Esta mañana, rumiando el comunicado etarra, me acordé de Franz Kafka, ese genio incomparable. Es bien conocida la anotación que Kafka puso en su diario el mismo día que estallaba la Primera Guerra Mundial: “Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Tarde, escuela de natación.” O sea, yo me voy a nadar. No le va uno a mejorar al gran escritor checo ese soberbio desdén. Tratar de imitarle en todo caso.
El papelucho de los etarras les perdona la vida, por el momento, a cuantos se oponen a su delirio separatista de inspiración marxista/leninista. Qué guay. Veintidós años después de la caida del Muro de Berlín, siguen estos mendas puño en alto amenazando tras sus capuchas. Bajan por ahora el pistolón. Voy a dejar una idea en la ciberesfera, por si alguien puede llevarla a cabo. Detesto lo escatológico, pero acaso la ocasión disculpe el alarde:
Propongo retomar el último comunicado etarra e imprimirlo, a costa de los dineros otorgados a Bildu, en miles de rollos de suavísimo papel higiénico. Repartirlo gratis et amore por todos los pueblos y plazas de España. Así entonces anoto yo en mi diario: “La ETA ha declarado de momento la paz a España. Tarde, me voy al baño”.



