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martes, 9 de octubre de 2012

Todas las ilusiones del mundo



   Cuántas veces no me habré repetido por dentro la divina divisa de Pessoa, no tanto la que a uno mejor le define como la que más me gustaría que de verdad me dibujara: “No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo”.
  
   En demasiadas ocasiones, sin embargo, emprendía la frase, me elevaba sobre su segundo peldaño (aunque no sé si más que ascenso tratábase ese paso de un descenso)… y ahí me quedaba. Y no es que sin al menos una ilusión la vida resulte insoportable, pues casi de cualquier forma se vive, o se sobrevive, pero sí quizás sea lo cierto que, abrigando dentro de uno la capacidad de ilusionarse y no siendo a la vez capaz de encontrar la forma con que elevar esa dorada cometa por los aires, resulta la existencia una carga frustrante y siempre lastrada por un poso muy amargo en el fondo.  

     Desde ayer, lector, como cuando de niños parecía ir a salírsenos el corazón por la boca durante las vísperas de los Magos de Oriente, conmigo va una Ilusión. He dado el primer paso para que mi cometa, grande o pequeña, con más o menos colorines, mi cometa, pueda al fin volar. Y como los niños supersticiosos cruzo en vilo mis dedos por ella, y de ella no puedo de momento revelarte más. Gracias, Pessoa


Post/post: gracias a Winne0 y a Mónica por bloggear ayer conmigo.

     

5 comentarios:

Juante dijo...

Pues como es obvio que te sonríe la diosa fortuna, ahí te dejo esta cita del gran Giacomo Leopardi, uno de los más eximios filósofos y poetas de todos los tiempos, para certificar aún más tu (acertada) impresión:

"Parece absurdo, y sin embargo es la pura verdad, que, puesto que todo lo real es una nada, la única realidad y la única sustancia del mundo consiste en las ilusiones."

Giacomo Leopardi

Norabuena y un abrazo.

Monica dijo...

Cierto, sin ilusiones la vida es insorportable. Ese poso amargo te domina, te llega a lo más profundo de tu ser, no te deja respirar, a veces pareces recuperarte y salir, pero esa ilusión que consigues recuperar, te la aplastan y vuelves al fondo cada vez más amargo. Dichoso usted que consigue elevar "esa dorada cometa por los aires". Enhorabuena por esa ilusión, siga adelante, mucha suerte, seguro que su cometa consigue llegar al alto cielo azul. Felcidades. Esperamos más detalles.Saludos

Anónimo dijo...

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que llega a fingir que es dolor
El dolor que de veras siente. Mati

BEGO dijo...

SUERTE!!!!
Jamás pierdas la ilusión...y echa volar esa cometa...
BESOS

Inmaculada Moreno H. dijo...

¡Cuánto me alegro por ti! Y, además, es una entrada preciosa.