Como pude comprobar en la Feria del Libro –y así lo conté aquí- casi lo
único que, a mi juicio, en el decadente mundo de los libros se mueve –y por eso
a pescarles se han lazado las editoriales- es el fenómeno de los booktubers. Jóvenes y “jóvenas”, por lo común guapetes, telegénicos al menos, que
hablan en sus youtubes de cientos de libros -libros por un tubo-, algunos por
ellos mismos escritos, generalmente de terror, o de misterio, o de adolescentes
amoríos, con sus respectivas mezclas. Consiguen los más hábiles entre ellos,
con su arrastre icónico, miles de seguidores, jóvenes en su mayoría como ellos,
que, se supone, siguen sus recomendaciones y adquieren los libros que ellos encumbran.
Se lo curran de lo lindo, eso es cierto, y su éxito, que es relativo, -no creo
que levanten ni muchos euros ni muchos buenos libros- radica, creo, en la
trabajada –hasta el punto que se ha hecho canónica- naturalidad y en el
desenvuelto desparpajo con que audiovisualmente se desenvuelven y editan sus
intervenciones, forjando así una conexión
e identificación emocional cercana, cálida y duradera con quienes les siguen y
admiran. ¿Los libros en cuestión? No importan demasiado: más bien son, en
riada continua de ellos, el fetiche que galvaniza la unión interna de la
comunidad vivencial que ellos conforman.
Me parece, que me perdonen los booktubers,
que en su trabajo prima sobre todo lo generacional y lo formal sobre el
contenido, en general breve, tópico, de jerga propia, y a veces ramplón, de sus
recomendaciones literarias, como por otra parte impone la particular regresión
cultural que vivimos. Sí me parecen relevantes los emergentes booktubers porque reflejan, una vez más, la apabullante hegemonía de lo audiovisual hoy. El
contemplarles a ellos les ahorra a sus seguidores el tener que leer sus textos:
es mucho más placentero y cómodo el exponerse a lo visual –colores, movimiento,
músicas, gráficos, guiños sensoriales a tutiplén- que la abstracta tarea de
concentrarse y enfrentarse a un mar de palabras escritas solas. No en vano
provienen muchos de blogs literarios
que ellos mismos escribían. Se dieron cuenta de que cuando disponían entradas
audiovisuales, anotaban un mayor número de visitas en los mismos. Una imagen vale, y engancha hoy, más que
nunca, más que mil palabras. Hay que ser joven y tener un buen ver, eso sí, y
pensar y disfrutar más con la fuerza de las imágenes que con el íntimo roce propio de
las palabras. Es lo que hay. ¿Resiliencia, dices? ¿Qué opinas? ¿Qué le
dices tú a este escritor sin Nombre?
SOY ESCRITOR ¿BUSCAS UN BUEN LIBRO? LO TENGO:
“VEINTE RELATOS DE AMOR Y UNA POESÍA INESPERADA”. 12
euros, envío incluido. 165 pgs de SENTIMIENTOS,
HUMOR Y AVENTURAS acerca de la condición humana enamorada… y desenamorada,
en muchas de sus vertientes, cimas y simas, con la emocionante recreación de
las más perturbadoras encrucijadas a que nos arrojan los sentimientos
inevitables. Personalmente dedicados. Pídemelos
aquí o escríbeme a josemp1961@yahoo.es Es muy sencillo. 12 E por correo ordinario, envío incluido, a la dirección (PUEDE SER también la del trabajo, o la
de un establecimiento público que conozcas) de España que desees; 15 E por correo
certificado. Escríbeme aquí y te informo sin compromiso.
2 comentarios:
¿Qué es resiliencia?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es resiliencia? ¿Y tú me lo preguntas?
Resiliencia... eres tú.
Buenas noches, dear writer.
Ya disculparéis, tú y el poeta, por la imitación...pero...venía tan bien, por ti, por él, por esos libros tuyos, ese archivo del blog...y más.
Vivimos malos tiempos...los mejores para la lírica y la inspiración.
¡Vamos! ¡Resistamos un día más!
E
HOLA, E: jajajajá, muchas gracias, qué grande eres. GRACIAS!
Publicar un comentario