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viernes, 13 de junio de 2014

25 años después de Tiananmen, qué

   


   Nada. 25 años después de la brutal masacre del Régimen comunista en Tiananmen, nada. ¿En qué medida ha permeado las nobles e indignadas conciencias ciudadanas occidentales la repulsa ante aquella barbarie? En ninguna. Ahí siguen los Castrones, tan felicitados en su onomástica por sedicentes Fuerzas del Progreso. Del Paquirrín norcoreano, de esa luminaria del género humano Internacional, mejor ni hablamos.
     
   Pocas imágenes condensarán mejor que esta la más redonda simbología de la esencia del comunismo y del anónimo ciudadano singular que se le pone enfrente: apenas una hormiguita ante una hilera de acorazados avasalladores. La hormiga ante la fila ordenada de blindados tanques, eso es. ¿Qué sabemos de ese hombrecillo, que se atreve a desafiar esa montaña de hierro rodante en marcha contra él? Ni su nombre siquiera. ¿Con cuántos años de presidio y castigo pagó su osadía? ¿Sabemos acaso si vive? ¿Cuántas películas, canciones, libros, videoclips, póster, camisetas, con la gesta de ese diminuto hombre se han hecho? Así los millones de víctimas del comunismo, condenados, también su memoria, al silencio publicístico más espantoso.
     
   Y con la imagen, también la decisiva consideración intelectual: ¡en ese escandaloso vacío publicístico reside la esencial diferencia derecha-izquierda! La apabullante factoría ideológico-cultural del mundo izquierdista, el eterno raca que te raca –pléyade de Héroes Antifascistas hasta en la sopa- sobre la audiencia, es lo que está detrás de la “natural” espontaneidad con que sus “recetas” prenden en las conciencias desinformadas y en las pizarras en blanco de las nuevas generaciones. Ahí están la clave y la llave de su hegemonía ideológica.

   
   Ese hombrecillo diminuto –simbólica camisa blanca, emblema de la pureza, como el fusilado de Goya, una bolsa de compras como todo atavío, su inverosímil aplomo ante lo que se le viene encima, sólo su cuerpo de espaldas, sin rostro, su lejanía, su insignificancia… su anónimo heroísmo en vano- en el paso de cebra de la plaza de Tiananmen delante de los tanques. 25 años después, nada. 




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen y análisis de la obra en estos enlaces)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

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