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viernes, 18 de octubre de 2013

Kiko Rivera, Apocalipsis now y el Ché




   Cómo nos llevan unas cosas a otras, como uvas de un mismo racimo que en realidad tiraran ellas de nuestra boca. Así, la monda chola de Kiko Rivera, su horror, horror, me llevó a la lironda bola del Coronel Kurtz (nada menos que Marlon Brando) en Apocalipsis Now, a las diabólicas convicciones de tronado que allí expresaba y aquí expuse:

    “No creo que existan palabras para describir todo lo que significa, a aquellos que no saben qué es, el horror. El horror. El horror tiene rostro. Tienes que hacerte amigo del horror. El horror y el terror moral deben ser amigos… Se necesitan hombres con principios que al mismo tiempo sean capaces de utilizar sus instintos, sus instintos primarios para matar. Sin sentimientos, sin pasión, sin prejuicios, sin juzgarse a sí mismos. Porque juzgar es lo que nos derrota”.
  
   Hum, al recordarlas, al refrescar esa brutal apelación al más criminal y maquiavélico cinismo, esa amoral y depravada fascinación por la violencia hasta el extremo del crimen masivo llevada, más peligrosas aún por el hecho de ser puestas en los labios de un fascinante orate, pues así nos lo presenta Coppola, noté que me sonaban, que me sonaban mucho… pero ¿de qué?
     
  Buceé y buceé con ansiedad entre los manglares de mi declinante memoria … hasta que de bruces me di con Él, con el Ché: devenido aún en adminículo pop –camisetas, pósters, banderas-  por excelencia de muchísimas almas nobles e idealistas que dicen soñar con un mundo mejor, en el q los hombres, los hondos valores del humanismo, se abracen los unos a los otros por los siglos de los siglos amén Carlos Marx.  Apocalipsis now es de 1979. Pues esto que sigue era lo que sostenía el grandioso Ché Guevara, en público Mensaje a la Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina en 1967:
   
   “El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal.

  
   Ahí está, lector, en toda su crudeza el corazón de las tinieblas totalitarias: ese mismo hilo une al Ché, que se hartó de defender los excesos criminales a mansalva de la URSS y del maoísmo, con el nietzscheano Coronel Kurtz, que tanto fascinaran acaso ambos a Coppola, y a millones de personas más. Esperemos sólo que al menos a Kiko Rivera, no.




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen y análisis de la obra en estos enlaces)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

3 comentarios:

Napo dijo...

Una de las señoras que trabaja en mi casa es boliviana. Un día le pregunté si sabía algo del Che y si conocía la zona dónde murio. Que qué le parecía ese señor.

La señora me dijo que el Che era un asesino. Ella tenía 5 años cuando lo mataron; pero que siempre, en su familia se habían alegrado de que lo mataran y así sus intenciones y proyectos no se asentaran y extendieran por la zona.

Don José Antonio, ese odio, ese odio de oficio que muchos que se llaman democratas tienen en sus entrañas es el germen al que hay que tenerle miedo en cuanto al peligro que para la estabilidad de un pais se refiere.

La mayoría de los grupos ecologístas , feministas, etc. que en sus actas fundacionales siempre especifican que su única alineación es la causa que defienden y que están ojo avizor para no ser contaminados por ninguna fuerza política, aquí en España, funcionan más por odios e intereses económicos y políticos que por la causa que dicen defender.

Anónimo dijo...

En la película, Kurtz es coronel.Un saludo y felicidades por su estupendo blog.

José Antonio del Pozo dijo...

ostras, muchas gracias, amigo anónimo, se me fue la pinza de cornel a comandante, paso ya a rectificarlo. Muchas gracias, un abrazo