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lunes, 14 de marzo de 2011

7 años después, Esther

    
     Anoche, en el Veo TV, Esther Sáez, víctima del 11-M y Casimiro García, periodista, sentados en torno a una mesa blanca. ¿Una conversación de igual a igual? No, una entrevista en voz baja; nada más, pero nada menos que una entrevista. Un periodista sobrio, comedido, conocedor de su responsabilidad social, no al dictado de un ego aparatoso, no; al servicio de su obligación profesional, el de proporcionar contenidos relevantes a la audiencia. Un estudio escueto, una realización nada enfática, sin virguerías ni planos psicodélicos, al servicio sólo de las palabras que una a una va desgranando Esther, con una sonrisa serena sobre el rostro, superviviente del mayor atentado terrorista en Europa, el testimonio de su dolor, de su corona de espinas, de su resurrección, la gesta de una rosa renacida, también. Parecía la misma entrevista un oasis en medio del desierto inclemente. Qué lección del periodista, sin gastarse la más mínima ínfula de animal televisivo, formulando en tono sereno las preguntas esenciales, sin buscar el morbo, sin exprimir a la persona, sin buscar la truculencia gratuita, dándole sólo pie a que expresara ella su vía crucis y su valor, su pasta maravillosa. Qué increíble textura humana la de Esther. Flores ambos de otro mundo.
    
     Participamos así, sin sentirnos utilizados, sin que busquen removernos las vísceras, sino precisamente apelando a lo más noble que haya en lo profundo nuestro y en nuestra razón, a nuestra capacidad de comprensión y de imaginación, de la doliente experiencia de Esther, que ella tiene ya, siete años después, para haber podido digerirla y superarla, racionalizada, y que la transmite con una sabiduría y un pulso inconcebibles, que no nos ahoga  en sí misma, que, al contrario, nos mueve a pensar en Japón, en Haití, en… “Me sentaba siempre en el mismo asiento, no sé, esas pequeñas rutinas en que consistimos, a esas horas tenía siempre un poco de sueño la verdad… yo estaba en el mismo vagón de la bomba… me reventó… había a mi lado un chico joven y estaba muerto… son flashes,  es tan irracional todo que a la mente no le da tiempo a procesar, estás viendo restos humanos, estás oyendo a gente gritar, tú mismo te sientes muy débil, oyes raro, porque los tímpanos se revientan, pero eres consciente de que hay muchísimo dolor, muchísimo caos, no podía respirar, estaba abrasada… me sacaron entre dos, hay una persona, que sería incapaz de reconocerla aunque la viera, estuvo todo el rato a mi lado diciéndome tú tranquila, vas a salir de esto… no los he vuelto a ver, fueron el aliento que necesitaba para luchar… no sabes lo que te ha pasado, la mente sólo intenta procesar hay que sobrevivir, nada más… cuarenta días, me dieron el alta antes de lo necesario, pero porque yo quería, tengo, tenía dos hijos muy pequeños entonces y necesitaba estar con ellos… tuve que volver a aprender a hablar, tuve que empezar de nuevo a andar, tuve que hacer ejercicios de memoria porque hasta se me olvidó… que tenía hijos, tuve que aprender a controlar una lesión en el cerebro que afecta a la coordinación con el lenguaje… a veces me salen palabras que no quiero decir, me río y ya está, tuve que retomar todas las cosas… once operaciones… me negué a tomar medicinas psiquiátricas, creí que podía con ello pero… por noviembre empecé a tener flash-back, esas cosas que salen en las películas de guerra, la ansiedad es tanta que te incapacita… fue muy muy duro volver a casa, no sabía ni cómo era mi casa… el de tres años se abrazó a mí y un montón de besos y superfeliz, el de año y medio no me quería ni ver… es normal… se encuentran a su madre con un montón de kilos menos, con la cabeza vendada, la cara aún roja de quemaduras, muy débil… necesita tiempo, es normal… en el Gregorio Marañón era mi tronco lo único que me funcionaba, no me podía comunicar, por la traqueotomía, no tienes más remedio que hacer un encuentro personal contigo mismo… sobrevives si tienes algo fuerte dentro de ti, para mí es Cristo, lo ha sido siempre… sí, sí, por mi fe he perdonado, me ayuda mucho el haber perdonado porque me hace crecer como persona…”.
    

16 comentarios:

Miguel Ángel de Mòstoles dijo...

Yo soy también víctima del 11-M. Viajaba en el primer tren que explotó (3 bombas), cuando ya estaba parado en la estación de Atocha, a punto de empezar a andar. Yo tuve mucha suerte, volví a nacer. Me subí al penúltimo vagón (hacía trasbordo en Atocha), la primera bomba estalló en el último. Corriendo por el andén, estallaron otras dos bombas, recuerdo atropellar a gente y estar todo muy oscuro. No me reventaron los tímpanos porque tuve tantísima suerte que tenía tapones, y ellos actuaron de mampara, de no ser así, abría perdido el oído (perdí un 20%). LLegué al trabajo y no me creyeron. Parte de mi familia lo puso en duda, porque las noticias las dieron mal, hicieron un lío al personal, desde entonces les deseo todo bien, pero les he retirado el saludo. No tuve baja ninguna, ese día trabajé, y aquí estoy, no olvido pero soy muy feliz.

Lo único que me hace muy infeliz, es que no termino de enterder lo mal que se hizo todo, ¡sigo sin enteder que desguazaran los trenes!, y sigo sin entender como quienes ordenaron eso, no están penando de alguna manera.

¡Un abrazo!

(http://anapedraza.blogspot.com/)

Juante dijo...

¿Qui prodest?

Llama clamorosamente la atención el contraste entre los que mantienen silencio cómplice, desprecio, negligencia e incluso se ponen de perfil o desaparecen los aniversarios y las declaraciones sentidas y nobles de Esther, más el trasfondo de un ejercicio periodístico digno de otros lares, como Francia, sin ir más lejos. Un saludo.

Winnie0 dijo...

Puf! Hubiera querido ver esa entrevista. L rescataré en youtube porque me dá que debió de ser espléndida como dices....Un abrazo

Candela dijo...

No he visto la entrevista JA, pero me parece terrible lo que he leido. Por eso no entiendo como existen personas que quieren olvidar o mirar hacia otro lado.

En fin..Todo esto me pone muy triste.

Juan Carlos dijo...

Una entrevista magnífica de cabo a rabo. Bien llevada y mejor contestada. Pero en ese magnífico programa que es La Noria se dice que todos son unos conspiranoicos ¿tendrá razón?
Salu2
jcysusfotos.blogspot.com

Leni dijo...

Momentos así solo pueden ser descritos por quien los ha vivido.

De una crudeza dulce y bien llevada al mismo centro de un hecho que siempre perdurará en la memoria.

Enhorabuena por esta entrevista y por lo que transmite.

Blogobeso...jejejeje

Merlinjoy dijo...

Impactante testimonio que deja a los pies de los caballos a todos esos politicuchos que quieren pasar página.

40añera dijo...

Mi aversión a la tele de los últimos años me ha impedido ver una entrevista como esta que describes amigo, seguro que me hubiera resucitado el gusto por el periodismo ese que perdí en las ondas.
Un beso bloguero

Cesar dijo...

Aunque no haya podido verlo, es como si hubiera estado allí. He percibido exactamente la atmósfera que describes. No debemos llevar, los comentaristas,el ascua a ninguna sardina sino alabar sinceramente el escrito y la dignidad de ambos protagonistas.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Que testimonio tan sereno, valiente y edificante!
Efectivamente, tienes razón, así reviste interés humano una entrevista.
Me quedo también con el heroísmo anónimo incluso ahora, de los que serenamente la auxiliaron.
¡Un chapeau general para todos y para tí1

Cordialmente
Asun

Raimundo dijo...

Estoy aburrido y asqueado de que el mismo periódico año tras año haga lo mismo, olvidarse de las victimas, del dolor, y simplemente especular con teorías imposibles y ensoñadas para justificar lo injustificable. Fueron todos islamistas, todos detenidos por el Gobierno del PP, que estaba en el poder, jamás hubo más, solo el apresurarse en una teoría que pudiera no destrozar sus cálculos electorales hizo el resto, que si ETA estaba por allí, que si el explosivo que si bla bla, difama que algo queda, repite una mentira mil veces y terminarás aceptándola como verdad. Que gran dolor y que poco se ha hecho para resarcirlo, solo importa echar mierda para que todo se pudra. Muy mal el periodismo de García Abadillo, ya sabemos como las gasta, le conocemos muy bien, “que la verdad no te estropee una gran noticia” ya le quedan menos esbirros a Pedro J., este es uno de ellos. Yo también sufrí el 11 M y lo que hace el Mundo es una infamia. En cuanto a tú columna de tu blog es muy correcta y nada hiriente, es conmovedora y respetuosa. Un abrazo.

José Antonio del Pozo dijo...

-Miguel Angel: gracias por dejar en mi blog, tuyo también, tu testimonio tan impresionante y tan vívido, mucho ánimo; celebro que seas feliz. Un gran abrazo, amigo
-Juante: en efecto, ese contraste es clamoroso. Otro
-WinneoO: está en el youtube, está. Otro
-Candl: es terrible y triste, sí
-Juan Carlos: para mí, La Noria no tiene en eso razón.
-Leni: es verdad. Otro for you.
-Merlinjoy: es a la vez muy certero el testimonio de Esther
-40añera: sí, yo creo que ese es el mejor periodismo. Otro para vos, amiga mía
-César: gracias, amigo. Es casi inevitable, con todo, que cada uno se haga sus ideas sobre la cosa a la que se alude, siempre que se haga con respeto, aunque coincido contigo en lo esencial de lo que yo pretendía.
-Asun: sí, esos héroes anónimos, es verdad.Muchas gracias
-Raimundo: mi opinión, y respeto la tuya, es que subsisten dudas enormes sobre el atentado. Las posturas públicas de Gª Abadillo que le he visto siempre me han parecido razonadas y razonables.¿Por qué es una infamia pedir más investigación? Muchas gracias por tus palabras de elogio hacia mí. Otro para tí.

Cesar dijo...

José Antonio, una cosa es pedir la máxima investigación, hasta saber con quién se acostó el último moro la última noche, otra es lanzar sospechas, infundios, teorías sin acreditar que, créeme duelen tanto a víctimas como a personas que creíamos que el gobierno estaba investigando a fondo (el gobierno del PP, como bien recuerda Raimundo).
En toda investigación hay irregularidades, se lo aseguro, y, no tenemos porqué callarlo, la policía no es infalible. Por lo que conozco, más bien mediocre, siento decirlo.
A los que hemos votado desde la razón, no nos importa (a estos sólos efectos) que la ETA hubiera o hubiese ayudado, enseñado a manejar explosivos si, tal como se ha demostrado, (o no se ha demostrado?) los islamistas han tenido la idea y la han llevado a cabo. De no ser así aparecerían pruebas mil en sentido contrario.
¿O acaso estamos insinuando que fue un atentado dirigido por el Psoe para hacerse con el poder?
El gobierno era del PP, la policía dirigida por el PP, los hechos ocurrieron en su mandato. Cierto es que el Psoe se aprovechó de los errores de información del PP. Pero ya es hora de pedirle a los mandatarios que digan la verdad, que los ciudadanos no somos imbéciles. Les pasa siempre igual, pierden el poder por sus mentiras. Unos y otros. Que ya hace tiempo que no tengo el voto cautivo.
Disculpa la perorata.

Ángeles Hernández dijo...

Sin entrar en la discusión de qué fue lo que realmente ocurrió el 11´M si es que alguien lo sabe, felicito a JA por sacarnos esta entrevista, al entrevistador y a la entrevistada.

En los síndromes de shock postraumático, que es lo que padece Esther, además de las secuelas físicas graves, lo importante, lo que salva, es sacar lo mejor de uno mismo, al modo en que lo hacen los rehabilitadores, para conseguir suplir la función desaparecida con otras aún presentes como el amor de sus hijos que la esperan, la tolerancia, el gusto por las aficiones, el cariño de los suyos etc. Si se enfrasca y enquista en odios y porqués, mala cosa, sobre todo para ella.
Lo cual no quiere decir que no se investigue, pero sin reavivar las heridas.

Buen artículo, un abrazo Á

Myriam dijo...

Un periodista sobrio y honesto, que sabe cumplir con su trabajo de forma sensible y empática. Ese tipo de periodistas son los que necesitamos.

¡Bravo! por la entereza de Esther. Toda una heroina y un ejemplo. Me alegro que se haya sobrevido y se haya recuperado de esa tragedia, incluso que haya encontrado pa paz que le permite seguir adelante.

Un abrazo

José Antonio del Pozo dijo...

-Cesar:disculpada, no faltaba más, quizás aborde el fondo del asunto en otro post, porque no estoy de acuerdo contigo.Gracias.
-Ángeles:gracias por el apunte médico, tan preciso y por tu aportación tan atinada para mí. Otro abrazo, gracias más.
-Myriam:sí, estoy contigo, un tipo de periodismo así lo necesitamos. Bravo por Esther, por supuesto. Otro muy fuerte para ti