Saludos cordiales

Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Antonio del Pozo dijo...

-Morgana: millones de gracias a tí. Un abrazo.
-Marinel: gracias por estas lineas tan bonitas que me pones. La mente sin trabas, eso era. Otro para ti
-Winnie: montañas de ilusiones, claro. Otro.

José Antonio del Pozo dijo...

-Trecce:muy dulces, casi siempre
-don vito: gracias, te sigo yo también
-Javir: fantástico recuerdo, dale un poco más de cuerda y ponlo en tu blog, jugando a piratas solitarios en la bodega. A ti, otro.

José Antonio del Pozo dijo...

-Rafa: una infancia feliz, un desván incalculable. Gracias por venir
-Meme:tengo una para tí, tómala como si nunca la hubieras oido: GRACIAS
-Marian: gracias,por todo, por tu tiempo, por tu amabilidad, por pintarme también tus recuerdos. Saludos

José Antonio del Pozo dijo...

-Jose Antonio:es verdad, y con agua sólo un par de horas, pero qué despreocupación, qué libertad. Otro
-María: nada escapaba a nuestros sueños, eso es. Me alegro yo también de conocerte y de seguir tu blog, tan bonito. Besos
-Aurora:gracias, amiga, sí, era eso, la vida rugiendo de aventura, la libertad iniciática. Otro.Buen día

José Antonio del Pozo dijo...

-Esilleviana:gracias, eso pretendí, para mí el primero, claro, te agradezco mucho que lo expliques así de bien. Otro
-Laura M:ya lo creo que suerte es vivir cerca de tantos recuerdos, gracias por tu tiempo
-Mirella:y que buenísimo ese momento temprano de la mañana a solas, muchas gracias, aunque también tú me has enredado a mí. Bss

José Antonio del Pozo dijo...

-hawai05: no hay color. Gracias, amigo.
-Juante: ¿de Aluche era? vaya casualité, salva de ella lo bueno y olvida lo malo,gracias claro por tu atención, por tus palabras, por tu esmero. Otro grande para tí
-Manuel María:gracias, muchas gracias, refrescarse las sienes es gran idea. Abrazo a toda costa

José Antonio del Pozo dijo...

-merche: gracias, si renunciar a la infancia es renunciar a las raíces, a la inocencia que un día tuvimos. Gracias. Besos
-Paz: muchas gracias, me alegro mucho, y te sigo yo también
-kristel: verano machadiano, que presintiendo la muerte próxima, volvía a la infancia, a esos días azules, como el trineo de C Kane. Saludos

José Antonio del Pozo dijo...

-Ricardo: muchas gracias, amigo, lo mismo te digo. Otro
-ion-laos:gracias por subirte conmigo, frío en rostro también, sí,era como si lo tuviéramos todo, exacto. Saludos

José Antonio del Pozo dijo...

-Carlos: es seguro que así fue. Gracias, un abrazo

MORGANA dijo...

Gracias de nuevo José Antonio.Te sigo y a mi regreso te comentaré.No tengo habilitada la opción a seguidores,pero si decides seguirme,puedes copiar mi url en los blogs que sigues.
Un beso enorme.
Gracias.

Myriam dijo...

Pues que te lo estoy dedicando, ya me ves aquí comentando tu entrada veraniega con sonata y todo. El café en mi blog, por favor, que sino se enfría.,

Besos

Scarlet2807 dijo...

Que bellos recuerdos me has traído,con tu pluma ágil y amena, me has vuelto a mis días de infancia. A esos veranos en que daba lo mismo si salíamos fuera o no, porque estaba mi grupo de travesuras y lo pasábamos genial.
Gracias José Antonio, por tan bellos recuerdos...
Besitos en el alma y que tengas un hermoso fin de semana
Scarlet2807

Neogeminis dijo...

Por aquí agosto no es de vacaciones, pero resulta ser -sobre todo al final- preludio de una próxima primavera. Suele ser el momento en que uno ya desea ver las primeras flores, los primeros tallos tiernos de la vida que reverdece.

Un abrazo.

Bucan dijo...

Pues sí, un mes en la infancia era una vida por delante.

Veo que no pulsa ni el tato el google mas uno. Andan azotados. Lo pulsaré yo, je, je.

Simplemente Mirella dijo...

Me faltó una preguntita,..la foto es original? es tuya? de tu familia? de una película?...es que me encanta lo que transmite...

José Antonio del Pozo dijo...

-Morgana: gracias de nuevo sobre todo a tí. Por supuesto que te sigo yo también. Un abrazote de verdad
-Myriam:allá que voy, préparate. Bss
-Scarlett: gracias, sí, aquellos años maravillosos. Buen finde. Alma en los besos para tí

José Antonio del Pozo dijo...

-Neogéminis:la vida que reverdece, ya está ahí, ya la tienes. Los mejores en todo son los preludios, claro. Otro.
-Bucan:sí, un mes era el infinito. Y gracias por pulsar ahí. Nadie lo hace: si supieran que los autores damos un bote en ese instante. Gracias, crack.
-Mirella:la grande es de una peli, Las bicicletas son para el verano. Yo, ya me ves, soy un poco feote.

Lucía dijo...

Maravilloso, evocador. Cuántos recuerdos han brotado. Me encanta y emocina como escribe usted. Saludos

RELTIH dijo...

ES UNA ESTACIÓN MUY HERMOSA. UN PLACER VISITAR SU ESPACIO.
UN ABRAZO

Liliana Hebe Rodríguez dijo...

Estimado José Antonio: es la primera vez que leo un blog escrito en ese, tan injustamente olvidado, estilo de la prosa poética.Maravilla pura. Sólo para aquellos que ven el milagro ubicuo de la naturaleza y nuestro entusiasme en las pequeñas cosas. Verá porque me catalogo de Idiota.
Una maravilla leerlo.Gracias.

Lola dijo...

¡¡¡ Que tiempos de antaño!!! Y es que los recuerdos si son de la niñez nos cambia la sonrisa y nos hace fuertes para la vida de ahora. Un estupendo escrito. Un saludo.

Berenice dijo...

Hola. Muy hermoso tu blog. Me ha encantado y por eso te sigo.
Escribes muy lindo.

Te mando un beso grande. Y gracias por visitar mi blog.

Poemas del Alma dijo...

Querido amigo, muy bellas tus letras, es un placer leerte, recuerdos que vuelven a mi mente.


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☆┊  ♥ Querido amigo ☆♥
☆★ Un amigo es como ♥♥
☆★una luz en la oscuridad┊ ☆┊
┊  ♥ ☆ ┊ Paso a saludarte! ★
★ ♥Te dejo todo mi cariño! ┊ ☆┊
☆ ┊Que Dios te bendiga┊  ☆
★ ★Besitos para ti ┊ ★ ★
☆ ┊ ☆┊que tengas un ☆♥
┊   ★ maravilloso fin ☆♥
☆┊ ♥ de semana ★☆┊♥
┊☆  ♥☆♥★ Noemi ┊★ ☆ ♥

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Helio dijo...

Magnifica entrada, como todas.

Cuando era niño , en ocasiones pensaba como sería la vida de un niño en una gran ciudad como Madrid. Lo imaginaba distinto,con distintos juegos y otro modo de vivir.
Pero cuando vine a Madrid a principios de los setenta, comprendí que sobre todo en la periferia, no habia diferencia.
Conocí el barrio que mencionas que en aquellos años estaba a medio hacer, con unas enormes promociones de viviendas pero con mucho campo alrededor.

Me di cuenta que los niños tambien jugaban y disfrutaban en esos largos veranos, igual que nosotros en nuestras pequeñas ciudades.
Tambien estoy de acuerdo que no echabamos de menos la playa, claro que tampoco la conociamos.
Saludos

Mina dijo...

Que hermosa manera de refrescar un agosto, para mí si son vacaciones,me ha encantado leer este texto tuyo, divina manera de estar entre tus letras.

Besos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Y es que las bicicletas son para el verano...

Saludos y un abrazo.

José Antonio del Pozo dijo...

-Lucía:me encanta que como usted me lo hagan saber, a los fracasati nos anima, son tan escasas las veces. Gracias
-Reilth: muchas gracias. Lo es. Otro.
-Liliana: gracias,ahora solo se leen cosas que no pasen de 140 caracteres, es lo que hay. Una maravilla también usted

José Antonio del Pozo dijo...

-Lola:tesoros de la infancia, sí. Gracias. Saludos
-Berenice: muchas gracias. Te sigo yo también. Otro gran beso para tí
-Poemas del Alma:muchas gracias por su cariñito y por su generosidad, poeta

José Antonio del Pozo dijo...

-Helio: gracias;qué artefacto la imaginación ¿verdad?, ¿conociste Aluche? que´bueno, había descampados, sí,ni playa ni leches. Un abrazo, Helio
-Mina: gracias por su gentileza extrema, por dedicarme un ratito
-Hiperion: ya lo creo. Saludos, abrazos

JackSparragoss dijo...

A partir de hoy habré de llamarle maestro, Don José.
Me ha encantado. mucho.

Un abrazo, maestro, que te lo has ganado.

Miren dijo...

Hola: me ha gustado pasear por tu blog, gracias por el comentario en "laclasedemiren"

Esilleviana dijo...

Gracias por tu visita y comentario, es un honor que me leas.

:)

un abrazo

Haydée Norma Podestá dijo...

Joaé Antonio, me sumergí en la belleza dorada de tus días de agosto y en la emoción del relato. Agosto es para vos lo que febrero es en mi hemisferio...la libertad de las últimas semanas de vacaciones. Después viene marzo, que es el que pinta de luz dorada los días próximos al otoño. Aquí, mi agosto es frío, desapacible, ventoso. Pero, aunque las estaciones estén cambiadas, lo que vibra conjuntamente son las sensaciones que nos hermanan en los días de verano.Me he remontado con tus palabras a los felices días de mi niñez en que, cuando nuestros padres dormían la infaltable siesta, los chicos y chicas del barrio nos escapábamos por las ventanas a vivir la libertad inconsciente y limpia de la infancia.¡¡Bellísimo!!Un beso.

METAMORFOSIS dijo...

Gracias José Antonio por ayudarnos de alguna manera a regresar al pasado y recordar lo que era verdaderamente estar de vacaciones,no era sólo agosto, eran tres meses!!!! eso si que eran vacaciones y no las de ahora...nos conformabamos con tan poco, y encima eramos felices....bueno, también eramos niños y teníamos menos responsabilidades....ahora todo es distinto...Pues nada, aquí estamos, yo particularmente pasando este agosto en Madrid y dedicando el tiempo libre a visitar a personas como tu. La canción de La Pradera, me ha gustado mucho, me ha emocionado, pero por otro asunto.
Un abrazo desde el Foro.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

Muy bella entrada,un repaso a los recuerdos del verano,un abrazo.J.R.

Adriana Alba dijo...

Una Oda al mes de Agosto, con sus perfumes y calores, por tu tierra.

Aqui, igual de bello solo que màs frio, pero con unos atardeceres de color àmbar que son un privilegio para los ojos.

Excelente texto.

buen fin de semana.

José Antonio del Pozo dijo...

-JackSpárragos:me alegro, muchas gracias. Tú más.
-Miren: gracias, lo mismo
-Esivelliana: es mutuo, entonces. Otro.
-Haydée:muchas gracias, gracias por sus palabras que suenan tan armónicas y evocadoras a su vez, agostos, febreros, Veranos, ilusiones.Otro
-Metamorfosis:muchas gracias a tí, por expresarte así conmigo, más la música y su capacidad brutal de evocación. Abrazos
-José Ramón: muchas gracias. Otro.
-Adriana:gracias, atardeceres en ámbar, qué chulada, buen finde, gracias por venir

Cris Ham dijo...

El mes de Agosto par mí era el mes de la envidia,y no la sana.Todos mis amigos tenían un pueblo al que ir. Yo me iba de vacaciones a la playa,supongo que para muchos una suerte,yo quería un pueblo con sus ovejas y su riachuelo .Yo que sé lo que pensaba que sucedía allí.El mes de agosto ahora es el de descubrir algo más de mi familia,siempre hay cosas que con la rutina y las prisas,se pasa por alto.Me encanta,con sol o con lluvia.

Norma dijo...

José cuántos recuerdos me trae tu post, gracias por publicar.
Cariños y buen domingo.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Me apunto el libro...

Saludos y buena tarde de domingo.

@ Escritora dijo...

Gracias por tu visita a mi blog,
te sigo.

Saludos!

Princesa115 dijo...

La infancia nuestra mejor época y renacer los sueños se hace imprescindible.
Los recuerdos de nuestra infancia...

Un abrazo

José Antonio del Pozo dijo...

-Cris:qué curioso, llevas razón, es como si siempre anheláramos y fantasearamos con lo que nos falta. Gracias por seguirme.
-Norma: igual digo. Muchos recuerdos.
-Hiperion:vale. Saludos
-Escritora: gracias por seguirme. Recomiéndome si le gusta lo mío. Yo la sigo también.Saludos
-Princesa: imprescindible, por supuesto. Gracias por pasar por aquí. Otro

Natalia Pastor dijo...

La infancia siempre es evocadora y propicia para que los recuerdos asalten nuestra memoria y volver a oler la famosa madalena de Proust.

Saludos.

José Antonio del Pozo dijo...

-Natalia: Proust, claro

Luján Fraix dijo...

CUANTOS RECUERDOS QUERIDO AMIGO.

GRACIAS POR DEJAR UN MINUTO DE TU TIEMPO PARA PASAR POR MI RINCONCITO QUERIDO.
BELLÍSIMAS PALABRAS ME DEJASTE QUE ATESORO EN MI CORAZÓN.

BESOS Y ABRAZOS.

Juan Risueño dijo...

La playa de los agostos de mi niñez estaba en la era junto a mi abuelo bajo un sombraje con una perra, Linda, y una burra algo inquieta, viendo como trillaban mis tíos el trigo o la cebada.. De los diez a los catorce ayudándolos a la máquina trilladora en los veranos del instituto.
Bonitos recuerdos a pesar de todo -del sudor y del picor-

También me gusta tu blog y voy a seguirte. Un saludo

goge dijo...

hola jose antonio gracias gracias por tus palabras es un placer seguirte un abrazo

RECOMENZAR dijo...

Hay como me gusta el sabor de tus letras

Rosa.E dijo...

Hola Jose Antonio:
Mil gracias por tus valiosas palabras en mi blog. Eres bienvenido a mi humilde rinconcito.
Y vengo a tu espacio... que hermoso escrito en honor al mes de Agosto, me ha encantado,... tambien la canción que le pusiste.
Seguiré pasando por aqui.
Un saludo

Juan Ojeda dijo...

Gracias por el viaje astral; bellísimo.


Lo afirmo desde aquí, donde agosto es nieve, frío y ventarrón. No obstante he logrado narrarme un sol, ha sido fácil José, con la inestimable ayuda de su prosa.

abrazo bloguero.

José Antonio del Pozo dijo...

-Luján:gracias a tí. Besos
-Juan:yo también trillé, ya verás.Sígueme y te seguiré.
-goge: igual digo. Te sigo. Gracias
-Recomenzar: gracias
-RosaE: me alegro mucho, vuelva, sí, gracias
-juan ojeda:muchas gracias, me hiciste sonreir con tu expresión, eres grande. Abrazo

Laura Caro dijo...

Me ha encantado este texto tuyo, José Antonio. A mí agosto me sabe a mar... supongo que fui de esas pocas que pasaban el mes entero en la playa.
Bueno a mar y a "vacaciones santillana". Deberías escribir más textos como éste, que sacan tu mejor "tú " y exponen a ese hombre tierno que habita bajo la piel del crítico despiadado...
Un beso agradecido.

* Inés * dijo...

Leerte es admirarte, en verano y cuando no lo es.
Cuando protestas con ternura y cuando pides un descanso, como yo.
Agosto también está con la gente que se ha ido, pero me deja una agotadora chicharra ahí afuera, que no para ni un instante.
Y unos trinos maestros de un canario a lo lejos, desplegando sus cánticos que caracolea en su garganta me acompañan ahora mismo.
Agosto es languidez por el calor, es helado de vainilla por la tarde, si apetece.
Y es visitar mis sitios preferidos y escritos sublimes como son los tuyos, ante los que me quedo extasiada, renglón a renglón.
Soberbio agosto el que nos regalas.
Saludos cordiales y admirados, desde mi lado.

José Antonio del Pozo dijo...

-Laura: gracias, claro a cada uno nos sabe agosto igual y diferente a la vez. ¿despiadado yo? insignificante, dirás. Besos
-Inés:muchas gracias por comprenderme.Canarios, chicharras, helados,visitas, todo ese revuelto es agosto, claro.Gracias por leerme renglón a renglón, como me gusta a mí que me lean, como todo esto cobra algún sentido. Saludos, Inés