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jueves, 6 de octubre de 2011

Mi vida conmigo (Poessía doce)



Es sólo que a veces
la vida se me atraganta,
y es amargo ricino
que muchos encuentran ambrosía.
Apenas soporto entonces
los calambrazos de su voltaje
que a los demás ponen en órbita,
que me coronan de sangre el costillar.

No quiero ya jamás
comprarme camisas de colores
ni chupetear helados de fresa
ni elevar cometas a lo alto.
Sólo entresueño acurrucado
con una enorme escolopendra
que abreva sus fauces carnívoras
contra mis ateridas entrañas.

No aguanto esta porfía,
no encajo
no tolero
el perpetuo rigor de la espuela,
la inevitable asechanza del dolor
con que la existencia,
ese jinete torvo,
siempre intimida.
Maldigo a oscuras mi miedo,
esa herida siempre abierta
el manar purulento que nunca cesa,
tampoco a las puertas de los cincuenta.

Tomo entonces el coche,
a tientas lo conduzco a pleno sol
hasta el anillo infernal
que estrangula la babilónica urbe.

Espiral de vueltas
y más vueltas sin parar,
escalextric recurrente,
sólo que
a infinitesimal velocidad
navegado,
sin música
sin alas
sin aire
casi varado,
el volante de plomo,
los pedales de hierro,
mi máscara y yo,
nada más.

Para acallar al espantajo de la angustia
que así le llamo yo a mi cobardía,
dejo entonces que todos,
ricos y pobres,
iracundos por igual,
me increpen, me chillen, me blasfemen
al sobrepasarme raudos,
indignados tras el parabrisas
en esta galopada hacia adónde.

Y es todo ya
esta crecida de bocinazos y de injurias
esta inminencia de derrota y daño
en la que sólo anhelaría,
volante, pedales, máscara,
lentamente disolverme.




















32 comentarios:

Trecce dijo...

Lo violentos que se ponen algunos (muchos) cuando agarran el volante, así que alabo su llamada al sosiego y a la insumisión de ser borrego en la carretera.

Pury dijo...

Me ha encantado tu escrito.
Toda una poesía a estos tiempos modernos de estrés y "locura al volante"
no se puede decir mejor!
gracias

Anónimo dijo...

Una gran imagen de lo que ese simbolo de "libertad" que es el coche.¿conducimos sobre asfalto o nos conducen las escolopendras?.

Rafa Hernández dijo...

Si ya es jodido conducir tal y como está el tráfico, que literalmente en algunas carreteras te juegas el pellejo, mucho más jodido es que te metan un "viaje", y el menda que te da el porrazo no tenga ni carné, ni seguro no ostias como conozco a gente que le ha ocurrido: Eso si que es para volverse violento. Saludos José Antonio.

Elena dijo...

Leo y obvio el tráfico, me da igual el atasco, el claxon y su volumen, el griterío y el estrés. Todo me da igual, es lo de menos. Ahora sólo importa la poesía.

Felicidades por saber mutar lo feo en bello.

Un abrazo José Antonio.

Garcibáñez dijo...

La vida es una mierda, no le des más vueltas. Solo el arte nos salva de la rutina y lo de siempre, lúcido amigo ;-)

Herep dijo...

¿Hoy tenemos crisis existencialista, José Antonio?
Agarrando al vuelo el tema de la muerte de Jobs, con un mundo que se mueve a la velocidad de los bits, megabytes y terabytes, la metafora del tráfico-vida es brillante... con sus bocinazos... sus infracciones... sus partes con la aseguradora...

Bien.
De las primeras poesías que leo que traten sobre el tema.

Un abrazo, maestro.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Herep y del trafico-vida de jobs a la picadura venenosa del coltan que todas la nuevas tecnologias llevan en su interior, el otro dia alguien recordaba a los jovenes que los moviles no crecen en los arboles¿sabra él de donde proceden?
Coltan, comercio sangriento (Sangre en nuestros moviles) youtube.

Lobo Solitario dijo...

Las dichosas crisis. Siempre pensamos que con los años hemso a`prendido a dominarlas para descubrir que la siguiente es aún peor que la anterior y que la dominamos menos...

mercedespinto dijo...

No quiero imaginar la de multas que te reclamará el fisco ni los menos puntos que te quedan.
Genial también en esta faceta de poeta, siempre con tu fina ironía.
Así que los angustiados no somos más que cobardes...
Hasta la próxima.

Zorrete dijo...

Tranqui maestro.
Por cierto esa foto ¿es de mi barrio? Hortaleza. Madrid.
Saluditos.

Cesar dijo...

Y me he dicho: no puede ser. No puede simplemente tratarse del pánico a conducir que a muchos afecta. Este hombre me está diciendo algo, pero soy tan simple que no llego. Tal vez necesite, en sustitución del erótico látigo, que le fustiguen, le increpen. Le traspasen con esa mirada iracunda detrás del volante de quien no tiene nada que hacer, pero no puede perder un segundo detrás del disciplinado automovilista. Tal vez digo, lo necesite para levantarse al día siguiente lleno de vitalidad y fuerza para palizar a dos pijos al pádel.

Juan Ojeda dijo...

Un poema hermoso, ya un hombre que se siente atrapado y se mete adentro de un auto es una cosa para analizar, ese hombre es una prisión de carne y hueso; es decir, es otro ser humano sobre la tierra,

No en vano sueña con disolverse, quizás este soñando Ser, y aún no tropezó con las palabras indicadas.

Gracias por compartir José, muy bellos versos.

Cecy dijo...

Una plegaria al transito,parece que colapsa en todos lados y los nervios que produce también.

Un beso!

fus dijo...

Que nos pasa a las personas cuando tomamos un volante, la agresividad se apodera de nuestra mente y nos hace convertirnos en verdaderos animales.
Me ha gustado mucho tu entrada.

un fuerte saludo.

fus

alp dijo...

Bonita foto y frases muy conseguidas...un abrazo desde Murcia..seguimos..

NVBallesteros dijo...

Me gusto tu poesía esta muy bien llevada... Me hace respirar el smog...

Besos

Ana Galindo dijo...

Me has dejado sin voz, me he quedado inmersa en este laberinto frenético en el que a veces nos intentamos perder, para no encontrarnos tal vez con nosotros.
Tiene mucha fuerza, y arrastra con su inercia.

Besos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Disolvernos hasta desaparecer, cuando parece que no existimos...

Saludos y buen viernes.

Belkys dijo...

Una voz para la calle, condenada a la maldición de otros. Una voz para el asfalto...

chusa dijo...

Tu poessia doce José Antonio es el grito existencial del mundo de hoy y su absurdo sentido, que bien se refleja en la imagen con los coches que corren hacia quién sabe dònde que has elegido...

Saludos blogueros desde Venecia sin coches
chusa

Ricard dijo...

Hola Jose Antonio.
La vida al volante es una continua peripecia que no deja de dar vueltas al rededor de una rotonda que carece de carril de salida.
Hay dos ingredientes que nunca consiguen mezclarse: el agua y el aceite, y el volante y la paz.
Un abrazo.
Ricard

CASASREALESDESNUDAS dijo...

Veo que sientes las miradas iracundas de estos carreristas sin carrera, que sientes como clavan sus forcípulas visuales, e intentan inyectar su veneno en tu persona, conductor sosegado que no juegas su juego criminal sobre ruedas.
De suerte las Scolopendra cingulata que habitan por estos lares,no poseen una picadura mortal, aunque si dolorosa. En otros países, por menos salen los Smith y Wesson .500 Magnum por las ventanas de los vehículos.
Un abrazo.

Ulisa dijo...

Si conducir nos distanciara de los malos pensamientos y los pesos...pero no. No sucede.

Saludos.

Sheol13 dijo...

A veces, la vida parece que nos quiere matar de disgustos. Gran poema. Un abrazo.

Kayla dijo...

Es uno de los mejores poemas que te he leído. Va envolviéndote en su ritmo y en el agobio de una vida sin pausa y llena de agresividad y consigue transmitir como te sientes.
Felicidades.

Un beso relajante ( o dos).

El canto de la luna dijo...

Te he vuelto a leer y me encanta como escribes.

Una realidad evidente dónde todos parecemos habernos vuelto locos...

un saludo

OceanoAzul.Sonhos dijo...

A vida é uma corrida para o nada, se todos pudessem tomar consciencia disso, a vida correria de forma mais tranquila.
Gostei muito do seu poema
um abraço
oa.s

Monica dijo...

Que no se te atragante la vida, siempre hay algo o alguien ahí esperándote, que quiere junto a ti chupetear un helado de fresa.No quieras disolverte, porque no podrás tener esos pequeños placeres de la vida, esas compañías que te esperan, esos deseos aparcados. Saludos

Zorro dijo...

Foto de la M-40 a su paso por el majestuoso barrio de Hortaleza. Sin lugar a dudas, una foto muy acertada: cuando pasas con el coche bajo esos bloques de hormigón, con tanto Fitipaldi "que te tiro el adelantamiento por aquí, que te rebaso por allá" y con una especie de adormilamiento porque el de la emisora de radio está divagando acerca de los niños que contagian a los piojos (¿o viceversa?), crees realmente vivir en un laberinto hecho a medida de la locura.

Ni decir tiene, aunque no quiero abusar de lo mismo, que me encanta tu visión de la realidad.

Un abrazo, amigo mío

Irene Comendador dijo...

Dolor en estado puro, un grito en voz alta y clara de oscuros y dañinos sentimientos, pensamientos, expresados como solo tú puedes hacerlo, una genialidad, tendemos a ser incautos y fríos al despertar del mal día, pero solo con el destape encontramos nuestro punto de mira.
Un lujazopoder disfrutar de tu talento compañero
Besos, muchos besos :D

Misón dijo...

Eres un gran poeta. En serio te lo digo. ¿sabes? soy una ignorante en cuestión de poesía, pero tus versos son tan sencillos y tan claros que llegan al alma. Por eso eres un gran poeta.