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lunes, 27 de febrero de 2012

Una proposición para salvar la Monarquía de Juan Carlos I


       
 ¿Y si mañana mismo, en este otro febrero estelar, con la campechanía arrolladora que es timbre de su leyenda, como en un happy end propio de las obras del Siglo de Oro, se presentara Rey Juan Carlos, en el uniforme de general de todos los ejércitos embutido, en la sede de los tribunales baleares arrastrando por las orejas al estirado Duque de Palmarena? ¿Y si en nombre de la Familia Real, con sincero arrepentimiento en el gesto y en el ánimo, el mismo Rey Juan Carlos pidiera el perdón a los españoles por los gravísimos percances de corrupción que en su derredor gravitan? ¿Y si, puesto ya a asombrar a la Nación y hasta al mundo entero, en bien revolucionario y original acto, desembolsara de su propio bolso delante de todos el importe de las corruptelas palmarenas, con los correspondientes intereses de demora gravados, claro, señalando con su Alto ejemplo la clara senda a seguir a tantos y tantos ilustres corrutos cagarrutos del nuestro Reyno?
      
   Pues, Señor, si cierto es que al Rey (a la Monarquía constitucional, hoy) vida y hacienda se han de dar, no lo es menos que, como escribieron los grandiosos Lope y Calderón mucho antes que el muá, el honor es patrimonio del alma, y la recta dignidad (que no consiste ella sino en el honor pasado por el túrmix de la Democracia) de la Nación quizás exigiría ya un Acto así de grande como el que yo (Juan Nadie) hoy os propongo, antes de que los adversarios de la Institución que en Vos se encarna proclamen su anhelado ¡Monarchia Urdanga est!, y más perdamos todos entonces, con la destrucción de uno de los pocos símbolos que por encima de las querellas partidistas concilian a los españoles todos.
     

12 comentarios:

Lobo Solitario dijo...

Estimado Jose Antonio: Buena iniciativa la tuya... ¡Pero llega tarde, muy tarde; el daño ya está hecho!
No se trataba de D. Juan Carlos, se trataba (y se trata) de emporcar la institución, de cuestionarla, de vilipendiarla y eso ya está hecho.
El grave error de la monarquía española fue no ponerse "al frente de la manifestación" cuando la corrupción generalizada se hizo patente, cuando los "indignados" salieron a la calle, cuando los escándalos del Constitucional, ETA y los totalitarismos nacionalistas… Entonces era cuando el monarca debería haber alzado la voz y haber exigido justicia rápida, imparcial e implacable para “todos” los casos de desafueros económicos, políticos y sociales que nos asolan; poniendo todo el peso específico que la institución tiene y dar muestra de regeneración y nuevo impulso…
Aquello no se hizo y el tiempo ya está en su contra. Por muy inocente que el monarca y la institución sean ya han dado munición más que suficiente a los enemigos no ya de la monarquía sino de España; tienen un torpedo en la línea de flotación.
Es una situación más que preocupante y que no tiene fácil solución; España no es monárquica, es Juan Carlista, se parecen, pero no es lo mismo; los españoles no reverenciamos la corona como otros pueblos, la toleramos. Quizás la única salida sea la abdicación, confiar en el príncipe y abrir a través de su persona nuevo capítulo con importantes reformas… Pero no soy optimista en absoluto.
La vida rara vez da segundas oportunidades y el no actuar a tiempo a veces es tan letal como anticiparse en la acción.
Saludos.

Josevi Oliver dijo...

De toda experiencia por amarga que resulte se pueden obtener enseñanzas válidas,pero como muy bien dice el Lobo Solitario,se ha permitido demasiado, o dicho con otras palabras 'ha valido todo' y hemos llegado al extremo de la rotura física.
Libertad nunca puede ser permisividad ni abuso sin ningún tipo de regulación ni control; porqué de las minorías dirigentes, se espera siempre EJEMPLARIDAD y sino, que se vayan o se les indica el camino de la renuncia.
De las masas se debe espera docilidad y obediencia, pero... ¿Con que fuerza etica puede ser ésta demandada cuando se consienten y protegen todo tipo de abusos y corruptelas?
Un cordial saludo.

Cesar dijo...

Es posible que la monarquía de D. Juan Carlos esté a salvo; tal vez peligre la de D. Felipe. De todos modos y a pesar de los pesares que muestran los anteriores comentaristas, a mí no me parece mal la idea de que D. Juan Carlos agarre por las orejas al de Palma y a tirones, cual prestidigitador avezado le haga devolver uno a uno los euros distraidos. O que avale. Españoles, pongo a vuestra disposición el Palacio Real; ay, no, que vuestro es. Bueno, pongo a vuestra disposición el Palacio de Marivent. ay, no, que es de los Mallorquines. Bueno, pongo el Fortuna, el Bribón y el Cabrón este para que le apaléis a gusto.
Bien, españoles, como nada tengo, a vuestra disposición pongo mis cuentas corrientes y las especiales. Que la pericia determine el embolado que Urdangarín y yo pagamos esta ronda.
Ya veo a todas las comadres llorosas y en la Plaza de Febrero en procesión recabando firmas y dinero para tan altruista institución de la que, no estoy seguro una a todos los españoles. La Monarquía como Garzón también se las busca solita.

Monica dijo...

¿ Y si en el mundo no hubiera Monarquías ni reyezueloS? No pasaría nada, el mundo seguiría moviéndose. Lo importante es que la gente del mundo tenga unos principios. Eso si que es imposible. SALUDOS

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Si nuestro Rey, amigo José Antonio, se presentara, como dices, en los tribunales, cartera en mano, con intención de pagar las travesuras de su yerno, ¿tendría pasta suficiente? Porque mira que se siguen descubriendo nuevas hazañas "urdangarinescas".
Cordial saludo bloguero.

Teo dijo...

José antonio: y ...... al despertarte ¿te caiste de la cama? jejeje.

Teo dijo...

Para Lobo Solitario:¿Y si no ha podido hacerlo porque le tienen pillado por las joyas de la familia?.
¿A cuento de que, tanto elogio a los socialistas?. es mi opinión claro.

Trecce dijo...

Esas soluciones (la de llevar de las orejas al yerno, no se me había ocurrido) las llevo defendiendo desde el principio, así que no puedo menos que estar de acuerdo.

Sostrato de Cnido dijo...

La necesidad de que las Autoridades del Estado actúen con transparencia y sean las primeras en interesarse porque la ley se cumpla, es tan necesaria como poco habitual. Que democracia es la que tenemos cuando los primeros que delinquen son los que mandan o gobiernan? Nuestro sistema hace mas aguas que Costa Cruceros

MAMUMA dijo...

Pudo dar la cara en lugar de esconder a su yerno en EEUU.

Zorrete Robert dijo...

Me parece que no te va a hacer ni caso.
Saluditos.

Ana dijo...

Hola, pasate por mi blog que te he dejado algo, un beso.