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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Paula Prendes y Patricia Conde, guapas y famosas

    
      La reportera de la Sexta, Paula Prendes, que ignora del todo, claro, la mía sórdida existencia, mucho más lóbrega aún de lo que en sí es si por contraste la ponemos al lado de la suya, tan reluciente de pantallas y primes-times, ha abonado con su testimonio de primerísima mano la hipótesis mía –la del penoso ensayista que en mí se alberga- del Reinado de la Mugre, que en síntesis consiste en: extraordinario acicalamiento formal junto a rufianesca rudeza argumental en los principales escenarios de representación pública, en las pantallas, vamos.
    
     Me sorprendió de entrada, al leer la noticia en la edición digital del Faro de Vigo, la forma en que presentaba la misma el que la redactó: Paula Prendes, decía allí, se ha mostrado “natural y sin pelos en la lengua” al responder a los lectores sobre la influencia del físico. Piensa uno ya que Paula se ha mostrado sincera y valiente a la vez, y en grado sumo, en la exposición del pensamiento que a continuación aparecerá, e incluso que el redactor mismo parece estar de acuerdo con ello. Y la misma impresión de hallarnos ante Verdad se asentaba más en uno al leer el preámbulo que le hacía Prendes al meollo de su revelación: “No voy a ser CÍNICA… ( primer redoble de franqueza), Me gusta ser clara… ( segundo redoble, por si el primero no se había percibido, que revela que tiene bien claro ella lo que a continuación va)  y te diré que… una chica fea no tiene NINGUNA oportunidad de estar en un programa como este, así de CRUEL es el mundo de la televisión”.    
    
     Es claro que Prendes se considera a sí misma bella… bella prenda, -perdóname lector mío el chupao juego de palabras- pues de lo contrario no se explicaría ella así, separando, cual tajantísimo Moisés, chicas feas al abismo, de un lado, y chicas guapas al cielo de la Sexta, del otro. Llama la atención también la seguridad y el aplomo con que Prendes se expresa, pasmosos ambos para la ternura que se da en  la Prendes, a quien vemos muy convencida de lo que dice, o como si lo que ella acaba de aseverar lo tuviera bien oido a su alrededor cientos de veces.
    
     Por supuesto que no nos caemos ahora de guindo alguno, y que siempre ha sido un poco así. Creo, también, que ahora la tendencia, lógico, dado el apabullante predominio de las imágenes, se acentúa en forma extraordinaria y nociva. Es como si el talento en nuestros días valiera menos que nunca. En todo caso, si siempre fue esto así, no digamos entonces que la sociedad en cuanto a meritocracia y surtidísimas discriminaciones se refiere, progresa imparablemente. Como nos enseñaron los progres a mil respectos, detrás de cada chica –o chico- guapos que triunfan, hay un montón, que no lo son tanto, tengan el talento que tengan, que van directos a la basura.
    
      Pero sorprende además en la confesión de Prendes ese condensado de palabras que quintaesencian a la perfección el mundillo televisivo, es decir, el principal escaparate de los valores en boga: en esa cadena CINISMO-CHICA-FEA-NINGUNA OPORTUNIDAD-CRUEL-TELEVISION enciérranse, en mi opinión de ensayista ya crecido, el alfa y el omega de estos tiempos detestables.
    
     ¿Cuál fue la reacción editorial del programa al hilo de la polémica?  El lenguaje universal de estos tiempos: el cinismo. “No es cierto –dijo la conductora Patricia Conde- aquí valoramos el talento y la capacidad de las personas antes que su físico”… ¡para a continuación hacer desfilar por el plató a sus monumentales trabajadoras!  Unas risitas enlatadas… y a otra cosa. Naturalmente el principal reproche a hacerle a Prendes y a Conde y a sus compis no es que sean guapas, que nunca la belleza puede ser delito, sino el contenido ramplón y vulgarote que su programa a diario ofrece. “Tienes que cuidar un poquito tus palabras, que luego llegan los criticones y dicen cosas como ésta”, le terminó por reconvenir Conde a Prendes, cuando viven ellos del más bajo despelleje cotidiano.
        
     Que siga siendo la sexualización más primaria y rudimentaria de la mujer y de su imagen el gancho principal que las cadenas (igualitas en eso a los más ancestrales mecanismos publicitarios) tienen para “colocarnos” sus productos, a todos debe hacernos meditar, así como el estrepitoso fracaso ideológico del ministerial feminismo bienpensante que de esta deriva a su vez se deriva. Que además sea en la Sexta, la cadena más amiga del zetapeico movement, que el mismo movimiento del Progreso y de la Igualdad en marcha es, presidida por un multimillonario señor Roures que encima dáselas de trotskista y que ha sustituido a las mamachichos de la 5 por las niñasRoures, donde se lleve a colmo la cosa, es muy notable asunto.
    
     Asi es que Paula Prendes, por todo esto, espera que cojo aire… ¡PAULA PRENDES!... ¡PAULA PRENDEES!... ¡PAULA PRENDEEEES!, si por albur del destino intergaláctico esto te llega, pues nada,  que  quédote muy agradecido, vamos que de ti quedo yo ya… prendado.

4 comentarios:

Cesar dijo...

Ya yo me había fijado en esa inmaculada (o no) figura de la Prendes, en esas sus dos extremidades que la soportan con tanta gracia, en esas otras dos razones más que notables para ser digna de corretear en nombre del Sr. Roures por donde quiera que corretee. Me he fijado además en la frescura y perfecta dicción con que traslada sus preguntas (seguramente de "sus" guionistas)así como en el incansable ímpetu para llegar a donde se propone llegar. Quiero decir, Sr. Del Pozo, que prefiero ver como corretean esas piernas detrás de sus posibles víctimas a escuchar los improperios,vilipendios,sandeces y muchas veces solemnes majaderías de algunas otras cadenas que me suben la tensión y me bajan la líbido. En fin, de los vilipendio, el menos, como diría aquel pariente mío de las vacas locas que le costó el puesto.

Jose C. dijo...

Ahora se por qué no veo la tele.
Gracias José Antonio.

Juante dijo...

No hay duda posible, mi estimado amigo. El cinismo rabioso es la seña de identidad de la progresía. Se cachondean hasta de su padre, por abyectos y degenerados. Lo malo es que, ni el PP ni muchos de los que saben perfectamente cómo se las gastan los progres, tienen medios para denunciar tanta ignominia. Es cierto: estos tiempos son detestables y este país está hecho una calamidad.

José Antonio del Pozo dijo...

-Cesar: vamos que la Prendes a vos os emociona, pues ya ves lo que va diciendo por ahí la moza
-Jose C: la tele como los venenos, dosis mínima. Muchas gracias, Jose C por hacerte seguidor del mío blog, y contribuir así a que se difunda, ya sabes que sigo yo también el vuestro.
-Juante: lo mejor es cuando se quieren poner serios, todos serios porque los santones progres lo mandan. Gracias, amigo