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jueves, 17 de octubre de 2013

El Planeta, en manos del Progreso, un año más

     


    Como las lluvias en abril, como las castañas asadas en invierno, como en Reyes el roscón, se consolida un año más la atávica tradición: el más fenicio de los Premios literarios españoles, el más con vil metal atalajado, el más de dinero podrido, ladies and gentlemen,  ha de nuevo recalado en la buchaca de muy progresistas escritores: Clara Sánchez y González Sinde, la ex –ministra zetapeica de la Tierra, que es del Viento, de la luz y del amor, en este 2013 de tantos dolores.  Ocurre como si en el Planeta el Progresismo deviniese Tradicionalismo, tal es su capital acumulación.
       
   ¿Es necesario repasar La Lista de Lara? Espido Freire, Maruja Torres, Rosa Regás, Antonio Skármeta, Lucía Etxebarría, María de la Pau Janer, Alvaro Pombo, Juan José Millás, Fernando Savater, Ángeles Caso, Eduardo Mendoza, Lorenzo Silva, desde 1999 (sólo me he saltado a Javier Moro y a Alfredo Bryce, por no parecerme tan nítidamente encuadrables). 601.000 euracos del vellón llámanse la cosa.
     
  Resulta en verdad sorprendente y a la vez clarificador el hecho innegable de que siendo todos ellos muy ácidos debeladores de cuanto suponga competitividad y capitalismo, al mismo tiempo acaparen sobre sí los opulentísmos frutos del más aborrecible Sistema, y que incluso  encantados accedan al paripé de este “concurso”, siendo como es el Planeta objeto por excelencia del más refinado márketing hipercapitalista. Es cierto que su olímpica buena conciencia siempre les mantiene personalmente a salvo, en el campo perennemente del Bien, comprometidos ellos, con conciencia social, rebeldes e idealistas ante el Mal, prestos siempre a lanzar crudos denuestos e inflamadas condenas contra el mediocre tendero facha de su barrio. 
     
   Se entiende a la vez perfectamente el estricto cálculo mercantil que la empresa Planeta realiza: la ciudadanía en general, la no en exceso cultivada, “asimila” mejor la literatura que nace de un autor ideológicamente de izquierdas, lo ve natural, nada rechina en ello, lo compra mejor. El mundillo sociológicamente de izquierdas venera y valora a “sus” autores: adquiere sus productos como una natural extensión de ellos mismos, de sus más íntimas creencias. Por el contrario, darle a la literatura y defender el liberalismo, uff, de entrada da ya dentera, levanta ronchas, descuadra.
   
   Eso, y que, en general, el público sociológicamente no izquierdista en buena medida guarda una mayor frialdad y distancia con sus autores, recela un poco de los libros, de la cultura en general, se mueve más como un frente de rechazo que como corriente en pro de unas ideas, no hace “masa” alrededor de sus autores predilectos, compra menos libros, creo. En suma, caro lector, que, para una mejor vida de mis HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS, creo que voy a hacerme progresista. No es por mí, ya ves, es por mi criatura, porque algún futuro le espere a la pobre.  


(Este año, as usual, se presentaron no sé cuantos mil aspirantes al Premio. Benditos seres ellos. Yo les llamo así http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com.es/2010/10/angelitos-del-planeta.html )




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen y análisis de la obra en estos enlaces)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

martes, 13 de diciembre de 2011

Los orgasmos zerolos (Erótica y Poder en la Era zetapeica)

     
      Es lo que tiene el merodeo del folleteo, que, como el rascar, lleva una cosa a la otra, se activan la imaginación y la memoria del Deseo, se enerva el Eros ya desatado, y al final, de aquellos polvos estos lodos: volvemos a reencontrarnos y a degustar los míticos orgasmos zerolos. Acaso forme todo un engrudo único, el aire viciado de una época: telebasura de la Esteban-niñas que quieren ponerse tetas de Bibi Aído-desdichadas criaturas de G Sinde-mentiras y gordas- sucia lengua de Bebe-panorgasmos Zerolos (porque del dudoso sobrino de Chaves mejor será no hablar).
     Pocas veces hábrase visto una más depurada copulación de sexualidad y política, esto es, una más descarada incitación a remover en la audiencia juntas las turbias aguas de la pulsión sexual con la de la voluntad de Poder. Cabe no olvidar que analizamos un discurso electoral, es decir, un mensaje político eyectado por un dirigente cooptado por el propio Presidente en el que se demanda el voto, que aquí se asocia a la pluscumaperfecta felicidad sexual en su vertiente más estrictamente cuantitativa: votos como orgasmos. Un mundo feliz, pues, que sustituyera el “soma” de Huxley por el voto en la urna a Zapatero. ¡Poder afrodisíaco y erotómano por excelencia! Poder dador de Placer, si se nos permite la expresión. Podría desde luego Rubalcaba –al decir de sus fieles- resultar sexy, mas sólo una pálida sombra al lado del Gran  Metrosexual Presidente aquí evocado: 
     
      “¡Cuánta felicidad nos ha traído Zapatero en esta legislatura!... (ahí está, la felicitá, que no es la misión del gobierno tanto la buena administración de las cuentas públicas, cuanto, a la manera más populista, la consecución de la plena Dicha, “traida” ésta directamente y en persona, como corresponde a un mesías, por el Líder,  y enfáticamente anunciada por su profeta, casi a punto de licuefacción, tal es su arrobo) …si es que algunos no hemos terminado de tener un orgasmo detrás de otro, un orgasmo detrás de otro… (nótese con que alegre desenvoltura se desliza ya la identificación entre felicidad y orgasmo, en fantástica metonimia, y es de ver también la perfecta sincronía entre el desmelenado tono del orador, diríase que en pleno goce, saltito incluido, y el simétrico bracear arriba y abajo de los brazos del orador, como si masajeara entre los mismos el cuerno de la abundancia presidencial, más la expresa repetición del bien claro objeto del deseo orgasmo-detrás-de-otro-orgasmo, es decir, la felicidad reducida a sexualidad, resumida a su vez ésta en su más contable  registro) …¡nunca había tenido yo tantos orgasmos! (anótese el paso del plural genérico a la primerísima persona, focalizando y ejemplificando en el dirigente mismo, que así se propone como demostración del lúbrico efecto –nueva repetición del fetiche/tabú “orgasmo”-, viva prueba del “efecto Zapatero”,  a toda cosa incomparable, pues jamás conocióse tiempo que diera cosecha tanta –de nuevo lo cuantitativo-  …primero los que me da mi marido (sorprende un poco el papel meramente receptor que a sí mismo en la liasson se da el orador, como si nada de toma-y-daca-de-pan-con-tumaca hubiera en esta peculiar relación, sólo el tumaca, y enternece el sentimentalismo pequeñoburgués, pero falso en el global del mensaje, que antepone los orgasmos maritales a los del Otro, que ya vienen) y luego los que me da Zapatero (ahí está, perfectamente singularizado el Gran Macho Presidente, que si como gallito cubridor tutelaba el posado de las ministras en pieles del Vogue, talante sobrante queda en Él para directamente dar pan-con-tumaca a los afines socialistas a Zerolo, por tanto ya Él mucho más que bienamado líder de la Verdad del Socialismo guerrista, Señor Orgasmador de la grey gay ahora, que nunca vióse soberano con semejante Poder de pernada)  …¡orgasmos democráticos! ¡orgasmos democráticos! … (le voilá biseada la genial fórmula zerola que fusiona lo íntimo y lo colectivo, lo púbico y lo público, la sexualidad y la política, que en el socialista way of life sólo puede ser, claro, democrática, trascendental novedad ésta en los dominios de la ciencia sexual e inequívoca censura de los supuestos “orgasmos antidemocráticos”, arrebatos estos quizás merecedores de represión) …después de conseguir leyes que reconocen la dignidad de tantas mujeres y de tantos hombres en este país.” (voltereta última que nos devuelve al ámbito político, en la que se vincula la promulgación de leyes, discutibles como todas, al reconocimiento de la dignidad, excipiente ésta última, se supone, de tantos y tantos orgasmos democráticos)  
      
     Y es tan ajustada al mensaje la proclama y la actuación de Zerolo (nunca mejor dicha que aquí la máxima aquella de Mac Luhan por la que “el mensaje es el masaje”) que debió la derrochona Ministra de Cultura (derroche democrático, el suyo, por supuesto, que del Orden del Placer seguimos hablando) imponer su presencia entre el elenco de su célebre “Mentiras y gordas”, ya que beben ambos muy similares vientos… a los que también bebe ahora la gran Bebe.   
      

domingo, 11 de diciembre de 2011

Sinde, Bebe, Belén... Glamour


      
     Por supuesto Sinde es al glamour, esa natural distinción que adorna el moverse de los grandes actores, lo que su Presidente a la Poesía: cero en aguacero. Por abracadabrante que pueda parecer a quien busque la verdad de estos Tiempos de la Mugre la dilapiladora González Sinde declaróse en su día pública admiradora de… Belén Esteban, ese epítome de la Telebasura, que es que es la cosa, viniendo nada menos que de boca de una Ministra de Cultura, para toquetearse los gabilondos pero que a fondo.
     Ha coincidido el histérico despilfarro viajero de Sinde,  su rusa Suite de ensueño en los minutos de la basura que le restan en el Poder, con el espectáculo peor que prostibulario de la cantante Bebe al presentar su disco. Por supuesto, la lengua sucia de Bebe es sólo calculada codicia mercantil, aunque muy sintomático punto de los valores en alza, ese glamour inverso que nadie mejor que Belén Esteban o Bebe (tristes sucedáneos patrios del perfume Sangre y Semen que espolvorea urbi et orbe Lady Gaga) representan.
    Pero es que a la postre la ínclita Bebe –que vayan los Polancos preparándole un Ondas pero ya- poco más parece que uno de los desdichados personajes de la película que otorgó celebridad, generosa subvención y suculento pastizal a González Sinde como cinéfila guionista. Esos valores chabacanos, rijosos, regresivos y antisociales, de una vulgaridad aterradora, son los que su bodrio, Mentiras y gordas, a toda plana aventaba. Qué más lógico entonces el que se hubiera llevado Sinde consigo a Belén y a Bebe en su agónico y lujoso declinar. En realidad, si hubiera Justicia en España, habrían de ser ellas tres, cogiditas de la mano, Bebe-Sinde-Belén,  las que,  tras la estelar actuación de Ana Belén, nos dieran este año las uvas de la ira en la televisión. La campanada ya la dieron ellas tres antes.   

sábado, 10 de diciembre de 2011

González Sinde, ese glamour cesante


    
     Declaró el anterior ministro de Cultura en su día que Zapatero le confesó que le echaba del gobierno “porque le faltaba glamour”, “para buscar, supongo yo, una chica joven”. Nunca rechistó Zapatero a la invectiva de su ex-ministro. Existía el precedente del lujoso posado de ministras en pieles para el Vogue con el propio Presidente de gallito testigo.
     Pareciera que el dispendio manirroto en asiáticos lujos y transtlánticos periplos de la ministra Sinde, a cargo de los dineros de todos,  incluso en los minutos de la basura en el Poder, viniera retrospectivamente a poner en valor la amarga consideración del cesado. Suites de Sinde, esa marajá averiada del glamour cesante, qué películón, qué música de canon la de esta pieza única.
     
      Se comprende, claro, lo insoportable que en la honrada conciencia socialista ha de hacerse este ostentoso elitismo que entre todos los contribuyentes les pechamos. ¿No es perenne en su cantinela la dialéctica de ricos y pobres, de escuela pública versus british institutes, de asistentas contra señoronas, de menestrales indignados versus borjamaris? El mismo Presidente, a la mínima que se le presentaba,  recuérdese su célebre Discurso del Viento, peroraba compungido sobre los pocos ricos y los muchos pobres que en este perro mundo hay. Somos viento, vino a decir. No, Presidente, somos agua, Somosaguas, vamos. En fin, yo creo que Alfonso Guerra, eterno superviviente y celoso guardián de las esencias pabloiglesianas, implacable predicador de la pobreza y de la justicia ínsitas en la Verdad del Socialismo, no habrá podido fácilmente conciliar el sueño en estos días del histérico dilapidar sindeano.
      
     Acaso resulte lógico que el millonario despilfarro de la mandamás socialista, en el contexto de una angustiosa precariedad general, tenga por protagonista a la ministra de Cultura. Repárese en que otras glamourosas ministras zetapeicas hallaron ya muelle acomodo para su cesantía. Puede que en la “ostentórea” rapiña de Sinde a los últimos duros que en la caja quedan palpite de una parte su propia “venganza” por no haber sido ella por el Partido debidamente acomodada, y de otra, la ladymacbethiana explosión de rabia esquilmadora ante los Últimos días de Pompeya, que se acaban, se acaban, se acaban ya. ¿No querías glamour para la Cultura? Le voilá estas rusas Suites de Sinde, cerradísimo símbolo de la consideración última que de la Cultura guardaba el zetapeísmo: Glamour de la Ministra en Moscú, so cool.