Aún quedan días de invierno
política, literatura, cine, sociedad
Aún quedan días de invierno
Si de veras te apetece leer un libro, ¿te echa para atrás el que pueda leerse por el ordenador, por la tablet, a través del móvil? ¿Te lo perderías por eso? Lo puedes imprimir luego, si quieres. A quien le GUSTA la lectura, ¿no lee como sea?
"¿Inspiraciones? ¿Ideas? ¿Proyectos de escritura? Claro que los tengo. Siento el vibrar y el retumbar de esas músicas divinas, el furor de ese manantial puro agitándose dentro de mi imaginación, de mi cerebro y de mi corazón. Pero no podré darles cauce si mis ALGORITMOS DE LOS BESOS TRUNCADOS no encuentran un mínimo de solicitudes. Así de sencillo es. Eso es todo".
Claro que yo escribiría GRATIS… gratis et amore, por supuesto, y hasta hace bien poco lo hice (relatos, poemas, reseñas de cine, de tal o cual libro, artículos políticos, sociológicos, apuntes existenciales, diario íntimo… con sólo sumergirte un poco en estas aguas ahí los verás, ahí están) y volvería a hacerlo encantado, siempre que quienes me leen guarden conmigo y para mí una mínima reserva de generosidad, claro.
Nada de esto, tan horripilante, te impide, estimado lector, que si de verdad me estimas y valoras, le eches un cable a este escritor sin Nombre que aquí lees, a su última criatura, o no podrá seguir haciendo sus libros. ¿Cómo? Pidiéndole sus poemas. Regalando otro ejemplar, si ya lo tienes, (Te regalo yo otra obra mía por internet que tú elijas). Eso es todo.
“En literatura son fundamentales los compromisos amistosos, la amistad. Si no tienes eso, si no tienes amigos, ya puedes escribir el Quijote que no te lo publican”. No lo digo yo, lo dice Manuel Langares, escritor, en ABC ayer.
La gente, hoy, más que cargarse de razones, quiere cargarse de prejuicios. Más, mucho más que ampliar y profundizar en saberes, la gente quiere y busca desesperadamente hoy reafirmarse en sus mantras más básicos. Un fantasma anti-ilustrado recorre y agita el mundo. Es un retroceso cultural, ¿no? Razones, aquí (consúltame, nada caro)
Ya tú sabes, mi lector... como recién salido de un cuadro de Zurbarán, de Velázquez... ¡un zagal español vivo, pícaro, sonriente, cretivo... Ejemplar! Historia y Figura viva de España. (Doblegó a un increíblemente renacido Djokovic, Mito viviente del Tenis. Carlos Alcaraz, el más precoz jugador en la Historia del tenis mundial en ganar los 4 GRANDES, ahí lo deja).
Resulta que si eres Famoso, no importa cómo ni por qué, cualquier cosa que plasmes en un libro, interesa a muchísima gente. Te lo compran. Si no eres Famoso, escribas lo que escribas, por más que te rompas los cuernos trabajándolo y dándolo a probar, ni siquiera a quienes te conocen y aprecian ya antes, les interesa. ¿Eso era todo, eso es todo?
No ocupa espacio. Además, el libro que te envío por Internet (baratísimo), si te gusta leerlo y tenerlo entre las manos, lo puedes tú imprimir luego, o mandar que te lo impriman, sobre papel. Si de veras te apetece leer un libro, ¿te echa para atrás el que pueda leerse por el ordenador, por la tablet, a través del móvil? ¿Te lo perderías por eso? A quien le GUSTA la lectura, ¿acaso no lee como sea? Fíjate bien, ya lo hacemos, al leer tantas cosas en el móvil. Acabas acostumbrándote. Acabas disfrutándolo también. ¿Es menos libro un LIBRO que lo puedes leer en el ordenador, en el móvil? Es más barato, apenas te ocupará espacio, no implica talar, aunque sea solo uno, más árboles. Si te gusta, en general, cómo escribo, entonces vas a disfrutar de lo lindo con cualquiera de estos libros míos, te lo aseguro yo. Consúltame.
Si en la vida real -y ahora, con el alud imparable de desinformación y de imágenes diarias, más que nunca- somos todos prescindibles, en las redes sociales, en especial si eres creador sin Nombre, ya ni te cuento: ni el Tato se acuerda de ti… salvo que seas Famoso, Celebritie, claro, que Ellos van y viven en un Mundo aparte. Humo, polvo, sombra, nada… de nada.