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lunes, 8 de abril de 2013

A los nacionalistas nunca les multan


     

   
    Los nacionalistas se toman el relevo los unos a los otros en la Partida. Nacionalista bueno hoy, nacionalista malo mañana, según toque, según convenga. Se quejan, se quejan, se quejan, crónicos cansinos de una tos latosísima e inclemente. Suben el envite, lanzan el órdago, se embriscan o se plantan, se achantan llegado el caso, pueden permitirse el perder una escaramuza, qué más les da. No tienen prisa. Saben que la Batalla de fondo la tienen ya ganada. El Tiempo juega sólo a su favor. Con la inmersión lingüística, con la educación para la perfecta ciudadanía nacionalista, con las televisiones autonómicas entre sus manos como grandes moldeadores de las conciencias, es sólo una cuestión de tiempo. Sobre todo cuando enfrente hay Nada, mejor dicho, nada, es decir, un fantasma en ruinas –sobre todo espirituales- que encima se desangra. 
    
    ¿Quién dentro de quince años va a defender la idea superior de España y de lo español? ¿En cuántos jóvenes va a resonar esa llamada? Es que será un imposible.  Qué espantosa dimisión moral de los intelectuales y de los políticos, esas fuerzas muertas que nada oponen al desguace de la casa común.  Los nacionalistas amagan, dan la vara, fuerzan o aflojan el tiro de la soga según ven la ocasión más o menos propicia. Les sobra tiempo incluso para dedicar a los suyos la pose torera. No tienen prisa.  




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni Dios ni patria, jajaja ya esta bien de criminalizar a quien no comulga con tanto romanticismo casposo decimononico,( escuchar la metafisica de España se rompe continuamente), defienden perejil o el peñon y mientras niegan la mayor, de que Cataluña es una nación por ejemplo jajaja es demencial y tan surrealista como el entierro de la sardina, me siento en el extranjero cuando escucho o siento el tufo particular de comentarios acres como el sudor del pie derecho del Partido podrido o Partido pestilente...que más da.

asertus dijo...

Realmente el anónimo anterior tiene razón sin saberlo..., la educación franquista también era nacionalista y carca, como las de estos paletos, y la gente sólo fue franquista hasta que Franco murió...

Cuando éstos no puedan pagar el pesebre la gente buscará otros pesebres, la pena es que no buscará el no necesitar uno...

Cesar dijo...

Somos muy raros, escritor. Queremos diferenciarnos, asociarnos, apandillarnos como adolescentes. Recuerdo en mis tiempos de idem que nuestra mayor diversión era ir al río para apacentar el ganado y jugar a médicos con las nenas. El río, como suele suceder con los ríos, era la frontera natural entre varios pueblos de la misma Galicia. Finalmente acabábamos a pedradas, río mediante, contra el pueblo vecino allende el río. !Nuestra aldea no podía quedar en entredicho!

Y es que desde que nacemos, nos marca la nacionalidad. Sólo si creemos que la nuestra es la única que merece la pena, devenimos en nacionalistas. Como hay nacionalistas en el pensar, aquellos que creen que su pensamiento es el auténtico y que lo que piensan los demás, está de más.
Y sí, son unos exprimidores de RH.

Norma dijo...

ja ja ja, más bien diría a los oficialistas nunca los multan. Abrazos.