Páginas vistas en total

lunes, 18 de febrero de 2013

Feijóo Mejías Rajoy y los de Palacagüina (Poessía cuarenta y tres)


  Tuvo el otro día Feijóo, sólo el poncho multicolor le faltó, un sublime momento público y no pudo el anónimo bloguero evitar la tentación de la asociación. Como decía Oscar Wilde "puedo resistir cualquier cosa, menos la tentación".  Vean vídeos, plis, y díganme si no.   Díganme también si puede el anónimo bloguero con cosas así llegar a algo en la vida.


Creo Rajoy ciertamente
que de tu indómita mente
toda España floreció.
Que de tu mano escritora
de vocación registradora
la Crisis se esfumó
los precios y el paro
los desahucios y desfalcos
las empresas quebrando
todo eso se acabó…
los inmensos enjuagues
los negreros jornales
y los contratos basura
que Zapatero dejó.

Creo… en Vos
compañero Presidente
reformista muy paciente
con los gúrteles atroz.
Creo en Vos
austero dirigente
en ahorros diligente
incorrupto y cumplidor

Yo creo en Rajoy valiente
muy honesto presidente
unigénito de Aznar
Que para salvar a España
del socialismo morralla
en el PP fue capitán.
Creo que fuiste ultrajado
bajo sospecha torturado
en sobresueldos pringado
siendo Bárcenas gestor,
el rubalcabo arribista
faisanesco espoleado
que manchándose las manos
quiso señalarle a Vos
el rubalcabo arribista
faisanesco e indignado
que ensuciándose las manos
quiso liquidarle a Vos…

Creo en… Vos
austero dirigente
en ahorros diligente
incorrupto y cumplidor,
Creo en Vos
 en tu brazo inclemente
con todos los indecentes
con los gúrteles atroz.

Yo creo en Vos presidente
en tus impuestos crecientes
del Rescate salvador
Con sacrificios dementes
forjaste los basagoitis
para la bolinagación
Vos estás rebrillando
en cada boca que callas
contra los sucios etarras
del gulag vasco
Porque estás mudo en el rancho
en la tele, en la escuela
creo en tu lucha con tregua
creo en tu gobernación

Creo… en Vos
Presidente eficiente
reformista muy paciente
con los gúrteles atroz
Creo en Vos
austero Dirigente
en ahorros diligente
incorrupto y cumplidor.





4 comentarios:

aspirante dijo...

Los versos los has bordao y requetebordao, pero ten cuidado en quién depositas la fe no vaya a ser un dios fraudulento.
(Mariano no es Dios, pero un fraude enorme sí)

Juante dijo...

No hay más que ver el careto del bigotito de atrás, mascando chicle. Flanqueado en un altar de "angelitos" tras el atril del sumiso arzobispo Feijóo.

Yo creo que no he podido hacer la revisión correspondiente de mi pobre y maltratado coche, porque Rajoy no me ha pagado la paga extra de Navidad y, en su lugar, ha preferido diferirla a los descafeinados con sobre de Bárcenas, que se toma a todo lo ancho del universo mundo. Creo también que me las voy a ver putas para pagar ibi e impuesto de vehículos, al ayuntamiento pepero, que no hace más que imitar al anterior sociata en trufar de asquerosos badenes las ya tortuosas y maltratadas calles de mi pueblo.

Lo triste y patético es que Javier Marías eche en cara que los votantes del PP fueron "tontitos" (país de ayer) y ahí no le falte razón al progre sobrevenido en el 11-m.

Para huir de este País, aunque sea en sueños.

Un saludo.

Napo dijo...

Me gustan esos versos.

Creo que el Mariano no es mal hombre y aunque nunca le he votado creo que aunque a medias, no lo está haciendo tan mal.

Todas formas la vida suele en muchas ocasiones darte sólo dos caminos malos a elegir: PP o Psoe.

Cesar dijo...

Es admirable el modo en que metes a Zapatero, auténtica caperucita, entre todos los lobos que nombras. Dí que sí, la ocasión la pintan calva.
Opino lo mismo que Napo, Rajoy puede ser un individuo recto, en el recto, pero para mí perdió toda la credibilidad el día que le ví, con esto ojitos y le oí, tomarla contra el juez de la Gurtel, (sea este quien fuese, poco importa) en lugar de tomar el látigo y arrojarlos a todos del templo, como hizo aquel a quien sin duda admira. Te lo he dicho una vez y no me importa repetirlo, Rajoy se equivoca mucho de inocentes. O no los ve, o disimula, en cualquier caso, pecador es.


(Sedantes versos, floridos,
nos regalas en otoño
porque estamos hasta el moño
de burdos advenedizos.)