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domingo, 15 de julio de 2012

Fado del Conseller Contrabandista (Poessía treinta)





En las noches de luna y de mar
desde Andorra a la Seo de Urgell
con rumbo por el monte, con mucho brío
una cançó viene y va.
Que la canta Ausás
al querer de un pastizal,
Ausás es conseller, y el sumiller
del Oasis catalán.

Que conoció el delito
en una noche de fino cava y champagne
y entre proclama y sardana
lo fue enredando, aquel fenicio afán.
Y en los montes de Andorra
a otros cofrades se unió
donde cantan los gallos, cogió el tabaco
y contrabandeó.

Ay, Ausás el del Govern
de Rosas a Torredembarra
se oye este fado por las masías
donde come el  espetec
porque canta con pereza
porque es que le han trincado
por delito comprobado
por eso canta, por eso pena.

¡Fado! que me falta Montilla
¡Fado! porque me falta su capa
¡Fado! porque se fue él con su pasta
¡Fado! porque ahora estoy a la sombra.

Dicen que fue el dinero
el vil metal, causa de su desvariar,
que una noche en la Esquerra
al  Contrabando, del tabaco se apuntó.
Y en las sombras montanas
una lengua confesó…
Y de aquel prendimiento, nació el portento
de esta cançó.

Ay, Ausás el del Govern,
de Rosas a Torredembarra
se oye este fado por las masías
dale que te pego al fumeque
que fuma ya con tristeza
por un codiciar desgraciado
por eso fuma, por eso pena.

¡Fado! que me falta Carod
¡Fado! porque me falta Puigcercós
¡Fado! porque se fue con Tardá
¡Fado! porque estoy yo a la sombra.


(Cántalo bajito conmigo, impagable lector, ponle a tu voz parecido desmayo al del gran Carlos Cano, a su misma vez pero con mis pobres letras, y desgranemos juntos la tristeza por la suerte de este heroico santón de la Izquierda Republicana catalana y su insobornable pureza) 






Post/post: gracias a Dita, a OnceAmy181, a Trecce y a Lobo Solitario por bloggear ayer conmigo, GRACIAS.

sábado, 14 de julio de 2012

La prodigiosa historia del Conseller contrabandista


    
     Nos lo cuenta esto Millás en una novela acerca de un capitoste derechista, y como resulta eso en la industria cultural  más que un trillado lugar común, cuela fijo. Ahora bien, pasa en la realidad, como tantas otras hazañas de los prohombres progresistas, y nos quedamos perplejos un instante, pero para nada se adensa ese soberbio ejemplo en el imaginario simbólico de los ciudadanos. De ahí se deriva sobre todo la pretendida superioridad moral de la Izquierda. Y el caso es que la proeza de Jordi Ausás merecería que un Eduardo Mendoza en plenitud de sus facultades la inmortalizara en una secuela de aquella gran novela suya, “El tripartito de los prodigios”, que podría titularse ésta.
   Érase un militante de la Esquerra Republicana metido en política. O sea, un santón laico de camisa negra, republicano e independentista, de estos que a la mínima te sueltan a la cara un ¡Salud y República! que tiembla el misterio de la pureza izquierdista más insobornable. Sucedió que ascendió. Tanto progresó Ausás que llegó a consejero del inolvidable gobierno catalán que capitaneó Montilla, aquella maravilla. ¿Alcanzó a ser un cualquier consejero? No, precisamente el de Gobernación, el ministro de Interior entre 2008 y 2010, de los que mandan tropa, vamos. Antes había sido Ausás alcalde de la Seo de Urgel. ¡No habrá pues pronunciado él diatribas sobre la Esquerra y sobre la República! ¡No habrá enardecido corazones él ni nada con esos hermosos reclamos!
   Pues ayer mismo, el tal Jordi Ausás fue por la Autoridad hecho preso como presunto miembro de… una banda dedicada al Contrabando de tabaco procedente de Andorra. ¡Por los clavos de San Josep Lluis Carod Rovira! Como en la posguerra franquista, como en una desgarrada canción de Carlos Cano, entre palmas y sardanas, al Contrabando el Conseller que se fue. Y de aquel enriquecimiento nació el lamento que hoy canta este blog. ¡Ay, Ausás el del Govern!  
   Precisa la requisitoria del fiscal además que cada mañana, como Juan Valdés, el cafetero célebre, acudía  Ausás al garito y cueva de la banda a retirar en persona el material, en el bien entendido ejemplo de cuánto el ojo del ex -conseller puede engordar el caballo tordo del contrabando.  Asimismo destaca el fiscal el muy preciso grado de organización que la banda desarrollaba: “Funcionaban mejor que la central de Seur, en cinco minutos cargaban o descargaban el tabaco. Si nuestro ejército funcionara así, sería mejor que el de EE UU.” Que se halló además en el domicilio del conceller  Ausás tabaco por un valor inferior a los quince mil euros. ¿Es o no, lector, una historia de best-seller?
     No sé si Millás o Mendoza se pondrán a ello, que me creo que no, pero yo te juro, lector, que si corrieran por mis venas sólo unas gotas de arte, yo mismo le compondría un fado que fuera inolvidable a este prodigioso Ausás el del Govern.   




Post/post: gracias a Ruiz y a Xad Mar, y a Juan Carlos Esteban Illanes, por dejarme su huella aquí, por bloggear ayer a mi lado, GRACIAS.

  

sábado, 20 de noviembre de 2010

Sostres, mentiras y cintas de video

    
     Sostres y su olor a ácido úrico, Wyoming y sus masturbitos, Jordi G y el Kamasutra, Izaguirre y sus gayumbos, la Nebreda y sus gemidos, Montilla y la nocilla de sus orgasmos, los orgasmos de Zerolo, Laporta y sus estrellas porno, Alicia y sus videojuegos, los videos del chiquilicuatre de la Ugeté, Ridao (capitoste de la Ezquerra) y sus morreos con la redactora de la Sexta, la Milá y los suyos, el “Espe, si no nos das el cinco…” y lo que sigue de los metreros en huelga, Dragó y sus lolitas, Almudena y sus monjitas,  en fin para qué seguir con el mefítico aroma de estos tiempos detestables, l´air du temps indiscutible en el Reinado de la Mugre.
     
     Y estas toneladas de zafiedad incalculable (dice el del Sálvame, no en vano Premio Ondas, que es que hay que tener sentido del humor, hombre) que cada vez con más asiduidad vierten sobre la audiencia, hasta que nos hayan del todo pervertido el gusto a todo el mundo, hasta que borren de las memorias cualquier atisbo de un mínimo refinamiento, hasta que seamos nosotros mismos los que sintamos vergüenza de siquiera imaginar algo noble,  les hacen a ellos de oro, son la palanca de su ubicuo y lujosísimo caché. Sabe Sostres de sobra, como lo sabía Izaguirre, que los artículos serios nada valen, que la enjundia de los razonamientos o la pulcritud de la escritura no sólo ninguna puerta abren, sino que la cierran más y más a quien sin padrinos la enarbola, como si  su sola presencia levantara acta y fuera espejo de la inmundicia de los podridos cancerberos del Sistema que deciden lo que sale y lo que no,  y que sólo montando numeritos cada vez necesariamente más  chabacanos y estrambóticos arriban a la popularidad, es decir, acceden a los medios y a su suculenta pitanza.
    
     No son por tanto los rijosetes chufleteros de turno los responsables últimos de este hediondo estado de las cosas, sino la sistemática degradación de la instrucción que los políticos (algunos más que otros, of course) permiten, la decidida participación en dichos engranajes basurientos de los lideres de opinión sociales que “legitima” y prestigia  esos escatológicos circuitos que cada vez abarcan más espacio, y los directivos de los medios de comunicación que, como sabemos, tienen  doce meses y doce causas, sí, doce causas para algún día ser ellos encausados como destructores sumos de la sociedad.  
    
     En la, para mí, magnífica “Sexo, mentiras y cintas de video”, la angustiada y reprimida protagonista le confiesa a su psicólogo: ¿cómo pensar en hacer el amor con tantas toneladas de basura por el mundo? A ver, Sostres, majete, dále tu la solución a la Macdowell. 

sábado, 16 de octubre de 2010

Illa, Illa, Illa, Montilla maravilla (Queda también terminantemente prohibido reirse)


     Para mí que las juventudes socialistas de Cataluña quieren "matar al padre". Primero, que si la Nocilla de Montilla, el Montilla dream, vamos, ahora que si Supermontilla, (ah, cómo degeneran las juventudes,dónde han quedado aquellos sesudos tochos progres que  entreveían siempre el fascista perfecto tras los superhéroes yanquis del cómic), en fin, que la lluvia amarilla sobre Montilla es una maravilla. Se ve que los yogurines del PSC intuyen serios problemas de personalidad en su balbuciente líder. Se les ha ido la mano en el bálsamo de Fierabrás, en el ungüento amarillo. Tanto la caricatura como la hipérbole favorecedora, para que funcionen algo, han de mantener cierta referencia al modelo en que se inspiran. Hay que tener muy poco sentido del ridículo para querer hacer pasar como un Titán a un señor que, con todos los respetos, a lo que más recuerda es al insulso perfil del más grisáceo cobrador de pompas fúnebres imaginable, con carterita en mano y todo. Se le ocurre al PP presentar así a Montilla y tiempo le falta a Rubalcaba para ordenar sotto voce a sus condecorados superpolicías esposadas detenciones de cargos del PP en prime time. Ahora que quiere Chacón prohibir hasta los abucheos que flotan en el Viento, como si incluso éste por derecho natural fuese suyo y solo suyo, habrá de prohibirnos también la risa, que se nos desfigura mucho el rostro por la chunga de ver así de idealizado/desfigurado/ridiculizado  al muy Honorable presidente de la Generalitat. Mírenlo, paladeen esa mezcla de marmóreo rostro de héroe del trabajo soviético sobre el gesto macarrónico. Recuerda sobre todo a Ruiz Mateos cuando caponeó a Boyer por haberle quitado todo lo suyo. ¿Acaso va Montilla a darle lo suyo ahora al que deseaba a gritos en público la muerte al Borbón? Si es su aliado. Como en las novelas malas: cualquier parecido con Montilla, pura coincidencia. Queda, por Machacón Edicto, también terminantemente prohibido reírse. Pásalo.