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viernes, 17 de diciembre de 2010

Santiago Sierra: he ahí el Hombre, ¿he ahí el Hombre?





     
     El otro día, una persona a quien mucho estimo, sabedora ella de que va uno por la calle como Diógenes el Cínico, buscando con el candil de la sabiduría en la mano al Hombre Íntegro en medio de la muchedumbre –sólo que en mi caso, sabido es, trátase sólo de la vela que alumbra mi resentimiento- me adjuntó el dossier de la Buena Nueva que al pronto me dejó fulminado. Nunca hasta ahora había en mi vida oído hablar de Santiago Sierra. Su perfil: nacido en Madrid en 1966, licenciado en Bellas Artes por la Complutense,  reside desde el 95 en Méjico, donde amplió su formación. Pintor, escultor, fotógrafo… Artista, vamos.
     ¿Y? Nada, que el día 4 de los corrientes un jurado convocado por el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio Nacional de Artes Plásticas en su edición correspondiente a este año de dolores. ¿Y? Nada, que además, el oficial comunicado que anunciaba la decisión era, por provenir desde la entraña misma del Poder establecido, de una trompetería, si breve, pero que muy im-presionante: “Por su obra crítica, que reflexiona sobre la explotación y la exclusión de las personas y genera un debate sobre las estructuras de poder”. Al releer la frasecita, de manual barato del mester de progresía extraparlamentario, pensé... caramba con los cerebritos del Ministerio de la Kultura, por debajo de lenguaje tan aguerrido –Explotación, Exclusión, Poder, Crítica- lo que hay sobre todo es un guiño (si bien un guiño de 30.000 euros  paréceme, no sé a ti lector, más morreo en condiciones que simple guiño, aunque acaso para esos Artistas sea en efecto mero guiño) por incorporar a un nuevo cofrade a la Ceja, es decir a la plataforma por la PAZ, que ya se echaría en su día también él su particular valsecito con la Presidenta de la CAM.  
     
      ¿Y? Todo, impaciente lector, TO-DO: que llega el tío, Santiago Sierra se llama, que por Dios no se me olvide, y con un par en estos Tiempos del ganar-y-ganar-y-ganar según le hicieron reconocer a San Luis Aragonés,  va y…  rechaza el Premio y la pasta. Y por si fuera poco monumental el gesto en sí -¿le robaría a él el sueño, como a Ana María Matute, el deshojar la margarita del sí-no durante la noche anterior a su determinación?- encima va el Sierra éste y le gira irónica carta pública a la Ministra. Seguro que comprendes, lector, la avidez desatada con que me aventuré a leerla:
    “Según mi opinión los premios se conceden a quien ha realizado un servicio, como por ejemplo a un empleado del mes… (olé, le jaleaba yo la verónica) … El arte me ha otorgado una libertad a la que no estoy dispuesto a renunciar. Consecuentemente, mi SENTIDO COMÚN me obliga a rechazar este premio (ooolé, chaval, este es mi Sierra, casi brincaba yo). Este premio instrumentaliza en beneficio del Estado el prestigio del premiado (eso ya no lo entendí del todo, pero me pareció paso atrás)… Un Estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal (glups, aquí empecé yo a tragar saliva)… Un Estado que dona alegremente el dinero común a la banca. Un Estado empeñado en desmontar el Estado del bienestar en beneficio de una minoría internacional y local (más glups). El Estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, yo soy un artista serio. No, señores. No, Global Tour. (Ostras, me dije ya del todo compungido, el Sierra éste deja chiquito al barbudo Fidel de la Sierra Maestra, este menda es tan fanático como los revienta-conferencias ultraizquierdistas de Rosa Díez, qué clichés tan sobados y tan poco artísticos, como para aplacarle a éste el fuego de su delirio con los pins que la Ceja reparte, como para ofrecerle yo, como hasta entonces tenía pensado, resentido derechista al cabo uno, el honorífico título de Granmaestre de los fracasati, le-chés con Santiago Sierra, qué sierra, si un día me pilla, vive Dios, y viva la lucha de clases también, que me cruje, vaya si me cruje. Ya en este punto no tenía fuerzas yo ni para abuchearle un poquito.  
     Me enteré luego que el Sr Sierra va por el mundo desde hace más de veinte años dando rienda suelta a sus muy dudosas perfomances, happenings, montajes (un muro de ladrillo sin enfoscar, once indias tzotziles a las que pagó dos dólares por hora por repetir una frase-protesta, unas prostitutas a las que pidió que se dejaran tatuar a cambio de una dosis de heroína, un simple muro inclinado sostenido por cinco personas, una sinagoga convertida en una cámara de gas, un corredor negro de 240 m con mujeres rumanas pidiendo dinero a los que pasaban, cosas así) entendiendo siempre el Arte como instrumento de denuncia y de rotundo NO al Poder, como el NO GLOBAL TOUR que presentó en la Feria de ARCO de este año.
    
     Bueno, no sé si añadir ya que Santiago Sierra ha expuesto estas “obras”  (las fotos que ves, lector, son tal cual las obras mismas, no te pellizques, el Arte modelno es ansí) ,y el apostolado que las envuelve, en las principales galerías y museos del mundo, incluidos la mítica Tate londinense y el MOMA de NY, de lo que por fuerza se colige que, como diría Gallardón, es él sin duda un artista moooi bueno amén de cotizado. No me extrañó entonces, del todo derrengado ya uno, leerle al final de su misiva a la Sinde un eufórico ¡Salud y libertad!, bien expresivo desde luego de su pensar bajo estricta consigna –anarcoide en este caso- y también de lo encantado que de conocerse está el Señor de las Perfomances. Y venía por último su nombre, que no sé ya si a estas alturas quería yo ya olvidar.
     ¿Comprendes ahora, lector mío, el hondo caudal de mi aflicción?

4 comentarios:

El Liberal dijo...

Hola!

Soy Isaac Cabrera (Revista El Liberal). Nos sería de gran utilidad contar con su correo electrónico para proponerle participar en nuestro medio a través de sus artículos. Mi correo personal es isaaccabrerabofill@gmail.com

Muchas gracias.

inisfree dijo...

Es un arte que no logro entender. Hasta cierto punto, ni siquiera sé si lo es. No, al menos, para mí gusto. Pero yo soy muy clasicorro, no nos vamos a engañar.

José Antonio del Pozo dijo...

-Isaac:ahí va (y también para mis millones de seguidores). Y gracias:
josemp1961@yahoo.es
-Inisfree: yo creo que No es arte. Saludos

marcela dijo...

Hola José Antonio, si te has quedado impresionado con la actitud de Santiago Sierra, más te podías quedar sabiendo que su "NO" estaba prácticamente cantado. Lo que ocurre que el jurado, en una espcie de broma lo votó sabiéndolo.
Hace años fue seleccionado para la Bienal de Venecia, que está dirigida por el Ministerio de Cultura "off course" y el "artista radical" dejó el pabellón sin nada, a la entrada realizó en el pabellón de Venecia un recinto cerrado y tapiado con ladrillo al que para acceder había que enseñar el DNI español y en cuyo interior sólo había los deshechos de la obra, condenando manifiestamente con ello la política de inmigración de quienes le llevaban como representante oficial de la España del apartheid al evento.
El Ministerio estaba gobernado por el PP en aquél entonces.
Lo artistas posmodernos dan mucho "look"
Y que conste, que soy defensora a ultranza del arte contemporáneo. Un beso José Antonio.