No estoy seguro, lector, de que merezcan en cambio ese jubiloso manteo Víctor Manuel y Ana Belén, Supernumerarios patronos de la Ceja zetapeica de cuyo nombre no quieren ahora acordarse. Quizás
les correspondiera mejor el manteo sanchopanzesco del Quijote de que te hablé. Protagonizan ahora los capitostes de la Alegría zetapeica el sofisticado spot de
un banco.
Es bien conocida la admiración que
entre las gentes del mundo del Progreso despiertan los Bancos, directamente
asimilados en su airado imaginario a la usura y a la codicia extremas. ¿No nos
repiten acaso que NO es esto una
democracia y que manda aquí quien manda, o sea, la Dictadura del Capital, es decir, de los Bancos opresores? Pues ahí
tenemos a la Modélica Pareja por excelencia, a cambio de un estipendio cuya
cuantía no alcanzo a ver, haciéndole la Publicidad a una de estas Instituciones
de la avaricia, a quienes muchos culpan de estar en el origen de la brutal
crisis que padecemos. ¿Le ocasionará este enjuague algún menoscabo en la
colectiva adoración a nuestra ejemplar pareja? Lo dudo, pues gastan algunos una
bula de inacabable indulgencia. Quisiera uno de mayor, de verdad, ser así.
“Ellos, los enemigos, han construido durante años BANCOS, fortunas, edificios, tribunales, RELACIONES… “ decía el personaje de la novela del “realismo
comunista” de Belén Gopegui que aquí
te expuse, lector, y como si fuera adrede, precisamente “Relaciones” lleva por título la gigantesca campaña de publicidad
emprendida por el citado banco.
La idea es transparente: se seleccionan
exitosas parejas progresistas, socialmente admiradas, para que, en clave de
diálogo documental, nos revelen los
secretos del mantenimiento de su relación, sugiriendo de paso con sutileza un
similar trato, un similar éxito, un mismo buen rollo entre la Entidad y el potencial cliente. Que por
ósmosis, la buena imagen de calidez y de humana cordialidad, de artística
sensibilidad y avanzado pensar que las
estrellas difunden contamine y se traspase a la propia imagen corporativa del
banco y quede así el espectador cautivado en el interior de ese inducido menage
a trois. El negocio envuelto, bajo el diluvio de la que está ahora mismo
cayendo fuera, entre las redes del pequeñoburgués sentimentalismo progresista,
¡oh, inagotable astucia del Capital!
Qué quedaría entonces, a la vista del spot, por concluir acerca de
nuestra canónica pareja –a la que tantos muy sentidos avatares de nuestra misma
existencia asociamos- salvo que son por supuesto adorables, encantadores, que
se conservan ellos estupendos, que qué majetes y enrollados que los dos sin
duda son. ¿Esforzarse acaso por establecer respecto a ellos alguna tímida
distancia crítica y desenmascarar un poco el truco con que ellos y el Banco nos
embaucan? Pero eso, el desentrañamiento del tramposo spot de marras lo dejo ya
para mañana lector, que no quiero yo que las delicadas RELACIONES que a ti y a mí nos ligan sufran daño por causa de mi
pesadez. Nos vemos entonces.
Post/post: gracias a . y a Beitavg por animarse a registrarse como seguidores del blog, y a Ocón, a Cesar, a Lobo Solitario, a Mamuma, a Trecce, a Alijodos por molestarse en dejarme sus razones y bloggear por tanto en mi compañía ayer, GRACIAS.





