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domingo, 30 de enero de 2011

El Manifiesto Bloguero

    
     Miles de fantasmas recorren el Mundo: los fantasmas del bloguerismo. Todos los Grandes Escritores del Orbe se han unido en Informal Alianza para ahuyentar esos fantasmas: Ken Follet y Millás, Pérez Reverte, Almudena Grandes y la Sgae, entre otros. Ha llegado el momento, companieros, de que los blogueristas mostremos con orgullo al mundo nuestra faz: la ilusión que nos agita, sí, la injusticia que nos oprime, también.
    
     La historia de la Escritura hasta nuestros días no ha sido hasta ahora sino la historia de la lucha de clases entre escritores: los del Establishment, de un lado, a quienes todo galardón parece pequeño y que con avaricia de agiotistas  acumulan uno tras otro –más las argénteas recompensas que les van anejas- sobre sus augustas plumas y cabezas, incluso navajeándose entre ellos en el empeño, tal es su avaricia desatada, que hasta les roba el sueño y todo, y las hormiguitas del Inframundo bloguero, del otro, que sólo de las migajas del desprecio y del cruel anonimato se mantienen, que se hacen entre sí, en bien tierna estampa, seguidores los unos de los otros, como caritativa mancomunidad de apostólicas insignificancias. Sigámonos, blogueros del ancho mundo,  todos a todos de verdad y ahora en esta lucha semifinal.
    
     Tienen unos, ya se ve, patente de corso para publicar cuanto les pete y en los más privilegiados escaparates, facilidades mil para dar rienda suelta al lujoso caletre de su mollera y llevar el boato de su voz a todas partes, cotización al alza para subastar la más peregrina de sus ocurrencias y apalancarse muy generosos anticipos. ¿Qué tienen los otros sino la negrura de su infortunio, la amargura de su ostracismo, el perpetuo revés de la invisibilidad a que vénse aherrojados? Sí, ¿por qué a unos se les ve tanto –y hasta el plumero, que ya incluso estragan- y en tantos saraos y fregaos envueltos y revueltos, mientras a los otros, sin importar siquiera el rigor extremo del más crudo invierno alrededor, con la misma puerta en las narices se les arrea, en cuanto osan asomarse un poco, como taciturnos niños del hospicio, a ese club de los negocios raros?
     
     Almacenan los unos sobre sí mismos –a despecho encima de un mensaje de airado tono redistributivo- mil y unas colaboraciones periodísticas, literarias, mediáticas, conferenciantes, en las mil y una suertes con que la Industria Cultural favorece a sus primas donnas, que son otras mil y una formas de multiplicar sus crasas plusvalías, y otras mil y una patadas en las posaderas de los oscuros blogueros, que nada en claro le extraen a su desvarío, que tanto tiempo y afanes se dejan en el cuidado de su blog, al que sin embargo aman tanto como a un hijo propio, pues como éste, extensión de su misma carne y sangre es. Y si hasta hace bien poco le daban hasta dos mil quinientos euros a cada niño que viene al mundo, ¿no debería en igual forma subvenirse a esos hijos preciosísimos de la imaginación y la ternura que son la inmensa mayoría de los blogs? Y no digamos ya los blogs de los poetas, que derraman gratis et amore un elixir de belleza no recompensada cada día sobre el mundo.  ¿No podría en todo caso un poco repartirse la pitanza?
    
     ¿No merece tanto desvelo aunque fuera sólo una mínima subvención de la Innombrable sociedad de los Autores, que lo es hoy sólo de los Autores encumbrados? ¿No se cansan de repetirnos los propagandistas estos tan pesados que todo trabajo merece ser retribuido? Hágase entonces. ¿No se jacta acaso uno de los príncipes de este perro mundo de que la Tierra no pertenece a nadie sino al Viento, (y qué es un blog, sino simple escritura en el Viento, que raudo se lo lleva al piélago del desamparo, al fondo tenebroso del mar de los sargazos desconocidos) que hay demasiados pobres (blogueros, blogueros) y muy pocos ricos (los de arriba, los de arriba nominados, entre otros).
    Entonces, adelante, blogueros, adelante, y como dicen los sindicalistas “liberados” (¿y por qué los ínfimos blogueros que nos dejamos los ojos y la vida en la escritura, que ponemos en ella el alma, habríamos de ser menos, por qué no habríamos nosotros, creadores inmersos en la niebla fría del olvido, reclamar la igualdad?) si esto no se arregla, GUERRA, GUERRA, GUERRA.  
    
     ¿Es acaso justo  tan desigual reparto de elementales bienes? ¿Hemos de soportar además que posen y pasen encima los grandes Acaparadores de libros, de pasta y de honores por inmaculados santones revolucionarios? ¿Pero que contradiós es éste? Despertad, blogueros del mundo, no creáis los piropos envenenados que de cuando en cuando os regalan los escritores consagrados. Abandonad la mansa resignación. Cuestionad sus privilegios. No les riáis las gracias. Discutidles la desmesura de su rango. Os copian las ideas además, sabedlo. Sed bien conscientes, en fin, de nuestra verdad: no residimos en las brillantes estrellas de la Ciberesfera como quieren hacernos creer. Esas galaxias aparatosas las copan ya los bien afamados escritores, son ellas el negociado de sus intereses, que siempre han venido ellos a hablarnos de su libro. Es lo nuestro el inframundo, las sombras de las catacumbas, los senderos municipales de los parques de un barrio triste. Mirad allí un hormiguero, divisad esa hilera animosa e incansable que de cuando en cuando el capricho de un gigante juguetón desbarata y aplasta. Eso somos, blogueros del mundo, hormiguitas alrededor de olímpicas estatuas (como la real de Follet en Vitoria) que ni se inmutan a nuestro paso y que todas las guirnaldas se cuelgan.
    
     Despertad, borrosos blogueros del subsuelo, heroicos escritores de la humildad, dulces escribanos sin nombre casi, hermanos-hormiguitas de la fraternidad del blog. Enarbolad ahora el blog, la flor que destila vuestro desamparo, como una espada justiciera. Puedo casi ver ahora mismo el calibre de vuestro desconsuelo, el prodigio incalculable de ilusión con que elaboráis vuestros escritos, el latido de belleza que os sacude por dentro y que queréis en el blog estampar también para el mundo entero, la franqueza de vuestros ojos radiantes ahora. Son los míos, también, camaradas. Ponéos en pie como una formidable marabunta: Guerra a la Opresión, ya. Blogueristas del mundo: fundíos. Adelante. Adelante. No tenéis nada que perder, sólo vuestras condenas. 

19 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Buen análisis de la guerra desatada contra el mundo blogueril pero no soy pesimista como tú, quizá por ignorancias.
Cada día más gentío recurre a nuestros blogs, los que sean, a informarse objetivamente porque saben que no dependemos algunos ni de ideologías con ideas maestras dictadas ni de directrices empresariales.

Además, cada vez es más evidente que la calidad literaria de muchos de los escritos blogueros, como es el caso de éste mismo, es muy superior a la de la mayoría de los periodistas y plumillas que pululan por el papel.

Unidos estamos algunos en camaradería de pregonar las libertades y los derechos individuales que catequizaron los Ilustrados, pero también hay mucho bloguero unido en la ofensiva falangista y fascista.
Por ello conviene tener claras las ideas.

Sandra (cien veces...) dijo...

"Os copian las ideas además, sabedlo" je.. èsto fue lo que siempre sospechè.
Lo mìo es muy pobrecito y por eso no me hago problema, pero me gustò tu post!
Un saludo

Mercedes Pinto dijo...

Tela marinera, José Antonio, tela marinera el pedazo de post que nos has traído hoy. Vamos, que me siento la reina del mambo. Me has dado una dosis de ánimos que ni te imaginas, y eso que voy a tener que dejar estos menesteres por un tiempo.
Estoy convencida de cada una de las palabras de tu texto. He conocido multitud de escritos por estos lares que ya los quisieran para sus artículos los mejores periódicos.
Que no nos pagan, ¿y qué? Si seguimos sin rendirnos se hará justicia, y terminarán, los unos y los otros, en su justo lugar.
Un lujo.
Hasta la próxima.

Neo... dijo...

Viva el club de los blogueros muertos, oh capitán, mi capitán.

Bucan dijo...

¡Qué bueno!. SÍ, sigamonos, aunque sólo sea para subir el mísero Page Rank. Y si nos copian los apesebrados de las alturas, pidamos también un pesebre para blogueros. Que repartan el Canon Digital y llegue al menos la calderilla a ese inframundo bloguero que tan bien describes. Je, je. Oh, sí.

Candela dijo...

¡Me encanta!

Me he reido de lo lindo, aunque bién pensado deberían subvencionarnos, porque todos somos como Alejandro Sanz, enamorado de su música y del canon.

Buén trabajo J.A.

Cesar dijo...

Es el mercado, imbécil!
No, no lo digo por tí,adalid de los desamparados blogueros, es la frase que acuñó no sé qué asesor económico cuando le preguntaron algo de economía que, vista la respuesta, no controlaba debidamente. Que no tenía ni idea, vamos.
Creo haberte dicho, en alguna otra puesta anterior, lo que tienes que hacer para que te hagan caso.
Número uno: Cásate o empreña o amancébate con alguna de las lenguaraces rubias de pubis que apilan las cadenas de tv progres y las otras cadenas.
Numero dos: Haz llegar este manifiesto, con alguno de tus guantes de jugar a pádel en invierno, a cada uno de los periódicos importantes, desafiando uno a uno a los principales escritores. Insúltalos, llámales pesebreros. Apalancados. Desafíalos a una cata a ciegas: esto es: cada uno que escriba un artículo acerca de, por ejemplo, qué entiende él, para sí mismo, dentro de sí, qué demonios es un progre. Ese artículo se expondrá en un blog neutral, de los que abundan por ahí-también abundan los no neutrales- y de las votaciones recibidas se nombrará ganador. The winner isssss......
Yo cumplo con tu mandato mientras tanto y te leo, te leo, te leo.

CORDOBESA dijo...

Estupenda entrada. Un saludo

Maribeluca dijo...

La Internacional Bloguera dicen algunos con desprecio..nadie pretende usurpar su papel a nadie plumíferos, a menudo sólo repicamos las noticias que otros dan y las comentamos (con pleno derecho, añado), pero en otras ocasiones,damos voz a algunos a quiénes ellos no se la dan o porque no vende, o porque no interesa la verdad o resulta molesta para los intereses del editor...somos libres (y eso molesta y mucho)

Juante dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo y a favor de esa rebelión bloguera. Me sumo a la digna y justísima protesta. No hay derecho -repito- no hay derecho, a que nos hagan tragar sopas con ondas los "elegidos", aprovechando el nuevo pretexto de Internet, para marcar distancias e incrementar su insufrible soberbia, a costa de una falsa idea de libertad global. Esa es una relación de poder falaz y debida a oscuros tejemanejes, con los que pretenden hacer creer que "son todos los que están"... fuera de la cosa cibernética. Una idea que no puede ser más totalitaria y abyecta. Un "Metrópolis" real y nada virtual.

Por eso, me quedo con esta parte de tu lúcido "manifiesto", amigo José Antonio: "Abandonad la mansa resignación. Cuestionad sus privilegios. No les riáis las gracias. Discutidles la desmesura de su rango."

Urge ni siquiera "linkear" a los sátrapas de las letras, sean de una u otra tendencia. (Si queremos que esto sirva para algo, claro).

Se equivocan quienes les rinden culto de manera sistemática. Ellos no sólo son los únicos que tienen algo que decir y, además, muchos de nosotros vamos por delante, desde nuestro humilde y aparente anonimato (en algunos casos).

Ángeles Hernández dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ángeles Hernández dijo...

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Antes de leer el manifiesto, un saludo emocionado mientras escucho al aragonés honrado.

Hasta luego Á.

aspirante dijo...

Cuando quieran reprimirnos se sacarán una impuesto, diezmo o tasa de la manga.
La policía del pensamiento ya la quieren imponer en los grandes medios.
Ya llegarán a nosotros.

Ángeles Hernández dijo...

http://antoniomuñozmolina.es/2010/12/sorpresas-te-da-la-vida/

http://felipe-benitez-reyes.blogspot.com/

Estos dos autores consagrados, cuyos libros y artículos son para mí de gran calidad, tienen su blog normalito, donde se expresan y aceptan comentarios más o menos como nosotros. (el último post de M Molina te gustaría J Antonio)

Comparto la idea de Javier de que hay blogs de contenido "tendencioso", pues este campo en el que nos expresamos, no tiene puertas - a dios gracias y esa es su gracia-

Las hormiguitas que somos, nunca antes de ahora (con los blogs) habíamos ni siquiera soñado en tener la oportunidad de que lo que escribimos, pudiera ser leído por alguien más que nuestra mamá o nuestro esposo. O nadie.

Desde que dedico parte de mi tiempo a esto, yo misma ( gracias a todos nosotros ) me autoanimo y día a día aumenta mi "prodigio incalculable de ilusión" ...para que "los latidos de belleza" que compartimos no pierdan ni un microherzio de su fuerza y encanto.

También os he encontrado y se me están abriendo puertas de conocimiento y reflexión a los que yo solita en mi casa nunca habría llegado.
Sobre todo estoy descubriendo personas: PERSONAS no autores, con las que comparto muchos más. intereses, inquietudes y estilos que con la mayoría de las que tengo más cerca.

Mis ojos radientes se funden con los vuestros y juntos seguiremos, libres, francos y sin vender nuestra alma.
Aunque solo fuera por eso: soy bloguera de pro, bloguera de base, hormiguita y a mucha honra.

Y además, no los necesitamos y ellos a nosotros sí. Ningún gigante logrará pisarnos, antes al contrario, seremos como la mosca cojonera o la pulga chupadora que pueda llegar a molestar tanto como para que nuestra presencia no pase inadvertida.
***********************************************
Gracias oh adalid de este movimiento, por tu fuerza, tus ideas y tu capacidad de aglutinar.

Contigo y con todos, un abrazo de Ángeles bloguera (antes solamente lectora de los que tienen la bula)

Javir dijo...

¡Guerra, guerra, guerra!. Y de las gordas, nada de duelo a primera sangre, nada de mariconadas: guerra y tierra quemada, guerra sin prisioneros; ¡¡victoria o muerte!! Desprendámonos ya de negruras y amarguras, hagámonos visibles izando el ratón a modo de espada y el portátil como escudo. Crucemos con los unos, letras y palabras; historias e ideas. Tomemos el cuartel de invierno de las sgae y atrincherémonos hasta que saboreemos las mieles de las cuotas esgaísticas. Atrincherémonos en nuestros blogs hasta que el reconocimiento nos llegue en forma de cátedra. Salgamos, en fin, del submundo invisible y deslumbremos con nuestra brillantez tanta falsedad y tanta ignorancia instalada.

No sé, igual me he dejado llevar por la agitación del momento, amigo del Pozo. Pero dicho esto, quiero que quede constancia de mi total conformidad con el fondo de Manifiesto...y mi emoción con al forma

Un abrazo

Misón dijo...

Qué identificada contigo! Para mi mi blog es mi tercer hijo, lo amo, todavía es un bebé, y además estoy ilusionada como una primeriza. Me reconforta tener, aunque sean pocos, aunque fuese uno sólo el que me lee. La ilusión con la que escribo y comparto mis pensamientos, mis acnédotas, mis pareceres, mis verdades, en fin, mi todo, ya la quisieran muchos escritores afamados, a los que ya no les mueve la necesidad de compartir ni de ser leídos sino, el reconocimiento y el dinero. Es en ese momento que su lectura pierde todo el encanto pues a sus obras les ha faltado parirlas con amor, con ilusión, con necesidad de ALUMBRAR. Un beso José Antonio y arriba los blogueros!

CarmenBéjar dijo...

Mientras la cultura se difunda, mientras los textos se lean, ¿quién quiere autoridades limitadoras? Los libros que se leen en las bibliotecas no se compran, ¿esto es pirateo? No, nada de eso. Un libro puede ser leído 10, 100, 1000, 10000, 100.000 veces, y si yo fuese su autora estaría orgullosa.

Saludos

roy dijo...

¡ A por ellos!.

Jose: gracias, de verdad.

José Antonio del Pozo dijo...

-Javier: gracias, ojalá lleves tú razón, sí, conviene tener claras las ideas
-Sandra: lo tuyo es muy bonito
-Mercedes: es que eres la reina del mambo
-Neo: eres la perfecta textosíntesis. Bravo, otra vez, y van. Me moló mucho esa peli
-Bucan: que repartan, que repartan, eso. Un saludo
-Candela: gracias, por sonreir a mi lado. Sí, a este paso, con lo mal que van los trabajos, vamos a acabar todos como los otros, "dame algo, dáme algo, dame algo". Un abrazo
-Cesar: detesto casi todas las subvenciones, pero para que siempre se las lleven los mismos y se las paguemos los mismos, se harta ya uno. Número uno: las rubias esas están a lo suyo.Dos: a los periódicos se llega por contacto y por relaciones, el mérito vale cero. España es tribal. Gracias por leerme, leerme, leerme, mi amigo.
-Cordobesa: muchas gracias. Saludos
-Maribel:o sea que encima de pluriempleados de lujo se cachondean de los humildes blogueros.
-Juante: muy bien expuesto, como siempre, estoy contigo, y en la denuncia de esa soberbia de los instalados
-aspirante: no me extrañaría que quieran gravar también esto, el Viento
-Ángeles: tienes razón en lo de las personas, me encanta tu entusiasmo, te agradezco una vez más tus lineas, y me complace saber que te llena de orgullo escribir, porque es verdad, es una sensación sagrada y única. Gracias a tí, un abrazo interminable.
-Javir:vibrante también, muchas gracias, amigo, por animarme a darle al ordenata con tu afecto, sí, me apuntaría a cualquier revolución con personas como tú
-Misón:qué bonito lo que pones, es verdad, un bló un poco como un bebé, saber que hay alguien hay, también, te animo, pues, a que lo sigas haciendo tan bien, a seguir remando
-Carmen Bejar:bueno, yo estoy orgulloso de contarte entre mis seguidores. Saludos
-roy: Al ataque! gracias a tí