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domingo, 29 de diciembre de 2013

Tenía ante mí toda la extensión de la tarde

                      


            Fragmento de "Las Historias de un bobo con ínfulas"





                

   "Y entonces, aquella tarde colosal de últimos de marzo en la oficina, la repentina caída de ordenadores que nadie supo subsanar, “márchense muchachos, inunden parques y terrazas, tarde libre, ya recuperaremos, aprovechen este sol, vamos”, ordenó el jefe entre una alborozada estampida de búfalos que a mí ni me rozaba. Bueno, volví al piso. Tenía ante mí toda la extensión de la tarde, enorme como un continente deshabitado. Saqué del aparador la botella de Four Roses, intacta desde las navidades, y preso de una vaga angustia por tanta claridad afuera, me tendí sobre el sofá rojo.
    
   Creo que sus muelles entonaron un acorde de grata sorpresa. Sólo aflojé el nudo de la corbata. No encendí la tele, no. Dejé un buen rato que la tarde transcurriera como un limbo vacío, que se apaciguara un poco su vértigo urgente con sucesivos lingotazos de whiskie por la garganta. Sentí violentos deseos de fumar, sólo por acabar de perfilar la estampa de antihéroe de tantos relatos. Con el mando a distancia me serví también un trago de música. Sonó La Chica de ayer. Un día cualquiera no sabes qué hora es, te acuestas a mi lado sin saber por qué, ésa. Debí escucharla unas veinte veces seguidas.
     
   Luego, con todos los circuitos cerebrales anegados por aquella canción, permanecí en silencio y continué bebiendo. Tras la ventana oscurecía sólo muy lentamente, como si alguien se demorara en correr uno tras otro decenas de visillos cada vez más amoratados que anestesiaran algo la desazón que centrifugaba mi pecho. Puse una vez más La Chica de ayer. Me pareció entonces, en el vértice de aquella creciente penumbra, que el sofá rojo empezaba a moverse, que me mecía cada vez con más fuerza, que yo me elevaba ya sobre un mar de aguas rojas que me transportaran a alguna Venecia convulsa y equinoccial.

     
   Puede que hubiera tomado demasiado whiskie, y que en realidad fuera yo quien primero rodó al suelo, es posible, pero ante mis ojos entonces aquel terciopelo rojo, agitado como un mar en llamas, se volcó contra mí, hizo jirones mi traje, y juraría que… "



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen y análisis de la obra en estos enlaces)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)






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