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martes, 17 de junio de 2014

Milá enseñando a Marichalar



   Siempre dando lecciones, que es lo suyo, lo de las CELEBRITIES del Progreso, digo. Vaya pescozón que en público ha querido propinarle Milá a Marichalar. Qué inenarrable post se ha largado la Gran Hermana en su blog, intitulado, faltaría plus “Lo que me sale del bolo”. Veamos a Milá enseñando:
    
   Llegó al móvil de la Señora el mensaje de Marichalar: “Contra el frente popular que proponen algunos, pon una Bandera Nacional en tu balcón, hasta la coronación del Rey Felipe. Pasarlo”. Ipso facto la Gran Hermana suspira: “Han pasado muchos años para haber aprendido de nuestra historia, pero este mensaje me demuestra que, desgraciadamente, no han sido suficientes”.  
      
   Cabría pensar… vendrá ahora la argumentación. Milá enseñará a Marichalar. Pero lo que siguen son cuatro tópicos párrafos sobre la victoria de Nadal en Roland Garros. Y entonces la catarsis de Milá: “Esa bandera española, que mis amigas se llevaron a París para animar a Rafa, sí siento que me representa. La otra, la que los amigos de Jaime quieren que pongamos en nuestros balcones, no; y no sólo no lo hace, sino que me llega a agredir”. La argumentación (¿?) nos parece perfectamente boba: la misma bandera, en manos de sus amigas, sí representa a Milá, ahora, en manos de los amigos de Jaime, con motivo de la coronación, incluso llega a atacarla. Espera, que la traca aún no acaba: “Soy amiga de Jaime, le tengo mucho cariño, pero esta vez no puedo hacer lo que me pide”.  ¡Es amiga ella, y de las de mucho cariño, del Señor Duque de los mensajes agresivos! Cuánta lógica, sí. Tiembla Aristóteles en la tumba, desde luego.
    
   Dice luego Milá enseñante que, con motivo del Mundial de fútbol, agárrate, “parecía que nos íbamos por fin a poner de acuerdo y esa misma bandera iba a representarnos a todos”. Llega así a Felipe y a Leticia, que es adónde quiere ella ir a parar. Veamos la bonita faena milana: ¿los que piden referéndum?, a ella le parecen “perfectamente sensatos sus argumentos”. ¿Quiénes dicen que el ascenso de Felipe VI es plenamente constitucional?, pues Milábendice el tener una Constitución votada por la mayoría absoluta de la población”.
       
   ¿Los Príncipes? Milá nos enseña “que están especialmente sensibilizados a evitar desigualdades y huyen, lo han hecho siempre, de privilegios que no sean estrictamente imprescindibles”. Como los privilegios de ella misma, los estrictamente imprescindibles para Reina de la Telebasura. Palabra de Milá. Pero ¿y Leticia? “… es una compañera de profesión… es casi imposible que con esas condiciones no vayamos a disfrutar de su bien hacer y, por encima de todo, de su entrega e ilusión por ser útiles a los españoles”.
     
   Estamos, ahora sí que sí, listos para la aplastante conclusión: “Hemos aprendido y queremos una bandera aséptica con la que podamos envolver el corazón cuando lleguen las emociones y, vive Dios, van a llegar”.  ¿Una bandera aséptica? ¿No es genial la ocurrencia milana, ese oxímoron sin sentido alguno? ¿Y llorar ante una bandera aséptica como precisamente hacen los Iker y Nadal que ella pro domo sua enarbola? ¿Aséptica como el Gran Hermano que a ella de oro viste? ¿Asepsia nos pide ahora Mercedes Milá, cuando la veíamos hace poco admirada ante el “par de pelotas…” que el simpar juez Elpidio le está echando a la cosa?

http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com.es/2014/04/el-dia-en-el-que-elpidio-silva-se-creyo.html  


   Sí que hemos aprendido, sí, Milá. … Como que no dejáis de brindarnos inolvidables lecciones, -de ésta sale Marichalar dando brincos- como que no deja Usted de enseñar.



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen y análisis de la obra en estos enlaces)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es esta la señora que con el argumento de estudio sociológico nos colocó gh. Ya sabíamos de ella que era dada a dar la nota, dialécticamente hablando, pero cuando los tiempos han acompañado, ha aumentado en el pentagrama del ridículo mostrando sin pudor, palabra desconocida para ella, sus magras y arrugadas carnes.

misael