En las noches de luna y de mar
desde Andorra a la Seo de Urgell
con rumbo por el monte, con mucho
brío
una cançó viene y va.
Que la canta Ausás
al querer de un pastizal,
Ausás es conseller, y el sumiller
del Oasis catalán.
Que conoció el delito
en una noche de fino cava y champagne
y entre proclama y sardana
lo fue enredando, aquel fenicio afán.
Y en los montes de Andorra
a otros cofrades se unió
donde cantan los gallos, cogió el
tabaco
y contrabandeó.
Ay, Ausás el del Govern
de Rosas a Torredembarra
se oye este fado por las masías
donde come el espetec
porque canta con pereza
porque es que le han trincado
por delito comprobado
por eso canta, por eso pena.
¡Fado! que me falta Montilla
¡Fado! porque me falta su capa
¡Fado! porque se fue él con su pasta
¡Fado! porque ahora estoy a la
sombra.
Dicen que fue el dinero
el vil metal, causa de su desvariar,
que una noche en la Esquerra
al
Contrabando, del tabaco se apuntó.
Y en las sombras montanas
una lengua confesó…
Y de aquel prendimiento, nació el
portento
de esta cançó.
Ay, Ausás el del Govern,
de Rosas a Torredembarra
se oye este fado por las masías
dale que te pego al fumeque
que fuma ya con tristeza
por un codiciar desgraciado
por eso fuma, por eso pena.
¡Fado! que me falta Carod
¡Fado! porque me falta Puigcercós
¡Fado! porque se fue con Tardá
¡Fado! porque estoy yo a la sombra.
(Cántalo bajito conmigo, impagable
lector, ponle a tu voz parecido desmayo al del gran Carlos Cano, a su misma vez
pero con mis pobres letras, y desgranemos juntos la tristeza por la suerte de
este heroico santón de la Izquierda Republicana catalana y su insobornable
pureza)
1 comentario:
Preciosa canción.
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