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lunes, 21 de noviembre de 2011

20-N, Perdió el Pueblo

      
     Sí, porque para los Popes izquierdistas, los mismos que administran la Palabra y la dan a comulgar entre sus legiones de fervorosos fieles y aún mejores personas, cuando en una convocatoria electoral, que suele ser en la mayoría de ellas,  gana la Izquierda, de su mano triunfan a la vez el Pueblo y la Democracia. Habló el Pueblo. Venció la Democracia. Puras emanaciones suyas. Se abren paso al tiempo la Primavera y el arco iris de la Alegría
     
      La Derecha Española, según el cliché machacón de esa Palabra revelada, la conforman sólo un hatajo de explotadores intransigentes deseosos de pisarle una vez más el cuello al obrero. No, ni de lejos son ellos Pueblo, ni aunque lo quisieran podrían ser ellos algún día carne de Pueblo. La Derecha Española es el invierno y el infierno de los pueblos. De manera que ayer sólo ocurrió eso, que diez millones largos de ricos decidieron apretarle un punto más las tuercas a los pobres.
      
     Y en esas raras ocasiones en que no ganan los comicios, los Popes izquierdistas, adustos y contrariados en los centros de su inmensa sensibilidad, Indignados, vamos, empiezan a deslegitimar la democracia, simple mecanismo “formal”, y pasan a desempolvar ahora ante sus acólitos, como si fuera nuevo, el rancio pero cegador fetiche de la Revolución. A ver si así.     

domingo, 20 de noviembre de 2011

Desmontando a Guerra, Nuestro Salvador

     
 Siempre, por ejemplo, les quedará Guerra, ese Santo Ejemplar del Socialismo. Sabiendo todos más que de sobra ante quien estamos, el Cantar de sus gestas Gran Hermanas, teniendo que haber dejado Él mismo el gobierno de Mister Equis, sacrificado entonces por su “amigo del alma”, a causa de uno de los más vergonzosos escándalos de corrupción de nuestra Historia, habiendo sido además Él principalísimo muñidor de las más abochornantes corruptelas del felipismo, que ni ante el dinero donado a la Cruz Roja, ni siquiera ante el de los huérfanos de la Guardia Civil, se detuvo, quién va a ser, pese a semejante historial, el guapo que le prive a Guerra de su bula para levantar el puño con gesto demente y cantar la Internacional –esa nana chaconiana- cada veranito en Rodiezmo. En esta campaña ha adoptado Guerra ropajes y visajes de telepredicador, de iracundo evangelista –es de verse la furia de su manoteo- de la beatífica verdad del Socialismo. Atención, atención, que toma ya Él la Palabra, que nos habla desde lo alto,  desde el Sinaí de la Gran Pantalla:
    
     “…tenéis que llevar la voz del Socialismo por las calles, por las plazas, por los campos de Málaga (y el tono cantarín, involuntariamente cómico, que imprime hasta aquí el Predikeitor a la soflama, amenaza con llevarle por calzadas y registros propios del gran Chiquito, pero no, alto, era sólo recurso de feriante, es muy serio lo que ahora viene) …Sabed que ese esfuerzo que vais a hacer hará posible un futuro mejor para el conjunto de los españoles (anúnciase ya el Milagro, los que reparten octavillas, atruenan megafonías y pegan carteles no lo saben, pero el Maestro sabe, y les hace ver que toda esa tabarra, oh, prodigio, sólo por sí misma posibilitará un FUTURO MEJOR, no para ellos, que son quienes se sacrifican, no, para el conjunto de los españoles, que lo sabe Él)… Id, llevad la Palabra del Socialismo por Málaga, que abrirá por la alameda de Málaga hasta el último rincón de la ciudad, se abrirá la idea de la Justicia y de la Verdad… (tiempos de bíblicos imperativos éstos, que aquí todo el mundo ordena, vive Hessel) … seréis vosotros los que llevaréis a la gente para que vayan a votar (llevar-a-la-gente-a-votar, conducirla físicamente a la urna, ¿pillas la obscena orden expresa) Y cuando encontréis a un acaudalado, a uno de gran fortuna y privilegio, no pedirles el voto, que voten al Partido Popular, ellos le representarán mejor (de quién habla, de Sardá, de Milá, de Victor y Ana, de Antonio Banderas, de Polanco jr, de Roures, de Jorge Javier, de Millás, de Serrat, de Bono, de Carlos Slim, de Almodóvar, de Bardem, de Teddy Bautista, de cuántos se hicieron de oro durante el felipismo, durante el zetapeísmo, de quién), pero si encontráis a gente que sólo tiene la fuerza de sus brazos, la inteligencia natural para trabajar y crear una sociedad mejor (sí, a esos cinco millones de desempleados creados bajo vuestra hégira, a por ellos, oé, ni un pelo os cortéis, y cómo olvidar entonces aquel histórico momento, con ocasión de las reconversiones industriales, cuando un grupo de trabajadores despedidos osó interrumpirle en Galicia el mitin, cómo de allí les expulsaron los de seguridad, y lo mejor, con qué veneno bramó contra ellos Guerra desde el micrófono cuando les echaban con aquel impensable “¡Os avergonzareis y llorareis un día ante vuestros hijos por lo que ahora estáis haciendo) …pedirle el voto para el Socialismo, que será quien garantice una España mejor… (¿mejor todavía? ¿es eso posible? Oiga ¿y no puede hacer un poco menos grosero el Maniqueo, es que canta un poco, ¿sabe usted?, señor Guerra, plis,  que ayer mismo un candidato balear del PSOE en las municipales ha resultado detenido como el capo de la mayor organización de robos en las viviendas formenteras, que está en toda la prensa, que les han descubierto el pastizal robado, bah, qué importan los hechos, cómo brilla a cambio la Palabra )… Y en este mundo difícil en el que los Mercados quieren someter a Europa, (mientras, la prensa daba cuenta de que la empresa que la directora de la campaña rubalcaba, Elena Valenciano, tiene para gestionar el patrimonio inmobiliario familiar, ha sido embargada en varias ocasiones por no pagar los impuestos requeridos, y qué importan los hechos ante el fulgor de la Palabra) …tenéis que levantar fuerte la voz, la voz de la Justicia, la voz de la Igualdad… (ah, qué mullah se han perdido con Guerra los Indignados, deberían tomarle la Palabra, que Él sí que de verdad les representa, por más que lleve también TODAS las legislaturas en la elitista prebenda del escaño,  contra su propio pronóstico de estar en política sólo de paso, por un impulso ético, qué más eso da,  es su sensibilidad pura con los pobres lo que cuenta, el “partido de los descamisados” que dijera del suyo en la mañana machadiana) …Estoy seguro que de aquí al día 20 haréis un esfuerzo para llegar al día 20 llenando las urnas de puños y rosas (está Él confiado, y cómo no estarlo, si está Él en la verdad, si acaudalados son cuatro y los trabajadores millones) …por eso os digo (en verdad os digo, soy yo la Verdad, el Camino y la Vida) ¡ánimo!, ¡a votar y a ganar!, ¡a votar y a ganar!” (que aún nos quedan, seguro, más tacitas de la incalculable desvergüenza del Santo Guerra, de su dudosa leyenda, por paladear).   
  
         

sábado, 19 de noviembre de 2011

Cuando la Élite de Izquierdas se queda sin palabras

     
      El lider del PSOE en Castilla y León, Óscar López, cuando iba a revelarnos, acerca del misterio de las votaciones, “tres argumentos de peso… de mucho peso...”,  quedóse de pronto in albis. Subiósele al punto a la faz el encendido tono de la misma grana, claro. Experimentó quizás entonces el vértigo, el mucho vértigo, que ante sí se le abría. Balbuceó, le soplaron algo, más rechazó él contrariado la ayuda de emergencia, como esos toreros farrucos que apartan a los subalternos tras el enganchón del morlaco. Fue bien extraño: se negó incluso a él mismo improvisar cualquier lance de aliño con el que, aun de mala manera, salir del trance, como si una parte de su mente deseara adrede dejarle en público como Terelu en el interviú, como Sara Carbonero en el Marca.
     Resultó el lance en verdad inaudito. Si le hubiera ocurrido así a un prohombre de las cavernarias derechas, a nadie hubiese extrañado, pues por algún extravagante misterio de los colegios de pago que por su innato privilegio en teoría frecuentaron, parecen ellos desde hace cuarenta años peleados con la Palabra, tal es su proverbial torpeza y parvedad con ella en la boca. Ahora, el que sin palabras y de esa desairada manera quede un capitoste de la Izquierda resulta muy sensacional novedad. Otra cosa no, pero lo que se dice palabras, diríase que Dios, o la lucha de clases, lo que sea que todo lo mueve, las inventaron para ellos. Son sus administradores sumos, sus prestidigitadores máximos.
      
     Dos cosas básicamente hay en la vida de todo miembro de la élite izquierdista que se precie: la posesión, el uso y el disfrute de una óptima autoconciencia, que se creen buenísima gente, vamos, en el sentido de que denuncian ellos implacables las desigualdades sociales sin que su particular status superior se vea en el envite implicado, consiguiendo además, no sólo que los desheredados les “perdonen” su privilegio, sino que les consideren encima encantadores, que les adoren, mientras niegan el pan y la sal al faccioso tendero de su barrio que le mete no menos sesenta horas semanales a su laboreo.
     Y la segunda, ésta: la administración hegemónica de la Palabra, para a través de esa supremacía simbólica, vehicular las ideas y las emociones entre las que la mayoría hemos de movernos. Por eso no es casualidad que hablen y hablen y no dejen jamás de hablar, por mucho que la misma realidad les desmienta, pues el dominio de las palabras suyas acaba por “envolver” la realidad, es decir, por modificar la percepción de la misma. Por eso mismo “copan” la industria cultural sus intelectuales, enseñantes, sociólogos, sindicalistas, burócratas, trabajadores sociales, novelistas, pintores, actores, poetas, en fin, toda esa pléyade de profesionales de la Palabra que empatizan y comulgan “naturalmente” con los cánones izquierdistas.
     Quítale a un alto jerarca de la Izquierda sus continuas logomaquias, esos maravillosos “arreglitos”  hechos con palabras, con los que tienen ellos solución para todos los males de la Humanidad, y en qué se queda; mira a Oscar balbuciente bajo su caro traje, qué le distingue de uno del PP entonces, dímelo. Te lo digo yo si no: bajo la hipnótica prédica de peritos en luna, los tercos hechos: peritos en paro y en corrupción.  Como dice Rubalcaba, sin ti no soy nada. Y donde dice “ti”, di tú la Palabra. Con la que envolver la realidad y empaquetártela. Siempre les queda a ellos la Palabra.  
   
      
   

viernes, 18 de noviembre de 2011

La Derecha vomitiva

    
     En estas llega el alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, ay, qué dolón, y a cinco días de los comicios va y monta su estropicio. Convoca en el salón de plenos a unos jubilados censados, unos dos mil, para entregarles por tandas, personalmente y delante de las cámaras, la “paguica”, un cheque navideño de trescientos euros a los que no excedan los 16.773 euros anuales de pensión. Se viene otorgando al parecer la “paguica” desde 1996, sostiene Dolón, qué dolón, pensando así defenderse y consiguiendo sólo incrementar el asco engominado que desprende su estampa.
    Es una imagen de una vileza extrema, humillante y nauseabunda como pocas. Para montar estos números pornográficos que sigan mejor en el machito del Poder los socialistas for ever and ever. Los saben hacer ellos mucho mejor. La escena es de una abyección suma, ya digo, merecedora de todo el vitriolo de un Solana o un Buñuel –pintores de la España más negra- que lo inmortalizara: “enhorabuena y que lo disfrute”, se le oye encima felicitar al caciquil y cernícalo regidor, flanqueado por una edecana, a una endomingada y recia vecina, a la vez que le da el sobre y un apretón de manos, como si de un millonario premio de las loterías se tratara.
      
     Turno luego para una señora impedida, asistida en su carrito de ruedas por un humilde paisano en pantalón de chándal, acaso un familiar. Tienen que acercarle el papel, claro, en el que la señora, delante del tribunal tras su fichero fiscalizador pertrechado, delante de todos, estampe la firma de la aceptación. Tarda un poco en hacerlo, lógico, y son terribles esos segundos bajo la mirada de las funcionarias, así que al Señorito alcalde le sobra tiempo para mirar a otra parte y preparar ya la sonrisita galana a la impedida señora dedicada. “Gracias, pase por allí” (¡), le dicen sin mirarla ahora. Es la señora quien mira, un poco hacia arriba desde su altura, a su dadivoso benefactor que se inclina sonriente ya hacia ella y le entrega el sobre, el sobre y el denigrante sello de su formulita adherida: “enhorabuena y que lo disfrute… venga”, y le señala la edecana con el brazo la salida.  Debe el familiar retranquear antes un poco el carrito de ruedas.
     
      Abre la cámara el plano y se divisa entonces la pequeña cola de los modestos agraciados, sentados y silentes el resto, como en la sala de espera del médico, acaso rumiando para sí la ruindad de la mascarada, como una actualizada Corte de los Milagros. Y siente el observador en ese momento ilusión sólo porque alguno de ellos le vomite hasta arriba la celeste corbata al cachorro y peripuesto alcalde.
     ¿Es esa la concepción que de la dignidad de las personas tienen los rampantes mandamases del PP? Estos pestilentes tinglados, ya digo, que mejor los monten Bono, Chaves&Guerra, tienen en ello más arte y ensayo. Consiguen que lo suyo parezca Justicia. Más que reflejos decimonónicos, son estas feudales humillaciones. Ay, Dolón, pero qué pedazo de dolón.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Nanas de Chacón

      
     Conocíamos hasta ahora las conmovedoras Nanas de la Cebolla de Serrat, que quizás anotaría Sara Carbonero. “Vuela niño en la doble luna del pecho”, escribía allí, dolorido e inspirado, Miguel Hernández.  Abreva en las terelus, diríamos hoy, un poco más mugrientos cada día. Habrá que añadir ahora a ese acervo las estremecedoras Nanas de Carmen Chacón, (a quien por cierto, qué lío, una burda balear del PP, ya dimisionaria, quiso con falsedad sacar en terelus en el feisbuk) las nanas que ella misma acaba de revelar en un impagable documental –Retrato de una candidata- que en torno a su figura los socialistas catalanes le han elaborado.
     Cuenta Chacón: “mi abuela estaba COMPLETAMENTE enamorada de Felipe González, y así hemos crecido todos en aquella casa… salía él en la tele y bueno… ni una mosca… se paraba toda la casa…Mi abuela veía a Aznar y… ¡lo que salía de aquella boca”. Todo normal hasta ahí, podríamos decir, siempre que por normal entendamos esa binaria dialéctica de amor/odio, tan habitual en nuestro país, tan sumaria y empobrecedora en sí, que coincide en esencia con la aproximación a la política que los teóricos de las ideologías más fanáticas prefieren.
     Pero remontándose a sus primeros suspiros, la ministra de Defensa española, con naturalidad y satisfacción medidas va y dice: “si a los niños les cantaban nanas, a mí me han cantado desde el Himno de Riego, pasando por A las barricadas, siguiendo por la Internacional” ¡Criaturita!, le entran ganas a uno de exclamar con la conmoción, qué precocidad, qué ardor guerrero ya desde la cuna. Sólo que… si Carmen nació en ¡1971! y si con músicas tales sus mayores adormecían sus primeros sueños y así ella escuetamente lo cuenta –no sé, podría haber añadido que si entre Mozart y Haydn, que si después de la ovejita lucera, qué se yo, trufar un poco la cosa belicosa- en qué quedan entonces la superación de la guerra civil y la reconciliación nacional que sí empezaba a propugnar poco después el cautivador Felipe González.  
     
      O sea, pensémoslo un instante. Hagamos un remix de lo que a Chacón, en ese crucial momento para la transmisión de las emociones básicas que moldearán la conciencia y la sensibilidad del infante, retumbaba en los oidos: “aunque nos espere el dolor y la muerte, contra el enemigo nos llama el deber, ¡en pie pueblo obrero, a la batalla! ¡hay que derrocar a la reacción! ¡a las barricadas!... soldados, la patria nos llama a la lid, juremos por ella vencer, vencer o morir… ¡arriba, parias de la Tierra! ¡en pie, famélica legión!, agrupémonos todos en la lucha final, el género humano es la Internacional!  
     En parte el relato chaconiano es involuntariamente cómico: esos himnos ardientes son para todo menos para arrullar el sueño de un niño. ¿Se los cantará a su vez ella a su propio infante? Cabe, en pura lógica, darlo por supuesto. ¿O quizás se los cantará mejor la asistenta del spot rubalcabo que destrozó en un museo de Dortmund una millonaria y artística modernidad?
     No sé, resulta tan tremenda la revelación de Chacón –hablamos de los años 70- que no sabe uno qué es peor: si pensar que es una trola o tomarlo por cierto. Ese refinamiento en el adiestramiento totalitario creo yo que supera las peores pesadillas de Orwell… ¡para en pocos años convertirse luego en jovencísima Ministra de Defensa del gobierno monárquico de España integrado en la OTAN y en los bombardeos de Libia y Afganistán! ¡Desde luego que quedarían sus abuelos anarquistas asombrados, tal es la plasticidad indecible de algún género humano! ¿Y qué decir del chasco de los generales a su mando en el ejército español al enterarse? Imaginemos que saliera Cospedal contando, tan contenta, que le cantaban a ella de niña canciones hitlerianas al oído, mamma mía.
      
      Deben pensar que largar cosas así, llevar a cabo esa apropiación simbólica del “pathos” de la extrema izquierda, les da votos. Pero además es coherente la balada de Chacón con aquella aseveración de Zapatero en el Marie Claire cuando, sin venir a cuento, autodefinióse como “rojo” (¡), y con la obsesión suya con el célebre abuelo, más el homenaje que a Carrillo brindó, como si la izquierda que se dice más moderna siguiera en el fondo “fascinada” en lo más hondo de su virulento inconsciente por  los agresivos delirios anarcoides y procomunistas de hace ochenta años, deslumbramiento del que las infantiles nanas de Chacón vendrían involuntariamente a dar testimonio.
     Asegura, lanzada ya, Chacón que: “cuando piensas en aquellas mujeres fuertes… son quienes me han hecho así de fuerte, de rebelde y de inconformista, no me gusta lo que veo y no decido no mirar…”, refiriéndose a las mujeres de su familia y barrio. Y es seguro que fuertes sin duda ellas lo serían, ahora bien, autoadjudicarse de matute la pose de rebelde y de inconformista, como un eco de La Internacional y de A las barricadas aquellas que ahora nos quisiera ella a los demás cantar… no casa del todo bien con su cargo, con sus casas,  con la villa de lujo ¡en la República Dominicana, por el amor de Mister Equis! (leo en el Internete que ahora, tras salir en prensa, se vende, mira a ver, lector, si a ti te encaja) y con los desempeños y altos cargos de su querido esposo Barroso, ex-cerebro zetapeico y de la Sexta, consejero delegado hoy de la filantrópica Young&Rubicam.
     A no ser, claro, que después de cantarle en sordina A las barricadas al rorro, se lo cante airada y a la generala a su esposo, que, tratándose de capitostes socialistas, todo milagro is posibol. 

    
      

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Sara Carbonero y Terelu, desnuditas por esos caminos van

      
     Terelu nos enseña un poco sus terelus por 30.000, tócate las feromonas, Little Carmona. Una ganga, vamos. Una de dos: o nos engañan, y tienen las terelus de Terelu también su negra gasolinera B, o son sin quererlo el mejor indicador de hasta donde llegó el barro de la crisis, es decir, cómo estará la anatomía del tema que por 30.000 te descubre Terelu sus terelus. Una gran comunicadora, yes.
     A la misma vez, como si el postrero Viento zetapeico todo lo arrastrara consigo, otra formidable comunicadora de-este-país, la impar Sara Carbonero atribuye POR ESCRITO los versos de Machado a Serrat, tócate primero la Ceja y luego los gabilondos jondos. En el mismo artículo deslizó la gran comunicadora otros errores de bulto, otras terelus, vale decir. Tenemos entonces ya candidata de peso para el próximo Premio Ondas que otorgan los académicos gabilondos de la crispación.
     
      El patinazo de Sara es cómico, hay que reconocerlo. Bueno, las terelus de Terelu, un poco también. Lo de Sara me recordó a un amigo mío del alma, cinero él a tope, que  decía, ¿Shakespeare, dices?, no, no he leido sus libros, pero he visto todas sus pelis. Claro, que siempre puede Carbonero aducir que, total, como ya se destapó en su día, le falta a ella una asignatura para obtener el título de periodismo, la de Literatura, vaya por los Machados de Dios.
     ¿Añade algo a la consideración de los hechos el que sea Sara, a tan recental edad, nada menos que subdirectora de Deportes en la cadena de la Telebasura y que escriba ella en el periódico más leido de España? Ana Rosa Quintana, el Ondas de este año, con ocasión de otro memorable yerro carbonero, aseguró (ver mío post del 5-10-20109)  que se critica mucho a Sara por tener éxito y por ser guapa. Rencor social sobre rencor de feos, encrucijada de rencores, vamos. Hagamos entonces las demagógicas preguntas pertinentes, esas que tanto gusta hacer a veces a muchos de los Indignados: ¿cuánto gana Sara? ¿cuántos periodistas en paro podrían con sueldos normales llevar un jornal a su casa si dividiéramos esos emolumentos? ¿Cuántas chicas y chicos, feúchos –sí, como Blanco antes del sueño la gasolinera, pues Blanco, como Luther King, tuvo también un sueño, sí- cuantos feúchos pero inteligentes, decía, no han tenido jamás oportunidad de demostrar lo que valen? ¿Quién de las dos grandes comunicadoras más quedó al desnudo?
     
      Lo más irónico del asunto acaso estribe en que encima los versos esgrimidos por Sara, ese “se hace camino al andar”, precisamente resalten lo contrario de la meteórica carrera suya, para nada construida paso a paso, ni verso a verso. Terelu, con sus terelus au vento, parecería querer abrirse camino… al posar, en todo caso. Como en el célebre cuento, quizás alguien debería apuntar que estas reinas de la comunicación están desnudas. Desnuditas por los caminos de este frío noviembre van las dos. Recordarles entonces, en aquestos tiempos confusos, lo de Aute. 

     

martes, 15 de noviembre de 2011

Encontrando a Madonna (digo a Carmona) esperanzadamente


    
     Claro, no le queda a Carmona más remedio que precisar, ya desde la segunda línea de la Presentación, que “su característica principal es… la MULTIDISCIPLINARIEDAD de su trabajo que se despliega en torno a la Política, la Literatura, la Filosofía, la Música Clásica y las Artes Escénicas”. ¡Nos ha jodido mayo con las flores prematuras de este noviembre alucinante!, pensé. No es para menos reconocerlo. ¡He ahí todas las potencias del Ser en acto que soñaron Parménides y Heiddeger –ese rumor de rey oculto de boca en boca ya por toda la Bética, pues Carmona es andaluz-  más el incontenible despliegue del hegeliano Espíritu en marcha!
     Y a renglón seguido la pormenorizada relación, historiada además, de cuantos “ámbitos” el genio de Carmona fecunda: en el “ámbito político” (espera, espera), en el “ámbito literario” (“en la actualidad escribe para la Editorial Planeta que publicará en enero 2012 su novela “Martino y Martina”, o sea, qué título, qué Planeta, tócate las feromonas, Carmona), en el “ámbito” Filosófico” (y cómo descolla ahí esta mayúscula, como corresponde a pura sabiduría tanta), en el “ámbito musical”, en fin, en el “ámbito cinematográfico y teatral”. El último párrafo de la presentación pone la guinda apoteósica que merece sin duda tan proteico temperamento: “En este camino de dignificación social de la profesión de intérprete, Jose Carlos Carmona, a modo de símbolo, tiene por regla jamás inclinar la cabeza en los saludos finales de sus conciertos, lo que sustituye por un saludo elevando los brazos”. ¡Bravo! ¡Bravo! ¡Beethoven reloaded!
    
     ¿Y esto de “Avales obtenidos”, quí será, será?, me pregunté intrigado. Destapé ese cofre y… estas perlas allí encontré: “Aviso: ante las continuas consultas recibidas por los afiliados que me avalaron preguntándome por sus hojas firmadas y qué es lo que he hecho con ellas, quiero aclarar que:
1.     Nunca han llegado a entregarse los avales, por lo que el partido no va a tener constancia de quienes apoyasteis.
2.     Todos los avales fueron destruidos en una máquina que tenemos en la Facultad que tritura los documentos en tiras finísimas de papel.
Hum, cómo brillaban allí el canguelo y los métodos inquisitoriales en la sombra del partido susodicho.
     
      Sólo que aún el blog de José Carlos Carmona albergaba más sorpresas,  como alhajas inesperadas en la blogosfera. Venía luego una intervención suya en el Yutub:
     “…obtuve en sólo doce días 4800 avales… después de un tiempo, viendo que en el PSOE las decisiones vienen tomadas desde arriba, decidí que no podía continuar en el PSOE… y siguiendo mi compromiso político, que he demostrado a lo largo de mi vida, sobre todo en los sindicatos, donde soy miembro del comité de empresa de mi universidad, decidí… que tenía que buscar una nueva opción… y la encontré en ¡EQUO!, una opción que pretende ser ecologista, igualitaria, progresista, y con gentes nuevas, que han oído la llamada de la gente con el 15-M que está en la calle protestando contra este sistema político que tenemos… somos gente nueva, yo me presento con ellos al SENADO por Sevilla… y os animo a que intentéis saber quienes somos, nuestras ideas, y si os parece bien, nos apoyéis en las urnas”
    
     No daba crédito a lo que escuchaba. O sea, que la esperanza blanca del PSOE, ese mirlo canoro, el único entre tropecientos mil militantes, que osó en campo abierto exponerse a los sangrientos espolones del Faisán, abandona el Partido denunciando su naturaleza antidemocrática, negocia y encabeza la candidatura al Senado por Sevilla con EQUO y la prensa de este país –que yo sepa- , ni siquiera la odiosa Caverna, siempre dispuesta a buscarle las pulgas al PSOE, nos lo oculta. Reducen a silencio a Carmona,  a su persona y  a todo el extraordinario capital humano que en él se alberga,  como si fuera ese el triste destino que aguarda a los más meritorios de los fracasati en nuestro país. ¡Ay Little Carmona, si supieras cuánto en ese momento te compadecí!
       Reparé entonces en que bajo la foto del té con peineta de la presentación, había estampado Carmona ya, como el mismo Lutero cuando la Reforma sobre las puertas de aquella catedral, dos solemnes compromisos, que eran a la vez dos clamorosas denuncias, para el caso de que el pueblo sevillano a los altares senatoriales lo elevase:
     -me COMPROMETO a seguir cobrando el mismo sueldo que tengo actualmente y a donar el resto a una ONG o fundación (y ese resquicio abierto al final, oenegé o fundación, a las claras habla también de que tampoco astucia será lo que a Carmona falte).
     -me COMPROMETO a estar TODOS los domingos a las 19h en las puertas del Ayuntamiento para contar a los ciudadanos mi gestión y oír propuestas.
     Le deseé mentalmente entonces, siendo uno menos que nada, lo mejor en lo personal a todo el inquebrantable candor y al aventurerismo intrépido que en Little Carmona se agolpa, y aunque las ideas de EQUO no son las mías, progresista versus faccioso, ya sabes,  me encantaría verlo vistiendo la senatorial toga en Madrid, ora cantando, ora actuando, ora disertando ante sus pares, bajo la seráfica mirada de Peces Barba. Apoyos populares, vistos los clamores ciudadanos de la Spanish Revolution y del 15-M  no le han de faltar, aunque, ahora que caigo, que también es fatalidad de fracasati, era precisamente el Senado lo que los Indignados se querían cepillar.
     
      En fin, lector, a ti te lo confieso, no eran sólo compasión y altruismo los que en mí se removían hacia Little Carmona. También, ay, estricto cálculo egoísta: lo estaba viendo ya allí, a las puertas del consistorio sevillí, ese paisaje para esa figura, inseparables ya ambos en la memoria de las gentes, “¿alguna propuesta, ciudadanos?”, y mi voz temblorosa también allí, pues hasta allí había yo peregrinado, abriéndose paso entre los murmullos de admiración, “pues, verá usted, Senador Carmona, tengo yo escritos un puñado de muy bonitos relatos románticos, a los que no consigo por carecer de Padrino dar a luz editorial, y he pensado que acaso usted…”. Y estaba yo bien seguro de que sería José Carlos Carmona quien de mí entonces se apenaría, y aunque no a los de Planeta, claro, a algún editor con su plácet me encomendaría. Así que, buenas noches y buena suerte, Señor Carmona

     


lunes, 14 de noviembre de 2011

Buscando a Madonna (digo a Carmona) desesperadamente

     
      Pues nada, lector, que si a Proust eran las célebres magdalenas las que hacia atrás en el Tiempo arrastraban, fueron en mi caso los rollos de papel –lógico- de un Carmona (ver post de antesdeayer) los que ipso facto a las mientes me trajeron el buen rollo de José Carlos Carmona, aquel arcangélico competidor de Rubalcaba en las primarias socialistas, del que nunca más se supo. ¿Por qué hemos de hablar siempre de los Importantes? Además, en aquella justa quedó más que demostrado que el verdaderamente importante allí era Carmona, Little Carmona, como con todo respeto y afecto de fracasati hermano le puse yo, tales eran los caudales de los mil y un ámbitos sobre los que se desparramaban los enciclopédicos saberes y haceres por él acreditados (ver mío post del 6-6-2011). ¿Qué carajo habría sido de aquel diminuto Titán, de aquel humilde hobbit que osó disputarle el maléfico anillo del Poder al temible Golum rubalcabo? ¿Qué se fizo de tan gran donaire?
     
      Así es que me trepé hasta los más elevados acantilados ciberesféricos, y a la vista de esos abismos interestelares, cuajados de titilantes luminiscecias por millones, desde allí a pleno pulmón, ahuecando las manos contra aquella sideral inmensidad, como las brasas vivas de un horno descomunal, grité… ¡LITELCARMONA! ... ¡LITEL-CAR-MO-NA! ... ¡LI-TEL-CAR-MO-NA!, esta última voz casi ya en tono sandunguero, con subidas y bajadas del tono,  culebreando con la voz.
     Y como nadie contestaba en aquellas, por muy fulgurantes que fueran,  espantosas soledades, volví un poco moscatel sobre mis pasos. A ver qué me invento ahora en el blog. Tío, eres más tonto que Abundio, al fin caí. ¿No recuerdas que tenía también José Carlos Carmona un mísero blog, la prueba última e irrebatible de su condición de fracasati? Pues allá que me zambullí. Llegué, miré, fisgoteé y… ¡Jooooder con Little Carmona!  Más, mucho más sobrecogido que delante de los estratosféricos despeñaderos chisporroteantes del párrafo anterior me quedé, a la vista de lo que ahora ante mis ojos se ofrecía.
     
      Vamos por partes, o mejor dicho, vamos por “ámbitos”, como a Little Carmona gusta repetir. Y dejo, claro, lo gordo para el final, que sólo se entiende ese final en el crescendo que paso ya a desarrollar. Primero: ha elegantizado Carmona el blog lo indecible. Se nota que estamos ahora ante el blog de uno de los Grandes, es decir, uno de esos en los que no se hacen entradas, pues ninguna falta les hacen. Lo tiene sólo de lujoso puerto de atraque para quienes persigan la llama y la industria, olímpicas ambas, de su impresionante género.
     Ha puesto a la entrada una foto suya en la que, con porte ligeramente british, a la vez que nos mira con una sonrisa sólo en los ojos esbozada –eso no lo sabe hacer cualquiera, créeme- sostiene una taza –se supone que de té- y, cómo no alcanzaba el encuadre de la imagen hasta el meñique extendido, cucamente estira Carmona el dedo corazón, a la vez haciéndole una discreta peineta a quien le mira. Genial, pensé, este tío es un puto crack. Es el Amo.
     Bajo su nombre, impreso ahora bien grande en letras de color dorado, una franja roja resalta los ocho grandes apartados de su blog: Presentación, Currículum musical, Vídeos de conciertos (suyos), CDs y DVDs a la venta, Literatura, Propuestas políticas, Avales obtenidos, Intervenciones TV/Radio, Cine, TV y Teatro, Agenda. Anúnciase así la lluvia de estrellas carmonas, que, a poco que mañana me sigas, lector, a los dos juntos con su esplendor nos ha de alelar.




domingo, 13 de noviembre de 2011

Plutarco y los ríos que llegados son iguales



     
      Me acordé al verlos, claro, del griego Plutarco, de sus “Vidas Paralelas”, ese grandioso fresco de la Antigüedad clásica, de su máxima al escribir las soberbias biografías: “A veces una broma, una anécdota, un momento insignificante, nos pintan mejor a un hombre ilustre, que las mayores proezas o las batallas más sangrientas”.
     ¿Cuál de entre todas entonces elegir sobre José Blanco? ¿Cuando se quedó sopas delante de todos en el curro? ¿Cuando fustigaba con acritud de savonarola los privilegios económicos de los controladores aéreos? ¿En el crudo momento de la turbia gasolinera? No sé. Casi mejor quedarse en esos años en que, como yo, Blanco era Nada, sólo ese apunte de ciudadano anodino y gris (sí, lector, Blanco fue más bien gris) que desvela la foto antigua, un poco feo e imprecisamente lírico él ahí, creo, y al que ese rostro desvaído permitía sólo hacerse muy rebajadas y domésticas ilusiones, las mejores. ¿Qué quimera le llenaría algún día la cabeza de tantos sueños locos?
     ¿Y de Urdangarín?  ¿Su espectral silencio de ahora? ¿Su desorbitada mansión de Palma de Mallorca? ¿Envuelto acaso en las góticas sombras de sospechas que ahora sobre él se ciernen? No. Preferible quedarse con su imagen del momento en que, a la inversa del muá, lo era él Todo: un olímpico Coloso de perfectas proporciones, un cuerpo mayestático rebosante de potencia y belleza bajo un rostro angelical, ante el que una Infanta borbónica cayó prendada.
     Y entremetido ya en los clásicos, y viéndoles a ambos notables tan igualmente apenados y apurados a la misma vez, como una pareja de hecho, gemelos casi del hecho del Infortunio, los dioses me soplaron al oido entonces los conocidos versos de Manrique (léelos despacito, conmigo, anda) :

allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.


Sí, en los versos de Manrique el “allí” era el Mar de la Muerte, pero en mi texto de hoy ese “allí” sólo quiero que sea el purgatorio del Mar de la Justicia, y que estas aguas les den a cada uno, como a todos los imputados, lo que en verdad por sus hechos merezcan, que yo, puede que por ser hoy domingo, les contemplé, creo, con humor y benevolencia, los mismos perfumados bálsamos que para ti, que hasta aquí me sigues, hoy deseo, lector mío.


sábado, 12 de noviembre de 2011

Rollos para el ojo del huracán


     
      Hace veinte días (21-10-2011 “Kafka, la ETA, el rollo de papel”) la nada interbloguera que uno es tuvo una ocurrencia, tampoco demasiado original, la verdad: “Voy a dejar una idea en la ciberesfera, por si alguien puede llevarla a cabo. Detesto lo escatológico, pero acaso la ocasión disculpe el alarde. Propongo retomar el último comunicado etarra e imprimirlo, a costa de los dineros otorgados a Bildu, en miles de rollos de suavísimo papel higiénico”.
     Ayer leía en Libertad Digital que un joven emprendedor español, Gonzalo Rodríguez Carmona (Carmona, sí, lector, y al momento pensé en mi adorado Little Carmona de las primarias socialistas, díos mío, con tantísimo capital humano como en él se agolpaba, y pareciera que en el Triángulo de las Bermudas rubalcabas hubiese por completo desaparecido, qué habrá sido de aquel portento -pronto he de dar un grito por entre las cibernéticas extensiones preguntando por él, hombre, pero era éste de ahora otro Carmona) ponía a la venta en la red rollos de papel higiénico con las caras de Rubalcaba y Rajoy.
     Al momento pensé, joder, Editor para tus románticos relatos extra-virgenes, en la Red no te saldrá, pero, azar o necesidad, carambola o casualidad, se materializa delante tuya, le voilá, es verdad que en dirección no esperada, la tuya ventolera de una tarde de otoño.
     
      Explicaba Rodríguez Carmona en el texto que trataba así de expresar el malestar que hacia los políticos hay en la sociedad española, y que el dinero así obtenido tendría por destino financiar una serie de documentales, uno de ellos ya realizado, sobre el despilfarro público en el AVE y en los aeropuertos. La web de su invento detallaba las iniciativas que pretende Rodríguez Carmona con estos documentales impulsar: modificación de la ley electoral en aras de una mayor proporcionalidad, listas abiertas, limitaciones temporales en los cargos, mayor participación ciudadana, mayor control y rendición de cuentas, iniciativas legislativas populares, asegurar la independencia judicial, supresión de la duplicidad de competencias, transparencia en la financiación de partidos, sindicatos y patronal, mejora de la competitividad económica que garantice y mejore el Estado de Bienestar.
     Y con todas esas propuestas me encontraba yo pero que muy de acuerdo, y las considero también decisivas para mejorar el estado de la cosa pública. Entonces, ¿por qué el tema de esos rollos, con las caritas de los candidatos ahí impresas, con los que limpiarnos todos… eso, el ojo del huracán y sus chorreras, tan directamente asociados así a los mismos excrementos, me resultaba excesiva desmesura?
      No sé, supongo que es una cuestión de prioridades. Yo pedía esos rollos para el comunicado de los etarras, para un texto, pues, el de unos encapuchados que llevan cuarenta años asesinando, mutilando, secuestrando, sin jamás precisamente dar la cara. Lo que dijo la juez Murillo, además.  Sé que se lleva zurrarles de lo lindo a los Candidatos, que te asegura eso hoy la inmediata complicidad en el interlocutor, no digamos en las impulsivas redes sociales, y que muchas de las críticas están más que justificadas.
     No todas y hasta un punto, a mi modesto juicio: es imposible intelectualmente mantener la quimera de un Pueblo justo y benéfico frente a un puñado de Políticos corruptos, sádicos y explotadores. Y la simple asistencia a una reunión de vecinos sirve para corroborarlo. No me parece justo que los etarras sean declarados muy predilectos hijos de sus pueblos y queramos ya mismo nosotros en forma simbólica hermanar a Rubalcaba y a Rajoy, en sus sombras y en sus luces, con las heces mismas de nuestras posaderas. Eso, de verdad, mejor se lo dejamos a Mr X, cuando hace años bramaba en los mítines que Aznar y Anguita la misma M son. El rollo, ya digo, lo reservo yo para el comunicado etarra. Házlo, Carmona, y give me too pero ya mismo. Y vale por hoy ya de rollos.