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domingo, 5 de diciembre de 2010

A la atención de Jorge Javier Vázquez, presentador de Sálvame

    
 Estimado Jorge Javier:
                                             Estoy seguro que en cuanto llegue a tu conocimiento esta carta, en cuanto veas el video que la acompaña, con ambos abrirás encantado tu popular programa. Y que luego durante largo rato encomiaréis ahí el heroísmo anónimo de ese señor que jugándose el pellejo, sin conocer de nada a ese otro que, encogido y semiinconsciente entre las vías esperaba sólo la muerte, le salvó la vida. No me cabe la más mínima duda que al instante comprenderás lo necesitada que está la sociedad de ejemplos así, y al servicio de esa causa al menos el próximo programa tuyo casi en su integridad entregarás. Son hechos como éste, como bien sabes, los que sin duda constituyen y salvaguardan la urdimbre esencial y última de la Humanidad. Mientras queden personas así, no estaremos del todo perdidos Sé que lo harás, pues no en vano tu programa se llama Sálvame, y que el profundo sentido ético que adorna tu profesionalidad –y el de los directivos que sobre ti mandan- , como demuestra el Premio Ondas que posees, en esta ocasión brillará muy alto.
    
     Un hombre, con toda probabilidad bajo el influjo de sustancias espirituosas, se tambalea de espaldas y al mismo borde de un andén vacío del Metro. Es posible que vocee o canturree, o que maldiga algo. Enfrente una decena escasa de transeúntes, mientras esperan el suburbano, entre vagamente alarmados y curiosos, le observan de reojo. De pronto el hombre da un traspié y se precipita de espaldas por el hueco de la vía. Queda sobre los raíles tirado en mitad de la estación. Los de enfrente se sobresaltan y se remueven entonces, alterados de golpe por la estrepitosa caída. Agitan los brazos, señalan, accionan, corren hacia atrás, se disparan inquietos hacia uno y otro lado, en creciente ebullición de ansiedad. El caído recoge como puede sus piernas hacia el interior de los raíles, quizás creyéndose así fuera de los mismos. No puede, muy dolorido, moverse ya. Fatalmente, debe escucharse en ese mismo instante el silbido y el traqueteo fuertes que anteceden al convoy que viene apuntando hacia el lugar en que se encuentra el cuerpo yacente. Tres o cuatro mujeres, escalonadas una de otra, con bolsas de compras en las manos, sobre el saliente mismo del andén suyo, mueven hacia arriba y abajo las manos libres, acelerándolas, con gran susto metido ya en el  gesto, dirigido a avisar al convoy que a gran velocidad desde la oscuridad del túnel acude inminente.
    
     Es entonces cuando desde ese mismo andén otro hombre, que desde pasillos interiores ha escuchado los gritos, salta a las vías y se dirige hacia el cuerpo caído. Pero el convoy debe estar a punto de entrar. No va a tener tiempo para detenerse y el atropello es inminente. Se vé en la angustia espantosa con que las dos primeras mujeres de forma inconsciente se apartan y se giran hasta el mismo muro de su andén cuando el convoy irrumpe con estrépito, llenando el cuadro. Una de ellas, que lleva un abrigo blanco, se cubre los ojos con la mano, horripilada. La otra, también contra el muro, guarda aún arrestos para girar la cabeza. Tras ellas, enfrente justo del cuerpo caído, en el límite del andén, como petrificados, hay una pareja que contempla todo, aunque con el convoy ya a su nivel, no pueden evitar un paso atrás. Casi puede oírse el pitido del convoy como el escalofrío definitivo.
    
     Y sólo décimas de segundo le sobran al hombre que saltó a las vías, que tiene medio cuerpo dentro de los raíles sobre los que circula el convoy que tiene ya encima,   para de un tirón levantar el cuerpo tendido y apartarse los dos, antes que la maquinaria colosal se les lleve a ambos por delante, porque no puede ésta detenerse a su altura. El hombre fuerte entrega a los de arriba el cuerpo del accidentado. La decena de testigos se arremolina al fin en el andén, atravesada de honda conmoción, alrededor del caído y del anónimo héroe que, por simple instinto para el Bien, exponiendo la suya ha salvado esa vida. Nos enteramos luego que el salvador se llama Ángel, y que todo esto ocurrió en la estación de la Puerta del Ángel. Que es él nada más que un policía en prácticas… Ha pasado un ángel, ya lo creo.  
     Eso fue todo, Jorge Javier. Saludos cordiales.

          

10 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Se le pone a uno la piel de gallina, el corazón en un puño... y el alma de Ángel.

Cesar dijo...

No me importa en absoluto que Jorge Javier no se acuerde de él, se acabaría el héroe que sin duda lleva dentro.

Neo... dijo...

No se preocupe por jorge Javier. Su Ángel Negro de la Moncloa ya le protege diariamente.

Sherezade dijo...

Si me lo permites, amigo, quizás conviene añadir que el presentador y su equipo deberían leer la entrevista realizada a este anónimo que supura humildad, anonimato, esto no se piensa, etc....Sí, amigo, estas personas anónimas que demuestran ocultando el rostro que hay muchas personas buenas, animan a seguir. Un Ángel, en la Puerta del Ángel como tu bien dices, un ángel anónimo que está cobrando en admiración y cariño sin necesidad de sentarse a contar sus intimidades en el sillón del programa de marras.
Ha llegado un Ángel,o quizás están tan cerca siempre que no nos fijamos en ellos.
Sherezade

Javir dijo...

Mejor no tiznar el alma angelical de este espontaneo Rey Mago que salva vidas, con el hollín de un ángel negro.

Un abrazo

aspirante dijo...

El Príncipe de Chueca y sus contertulios no suelen hacerse eco de este tipo de actos.
Quizá lo comentarían si el caído hubiese sido atropellado y pudiesen mostrar la casquería.

Josito dijo...

Un hombre volvió a nacer ese día gracias a que otro decidió actuar en vez de mirar.

A JorgeJavier no le mezcles en estas historias. De héroes, bastante tiene con él.

Saludos.

José Antonio del Pozo dijo...

-Carlos: estoy contigo. Gracias por pasarse, amigo
-Cesar: pues también llevas razón, pero esas acciones deben "verse" más en los media, creo yo
-Neo: me preocupa, Neo, el excesivo espacio que el señor vázquez, lo que él simboliza, ocupa
-Sherezade: gracias, amiga, y existen a diario mil y una historias como esta que se pierden, abducidos como vamos por la seducción del mal. Sea esta también su casa.
-Javir: de acuerdo, pero el Ondas lo tiene quien lo tiene, luego los valores sociales están patas arriba, ¿no? Un abrazo, amigo
-aspirante: es verdad, y lo peor es cuando quieren encima ponerse serios
-josito: cierto, aunque yo le metía a JorgeJa por el título de su programa, precisamente "Sálvame". Saludos

Anónimo dijo...

Acerca de Jorge Javier , dire que es un narcisista, solo le gusta lucirse èl, y tiene muy mala leche, no me parece buena persona, porque a los colaboradores les hace hacer unas cosas que a veces se pasa un montòn, estoy convencida de que tiene frustracciones y las desarrolla con los colaboradores , aunque eso èl nunca lo reconocerìa, por eso porque es un narcisista, y de verdad no tiene por que terminar el programa , simplemente que a Jorge le hechen de el programa es un Nazi, un cotillo, no tiene educaciòn y vamos que no tiene desperdicio el Vazquez,fuera de ese programa que lo hechen ya de una vez, quien se creera que es, mdre mia lo que les hace a los colaboradores, si se lo hicieran a èl, veriamos si lo hacia, el tiene mucho vello en el pecho si a èl le hicieran quitarse la camisa y que enseñara su vello a toda ESpñaña veriamos que tal le sentarìa al Nazi ese, y lo digo porque se que siente mucha verguenza de eso entre otras cosas el tener mucho vello en el pecho, asi que si se lo hicieran a èl , como el hace otras cosas a sus colaboradores no estarìa nada mal, asi aprenderia a no ser tan Nazi, eso no se hace loq eu les hace hacer a algunos colaboradores, es un cretino, u Fuera de salvame eso es lo que tendrian que hacer con el Nazi ese, vamos igualito que cuando lo presenta o Paz Padilla , o Terelu que es una garn profesional y ninguna de las dos tiene tan mala leche como el Nazi Vazquez, iria mushisicmo mejor el programas , lo veo todos los dias y ya les vale el dejarle seguir ahi al Nazi ese, cuando lo presentan tanto Paz Padilla como Terelu , el programa tiene buenas vibraciones muchisimo mejor , porque no se meten con los colaboradores como hace el Nazim asi de claro, asi que QUE LE HECHEN DE SALVAME GANARIAN MUCHO, EN AUDIENCIA, DE VERDAD
PORQUE QUE VERGUENZA TNER A UN NAZI COMO ESE DE VERDAD QUE LE HECHEN DE SALVAME, ya comprobarìan como cambiaban las cosas y sobre todo el ambiente, asi lo creo y lo veo todos los dias ,es un CRETINO, Y NOI DEBERIA DE ESTAR AHI PARA NADA,no me extraña que haya perdido popularidad, COMO NO LA VA A PERDER UN CRETINO ASI, SI LO QUE NO SE ES COMO LE SIGUEN TENIENDO AHI DE VERDAD.
Un saludo de una gran seguidora de ese programa pero el Nazi no me gusta nada de nada pero nada. ni a muchìsima gente, pues por algo serà, mi comentario ya lo he expuesto , ñpro cireto bastante extenso pero es lo que veo, y digo mi opiniòn en base a lo que veo,

Gracias
Un saludo

Anónimo dijo...

Hola soy de nuevo la misma de antes, perdòn por algunas faltas que he cometido, y espero de verdad que ojalà a gravès de el Blog de Jose Antonio del Pozo , lleguen los comentarios a Jorge Javier o a la Fàbrica de la TEle, ojala les llegara , sobre todo a la Fàbrica de la de la tele , a ver si tomaban ya medidas de una vez en base a los comentarios nan nefastos de Jorge Javier, la audiencia es la que mantiene en programa, y el programa se debe a la audiencia, entonces en base a todas las criticas recibidas en rlaciòn a Jorge Javier ùltimamente, pues ya saben lo que deberìan de hacer HECHARLE DEL PROGRAMA , asi de claro, no se merece estar ahì sinceramente porque no es buena persona, ataca mucho a los colaborarores y tiene mas defectos que virtudes en lo que demuestra y manifiesta en el programa asi que A VER SI TOMAN MEDIDAS DE UNA VEZ .
Un saludo