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martes, 8 de enero de 2013

El Abismo moral de Tarantino



  Anoche volví a “Pulp Fiction”. Qué bazofia. Qué idiota majadería para descerebrados esa “cosa” tarantina. Si la primera vez algo de la extravagancia que la orla me había epatado, ayer  sentí verdadera vergüenza de haber una vez sucumbido a esa estúpida ola de pasmarotes pasmados. Salvando sólo la secuencia del bailecito Travolta-Thurman, rosa en el fango, qué cúmulo de criminógenos despropósitos a cual más morboso cuanto más inhumano.
     Llevan tanto tiempo el Arte y sus oficiantes seducidos por el Mal que hasta estos estrafalarios abismos de idiota casquería desciende, autorecreándose encima en su suerte. Puede que hoy incluso parezca  Pulp Fiction (1994) pellizco de monja ya,  dentro de la imparable carrera hacia la Mugre que a diario las industrias culturales ventilan, lo sé. Fue en todo caso una de las piedras fundacionales para la complacencia y la banalización de la violencia más extrema cuanto más degradante. La brutalidad con todas sus vísceras bien chorreantes exhibida, que no se diga.
     Claro, una sociedad –la occidental, y más allá incluso, la Aldea global- que entroniza y confiere aura de respetabilidad –que aúna consigo el éxito popular con la rendida admiración intelectual de las élites- a engendros así, mientras orilla y desprecia toda propuesta que no venga acompañada de truculento escándalo, empieza a estar perdida. No es tan extraño entonces, cuando “cosas” como Pulp Fiction son tan celebradas como rentables, que esas mismas sociedades resulten perfectas máquinas de generar psicópatas, máquinas de triturar vidas, qué risa, forradísimo Tarantino.  




 LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

7 comentarios:

Aquiles Piesligeros dijo...

Vaya, me alegro de que alguien opine como yo respecto a esta película de Tarantino. Y lo mismo respecto a Reservoir Dogs, Kill Bill o el "Asesinos Natos" del admirador de Hugo Chávez (que ya ni recuerdo su nombre) y otros productos podridos de banalidad y desprecio por todo aquello que nos hace más o menos civilizados.
Ni entiendo ni entenderé a qué se debe la admiración que despiertan entre la gente "progre y de cultura" estos epatantes majaderos.

Juante dijo...

Pues ya somos tres, por lo menos. No obstante, excuso decir que los sistemas deseducativos han formateado varias veces los cerebros de las generaciones actuales, de los cincuenta a los veinte años.

Incluso el último psoe, el pasado 18-n aprobó con nocturnidad y alevosía una nueva formación profesional de "videojuegos y 3d". ¡Átame esa mosca por el rabo! En la introducción panfletaria del decreto-ley viene a decir algo así como que por Navidades la peña se hincha de comprar videojuegos de guerra y tal y que por eso es necesario ponerse al día.

El Mal está haciendo estragos, querido amigo. Sobre todo en las conciencias perdidas definitivamente. Por ejemplo, nadie ha pensado en la milonga de "la igualdad", pero ahora las nenas resulta que son como los nenes de las pelis de Tarantino: sí, en serio, os lo juro por snoopy. Y el primer efecto de esa causa es que, pa puto (palabro tarantino donde los haya) tú, puta yo, que hay igualdá. Es más: ellas no conciben actualmente que los machos no sean alfa y atarantinados hasta el paroxismo y más allá; eso las pone y a ellos -como era cosa inveterada- ni te digo ya. Para colmo (del Mal) está el internete, que es tremendísima trama taranti-zuki al alimón con limón: le pones algo de "2012" en plan reconciliación de la buena con el bueno y el suflé no puede ser más guay.

Tengo la depre de principios de rebajas, excrementada con la extirpación de la paga de Rajoy. Me perdonarán que mi ironía se resienta un poco.

¡Ah!, d. Napo: discúlpeme vd. El blog mediático al que me referí estas Navidades, donde hay de todo, buena gente como Belisario y menos buenas es el de un tal González de El Mundo. Pero permítame que le diga que en el internete de los cojones observo de todo, menos precisamente ese Arte tan en las antípodas de Tarantino.

Saludos.

Juante dijo...

Perdón: me refería al 18-N de 2.011: un día antes del día de reflexión, los sociatas sacaron el referido decreto-ley de videojuegos, quizás para que la chavalería lo tuviera en cuenta, cara a las elecciones. Claro que, Rajoy hizo lo propio con las andaluzas, sacando el viernes antes del día de reflexión un decreto-ley redactado en borrador por la psoez, sobre la nueva formación profesional de "disc-jockey", en la esperanza de que el chavalerío los votarían.

Pero igual_da: Rajoy hoy está sacando pecho con lo del ave catalán y proclamando que la crisis se va con el pajarraco...

Monica dijo...

No entiendo peliculas como Pulp Fiction, soy más de Love actually, nothing hill.... Una es así de insusa. Saludos

Anónimo dijo...

Ja ja ja... el Marqués de Sade escribía en el siglo XVIII y hasta ahora nadie ha podido superarle en degradación. Seguro que le encantaría Tarantino. Hay una película que se llama Quills sobre el Marqués de Sade. Alguien le pregunta a cierta lavandera que por qué lee la basura corrupta de Sade, llena de maldades y vilezas, y ella le responde: 'Para en la vida real poder ser tan buena'. Pues eso. No es el mal, sino todo lo contrario.

Winnie0 dijo...

José Antonio nunca he entendido el exitazo de esta peli!!!! un beso

Sosias dijo...

Los mismos progres que abominaban de Harry el Sucio (grandísimo Clint Eastwood) elevaron a los altares esta bozofia. Nunca me gustó aunque los dialógos son brillantes y el guión está muy bien montado.
Pero es una bazofia. O mierda envuelta en papel de regalo. Ni que decir tiene que sólo piqué en otra ocasión, con Jackie Brown pero fue un despiste. Seria bueno hacer una referencia a su cuate Robert Rodríguez que no le va a la zaga.
Y, concluir diciendo que este desprecio por el dolor ajeno, por al vida ajena, es muy propio de las artes defendidas por nuestros proges. Véase, por ejemplo, la novela negra tan amada por esta grey. Saludos