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viernes, 23 de diciembre de 2011

Milagros del Comunismo


      
     Diríase que, pese a reclamarse las satrapías comunistas ateas e hijas del materialismo filosófico y radicales perseguidoras, como tales, de lo religioso, los Milagros que acaecen en sus feudos resultan de todo orden incomparables a cualesquiera otros: cómo, si no es por sobrenatural prodigio, se consiguen ¡en 2011! estas multitudinarias e inconsolables lloreras de masas a la misma vez que la casi generalizada hambruna de la población, anda, dínos algo Kim Jong-il, al tiempo que no se priva el Régimen carcelario de poseer la bomba atómica y la preservación de una ineluctable línea hereditaria en el Poder –una suerte de Monarquías comunistas- sin que apenas un solo intelectual de guardia y de vanguardia proclame aquí un mísero Manifiesto aunque fuera.
       A falta de intelectuales patrios abajofirmantes, el órgano de expresión de los del dientes, dientes de la Serpiente, el Gara, homenajeó con esquela y todo el Milagro del Tirano, que la izquierda abertzale, tras la piel de borrego, así las gasta. Bueno, y la Cuba de los Castrones, siempre atenta al Progreso en marcha de los Pueblos, hizóse también eco del Portento y decretó tres días de luto oficiales en honor del grandísimo hijo de Kim-il-Sung.
       Qué gustazo ser un Líder así: medalla de Héroe, medalla de Héroe del Trabajo, medalla de la República Democrática Popular de Corea –que todo se lo dicen ellos- y muchas otras que el Ejército le concedió “en reconocimiento a sus grandes hazañas”. Insistía ayer la televisión oficial que Kim de la Norcorea “sigue rigiendo los destinos de Corea desde el más allá”. ¿Es o no un completo Milagro el comunismo norcoreano?
        Advertíanos Rajoy el otro día de que no esperáramos de su gobernación milagros, siempre tan saborío él. Deje el inglish pitinglish y aprenda del Régimen norcoreano: qué desbordados ríos de desoladas lágrimas, qué llantinas sin final, qué convulsiones de inmenso dolor entre las masas ante el hecho biológico del Bienamado Líder asesino. ¡Y sobre todo públicas lloradías por Uno a cargo de innumerables Mujeres norcoreanas, desgarradas tonadilleras colectivas y viudas todas de su venerado Matador! Ni rastro allí de Santas Indignaciones ni de Spanish Revolutions contra el capitalismo genocida. Alabado sea el comunista Kim-Jong-ísimo.