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martes, 10 de septiembre de 2013

El blog, groggy




   Puedo, sí, escribir los textos más tristes esta noche. Escribir por ejemplo: el blog está estrellado y tiemblan, azules, mis pulsos a lo lejos. Confieso que he bebido: sueño con entrar en el DISCO DURO de tu sensibilidad… y sueño que nunca jamás de allí me borras.



     En siete de septiembre fue, sí. Tres años de blog. Más de novecientos textos míos ya. A la manera en que yo los hago. Todo ese trabajo. Ahí están. ¿Y? Me siento como si hubiera escrito entera la Enciclopedia Británica… en vano, la verdad. En octubre del año pasado, sin contactos, harto del silencio y del desprecio editoriales, me autoedité LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS. Añadí además en el frente lateral del blog: “Si lo que lees aquí juzgas que debe ser agradecido, para animar también a que siga siendo posible, pídeme este libro, pues con el mismo además te entrego un trozo vivo de mí”.
  
   Bueno, los resultados del emplazamiento han sido pero que muy discretos. No hablo de vender mil ejemplares. Ni la mitad. Ni la mitad de la mitad. Ni la mitad de la mitad de la mitad siquiera. Ni a eso he llegado. Aún no he conseguido recuperar del todo los dineros que arriesgué. Es el caso que no dejo de recibir encendidos elogios. Muchos, muchísimos. Y qué palabras tan bonitas.
   
   El caso es también que el número de visitas diarias al blog es para mí más que considerable. 731 seguidores en el blog, 3600 en Twitter. No sé. La estricta realidad es que desde luego muchas personas observan, pero no valoran lo que hago. ¿Es mucho pedir a quien con regularidad todo el año lee tu blog que te solicite el libro? Mi libro además vale mucho más que quince euros, estoy seguro.
   
   Es desalentador. Es amargo. Es descorazonador. Es lo que hay. El chasco te obliga a reflexionar. A pensar esta desolación. Y, la verdad, lector, no tengo ni idea de lo que voy a hacer.

   Por supuesto permanece y permanecerá siempre indeleble en lo más hondo de mi ser la gratitud inmensa a cada uno de ese puñado de valientes que, sin conocerme de nada, han apreciado e impulsado mi escritura pidiéndome el libro. Si cierro los ojos, creo que podría decir el nombre de cada uno de ellos. Alguno se ha molestado incluso –y pongo aquí sólo unas cuantas, pues otras, maldición, las extravié, agradeciéndoselo por igual a todos- en escribirme cosas tan preciosas como éstas:

Encarni:
   “Jose, llevo el Bobo con Ínfulas por la mitad, y me tiene entusiasmada. A veces no sé si reírme o llorar… me encanta!”
Gaby:
    “Ya terminé tu libro, Jose. Lo leí dos veces al final. Me encantó. No dejes de escribir. Aunque, pobre prota, joer, qué vida.”
   Toñy:
        “Leyendo la realidad de un libro por 2ª vez para evadirme de la ficción de la realidad. (las Historias de un bobo con ínfulas)”.
   Mati:

         “Jose Antonio, estoy volviendo a leer tu libro. Cada vez le descubro cosas nuevas. Me sienta bien… Gracias”.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Oh balansé, balansé del blog

  




  “En esta ciudad hay que partirse la espalda para poder ver una estrella”, exclamaba desolado Willy Loman en La muerte de un viajante,  la sombría obra de Artur Miller. No nos salen las cosas, eso es lo que nos pasa. ¿Entonces? Aquella amargura sólo un punto cínica del gran Adolfo Suárez, a la vuelta de sus penúltimos fracasos electorales con el CDS, cuando todas las encuestas de opinión, una tras otras, le daban como el líder más apreciado por los españoles:
   
 “Queredme un poco menos y votadme un poco más”



   En siete de septiembre fue, sí. Tres años de blog. Más de novecientos textos míos ya. A la manera en que yo los hago. Todo ese trabajo. Ahí están. ¿Y? Me siento como si hubiera escrito entera la Enciclopedia Británica… en vano, la verdad. En octubre del año pasado, sin contactos, harto del silencio y del desprecio editoriales, me autoedité LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS. Añadí además en el frente lateral del blog: “Si lo que lees aquí juzgas que debe ser agradecido, para animar también a que siga siendo posible, pídeme este libro, pues con el mismo además te entrego un trozo vivo de mí”.
   Bueno, los resultados del emplazamiento han sido pero que muy discretos. No hablo de vender mil ejemplares. Ni la mitad. Ni la mitad de la mitad. Ni la mitad de la mitad de la mitad siquiera. Ni a eso he llegado. Aún no he conseguido recuperar del todo los dineros que arriesgué. Es el caso que no dejo de recibir encendidos elogios. Muchos, muchísimos. Y qué palabras tan bonitas.
   El caso es también que el número de visitas diarias al blog es para mí más que considerable. 731 seguidores en el blog, 3600 en Twitter. No sé. La estricta realidad es que desde luego muchas personas observan, pero no valoran lo que hago. ¿Es mucho pedir a quien con regularidad todo el año lee tu blog que te solicite el libro? Mi libro además vale mucho más que quince euros, estoy seguro.
   
   Es desalentador. Es amargo. Es descorazonador. Es lo que hay. El chasco te obliga a reflexionar. A pensar esta desolación. Y, la verdad, lector, no tengo ni idea de lo que voy a hacer.

   Por supuesto permanece y permanecerá siempre indeleble en lo más hondo de mi ser la gratitud inmensa a cada uno de ese puñado de valientes que, sin conocerme de nada, han apreciado e impulsado mi escritura pidiéndome el libro. Si cierro los ojos, creo que podría decir el nombre de cada uno de ellos. Alguno se ha molestado incluso –y pongo aquí sólo unas cuantas, pues otras, maldición, las extravié, agradeciéndoselo por igual a todos- en escribirme cosas tan preciosas como éstas:
Encarni:
   “Jose, llevo el Bobo con Ínfulas por la mitad, y me tiene entusiasmada. A veces no sé si reírme o llorar… me encanta!”
Gaby:
    “Ya terminé tu libro, Jose. Lo leí dos veces al final. Me encantó. No dejes de escribir. Aunque, pobre prota, joer, qué vida.”
   Toñy:
        “Leyendo la realidad de un libro por 2ª vez para evadirme de la ficción de la realidad. (las Historias de un bobo con ínfulas)”.
   Mati:

         “Jose Antonio, estoy volviendo a leer tu libro. Cada vez le descubro cosas nuevas. Me sienta bien… Gracias”.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Tres años y un día de blog

    


   Deberíamos, bloggero con ínfulas, hacernos fuertes y olímpicamente decirnos en el día de hoy: ¡Basta! Madrid, con Juegos o sin Juegos, sigue siendo… Madrid, de la misma manera que tu libro, más o menos solicitado, sigue siendo, so bobo, tu libro. Deberíamos, sí… pero no reunimos fuerzas suficientes para ello. Pues el estrepitoso descalabro de las más íntimas ilusiones, de los más creadores y dorados sueños, nos rompe también un poco por dentro, como a ese niño que sin motivo de buenas a primeras y para una buena temporada le han castigado… sin juegos.  


     
   En siete de septiembre fue, sí. Tres años de blog. Más de novecientos textos míos ya. A la manera en que yo los hago. Todo ese trabajo. Ahí están. ¿Y? Me siento como si hubiera escrito entera la Enciclopedia Británica… en vano, la verdad. En octubre del año pasado, sin contactos, harto del silencio y del desprecio editoriales, me autoedité LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS. Añadí además en el frente lateral del blog: “Si lo que lees aquí juzgas que debe ser agradecido, para animar también a que siga siendo posible, pídeme este libro, pues con el mismo además te entrego un trozo vivo de mí”.
   Bueno, los resultados del emplazamiento han sido pero que muy discretos. No hablo de vender mil ejemplares. Ni la mitad. Ni la mitad de la mitad. Ni la mitad de la mitad de la mitad siquiera. Ni a eso he llegado. Aún no he conseguido recuperar del todo los dineros que arriesgué. Es el caso que no dejo de recibir encendidos elogios. Muchos, muchísimos. Y qué palabras tan bonitas.
   El caso es también que el número de visitas diarias al blog es para mí más que considerable. 731 seguidores en el blog, 3600 en Twitter. No sé. La estricta realidad es que desde luego muchas personas observan, pero no valoran lo que hago. ¿Es mucho pedir a quien con regularidad todo el año lee tu blog que te solicite el libro? Mi libro además vale mucho más que quince euros, estoy seguro.
   Es desalentador. Es amargo. Es descorazonador. Es lo que hay. El chasco te obliga a reflexionar. A pensar esta desolación. Y, la verdad, lector, no tengo ni idea de lo que voy a hacer.

   Por supuesto permanece y permanecerá siempre indeleble en lo más hondo de mi ser la gratitud inmensa a cada uno de ese puñado de valientes que, sin conocerme de nada, han apreciado e impulsado mi escritura pidiéndome el libro. Si cierro los ojos, creo que podría decir el nombre de cada uno de ellos. Alguno se ha molestado incluso –y pongo aquí sólo unas cuantas, pues otras, maldición, las extravié, agradeciéndoselo por igual a todos- en escribirme cosas tan preciosas como éstas:
Encarni:
   “Jose, llevo el Bobo con Ínfulas por la mitad, y me tiene entusiasmada. A veces no sé si reírme o llorar… me encanta!”
Gaby:
    “Ya terminé tu libro, Jose. Lo leí dos veces al final. Me encantó. No dejes de escribir. Aunque, pobre prota, joer, qué vida.”
   Toñy:
        “Leyendo la realidad de un libro por 2ª vez para evadirme de la ficción de la realidad. (las Historias de un bobo con ínfulas)”.
   Mati:

         “Jose Antonio, estoy volviendo a leer tu libro. Cada vez le descubro cosas nuevas. Me sienta bien… Gracias”.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Tres años ya de blog (Nada que celebrar)



   En siete de septiembre fue, sí. Tres años de blog. Más de novecientos textos míos ya. A la manera en que yo los hago. Todo ese trabajo. Ahí están. ¿Y? Me siento como si hubiera escrito entera la Enciclopedia Británica… en vano, la verdad. En octubre del año pasado, sin contactos, harto del silencio y del desprecio editoriales, me autoedité LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS. Añadí además en el frente lateral del blog: “Si lo que lees aquí juzgas que debe ser agradecido, para animar también a que siga siendo posible, pídeme este libro, pues con el mismo además te entrego un trozo vivo de mí”.
   
   Bueno, los resultados del emplazamiento han sido pero que muy discretos. No hablo de vender mil ejemplares. Ni la mitad. Ni la mitad de la mitad. Ni la mitad de la mitad de la mitad siquiera. Ni a eso he llegado. Aún no he conseguido recuperar del todo los dineros que arriesgué. Es el caso que no dejo de recibir encendidos elogios. Muchos, muchísimos. Y qué palabras tan bonitas.
   
   El caso es también que el número de visitas diarias al blog es para mí más que considerable. 732 seguidores en el blog, 3600 en Twitter. No sé. La estricta realidad es que desde luego muchas personas observan, pero no valoran lo que hago. ¿Es mucho pedir a quien con regularidad todo el año lee tu blog que te solicite el libro? Mi libro además vale mucho más que quince euros, estoy seguro.
   
   Es desalentador. Es amargo. Es descorazonador. Es lo que hay. El chasco te obliga a reflexionar. A pensar toda esta desolación. Y, la verdad, lector, no tengo ni idea de lo que voy a hacer.

   
   Por supuesto permanece y permanecerá siempre indeleble en lo más hondo de mi ser la gratitud inmensa a cada uno de ese puñado de valientes que, sin conocerme de nada, han apreciado e impulsado mi escritura pidiéndome el libro. Si cierro los ojos, creo que podría decir el nombre de cada uno de ellos. Alguno se ha molestado incluso –y pongo aquí sólo unas cuantas, pues otras, maldición, las extravié, agradeciéndoselo por igual a todos- en escribirme cosas tan preciosas como éstas:

Encarni:
   “Jose, llevo el Bobo con Ínfulas por la mitad, y me tiene entusiasmada. A veces no sé si reírme o llorar… me encanta!”

Gaby:
    “Ya terminé tu libro, Jose. Lo leí dos veces al final. Me encantó. No dejes de escribir. Aunque, pobre prota, joer, qué vida.”
   
 Toñy:
        “Leyendo la realidad de un libro por 2ª vez para evadirme de la ficción de la realidad. (las Historias de un bobo con ínfulas)”.
  
  Mati:

         “Jose Antonio, estoy volviendo a leer tu libro. Cada vez le descubro cosas nuevas. Me sienta bien… Gracias”.





viernes, 6 de septiembre de 2013

Nocturno al inicio de september (Poessía 53)



Nos envuelve ya la noche estival
el sortilegio de embrujo denso
que su estela consigo trae.

Casi una invitación a la locura
este rotundo plenilunio
las estrellas como al pairo en lo más alto
azuleando de belleza la negrura
en el preliminar septembrino
con requiebros de otoño en el aire tibio.

Si abro los ojos entonces no
pero si los cierro…
aparece tu rostro delicado, ¡SÍ!
Tecleo mi alfabeto a ciegas…
¡y sólo me sale tu nombre!

Pasearíamos en paz y de la mano
bajo la trama opalescente de las estrellas
sólo es eso.

Caminaríamos hasta el claro del parque
municipal y escaso por el día
selvático y noctívago ahora
jungla suave en la que adentrarnos tranquilos,
sólo es eso.

Nos azotaría la pleamar de la noche
un poco el rostro
aunque sobre todo se ocuparía
en la comisura de tus labios sabios.

Le pediríamos parecer a las farolas cholas
atacaríamos muy bajito
canciones que creíamos olvidadas.
Iríamos cogidos de la mano,
ya no hace tanto calor,
sólo es eso.

¿Sabes? Hay flores de colores
que aún exhaustas del estío
atesoraron en lo hondo de la corola
una brizna, una miaja, una pizca
de su aroma dulce para nosotros.
Le silbaríamos jubilosos al viento,
sólo es eso.

Y ya en el claro
en la cruz de luz de su redondel
como un niño granuja
con el dedo te señalaría
el clamor en esplendor
de la luna superllena.

Bajo ese alud de blancura,
así tú suspendida,
por sorpresa de fresa
oh, mía ricura,
de besos la cara te abarrotaría.

Era sólo eso.


...y MAÑANA... "Tres años de blog (Nada que celebrar)"


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

jueves, 5 de septiembre de 2013

Llanto por Carmen Chacón



    Pensaba poner a caer de un Maduro a Carmen Chacón por su espantá de un año entre la gusanera de Miami. Tanto presumir de que en vez de nanas le cantaban de niña a ella “desde el Himno de Riego, pasando por A las Barricadas, siguiendo por la Internacional”(http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com.es/2011/11/nanas-de-chacon.html) para acabar la Esperanza de la Izquierda socialista, a lo Lola Flores, largándose a hacer las mayamis cuando tiene aquí casi todo el pescado ya vendido.
      
  Y que sí, que mucho aborrecer de boquilla la Progresía el Capitalismo genocida y los yanquis parafascistas… pero en cuanto pueden para allá que se van. Bibi, Pajín, Chacón y otr@s progres del montón, sí, como el mismo Almodóvar, que parece que las hubiera prefigurado entonces a todas.
       
  Disfrutan pintándote a los EE UU como una selva desalmada, llena de gentes psicópatas, racistas y armados hasta los dientes, una jungla darwinista e implacable en la que no hay sanidad pública ni Estado del Bienestar, en la que sólo se da la explotación del hombre por un puñado de plutócratas… y a la mínima allá que se plantan. Menudo exiemplo que dan. Y a ellos qué más les da.
       
   Y sin embargo, caro lector, este bloggero, por faccioso que sea, tiene su corazoncito. Tiene el blog razones que la propia razón desconoce. Yo aprendí en Umbral que a las musas hay que seguirles los pasos, para que el propio blog no pierda sus puntos de anclaje. Será ahora más difícil. Entonces, cómo no, me invade cierta tristeza por la marcha de Carmen, qué quieres que te diga. Entre ella y yo pasó lo que pasó (http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com.es/2013/03/las-horas-durante-las-que-carmen-chacon.html) y, lo sabemos,  del roce, aún fugacísimo como ese, aquel breve espacio de tiempo en el que nada menos que ELLA vivió siguiendo la nada con ínfulas en que consisto,  brota el cariño.

     
   Me apena que ella se vaya así. Y más aún me gana la amargura al escuchar de sus mismos labios que en Miami  “espera interactuar con profesores y alumnos de muchas maneras”. Carmen, por qué entonces dejaste de interactuar conmigo. Carmen, ¿es que siendo yo poetastro  tengo menos galardón? Carmen, por qué te vas, no ves que todas las promesas de mi tuiter se irán contigo, por qué te vas. Y eso, lector, que soy hoy triste. 



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Tuiteando con Diputado socialista, casi ná

    


    Cosas que a uno en la Red de redes le pasan. Verás, lector: tuvo a bien un buen día don Manuel Pezzi, Diputado del PSOE en Cortes,  en arranque que mucho yo le agradezco, hacerse seguidor mío en el Twitter y al punto, por reciprocidad y con agrado yo mismo le seguí. Qué menos, claro, siendo uno la nada, esta nada con ínfulas que ves. Dice la Wiki que Pezzi, nacido en 1947, es profesor universitario de Geografía, con ya una dilatada trayectoria política a las espaldas: Consejero de Medio Ambiente, luego de Educación, en la Junta de Andalucía entre 1994 y 2000, coordinador de la Segunda Modernización de Andalucía entre 2004 y 2011, senador 2004-2011, y desde 2011 Diputado por Granada.
   
   Bien, pues el otro día, anunciaba Wert en Cortes el aumento –histórico- en un 20 % de la partida presupuestaria destinada a becas universitarias. Pensé, si es así, qué nuevo desastre de política de comunicación en el PP, qué bandazos más penosos, qué nula idea otra vez de los mecanismos básicos de la Política. Si son los datos así, por qué se ha dejado Wert arrasar y arrastrar en la batalla propagandística ante la Opinión Pública, recurrentemente presentado cual malvado Aplasta-alumnos-pobres.
   
   En estas que vi recientito el tuit del Diputado Pezzi:
     “Wert quiere hijos de carpinteros, albañiles, camareros, agricultores sean como sus padres y no universitarios. Es clasismo. #BECAS como DERECHO”.
     
   Me llamó la atención primero tono tan desabrido en diputado tan curtido. Esa lapidaria acusación personal a la persona (“Wert quiere”, esa es su voluntad; otra cosa es que dijera Pezzi la política que él impulsa puede…) me pareció venenosa, y más entre bomberos que no deben pisarse la manguera. Supone arrojarle y adosarle una muy siniestra intención a la íntima persona. Así es que allá que acudí a responderle, como si Wert me hubiera encargado la compra de dos mil ejemplares de mis pobres HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS. No crean que nadie del PP había por allí respondiendo al tuit del diputado socialista. Le puse yo:
     -“Eso, don Manuel, es una muy perversa insidia, indigna de usted”.
     
   Recuérdese la callejera campaña que ya contra Wert la Izquierda sociológica desatara, que incluyó abucheos y desplantes públicos, negación del saludo, públicos insultos de Hijodeputa en TW por parte de sabios tan humanistas como Pablo Carbonell y Tristán Ulloa, en fin, aquel maravilloso cartel con su efigie tiroteada y ensangrentada en la sala de profesores de un colegio público… andaluz, como Pezzi.
     
  Héteme aquí que el Diputado Pezzi tuvo la gentileza de responderme. Y me dijo:
     -“Escuchando a Wert se es capaz de cualquier perversidad e insidia, es maestro estadístico dentro del PP  #BECAS COMO DERECHO”.
    
   Vamos, que si querías caldo, dos tazas, amiguito. Resulta que de la simple escucha a Wert puede derivarse en uno ya la más inmoral reacción, que quedaría la misma al punto disculpada. Eso, más la consigna. Vamos. ¿Son esas palabras apropiadas para Diputado tan experimentado? Pues allá que de nuevo le repliqué:
     -“No es justo, don M. Es atribuirle al oponente un animus diabólico, es el suyo el tipo de comentarios que exacerban a los hooligans”.
     
   Le habían respondido otras dos personas cuyos mensajes fueron además –no como los dos míos- retuiteados –reenviados- por Pezzi a todos sus seguidores. Uno decía: “Es una de las máximas de la derecha: un pueblo sin formación para que no se cuestione nada ni cuestione nada”. El otro: “Año 1887 Los hijos de trabajadores, criados, cocineras y pequeños tenderos no debieran ser educados por encima de su categoría”.

     
   Bueno, pues a este bloggero ya no tuvo a bien don Manuel Pezzi, Diputado, responderle ya más nada. Así quedó la cosa, así de fino a diario se hila y se agita la madeja de la Opinión Pública, Mr Wert.


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

martes, 3 de septiembre de 2013

Canción triste de Susana Díaz para Griñán (Poessía 52)



   Bien sé, lector, que es ya abusar un poco de tí, pero, ¿me concederías el honor de cantar conmigo los compases en marcha de esta balada que pongo abajo, sólo que entre los auspicios de las pobres letras con que ahora la he yo investido? ¿Sí? Se lo cantamos entonces un poco todos a la vez, como Susana Díaz a Griñán, que le canta esto ya.


Hoy en San Telmo brilla el sol
y una shiquilla
se pone alegre contemplando la heredad
por qué no te vas.

Como en cada pleno
hoy como ayer
me miro en ti
y en mi carrera todos los ERES vi pasar
por qué no te vas.

Todos los aromas corruptos se irán contigo
se olvidarán, se olvidarán
junto al Sillón yo reiré igual que un pillo
por qué no te vas, por qué no te vas
por qué no te vas, por qué no te vaaaas


Bajo vigilancia y en prisión
se pudrirán
los juanes lanzas que pillaron regaliz
lo pagarán.

Asando una vaca en ilusión
la soñarán
con los billetes que quedaron por pulir
se amargarán.

Todos las prebendas de mi tropa ascenderán conmigo
descansarás, descansarás
junto al Sillón yo reiré igual que un pillo
por qué no te vas, por qué no te vas
por qué no te vas, por qué no te vaaas.

Todos los aromas corruptos se irán contigo
se olvidarán, se olvidarán
junto al Sillón yo reiré igual que un pillo
por qué no te vas, por qué no te vas

por qué no te vas, por qué no te vaaaas.



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

lunes, 2 de septiembre de 2013

Agatha, Pedro J, la Esperanza... apuntes al natural



     Interior de pequeña oficina de Correos del extrarradio madrileño. Lunes 26 de agosto, 11,16 horas. Una mujer de unos cuarenta y pocos, que hace como que limpia, y dos jóvenes dependientes, ociosos en el establecimiento a esas horas vacío. Están, mientras la mujer pasa el paño de allá para acá, charloteando los tres en voz alta. Total, nadie puede oírles, pues el bloguero que entró hace un momento se ha hecho casi invisible, y simula andar completamente a lo suyo en el relleno de un certificado, en realidad anotando escrupulosamente –los escribanos así hacemos, señores- el animado diálogo que se traen, el propio de unas personas que se conocen aunque no desde hace mucho tiempo. Lleva ella -resuelta y vivaracha, pestañas de pega, ni guapa ni fea- la voz cantante, mientras la pareja de jóvenes empleados, de buen y atildado aspecto, asienten, sonríen, aprueban con tres o cuatro palabras cada vez los asertos de la mujer. Dentro vídeo:
   
   “… Vaya mierda de actuaciones que traen para las fiestas, qué castañas, éste, el otro, los de OT, vaya tela, desde luego… ah, sí, que si no sé qué de un rollo de Agatha Ruiz de la Prada, ¿sabes con quién está casada esa? Ahiií, cómo se llama el hombre éste… si, hombre, el Pedro Jota Ramírez, no le pega nada, ese tío es un fascista que te cagas, y vaya modelitos, y encima cuestan un pastón… (tercia a continuación uno de los empleados) … y ella es igual, yo la he visto de cerca, y es que es una momia la tía, es… (retoma ya la mujer) …yo, cuando vi a la Esperanza Aguirre con uno de sus modelitos plantado, mira, ya me caía mal, pero dije… pero esta tía de qué va, es que llevaba unos calcetines de lana, sí, cuando el atentado ese, que estaba ella por allí, sí, allí a tomar por culo, la vi, y es que esa tía, ya me caía mal, pero ese día… (entra de nuevo ahora la voz del dependiente)… mi abuelo la llama la Superviviente, dice que bicho malo nunca muere, la tía es que siempre sobrevive… (hay risitas a trío, toma testigo la mujer que pasa el paño)… esa tía es una… una… bueno, no quiero decir palabras malsonantes… (intercede ahora el tercero con discreta sonrisa en la cara)… ya, ya sabemos bien lo que es… (la mujer al cabo es que se lanza)… es una hija de puta, son todos unos fascistas, descarao… (suaves risitas a trío)…

    
   Quería enviar este… dice entonces el bloggero, que ya no puede disimular más, acaso estropeándoles un poco a los tres la función. Entran ya luego más personas con encargos a la oficina de Correos. Fin de la cita.


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

domingo, 1 de septiembre de 2013

La Canción del Verano


                                 Sonata de Verano (y IX) 

(Y aquí, lector, acaba esta sonata mía de verano que en sábados y domingos de agosto hemos ido tú y yo componiendo. Si ha sido de tu agrado... pues, eso que tú y yo ya sabemos. Gracias)

 ¿Se halla, lector mío, la memoria íntima del verano, su latido más hondo y verdadero, en las conocidas vulgarmente como las Canciones delVerano? Diríase que no, que las hechuras repetitivas y facilonas de éstas, poco o nada tienen que ver en principio con el secreto de la estación del esplendor, en la que tantas cosas parecen trenzadas con el mismo material del que están hechos los sueños de sus noches calurosas. Y sin embargo, si nos esforzamos en singularizar alguna de ellas, si buscamos la  mena entre la ganga, puede que esas canciones nos revelen esenciales sustancias del verano, gemas que antes ni sospechábamos que pudiesen llevar envueltas entre su resuelta banalidad.
     
   De forma que, por ejemplo, recordamos todos de sobra (casi todos, claro, oh, Tiempo) que Eva María se fuebuscando el sol en la playa. Nos despista del todo el tono sandunguero de la melodía, pero, ¿de qué nos habla en el fondo esta canción?  De la herida abierta y del dolor sin tasa que causa la pérdida del ser amado. Ella se marchó –dice el chico de la canción, desconsolado tras la chispa de sus trinos gongorinos- y sólo me dejó recuerdos de su ausenciaY sin la menor indulgenciaEva María se fue.  Habla también de que las chicas maduran antes y de que pronto nos ven pequeños y bobos, y de que necesitan entonces ellas conocer y abrirse a nuevos y más amplios horizontes, los que dora a lo lejos el Sol, esa promesa total de libertad.
    
       Por eso cogen su maleta de piel y su bikini de rayas y se van, y la aflicción por el abandono nos hace –entre timoratos y hamletianos infantes- seguir viéndolas aún en la distancia, qué bonita está bañándose en elmar y tostándose en la arena, mientras anida en nosotros sólo la pena de su amor perdido. Es esta canción a un tiempo protesta de amor loco –paso las noches mirando su fotografía-, es angustiada proclama existencialista –qué voy a hacer si Eva María se fue, yo ya no puedo vivir- y es expresión lúcida de una realidad cambiante, de un momento histórico concreto –años 70- en el que está la sociedad evolucionando, en el que las chicas –Eva/María, genéricos nombres por excelencia de la mujer, por tanto no al azar elegidos- empezaban en primera persona a decidir sus vidas. Estamos, pues, –y la festiva canción da cuenta en el fondo de ese trascendental cambio- ante el pleno acto libre de una muy resuelta voluntad afirmándose y ejercitándose en la persona de una joven, sin la menor conciencia además de estar con ello haciendo nada malo: sin la menor indulgencia Eva María se fue. Nos dejó, punto pelota.
      
     Y con el mismo transcurrir de tanto veranos, con el tiempo infinito que los mismos despliegan, la simbólica Eva María de entonces, que se marchó en busca del sol, que se bañó, llena de ilusión, en mil playas y en otras tantas costas de relucientes esmeraldas, se hizo un día realidad, se hizo de carne y hueso, varió un poco su nombre, porque ya no era exactamente la misma, Eva Amaral llamábase ahora, -aunque no deja de maravillarnos el casi idéntico nombre de la Rosa- y ella misma, mujer autónoma y en plenitud realizada, con la caricia única de esa voz tan suya, que tiene vibración de ola rompiente, nos deja otra hermosa y simbólica canción que se titula “Días de verano”, en la que la vemos, un poco  de vuelta de todos los viajes y de todas las cosas, aferrada a la misma maleta simbólica que llevaba Eva María, atravesando pedregales con chumberas desde alguna playa remota, -simbólico escenario de la desolación que ella ahora experimenta, correlato histórico también de la inevitable decepción que le sigue al ejercicio de la libertad, en el que tantas cosas imposibles se soñaron- que vuelve y nos mira un poco triste a los ojos para cantarle a su chico de siempre, lo que son las cosas, cantarle y contarle… que no quedan días de verano para pedirle perdón, para borrar del pasado el daño que ella le causó al dejarle, sin besos de despedida y sin palabras bonitas, que le mira a los ojos y no le sale la voz…
      
   Bueno, Eva Amaral, siempre nos quedará un día de verano para otorgarte la gracia del perdón, a ti, que llena tú eres de la gracia. A la luz de esa mirada tuya, Eva. Y comprendemos entonces, un poco reconfortados también por dentro, que, con todo, algo del espíritu libérrimo del Estío se encierra también dentro de las machaconas canciones del verano.


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)