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domingo, 17 de febrero de 2013

Sabadell,Sabadell,Banco de Sabadell te quierooo...


   
   Les vemos –en uno de los cortes- ajustarse el uno al otro la corbata, acicalados, bellos, con algo de niños radiantes antes de recibir la Comunión, mientras Ella sentada les contempla. Se escuchan unos rasgueos a lo Ray Cooder y suavemente, al compás exacto de los acordes, va iluminándose el minimalista aunque glamouroso escenario. Como ante una producción artística, tatachán, aparecen los créditos: la Cuenta Expansión del Banco de Sabadell presenta: Entrevistas sobre el Cambio –por Julia Otero. Desde cada lado de la pantalla irrumpen los protas: los Luises y Julia que, sin mostrársenos aún sus caras, confluyen en el centro, delante de la mesa: “¡mis chicoooos!... sentaros, por favor!” declama ella, tras sonoramente besarles. Medidas sonrisas a tres antes de empezar con el tema: un conseguido clima de acariciadora familiaridad.
    
   Sigue la maravillosa pieza publicitaria que ahora vemos la senda escenográfica ya marcada para Victor Manuel y Ana Belén, Boris y Sardá que ya desmenuzamos en este infeliz blog (post del 10,11 y 18 de mayo 2012): ese depurado equilibrio entre funcional y exquisito,  ese marco en apariencia casi desnudo, desprovisto de retórica aunque a la vez atiborrado de la misma, ese blanco y negro tan aquilatado –bergmaniano, pero sin tortura alguna- que exuda qualité, esos primorosos encuadres, esa luz tan amansada, ese distinguido e irreal espacio sin estridencias diseñado para la fascinación y para brindarse a la mirada tenuemente seducida (¡) del espectador.
     
   No se insistirá lo suficiente, creo, en la sutileza y en la sofisticación extremas del spot. Quién diría que nos hallamos ante el mecanismo publicitario de un banco. Apenas el logotipo de la entidad “marca” indeleblemente el territorio. Se busca sobre todo –el medio es el mensaje- incidir e inducir en el inconsciente del receptor toda una catarata de “entrañables” resonancias afectivas y morales que los protas y lo que nos van a contar despliegan en quienes les contemplan para luego, en candado sensorial, asociarlo a la propia marca del banco sin que en ningún momento lo parezca: oh, suprema astucia del Capital.
    Y si la idea-fuerza al fondo de toda esta amabilísima tramoya nos susurra que el Banco de Sabadell es un Banco Bueno, qué otra orden íntima trata ahora por lo bajini de imponérsele además al potencial cliente: ¡Cámbiate de Banco, vente al Sabadell! No en vano es que el Sabadell hállase ahora en plena expansión de sus poderes. De ahí toda la suasoria mandanga del Cambio. De ahí la sibilina coordinación de la charleta en apariencia autónoma que mantiene el trío con dicha orden implícita.
   No perdamos de vista que la Idea del Cambio se nos sirve asociada a este trío de meritocráticos desde luego Triunfadores, multimillonarios en la cúspide social, popularmente admirados a la vez, intríngulis éste que en estos duros tiempos tiene su aquel. Cumple la Comunicadora además el rol de puente y de tobogán entre la sociedad y los astros, como así lo documentan las sonrisas encandiladas y los gestos asertivos que encantada les brinda.
    
   Por eso, inadvertidamente, y es lo decisivo, creado ese clima de suave seducción, se ponen en boca de los admiradísimos protas (en la producción de 20 minutos que para las “redes sociales” se ha hecho puede verse”) lo que sostenido por un Banco sonaría del todo intolerable: “la vida está hecha de oportunidades”, “los bienes materiales son algo superficial, lo que cuenta es la seguridad de poder escoger tus propias decisiones de futuro”, “no se trata sólo de poder comprarse el mejor coche, la mejor casa, es sobre todo que eres sobre todo dueño de tu futuro, sabes que vas a poder dar una educación muy buena a tus hijos, vas a poder disfrutar de cosas que la mayoría de la gente no podrá hacer”, “o sea, que lo importante no se puede comprar”, “lo que cuenta es enamorarte del proyecto”, máximas todas ellas que conllevan una soberbia justificación de la riqueza.
    
  Claro, en la agenda de la actualidad que nos ocupa es forzoso anotar la prodigiosa prestidigitación con que se puede pasar de proponer urbi et orbe como Líder Máxima del Pueblo a quien llama “criminales” –en presencia incluso de los filoetarras del Congreso- a los señores de la Banca a, sólo días después, publicitar por todo lo alto a una de estas filantrópicas entidades.
     “Lo interesantes que sois ahora… ha sido estupendo… me ha encantado entrevistados juntos a los dos, suerte”, les dice Julia al final. Eso, suerte.





LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS (Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

4 comentarios:

aspirante dijo...

Tal como lo cuentas parece que te condonarán el crédito que no puedes pagar.
Enternecedor.

Campurriana Campu dijo...

En el saloncito había hecho mención en su día:

Conversaciones sobre el futuro...(Sabadell)

Me quedo con algún gesto; el gesto más sincero y menos comercial de cada uno.

Un saludo, José Antonio.

Juante dijo...

Acojona la lábil transición retórica de este banco concomitante con el Santander, en tan poco tiempo, desde invocar la necesidad de "compromiso" a incentivar -Progrejuli mediante- la panacea (perrofláutica) del "cambio" por el cambio. Justo lo que define el pensamiento chicle de la Progresía: "cambiar para demostrar a los conservadores que somos superiores en todo, escogemos lo que nos apetece -sea persona o cosa- al azar y ahí radica nuestra soberbia moralidad libertaria, que no es que sea voluble, que también, sino infalible y vanidosa como el peor de los fascismos". (Lo trató admirablemente Lars von Trier en "Dogville").

Como sectaria sociata no tiene precio esta gallega exaltada como una máquina. No puede disimular su falsedad. Pero se esmera, enfatiza sobre la marcha cualquier cosa que esté a favor del pensamiento Alicia, dora la píldora, baila el agua a su cerril cohorte de comentaristas de la ceja... Fiera feminista... Como muchas de su cuerda, antepone la consigna inflexible a la humildad y el diálogo, creyendo que así es menos mediocre.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Muy buena entrada.

Les dejo un regalito: @MiercolesDebate password: miercolesdedebate