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domingo, 28 de diciembre de 2014

Apoteosis de la Ceja en la Tele del PP... ¡en Navidad!

  


   (Feliz Navidad, lector. Regalar a un amigo/a, regalarte, regalarme mi libro. ¿Agradeces el blog? ¿Lo valoras? ¿Merece una pequeña recompensa? Necesito vender algún ejemplar más de mi libro, que es además muy bueno -creo-, para seguir escribiendo. Pídemelo. Precio por correo ordinario: 10 euros. Precio por correo certificado: 15 euros)

   Ahí estaban, en la Noche Buena de Belén, tan ateotes ellos, tan guays as usual, en la ocasión televisiva por excelencia del Año, en el principal escaparate del Mercado Patrio, bajo la égida de la mayoría absoluta de la Derecha española ellos también: los Comandantes de la Ceja zetapeica, tan Supersolidarios ellos. Solo faltó Bosé, qué lástima, haberse cantado mano a mano con Serrat la Saeta, digo yo. Qué majos, qué enrollaos: Víctor y Ana, Miguel Ríos, Sabina. Hasta Forges por allí forgeaba.
        
   Venían, como sincronizados ellos, de hacer uno tras otro en fila –en este blog les reseñamos- sus mimitos ideológicos a los Podemos, por si las flais, a la vez que le daban un toque a Pedro PSOE,  a fin de recordarle al nuevo los ancestrales vínculos orgánicos que les ligan. Venían, por supuesto, de los habituales denuestos contra la Derecha española: corruptísima, recortadora de derechos, torva odiadora de la Cultura y del Arte, de los pobres… y de los artistas pobres, en fin, merecedora de rebañarles el gañote, que Almodóvar sobre Rato dixit. El mismo Pedro PSOE  había hablado ayer de gobierno franquista, el Líder Sumo de Podemos como llenos-de-mierda les puso, los de IU y el sano Pueblo, en fin, de terribles amordazadores por calles y Cortes les habían vituperado… Pues… a ese belén de los meapilas encantados arribaron ellos, los Majos de la Ceja, a colaborar y a rebañar en el perol corruto de la Derechona Ladrona.
     
   ¿Cuánto al Erario costó regalarles ese Especial? ¿Cambiará en algo el cruel estereotipo que, incansables, proyectan estos grandes creadores –tan grandes como sectarios- acerca de la Derecha española entre el Pueblo? ¿Sería imaginable algo así de signo contrario con el Socialismo –de los Podemos ya ni hablamos- en el Poder? ¡Vaya preguntas! A menudo piensa uno que todo lo que le ocurra a la Derechona, por boba, por masoca, por descreer de sus principios a la mínima, le estará bien empleado.
    
   ¿Y la guinda del Roscón de la Ceja en la Nochebuena, sobre todo para ellos buena, de la Tele del PP? Increíblemente allí el Gran Odiador Wyoming, el Rico Bueno de la Sexta Secta, mano a mano con Serrat, cantando (¿?), claro, que gloria a Dios en las alturas… que su calle se vistió de fiestaaaaa. Quedaron allí también flotantes los ecos de sus recientes palabras en los medios: “yo odio a mucha gente… a los que joden a los ciudadanos… a veces en sueños soy un poco terrorista… ¿Rajoy? Tiene una psicopatía”. La Ceja en su Apoteosis… ¡en la más escogida noche de la religión cristiana!, como lo oyes. Tan majos como siempre. Cantémosles, pues:
 “En la Tele del PP/ hay Serrat, Ríos y Sabina/ y por si estos fueran pocos/ el wyoming, tú alucinaAnde, ande, ande/ la Ceja qué buena/ ande, ande, ande/ cómo se lo lleva… La Noche buena se viene/ los del PP ya se van/ los Podemos al asalto/ y la Ceja encantaá.


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen, análisis y UN CAPÍTULO de la obra en estos enlaces)
UN CAPÍTULO:
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

       

jueves, 25 de septiembre de 2014

Wyoming, el Odio puro y el puro Odio

    


   Ha concedido Wyoming 21 Pisos, la esperanza ricachona e inmobiliaria de los oprimidos del mundo, una entrevista a El Mundo de esas que de veras muestran el fondo de las personas, el entramado moral que a uno le sustenta, los valores humanistas que a ese nobilísimo corazón de verdad mueven:
    “Yo odio a mucha gente… a los que joden a los ciudadanos… A veces en sueños soy un poco terrorista”.
       
   En vista de tan altruista declaración de principios, el sabio periodista le da palmas y todo, le hace la ola, la coda y la bola: “Mañana más, pero no mejor, porque es imposible”, va y le escribe. De manera que ese estiércol, el Odio y el Terrorismo, su expresa y confesa declaración, es el humus mental en que se reboza, encantado de conocerse y exitosísimo, uno de los mayores referentes sociales de la izquierda… ¿progresista? ¿eso es progreso? Progreso es lo que ellos digan, vale.
   
   Esa abierta y orgullosa reivindicación del Odio cerril, objetivamente propia de una Izquierda Ultra… y forrada, es el mensaje y la lección summa de Wyoming el Odiador que en El Mundo en contraportada difunden. ¿Lo jalearían igual si ese mensaje de odio africano proviniese de alguien de derechas? Y tanto Odio y el sueño de causar Terror… ¿en boca de un humorista nada menos? Humor cervantino, sí. Merecedor de otro Pisazo más para él, desde luego.
   
    Más el delirio automasturbatorio habitual en Wyoming: “Yo tengo un sentido de la justicia que otros ricos no tienen. Los ricos creen que lo son por la gracia de Dios. Yo no”. Es él un Rico bueno, claro, la sal de la Tierra. ¿Rajoy? “Tiene una psicopatía”, por supuesto. ¿Esperanza Aguirre? “Tiene una crueldosis”. Ja, ja,já, qué tío, oyes. ¿Susana Díaz? “No sé lo que tiene”. Ahh, pillín. Y así uno tras otro los palominos guayominos.

     
   Un par de pellizquitos guayominos también para los Podemos, “han trabajado para Chávez y ahora reniegan, yo no… Pablo Iglesias tiene el síndrome de Peter Pan”, en la línea de los Sabina, Willy Tó y cía, que ven los millonettis de la Izquierda Dura que puede esa banda desplazarles en su privilegiado status en el Sistema… criminal, ya te digo. Son los de Wyoming -la gente suicidándose por no tener uno y 21 pisos él solito, ni uno sólo okupado, dime si no tiene eso gracia- los pisos del Odio.  Tanto ODIO se le agota a Wyoming en el costado, que a odio le huele hasta el aliento. 



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
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martes, 26 de noviembre de 2013

Grandísimo Wyoming ataca de nuevo


   Que Wyoming, mascarón donde los haya de “La Izquierda Ultra” (ese proyecto de libro mío que mostrara, demostrara, aquilatara y glosara el extremista y fanático pensar (¿?) de esta Casta Lista, que jamás por falta de apoyo verá luz, a la postre ... quién es uno para querer escribir libros) también presenta libro por Navidad: “No estamos locos”. Que sabemos lo que queremos, ya. Se lo edita, para variar, Planeta, esa editorial de mala muerte a la que Wyoming, mooooi bueno, altruistamente alienta, esa oenegé que tanto hace por el Pueblo, sí.  Ocasión ideal, pues, para contemplar el puro y duro márketing guayomino. (Público.es   20-11-13)
    
   “Si me dedicara a la política tendría que exigirme a mí mismo lo que estoy exigiendo a los políticos: honradez, dedicación, vocación de servicio, etc… además vivo muy bien y no quiero dedicarme a hacer este tipo de cosas, a sufrir… No quiero renunciar a mis privilegios por servir a los demás, sí. Pero tampoco me siento obligado. Lo que sí que me gustaría es tener la capacidad, como cualquier ciudadano, de exigir. Eso sí.” Pocas veces podrá verse Lección tan Summa de cinismo descarado y de la más baja estofa, palabras estas que en boca de cualquier otro dibujarían la cara dura de un Señorito insolidario y elitista; nada que ver con Wyoming, por supuesto.
      
   “El obrero de derechas es tonto por definición y el rico puede ser lo que le salga de los cojones”. He ahí la originalísima visión wyomina, su insulto por decreto, más el aditamento testicular, que no falte, por más que recurso tan zafio pareciera precisamente propio del pensar ultramontano. “Yo puedo estar más a gusto, a pesar de mi renta, en el bar de debajo de mi casa, donde me encuentro con amigos y me tomo una caña por cincuenta céntimos.” ¿50 céntimos? ¿A pesar de su renta? Ni el cafelito de Zp mejora esa machada del Héroe con su pueblo. Luego dirán que la vida está cara.
   
     “En esencia no soy de izquierdas. Lo que pasa es que comparado con la sociedad, a lo mejor soy hasta de extrema izquierda”. Que él solito se lo dice todo, ahí está. Viene ahora la sustancia gris: “Creer en la justicia, en la sanidad pública, apostar y defender la educación pública, apostar por los derechos de los jubilados para tener una vida digna, apostar por los trabajadores que tengan una vida digna y que sus hijos puedan tener una educación coherente y de calidad, esto te convierte en un hombre de izquierdas. Hoy. La derecha está en todo lo contrario”. Es decir, la eterna verborrea buenrrollista de la Progresía, ese wishful telling que automáticamente te pone en el bando de los Buenos, junto a la maniquea denigración del oponente, la imputación en él de las más siniestras intenciones con el género humano, constante ésta en el dolorido pensar de la Izquierda Ultra.
  
   “¿Y qué piensas de José Miguel Monzón?”. O sea, cómo tú a ti mismo te ves, artista. Y en su autodefinición, grandísimo Wyoming, taaan original, tan genial, se reboza una vez más en ese tópico que encanta a la Progresía forretis, esa máscara verbal que les permite ocultar la posición de élite que en esta podrida sociedad capitalista ellos se han apalancado: “Un tipo con suerte”.  Lo de los demás es robo y explotación, lo suyo es pura suerte, ya.


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
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“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

   

viernes, 9 de noviembre de 2012

Tiene uno poco remedio


   
   Hacerle la disección a las entrañas wyominas, analizar y bucear en el caldo de esa tirriosa animadversión, lector, me ha dejado un poco exhausto, lo confieso. Airea uno los artículos en el twitter… y le caen sobre todo improperios. Se masca en el ambiente, como te diría, casi se respira a través del ordenata el cabreo físico que con mis apreciaciones sobre los  Superhombres de la Izquierda alguno se agarra. Se aprestan dulces gentes del Progreso a señalarme terribles traumas infantiles, a diagnosticarme hoscos resentimientos míos. Me encuentran rabioso e incurable. Por supuesto, siguen venerando ellos a sus Superhombres multimillonarios, aunque dicen a la misma vez, aborrecer a los Ricos. Se niegan a ver el radicalismo fanático de estos tan suyos, barbaridades sobre las que parecen tener ellos una especie de derecho natural. Los extremistas somos siempre los otros. Yo señalo frases y argumentaciones concretas, ellos me recetan neblinosos psiquiatras.  Pues vale, amén Bardem.
   
   Defiendo, tú lo sabes, porque creo en ellas, ideas liberales, las próximas a un sector considerable de la llamada Derecha española. No lo oculto. Tampoco defiendo así ningún cargo propio. Vivo de mi trabajo. ¿Crees que algún relevante cargo en esa órbita se ha animado, a lo largo de estos dos años ya, siquiera sea, a teclearme su aprobación, su apoyo, su ánimo? Ni por Navidades, fíjate.  
   
   La enésima constatación, pues, de que en metiéndose a escribir en liberal sobre la Política pierdes seguidores y obtienes sobre todo distancias de algunos que te seguían. Si escribes en progresista, el que te pases luego a la lírica realimenta el global mensaje y engorda el pelotón de los que te siguen. Hay como una corriente natural de simpatía y de sinergia industrial entre el público hispano para el que reclama guillotinas a tutiplén para los Ricosfachas y se detiene luego a cantarle a las gotas de lluvia, por decirte algo.
   
   ¡Y tan penosas comprobaciones precisamente en las vísperas ya de dar a luz mi libro, que de político muy poco tiene, y con el que, por estar convencido de su valía y de su tesoro, se juega uno los propios cuartos! ¡Cuántos escritores de renombre no izquierdistas, en estos trances miran para otro lado, agachan la cabeza y olímpicamente pasan de comprometerse en la defensa de las propias convicciones! Y uno, que sólo es un anónimo bloguero con ínfulas, que se apuesta sus dineros a un libro al que le ha puesto el alma… ¡ahuyentando con su ácida iconoclastia las voluntades de la mitad de los cuatro gatos que podrían comprármelo!  Tiene uno, la verdad, poco remedio.



Post/post: gracias a Inés, a Napo, a CLAVE, a Juante, a Juan Carlos, a el Turco, a Mónica, a Jinquer, por su apreciada colaboración en este blog, por bloggear ayer a mi lado, GRACIAS.       
     

jueves, 8 de noviembre de 2012

Wyoming, el Estrambote (y 3)


     
    Y sobre la organización del Poder Judicial ¿qué piensa Grandísimo Wyoming? Su hermenéutica, ave de las alturas del saber, es en este punto fulminante y dicotómica: “Hay dos opciones: lo elige el Parlamento o lo elige la extrema derecha. Por lo menos en el parlamento de vez en cuando ganan demócratas”.   Más una novedosa visión ahora del mil veces señalado “buenismo” zetapeico: “Puso al frente del CGPJ a un señor del Opus de extrema derecha, Dívar, que resulta que está liado con su guardaespaldas y se gasta toda la pasta del protocolo en irse con él de fiesta. Ese buenismo de “para que vean que no somos sectarios vamos a poner a gente de los suyos” es una mierda… estos tíos te van a degollar”. (lo hemos leído bien, sí, resulta que Zapatero, el Señor de la histórica memoria, colocó al frente de la Justicia a un opusino de la extrema derecha degolladora, por más que Dívar sea ya historia, y don Pascual Sala ahí siga, bailándose todas las salsas del despilfarro desde hace veinte años).
     
   Aborda ya Wyoming el vidrioso problema de la independencia de Cataluña. ¿Vidrioso? Nuestro eximio pensador lo tiene también clarísimo: “Si el pueblo catalán quiere la autodeterminación, a mi la Constitución me trae sin cuidado. Lo que no están pidiendo es la independencia de forma unilateral, piden hacer una consulta para ver qué se piensa. ¿Quién tiene miedo a la verdad? Porque entonces tendríamos que hablar de un país que está con nosotros o está cautivo.  Esto se puede hacer en cualquier país del mundo menos en España… Sólo ha habido un caso de secesión sin ningún problema, el de Eslovaquia, la parte pobre. Y al día siguiente les reconoce toda la Unión Europea. Eso es una mierda. Es el mismo caso: uno pide la independencia y se la dan, y otro la pide y le meten los tanques, les dicen que no van a entrar en la Unión Europea.
(Que a Wyoming, vamos, como el Pueblo Catalán diga miau, la Constitución se la bufa, que diría la otra. Qué sutileza en el análisis, qué dominio en la nomenclatura exacta de las cosas, cualquiera se queda sin nombrar por su nombre los excrementos, se va a cortar ahí Wyoming, ya.)

     Gracias por atendernos, dice el entrevistador. Espera. Espera. Que le queda un penúltimo ex –cursus al eximio pensador, una graciosa propina más, por propalar. Va allá: “Hay una cosa con la que me gustaría terminar. La paz social cuesta dinero. Yo no es que sea generoso con la clase obrera, yo soy egoísta, y quiero que mis hijos jueguen al balón y que no tenga que tener a un tío con una pistola para que no les pase nada. Y como siga así lo que tenemos aquí ahora se acaba. Si tienes un ejército de diez millones de pobres a los que el Estado les importa un carajo, van a decir que si a nadie le importa que ellos palmen, a ellos tampoco que palmen los demás. Estamos jugando con fuego”. Y con semejante bordón aterrorizante  pone nuestro Grandísimo Wyoming punto final a su hondo y fino reflexionar.  Tiene hasta su gracia macabra el sello wyomino, (que no tenga él que tener a un tío con una pistola para que a sus hijos no les pase nada) porque después del cúmulo de atrocidades que en exclusiva proyecta sobre las personas del PP, la extrema derecha, lo que de verdad extraña es que los justicieros de la clase obrera no hayan comenzado a liquidarlos físicamente ya, como hicieron antes –igual que con representantes populares del PSOE, con policías, militares…- algunos honestísimos batasunos, esos tíos con pistola, sí. 
   
    Y es que es muy probable que los hijos del Grandísmo Wyoming tengan como él también la “suerte” de ser ricos desde pequeños y de haber viajado de lo lindo por todo este perro mundo.  



Post/post: gracias a aspirante, a Juan Carlos, a CLAVE, a Antonio Sanchez, a Señor Ogro, a Juante, a Napo, a Misael, a Inés por sus para mí valiosísimas aportaciones, por hacer mejor así el blog, por bloggear ayer a mi lado, muchas GRACIAS.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Sostres, mentiras y cintas de video

    
     Sostres y su olor a ácido úrico, Wyoming y sus masturbitos, Jordi G y el Kamasutra, Izaguirre y sus gayumbos, la Nebreda y sus gemidos, Montilla y la nocilla de sus orgasmos, los orgasmos de Zerolo, Laporta y sus estrellas porno, Alicia y sus videojuegos, los videos del chiquilicuatre de la Ugeté, Ridao (capitoste de la Ezquerra) y sus morreos con la redactora de la Sexta, la Milá y los suyos, el “Espe, si no nos das el cinco…” y lo que sigue de los metreros en huelga, Dragó y sus lolitas, Almudena y sus monjitas,  en fin para qué seguir con el mefítico aroma de estos tiempos detestables, l´air du temps indiscutible en el Reinado de la Mugre.
     
     Y estas toneladas de zafiedad incalculable (dice el del Sálvame, no en vano Premio Ondas, que es que hay que tener sentido del humor, hombre) que cada vez con más asiduidad vierten sobre la audiencia, hasta que nos hayan del todo pervertido el gusto a todo el mundo, hasta que borren de las memorias cualquier atisbo de un mínimo refinamiento, hasta que seamos nosotros mismos los que sintamos vergüenza de siquiera imaginar algo noble,  les hacen a ellos de oro, son la palanca de su ubicuo y lujosísimo caché. Sabe Sostres de sobra, como lo sabía Izaguirre, que los artículos serios nada valen, que la enjundia de los razonamientos o la pulcritud de la escritura no sólo ninguna puerta abren, sino que la cierran más y más a quien sin padrinos la enarbola, como si  su sola presencia levantara acta y fuera espejo de la inmundicia de los podridos cancerberos del Sistema que deciden lo que sale y lo que no,  y que sólo montando numeritos cada vez necesariamente más  chabacanos y estrambóticos arriban a la popularidad, es decir, acceden a los medios y a su suculenta pitanza.
    
     No son por tanto los rijosetes chufleteros de turno los responsables últimos de este hediondo estado de las cosas, sino la sistemática degradación de la instrucción que los políticos (algunos más que otros, of course) permiten, la decidida participación en dichos engranajes basurientos de los lideres de opinión sociales que “legitima” y prestigia  esos escatológicos circuitos que cada vez abarcan más espacio, y los directivos de los medios de comunicación que, como sabemos, tienen  doce meses y doce causas, sí, doce causas para algún día ser ellos encausados como destructores sumos de la sociedad.  
    
     En la, para mí, magnífica “Sexo, mentiras y cintas de video”, la angustiada y reprimida protagonista le confiesa a su psicólogo: ¿cómo pensar en hacer el amor con tantas toneladas de basura por el mundo? A ver, Sostres, majete, dále tu la solución a la Macdowell.