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jueves, 13 de enero de 2011

Mercedes Milá, Marcel Proust, yo mismo



    
      Ramoneaba consigo mismo Felipe G el otro día en la tele acerca de si acaso la gente no  habría olvidado ya las “barbaridades” que hubiera cometido él durante su larguísima etapa en el gobierno. No puede él olvidar, a lo que se ve, que tuvo un día tras la mirilla de la escopeta nacional que él mandaba a  los cabezones criminales de la Eta, pero sabe de sobra que en las posmodernas sociedades de la hiperinformación continua, con el incesante bombardeo masivo de noticias de todo tipo, siempre que sean éstas sensacionalistas, se extingue la memoria colectiva  más inmediata. Por eso acaso sea el mal de Alzheimer el fantasma que más nos aterroriza hoy en día, por resultar sus temibles contornos demasiado próximos y familiares a los que casi ya experimentamos todos. Como decían los progres del año de la polka, vamos a tener que ir pensando, por el bien de la Humanidad, en a mazazos destrozar no sólo las máquinas de tabaco sino también… las máquinas de televisión, dado el cariz diabólico que para la configuración de una personalidad sana éstas adquieren.
    
     Sin perspectiva, sin distancia crítica, sin tiempo para digerir nada, el ciudadano cada día se expone a una suerte de fulgurantes impactos desde las pulidísimas pantallas que en sí mismos se agotan, como tracas artificiales que levantan un ooohh, o un aaahhh, sin dejarle espacio para una consideración crítica de nada. A cambio aparentemente parece estar él muy entretenido, aunque en cuanto se le acaba la dosis de morbosilla excitación artificialmente creada por el último numerito, como bajo un síndrome de abstinencia, deprímese primero y recaba después como sea el siguiente impacto que le remueva un poco del sopor opiáceo de su sillón.
    (el otro día en el Sálvame –del que como sabes soy yo fan total- una señora del público se durmió en el graderío, y el muy ladino del conductor del “programa”-habrá que inventarle otro nombre a ese revuelto de higadillos- pidió con el dedo silencio a todos y hacia ella enfiló las cámaras, sólo que la pobre señora, con tanta quietud alrededor, se despertó, para hallar frente a sí a la vez la jeta del ladino y el ojo invasor de la cámara, y sólo se atrevió a musitar entonces, un tanto avergonzada entre el cachondeíto colectivo –qué grande sentido del humor allí reinaba- “…que es que me tuve que levantar a las dos de la mañana para estar hoy aquí”. Ahhh, bramo yo ahora, si le hubiera arreado un paraguazo en todos los morros y como es debido al astuto conductor, a la sazón premio Ondas y tal).
                                                       
     Anotábamos aquí antesdeayer, lector mío, como Gabilondo, muy arrepentido de su IRA provisional, cedía el testigo televisivo –más justo sería decir que no le importó a ella rematar la patada en los gabilondos que el gran comunicador había recibido, anótese al paso la fina solidaridad que entre sí gástase la Master clase progre- a la gran María de las Mercedes Milá. Es decir, del rollete progre, sin solución de continuidad, al nauseabundo reallity-show por excelencia. “Cuando salgamos de aquí, vamos a follar todos con todos”, es la última solemne máxima ofrecida por uno de sus muy eruditos participantes, que con su desparpajo habitual repetía luego a placer la Milá en prime-time y aun ofrecía a la glosa y al cotorreo de propios y extraños en el luminiscente plató. ¿Signo de los tiempos? ¿Síntesis de una era? Sí, reinado de la Mugre, y es Milá, y su peculiar involución profesional el bucle que a la perfección abraza ambos mundos, el paradigma incontestable de la regresión habida.
     Porque yo, lector mío, conservo aún memoria suficiente, seguro que tú también, para recordarle al mundo entero desde mi diminuta covacha, pásalo, pásalo, cuando, no hace tantos años, -¿oh sí hace muchos ya, dios mío?- cuando estudiaba uno Periodismo en la Complutense, era Mercedes Milá la profesional por excelencia, y el espejo de seriedad y rigor en que todos nos mirábamos. Y si cualquiera nos hubiera dicho entonces que habría ella de reinar y de atiforrarse de vil metal sobre un engendro como el de GH24h, como la Esteban ahora, allí mismo hubiéramos matado  por la Milá de nuestros ojos.
     Pero, lector, se me ha hecho ya tarde para meterme por esos andurriales de la memoria subversiva. Eso que te ahorro. Quizás mañana, si la inspiración y las ganas tienen a bien alumbrarme y alentarme, me recree un poco en ello, a la busca -Proust de barrio venido a bloggero- de la magdalena de ese tiempo, ay, perdido. A ver si así, a cambio, es a ti a quien encuentro. 
    
                                                                                              

14 comentarios:

CARLOSCC dijo...

Me tenéis que ayudar entre todos.

Como la mayoría ya sabéis, el Rebuznómetro tiene instituido el premio "Libertad de expresión en la red" que en años anteriores fue otorgado por votación popular a José Luis de Valero y a Caballero ZP.

Desde hoy, y hasta el día 1 de Febrero, todo aquel que lo desee puede proponer el Blog que considere merecedor del premio para posteriormente someterlo a votación.

Gracias por vuestra participación.

Un abrazo.

Javir dijo...

Confieso, amigo del Pozo, que también para mi fue una decepción lo de "la Milá" sumergida en el foso de la nada. El tiempo -y esto es una maldad- coloca a cada cual en su sitio. O -y esto es una bondad- no era más que un mito con los pies de barro.

Un abrazo

Juante dijo...

Aquellos polvos trajeron estos lodos, amigo mío. Yo también cursé mi licenciatura de Imagen en aquella casa de la Complutense, así que debemos ser vecinos de patio de colegio. Y siempre recelé y desconfié de esa progresía que todo lo llenaba de colillas y papeles de estraza mal pintados entre bastidores. No había motivo para pensar que una supuesta plumilla erigida en iluminada de la canalla progre más recalcitrante, no acabara como baboseante meretriZ de su lupanar catódico. Una cosa lleva a la otra, aunque ahora vayan de mojigatas puretas, pero sean unas puteras.

No hace mucho la pillé en un entreacto de la cosa enmana, haciendo alarde de su condición de "ariana", para justificar que se quería follar a tó bicho viviente de ese infecto antro donde ahora descansa plácidamente la CNNpus.

Créeme, José Antonio: desconfía de esas arianas (sé que esto de la astrología tiene muy mala prensa). Son un peligro y una porquería a la vez. Y lo malo es que siempre te ponen sonrisita de profidén.

supersalvajuan dijo...

¿Dormir con tanto foco?

Candela dijo...

Me he reido un buén rato con el post, primero con la maruja que nunca sacó el paraguas (veré sálvame desde ahora) y luego con Milá "transformer". Aunque a esta se le veia el plumero, de diva de la intelectualidad a reina del cotilleo cutre y "despendolao".

Y consuelate, ahora se dedican a echar kikis en cama redonda. Mañana se dedicarán a la política.

kufisto dijo...

No me pasará nunca porque jamás iré a un programa de TV, pero como un gilipollas metiera su cámara debajo de mis narices mientras hago lo único que se puede hacer en tales antros...le soplo el hostión del siglo. Entonces si que nos íbamos a reír.

La Milá, la Milá, la Milá...voy a callarme; bueno, que se la follen todos (menos yo) a ver si revienta de una puta vez.

Un abrazo Jose.

Javier Tellagorri dijo...

Muy bien traído lo que es pura realidad de un país que ha caído desde la ñoñería en la Grand Maison de Pûtes.

La Milá es un espantajo de niña bien metida a progre y tenía que terminar así, y para colmo sufre de furor uterino, lo que la convierte en una profesional de meretriz.

Paula dijo...

Me apunto a destrozar a mazazos la caja tonta, bueno, ahora ya no se puede llamar caja porque son planas y así se han quedado los que la hacen “con encefalograma plano”.
Poderoso caballero es don dinero, Milá y otros grandes profesionales del periodismo ( Sardá, Navarro,etc) se han vendido a él. ¡Qué pena! Es lamentable, pero siempre nos quedara su hermano con sus amenas crónicas desde EEUU y sus maravillosos reportajes y entrevista en la televisión pública. Sus admiradores contamos ahora con youtube para refrescar aquellos momentos televisivos de Mercedes. Ahora Milá, Reina de la Mugre, no me interesa, me repugna.
Pobre la señora de Sálvame, seguro que tuvo una noche toledana y no pudo con el aburrimiento de su conductor, que por mucho premio Ondas ( ya están desacreditados totalmente) duerme a todos. Qué capacidad la suya Jose Antonio que es capaz de soporta a Vázquez durante un rato, no le creo capaz de tragarse todo el programa enterito de arriba abajo.

40añera dijo...

Bueno caballero me pone usted al día en programación televisiva a la que abandoné hace tiempo, tal vez por el mismo motivo, ese de ver a un icono de seriedad informativa haciendo un poco/mucho el mamarracho en un programa que catalogó de revolución televisiva...
¿Donde llegaremos?
Besos

Neo... dijo...

Ah, pero ¿la Milá folla todavía?

Cosas oiredes que no creederes, o algo asín.

Ángeles Hernández dijo...

El susodicho programita, ¡válgame dios!, yo creo que cuando alguien me lo nombra casi que me hago partidaria de la censura -fuera este tipo de comunicación que atonta-. Pero son listos y saben donde tiene el ser humano sus debilidades...
Es de las pocas cosas que me saca de quicio.Yo que me considero bastante tolerante, tirando a tontorrona, me descompongo y quisiera hacer desaparecer a quienes se dedican a ENTONTECER al personal.

****
Merceditas era maja, era lista. Demasiado porque
lo que nos parecía honradez profesional probablemente no fuera sino buena vista para destacar en lo que en cada momento se vende mejor, sobre todo cuando se innova. Es decir: oportunismo cien/ ética cero. Otra que tal baila y que me hace repetir: Que se vaya, que deje de jugar con la parte más vil del cerebro emocional del que fue llamado "homo sapiens"

Y ya me callo porque me estoy pasando, mientras espero a Don Marcelo (Proust)...A la recherche du temps perdu.

Un abrazo so periodista ( el que informa y opina formando, no el que deforma ) de Á.

José Antonio del Pozo dijo...

-Carlos: gracias, le daremos un vistazo a la cosa
-Javir: lo peor es que es ya muy probable que el talento que un día poseyera se le haya evaporado con la pasta, porque otras cosas que ha intentado, no le salen, no le salen. Abrazo tron.
-Juante:ostias, amigo, qué coincidencia, sí, aquellos murales de estraza, es verdad,¿se quería ella fllr a todo bicho viviente? glups,que no les pase ná
-supersalva: como lo oyes, el calorcito de los focos y tal, se duerme uno mejor, a ciertas edades, con la tele puesta que apagada
-candela: gracias por dejarme la expresión de su risa,¡kikis en cama redonda! ohú. Un cordial saludo
-kufisto:¿que se la flln todos? yo creo, tronk, que es ella quien se los fll, porque se cree así la stone por un momento
-Javier: gracias, una vez más. Furor uterino, ese sería un buen título para la cosa, porque ponerle gran hermano es que tiene la cosa
-Paula: bien vista la relación plana de la cosa y los cerebelos,estoy con usted,(aunque yo no meto ahí a pepe navarro) que lo peor es que gente de talento ha entrado por la pasta en los engranajes del amarillismo infecto, legitimando ante el vulgo ese basura televisada, los Ondas desprestigiados, dices, no sé, de radio creo que sabes tú más que yo, pero son los premios de la Ser, casi ná; sí, veo el sálvame un rato cada día a las cuatro, en el intermedio que dejan en los documentales de la dos, es broma, pero yo creo que para criticarlo no queda otro remedio, y más para intentar explicarte la sociedad. Un abrazote
-40añera: sí, es penoso, pero es que además gana un pastón con la cosa, ¿dónde vamos a llegar? buena pregunta, joven, dónde vamos a llegar.Otros para vos
-Neo:a saber, pero cierto es que cuando la señora se cabrea tiene una muy mala follá. Un abrazo, amigo Neo
-Ángeles: tienes razón, yo creo, sé que no me hará popular esto, que cierta autocensura debe existir, y al menos poner esas basuras a las cinco de la mañana, los medios de com deben tener responsabilidad social, difunden valores y ejemplos, el tendero del barrio de siempre tiene más ética que los directivos televisivos. Gracias por dejar aquí tus impresiones y sus palabras, y por decirme que esperas a don Marcelo, porque ya es así tiempo ganado. Otro for you.

marcela dijo...

El Gabilondo, La Milá, el Sardá, El Cebrian,todos ellos angelitos de la moral progre. Forrados con sus tonterías y hablando siempre de lo que les cae más lejos.
Siempre creí que tenía que llegar el día que estuvieran el escaparate que merece su cerebro. Son los enfermos de la sociedad que pasaban por detentadores del gusto, del pensamiento, de la corrección política.
Prisa cae a toda prisa y en la Ser los angelitos que están alrededor de los que piensan, es decir, de los que se llevan el pienso están desde hace años trabajando como autónomos. !Toma izquierda defensora de los derechos de los trabajadores2.
Nunca me creí al País que pasó de diario independiente de la mañana- de la tarde ya era otra cosa- a periódico global.Es decir: vendedor de globos.
Un abrazo de la idiota.

José Antonio del Pozo dijo...

-ostras, Marcela, vaya zurdazo de sarcasmo que has arreado, rebosante de fuerza. Me gusta leerte, también aquí