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martes, 3 de septiembre de 2013

Canción triste de Susana Díaz para Griñán (Poessía 52)



   Bien sé, lector, que es ya abusar un poco de tí, pero, ¿me concederías el honor de cantar conmigo los compases en marcha de esta balada que pongo abajo, sólo que entre los auspicios de las pobres letras con que ahora la he yo investido? ¿Sí? Se lo cantamos entonces un poco todos a la vez, como Susana Díaz a Griñán, que le canta esto ya.


Hoy en San Telmo brilla el sol
y una shiquilla
se pone alegre contemplando la heredad
por qué no te vas.

Como en cada pleno
hoy como ayer
me miro en ti
y en mi carrera todos los ERES vi pasar
por qué no te vas.

Todos los aromas corruptos se irán contigo
se olvidarán, se olvidarán
junto al Sillón yo reiré igual que un pillo
por qué no te vas, por qué no te vas
por qué no te vas, por qué no te vaaaas


Bajo vigilancia y en prisión
se pudrirán
los juanes lanzas que pillaron regaliz
lo pagarán.

Asando una vaca en ilusión
la soñarán
con los billetes que quedaron por pulir
se amargarán.

Todos las prebendas de mi tropa ascenderán conmigo
descansarás, descansarás
junto al Sillón yo reiré igual que un pillo
por qué no te vas, por qué no te vas
por qué no te vas, por qué no te vaaas.

Todos los aromas corruptos se irán contigo
se olvidarán, se olvidarán
junto al Sillón yo reiré igual que un pillo
por qué no te vas, por qué no te vas

por qué no te vas, por qué no te vaaaas.



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

lunes, 15 de julio de 2013

La Derecha mudita



   Si ya durante el aznarismo, incluida su etapa en la oposición, e incluso antes, con la UCD, llamaba la atención la nula confianza de la Derecha política oficial española en la utilización de la Palabra hablada –la escrita, tampoco- como instrumento público por excelencia en las sociedades democráticas –y la adecuada pauta de comunicación con la sociedad que de la misma debe derivarse- a la hora de convencer a los ciudadanos de las propias razones, la etapa de Rajoy parece haber llevado ese silencio, ese “suicidio simbólico” hasta el paroxismo.
   
   Ignoran y desprecian, una vez más, la evidencia de que el resultado de la contienda política  -las elecciones- se libra mucho más ante la diaria Opinión Pública con las palabras y las explicaciones, que con cuatro fríos datos positivos en el mejor de los casos. Son las palabras, el mensaje que llevan, las que “visten” esos datos, las que, insertadas en un “relato” global coherente, mejor movilizan a la sociedad detrás del hacer de uno, máxime teniendo en cuenta la trascendencia del predominio de una cultura oral y  visual en la espontánea conciencia política ciudadana en España.
     
   No es por otra cosa, además de por la inclemente logomaquia –ese arreglarlo todo con sus mágicas “palabritas”- en que consisten, por la que los tribunos de la Izquierda ni bajo el agua callan por nunca jamás. Pues el tecnócrata gobierno Rajoy se debate entre el absoluto silencio y… el silencio absoluto, como si no acarreara el mismo un diario desangrarse de la propia legitimidad ante los ciudadanos.  Anótese que el gobierno Rajoy carece de un Portavoz cualificado, es decir, de un experto en transmitir las ideas-clave de las propias realizaciones ante la sociedad, que las hay. Tiene que ocuparse de ello, y sólo en los días de Consejo, como si no tuviese ya amplio negociado propio –como el gran Gabilondo de pésima manera le recordó- la Vicetodo Soraya.
     
   Sirva de ejemplo el aparente paralelismo a propósito de los horrores y de los errores de los respectivos casos “Bárcenas” y “ERES falsos”. Mientras Griñán y cía con descaro total en todos los frentes trajinan –acusación particular, público pago a algunos de los acusados, impugnación de la Juez, primarias express, anuncio de retirada, amago de elecciones, pleno parlamentario… lo que el fondo de reptiles pida, oiga-, el gobierno Rajoy, alelado, demudado, mudito, concede la simbólica batalla de, en solitario ante el resto, negarse a comparecer en el Parlamento a defenderse. Grupo ha habido que incluso se ha animado, puestos ya cuesta abajo en el general tobogán, a tildar como “tiranía” el rechazo a comparecer de Rajoy.
     
   ¿Qué pensaríamos si, por ejemplo, declarara tan campante Rajoy en un mitin que “España es de derechas porque es más sabia que en otros sitios”? Se desataría contra él un apocalipsis de improperios, ¿verdad? Pues justo esas palabras, sólo que a propósito de Andalucía y su esencial ser de izquierdas, fueron las que propaló tan ancho como pancho el ínclito Griñán, Señor de los Eres falsos. En los socialistas esos dislates apenas causan escándalo, de narcotizada que con el raca-raca de su incesante blablabá se traen a la sociedad española.
     
   Por eso, sin catástrofes económicas de por medio, suele ganar la Izquierda las elecciones. Ostentan la hegemonía ideológica y publicística, permean a placer las conciencias. Persistan Rajoy y el PP en su desolador mutismo y dolorosamente lo comprobarán en carnes propias una vez más, partiendo de una holgada mayoría absoluta, que ya les vale. 

    


 LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

jueves, 13 de junio de 2013

El show de Truman, el show de Carmona




  Se dan en el estupefaciente vídeo sobre Antonio Carmona, diputado socialista madrileño, no pocas sabrosas concomitancias con la estupenda película de Peter Weir, El show de Truman. No, no tengo a Carmona, salvadas las físicas distancias, por peor comediante que a Jim Carrey. Diría incluso que a menudo en amplitud de registros le supera, por ser el de la Política guión mucho más abstruso que los que aborda Carrey. Si en la película de Weir el héroe, sin él saberlo al principio, resultaba “teledirigido” por el mefistofélico productor Christof, en su célebre video reconoce Carmona ser “completamente teledirigido” en las tertulias por el Partido, personalizado en su caso en la efigie moruna de Griñán.
   De nuevo, pues, Arte y Realidad dándose un suculento morreo interactivo, del que brota un engrudo en el que ya no distinguimos bien uno y otra. Pero ese engrudo, lector, es lo que vivimos, y desentrañarlo y analizarlo despacito nos permitirá acaso comprender y desvelar muchas de las claves de cuanto nos rodea. De manera lector que, si te place, toma mi mano, y paladeemos la pieza de Carmona, en relación con la de Weir , cuyo significativo subtítulo rezaba por cierto “Una vida en directo”.
   
   Es ya de entrada la sola carátula de la cosa bien elocuente: contra una pantalla de representación –escenario omnipresente las pantallas en la sociedad del espectáculo- y flanqueado por dos hiératicos fideicomisos del Partido, comparece el histrión en pie, algo desbaratado de atavío, como si tras la sobremesa de un suculento ágape –gin tonic incluido- se iniciara la función. Es apabullante la gestualidad carmona, las maneras de truhán con que se escabulle él de la áspera crítica –esto ningún avezado comentarista, lector, lo ha señalado- que desde atrás los anónimos conmilitones están haciendo a la ubicuidad de Carmona por todas las televisiones. Y es que el muro de la pantalla tras él, el gesto adusto de los altos burócratas sentados que ceñudos le comprimen, los reproches que desde el frente –en el fuera de campo del video- le vienen, la expuesta postura del truhán, sus brazos a veces abiertos en par, esa holgada camisa blanca, todo eso remite también de alguna manera a Los fusilamientos de Goya. Veamos como el pícaro Carmona se escaquea de la orwelliana Presión del Partido, que por mano anónima diríase que quiere hacerle la autocrítica a este bon vivant.  
  
   “Pero aprovecho lo que estáis diciendo (es un reproche lo que se deduce que los militantes de base desde la oscuridad le hacen de andar sin parar por las televisiones fachas) para decir que hay que estar en los medios de comunicación, y hay que estar lo más… (lección de primero de básica, claro, es en los media donde se ventila hoy la idea que de lo real se hacen los ciudadanos, “aceptamos la realidad que se nos presenta”, afirma el manipulador Christof en la obra)… Tomás y yo, Tomás más que yo, hemos metido gente en los medios de comunicación (ese “meter” gente en las distintas instituciones es la ocupación central de toda Organización que se precie, y no tanto de los miembros declarados como afines, a los que aquí se refiere C, sino los “durmientes”, Roldán dixit, que el Partido infiltra en las más altas instancias de Poder e información –justicia, cesid, ministerios, policía, ejército-, “infiltración” que todos los partidos intentan desde luego, pero que como los hechos parecen demostrar por cada uno que consigue colocar el PP posee cuarenta el PSOE; la revelación de C aquí suscita además la siguiente cuestión peliaguda: si los medios se dejan “meter” gente de los partidos… a cambio de qué es, pues no se ve en qué ganan las tertulias con la ubicua presencia de segundones de los partidos, meros repetidores de estos)… y hay que estar… si nosotros no utilizamos todo canal de comunicación con los ciudadanos acabaremos siendo… no es exactamente lo que habéis planteado pero… el que tenga miedo a comunicarse con los ciudadanos que se dedique a el corte y confección, una actividad en fin interesante (como en machista diciendo, eh, artistas, que esto es para valientes, para tíos y derechos,  no para mujeres) …no nos preocupemos demasiado por lo que sale en los periódicos… porque una noticia de un periódico la leen 133 personas, ¿vale?, sin embargo sales en televisión y te ven siete millones de personas, entonces… (¿en El gato al agua siete millones?, puede escucharse que alguien le inquiere) … no!, en Tele 5 o en la Sexta, en El gato al agua yo no voy, van otros compañeros, enviados por cierto por la Comisión Ejecutiva Federal… yo voy a la Sexta, me verás, me imagino, ehhh, y ahí te ven tres millones de personas… de qué se trata, no se trata de nada personal… se trata de enviar el mensaje del Partido… ehhh, ¿estamos dirigidos cuando envías ese mensaje del Partido? Completamente. (Carmona replicante total del Partido) El otro día tuvimos una experiencia muy interesante, (contado el tema casi como una aventura, como un ensayo clínico de  laboratorio) que es que teníamos un problema del ERE, de los ERES de Andalucía, fue un debate intenso, donde fui yo, porque me mandó el Partido ir y fui yo, (Carmona, un mandado. “No puedes irte, Truman, este es tu sitio, conmigo, estás en la televisión, en directo ante todo el Mundo”, le reconvenía su Amo a Carrey en la peli) y diréis, que tienes que ver tú con el ERE de Andalucía… pues fui con el ERE de Andalucía (Carmona sacrificado, que busca la complicidad del auditorio)   …y yo estaba, lo puedo decir aquí sin que nadie me grabe, (pero sí, le estaban grabando, como Truman no sabía que le estaban grabando, qué Christoff encargó la grabación, quién aprobó la difusión del Video) teledirigido, nunca mejor dicho, por Jose Antonio Griñán y por Mario Jiménez, que es el secretario de Organización, bueno, tan teledirigido que me mandaban mensajes (mueve C entonces las manos como chivatos, sonríe, consigue ya la sonrisa de quienes le zaherían) por whatsap todo el tiempo, como es natural porque… Jose Antonio Griñán es una persona honradísima (por lo que vienen a resultar los tertulianos una especie de muñecos grotescos cuyos hilos otros ventrílocuos en realidad mueven, aunque, como Truman en la peli, no deja Carmona ante el auditorio de rebelarse un poco ante su creador, como evidencia la shakespiriana hipérbole irónica sobre la honradez de Griñán que, llevándose las manos a los bolsillos traseros, ahí arroja) entonces, eso es lo que hay que hacer, perdonad que aprovecho esto para decirlo y creo que los compañeros que opinen lo contrario no es que estén equivocados, es que están muy equivocados”.
   
   Y sí, con este show, con estas picarescas tretas casi sanchopancescas, ciertamente alejado de la odisea emancipadora y trágica de Truman, revelando de paso lo que de burdo montaje escénico tiene la honradísima Política hoy, escapa Carmona de la melée que la militancia de base quiso allí tenderle, mientras alguien le grababa sin él sospecharlo. De haberlo sabido, quizás como Carrey en la peli hubiera finalizado con aquel “buenos días, y por si no nos volvemos a ver, buenas tardes y buenas noches”.


   


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
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“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

viernes, 7 de junio de 2013

Griñán tiene un color especial

   



   Se le va posando a Griñán,  al paso de los días y de los ERES falsos, como un color morado corruto sobre la tez moruna. Como un color de noche sin luna, sí. De tanto sufrir por los parados, ha de ser. Enfangado cada día un poco más en el extraordinario caso del desvío de cientos de millones destinados a los desempleados –se dice pronto-, acusado ahora también de teledirigir tertulianos afines, tiempo halló él para allegarse a la Fiesta de la Rosa del PSOE en Jaén –nunca vióse, incluso en estos tiempos del hambre escolar, rosa tan festejada, que debe Rilke andar rebotado en la tumba con tanto manoseo a la rosa- y plantar allí la roja flor de su más granado elucubrar.
  
   “Andalucía es socialista; lo ha sido, lo es y lo seguirá siendo” sentenció Griñán allá, como si el mismo oráculo de Delfos a su través hablara. Andalucía pues, en el saber griñano, a lo José Antonio Primo de Rivera, pura Unidad de Destino en lo Universal: la transubstanciación de las esencias colectivas en una comunidad por encima de los tiempos. Porque él lo dice y porque él lo vale, qué crack. Qué frase, qué valor, a estas alturas de la película, sin que el mínimo rubor perle la faz de inteligencia tan suma y … penosa. Espera, espera que el oráculo continúa.
    
   “Andalucía es de izquierdas porque es más sabia que otros sitios” añadió. Aaaah, Por si acaso la esencia inmutable del Sitio necesitara algo más que su inexorable determinismo sobre los humanos que la pueblan y la poblarán, la fortifica encima el bellido Griñán sobre el añadido de la sabiduría, de lo que inmediatamente se colige que una esencia distinta significa burricie, y claro, siendo el Orante juez y parte en el dictamen de la cosa, supone decirse uno a sí mismo lo listo que él es y lo necio que son los otros, un onanismo de  rala inteligencia socrática, pues si éste sabía solo que nada sabía, da Griñán, con un par, un paso adelante y afirma que él sabe solo que Andalucía-izquierda-sabiduría es uno todo).
  
   “Andalucía conoce de verdad lo que es la Derecha incluso antes de que gobernara”. Y es que, al decir del oráculo griñaní, el conocimiento del Sitio es tan soberbio y omnicomprensivo, hegeliano diríamos, que ha incluir, claro, la inteligencia preventiva, ese conocimiento previo y anticipador tan perfecto que hace inútil toda la astucia embaucadora del Maligno.
  
   Ha establecido pues Griñán en su fiesta de la Rosa y por su cuenta una nueva noción en el campo de las Ideas platónicas: la Realidad Nacional Filósofa. De existir la Justicia sobre este perro mundo aún estaríamos a tiempo de que alguien rectificara el Príncipe de Asturias de las Letras de este no tan pésimo 2013, quitándoselo a Muñoz Molina y otorgándoselo a su verdadero acreedor: Griñán, el Príncipe de las Esencias. Una lástima esos otros s(eres) platónicos que, como el bosque a Macbeth empiezan a cercarle, una pena tanto fiestorro de cocaína, rameras y mangancias millonarias en el Sitio de la más alta sabiduría.




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lunes, 15 de abril de 2013

Nuestra Mónica Bellucci de los Escraches, en campaña


     



    A base de bloguear y bloguear, hemos echado tú y yo, lector, un buen ojo clínico… para la cosa de la cinematografía. Le pronosticábamos sólo hace días maneras de starlette de la Política a la Consejera escrachera de IU en la Junta de Andalucía, Elena Cortés, y de pleno acertamos, me parece. Si entonces pidió ella paso estelar con su risueña afirmación de que, en caso de no ser ella consejera, “participaría en los escraches”, ha ejecutado ahora una cabriola mucho más sorprendente aún.  
      
    A bombo y platillo ha anunciado Cortés la expropiación temporal de los pisos de bancos e inmobiliarias en proceso de desahucio. Si los bancos no encuentran comprador para sus pisos vacíos, la Junta puede expropiárselos. Ha de verse, por supuesto, la letra pequeña que luego vendrá, para calibrar si estamos ante una pirueta de esas que se hacen de cara a la galería, o si ante una radical voltereta real a la manera chavista, tan cara a IU, nos hallamos. De momento la dirección nacional del PSOE, zarandeada por mil contradicciones, ha respaldado la drástica medida. Le viene bien la polémica a Griñán, que así desplaza el foco de la atención concentrado en el saqueo millonario de los ERES falsos, para focalizarla en el supuesto humanitarismo de la norma.
     
     Lo rocambolesco del caso estriba a mi juicio en considerar que, en medio del supuesto drama social,  la propia Junta de Andalucía posee un amplio repertorio de ¡viviendas públicas vacías! Resulta además, que la misma Junta de Andalucía amenaza a los bancos, cuando es ella en realidad deudora de esa banca, y en cantidades importantes. Y por último resulta que, y ahí es dónde brilla muy alto todo el talento volatinero de nuestra Consejera de los Escraches, presentándose ella cual heroica Agustina de Aragón contra los desahucios, sábese que de su propia mano ha firmado más de cien órdenes de desahucios, que a viviendas públicas bajo su responsabilidad afectaban. ¿Apunta o no maneras de estarlette de la Política nuestra Mónica Bellucci de los Escraches? Lanzada va, desde luego.




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
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viernes, 13 de abril de 2012

Quién nos cuenta qué cuentos, amor mío


    
    Sólo una penúltima brasa concédeme, tesoro mío, acerca de la Política como cuento. Verás, de la misma manera que difícilmente olvidamos los cuentos de la Infancia, y que tanto moldean ellos nuestra sensibilidad, las conciencias ciudadanas, la orientación casi instintiva de los individuos hacia las elecciones tiene mucho que ver con la manera en que el grupo ideológico hegemónico, la Izquierda, domina el relato de la realidad, por tanto la idea que el ciudadano no avisado se hace de la misma.
    ¿Recuerdas, niña salerosa, la famosa “primavera valenciana”? ¡Brutalidad, brutalidad, brutalidad!, esa fue la indignada consigna que los opinadores del Progreso espolvorearon por tierra, mar y aire. Fue de verse la plusvalía propagandística que le arrancaron al vocablo “enemigo” que deslizó un jefe de policía nombrado por Rubalcaba –que debería a estas horas estar haciendo guardias en las Chafarinas- y a unas cuantas imágenes efectistas, algunas de ellas incluso trucadas. Uff, de verdad es que te hicieron creer entonces que defender tímidamente a la Policía era como hacerlo al III Reich. No importó un comino que los datos reales señalaran más heridos entre los policías que entre quienes llamaban a quemar la ciudad a sangre y fuego. Se exigieron urgentes explicaciones al Ministro, claro. ¡Hasta se negaron los de la oposición a ver las pruebas que éste en el Parlamento aportaba!
     
    Ninguna novedad, por supuesto, en el numerito, pues el truco es siempre el mismo y siempre les funciona. Este lunes moría, tras tres días en coma, un joven hincha del Atlethic después de la hemorragia y la fractura craneal que le causaron un pelotazo de la Ertzainza al disolver unos incidentes futbolísticos. Se investigará el caso, por supuesto. Ahora bien, de cara a la Opinión Pública ¿ha tenido el gobierno socialista vasco que soportar un vituperio institucional o callejero –pancartas, artículos, manifestaciones, repulsas-  promovidas por los rivales políticos –de la odiosa Derecha Española, hablo- comparable al recibido por el gobierno de Rajoy?
   De haberse producido un muerto en la nauseabundamente propagandística “primavera valenciana” qué cosas, qué happenings, qué dramáticas tragedias, qué rasgarse de vestiduras, qué broca de algarada, qué movidas willytoledas no habríamos tenido que escuchar y soportar de parte de la alegre Progresía, tan dada a la hiperbólica criminalización de la Derecha Española como es. Con qué consignas no bombardearían las “redes sociales”. Qué asco no habrían conseguido que sintiéramos de nosotros mismos por una vez haber votado a Rajoy. “¡Si son criaturas, joder!”, clamaban con calculado melodramatismo los tertulianos del Progreso sobre los jóvenes valencianos.
   Ahora la Policía vasca le revienta la cabeza hasta matarle a un joven y… ¡ retumba estrepitoso el silencio de tantas almas idealistas! ¿Es o no fantástico, dulce niña patinadora, el control que de la Pista, es decir de la Política, es decir, de los Cuentos que nos cuentan, el mundillo del Progreso posee?  Y más, que siempre quieren ellos conseguir un salto mortal más en la pública acrobacia: andan que no paran en la agitación y propaganda de las redes sociales por convencernos de que lo de Rajoy es ya una muy terrible DICTADURA. ¿No se atrevió acaso uno de estos ilustres opinadores a sostener que el día que asesinaron a sus sobrinas al presidente de la AVT le había tocado la lotería? Psssh, silencio, que Griñán en funciones (¡) mientras tanto cierra emisoras de radio.
     ¿Son o no virtuosos estos cuentistas, dulce niña? Viva el Progreso, claro, y Viva la Solidaridad de la clase trabajadora, leche.  



Post/post: gracias a Vicente Rubio, a Juante, a Explorador, a George Orwell, a Juan Carlos, a Mariola, a Winnie O, a Zorrete Robert, a Mónica, a Cesar, a NVBallesteros por además de atender a sus cosas y a sus excelentes blogs reservarme un tiempo para hacer este blog, que también es suyo, conmigo. GRACIAS 

jueves, 29 de marzo de 2012

Sobre las andaluzas DOS



   
   Alimentaba también la desatada euforia del equipo de Arenas los datos de las recientes elecciones generales y municipales. Y la argucia de Griñán en retrasar y separar las elecciones se ha desvelado extraordinaria estratagema para sus intereses –palmaria demostración del maquiavélico mecanismo en el que redunda la praxis política, obsérvese de paso la tosquedad intrínseca en la maniobra de Cascos obligando al electorado sólo tres meses después a volverse a pronunciar sobre lo mismo- en la medida en que le ha permitido a Griñán diferir crucialmente la sanción del electorado y llevar la elección a un escenario por completo distinto.
     
    No es sólo que la sociología electoral demuestre hasta el aburrimiento que mucha gente vota distinto en elecciones generales, autonómicas y locales, lo que hubiera debido bastar para alertar y curar de autosuficiencia al equipo de Arenas y a los ministros del gobierno paseados en campaña –aspecto este que difuminaba la propia valía del equipo popular andaluz y desplazaba del debate la gestión del gobierno andaluz-.
   Es muy posible que se haya producido sobre todo en los últimos días un fenómeno psicológico de casi imposible solución para Arenas y para cualquier otro político: es probable que ese cinco por ciento de electores que siguen sólo la política de refilón y que tenían pensado votar al PP hayan experimentado una suerte de fenomenal vértigo interior al comprender que de ganar también por mayoría absoluta en Andalucía la concentración de poder –en todos los escalones-  para los populares –con la necesaria reforma laboral aprobada-  habría sido excesiva y desorbitada para recaer en unas solas manos, aprensión –con habilidad también agitada por la campaña socialista- ante la que hubieran optado por la abstención. Piénsese que incluso en los tiempos de la más aplastante hegemonía socialista –felipismo rampante- no consiguieron tampoco ellos –cierto que no bajo las durísimas circunstancias económicas actuales- el poder en la totalidad de las autonomías.
   
    El hecho indudable es que la mayoría absoluta que pronosticaban todas las encuestas –incluso de forma bien extraña y abonando las hipótesis más enrevesadas, las de los propios medios y opinantes que les son más contrarios-  sumió al PP andaluz en una suerte de éxtasis de triunfo prematuro que paralizó su mensaje a la hora de persuadir a su potencial electorado de la trascendencia inexcusable de acudir a las urnas. Esas desatadas expectativas son las que han trocado la victoria popular en amarga y las que han hecho dulce la derrota socialista.
   
    Pero el oficio tenaz del político ha de ser, recordémoslo una vez más, defender pro domo sua – de los valores que defiende- sin traicionar los datos esenciales de la realidad, claro, -caeríamos entonces en la secta- su definición de la misma. ¿Que no se ha conseguido la mayoría absoluta? Cierto. ¿Que era esa, bien pensado y a la vista de los datos estructurales que acabamos de repasar, una tarea endiabladamente complicada? No menos cierto. ¿No necesitó acaso Aznar primero, y Adolfo Suárez antes, y el mismo Zapatero después, una mayoría minoritaria para acceder en toda España al poder? Y sobre todo, pensémoslo, ¿qué hubieran contra viento y marea, pletóricos de uves, de sonrisas prolongadas y de rosas al viento, los jerifaltes socialistas mantenido de verse en el mismo caso que los populares? ¡Han perdido ellos nueve escaños y más de seiscientos mil votos y cómo levitaban la noche de autos! 
    
    Paradójicamente el salvar los muebles de los socialistas en Andalucía supone sobre todo un vital oxígeno para la supervivencia de las vetustas camarillas que en toda España los dirigen, y hubiera sido una más estrepitosa derrota en las urnas la que a las claras hubiera planteado la acuciante necesidad de la total renovación, y no está claro que esta pervivencia de los conocidísimos espadones socialistas sea del todo mala noticia para los intereses electorales de Rajoy.
    
    De manera que anunció Arenas el histórico triunfo –que lo es- por él capitaneado, sí, pero, al hacer también más transparente su interna decepción, no mantuvo la lógica subsiguiente al establecimiento de esa premisa. ¿Qué le impedía esa noche, mostrándose en ganador como lo era y a pesar de todos los obstáculos que hubiera podido él enumerar, recabar su derecho a formar gobierno, a reivindicar cara a la Opinión pública un gobierno en minoría, o a proponer un gobierno de coalición, o a emplazar a IU a definirse sobre su tan cacareada incompatibilidad con la corrupción socialista? Le hubiera quizás permitido eso mantener la iniciativa y no arrugarse ante la Decepción, que puede precipitar a todos sus seguidores en la desilusión y en el derrotismo más destructivos,  justo lo que el oponente con más fuerza anhela.
     
   Pues verdad irrefutable es, consiga o no gobernar, que consiguió Arenas un hito histórico: liderar la lista de la Derecha que por vez primera en Andalucía más apoyo que ninguna otra formación de los ciudadanos recibió. No es poca cosa. Decía también Maquiavelo que son precisos al Príncipe “la astucia del zorro para evadir las trampas y la fuerza del león para espantar a los lobos”. Y que salga luego el sol de la Fortuna por Antequera.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Una reflexión sobre las andaluzas


   
   La reflexión sobre la práctica de la Política –no sobre su Teoría- conoció su plenitud clásica con el librito de Maquiavelo y, por tochos y tochos que después se hayan sobre “El Príncipe” aupado, resulta insuperable la diamantina claridad -con qué unción lo anotaba el Bonaparte- con que el florentino supo verla. Esta es su idea crucial:
     “…es central saber disfrazar bien las cosas y ser maestro en el fingimiento… El vulgo se deja seducir siempre por la apariencia y el éxito”.
    
    Si los socialistas en España consiguen casi siempre ganar las elecciones y mantenerse en el poder, a despecho incluso de muy discutibles logros reales, si en Andalucía han ganado TODAS -¡excepto éstas!- las elecciones autonómicas, resulta casi una tautología entonces el considerar que  demuestran con ello ser consumados  expertos en la práctica del Poder. Lo primero que hizo el entusiasta biógrafo de cámara del ruinoso Zapatero fue ungirle el perfil con los óleos sobre su cogote derramados para que en adelante nos refiriéramos al ínclito como “el Maquiavelo de León”. Pobre Maquiavelo, cabría decir, aunque no pueda en rigor decirse que ausente de toda astucia se halle la zetapeica figura. Por esas Venezuelas le tenemos, impartiendo ¡doctrina económica! a 60.000 rupias el bolo, como todo un crack esclavo del Mercado conferenciante.
   El otro corolario obligado que se deriva de la estadística electoral es que los líderes de la Derecha española –y por extensión, su clientela natural- no terminan de comprender los resortes decisivos del Poder en las sociedades presentes. Una y otra vez observamos como la Derecha española desprecia las pautas obligadas en la moderna comunicación política, lo que se traduce en mediocre campañas y derrotas electorales, y en una especie de universal y encolerizada  frustración subsiguiente en sus partidarios que les lleva a tirar todo lo conseguido por la borda cuando no se alcanza la totalidad del objetivo propuesto. Y en política, como el viejo zorro, y este sí que de verdad maquiavélico, que es  Felipe González no se cansa de recordar, al que se aflige lo aflojan y al que se afloja lo afligen. Y es que es así. ¡Y sobre todo cuando por vez primera en treinta años, a pesar de todos los pesares, se ha ganado!  

     Pues lo que a menudo, de cara a ganar la opinión pública, en Política se dirime no es tanto el fondo de los asuntos como la pugna entre las distintas definiciones de la realidad que los partidos proponen, ya que así es como va a ser ésta percibida por esa franja de la población, decisiva en las elecciones, que sólo de refilón sigue la Política. Anotémoslo ya: si el PSOE a menudo gana, si el PSOE de Andalucía ganó -¡hasta llegar a éstas!- todas las elecciones es en buena medida porque JAMÁS, por penosos que pudieran ser los resultados, jamás se doblega a aceptar la definición que el adversario hace de la realidad, pues supone eso concederles la más decisiva victoria. Tomarán luego, para consumo interno, las medidas necesarias al sincero análisis y a la rectificación de los yerros cometidos, pero cara al público porfiarán sin vacilar nunca por sostener su propio diagnóstico.
   
    De esta manera, se han precipitado los opinadores de derechas a exigir la inmediata dimisión de Arenas, al exteriorizar el chasco de no haber obtenido la mayoría absoluta soñada. También pienso yo que tras cuatro intentonas no debe éste volver a presentarse, pero me parece un error clamoroso el no saber hacer –cuando toque- de esa renuncia una victoria sobre la que cimentar las posibilidades –siempre inciertas- de un nuevo cartel electoral. ¡Es que Arenas ha conseguido más votos que ningún otro partido, por el amor de Maquiavelo! ¿Qué demandas de dimisión escuchó Rubalcaba –o cualquier otro de los recién desbancados adláteres autonómicos- tras obtener los peores resultados de la Historia del PSOE? ¡Si los navajazos y traiciones intercambiados con el mismo Griñán, entre unos y otros, tintaron de roja sangre los caudales del Guadalquivir! Pues, hélos ahí, solo un mes después, cara al respetable, claro, a partir un piñón, a partir un pastel y lo que se tercie partir.
    ¡Es inútil lamentarse! La Política es así, la Fortuna –diría Maquiavelo- así de tornadiza en sus designios resulta y la sociología electoral demuestra que los electorados son volátiles, más ahora que nunca, y cambian de parecer por complejas razones que será menester analizar y comprender. ¿Entonces? Seguir trabajando hacia adentro y mantener el pulso de la propia definición de la realidad. ¡Máxime cuando por vez primera se ha conseguido ser el partido que reciba el mayor número de apoyos ciudadanos!
     
    La cósmica decepción exteriorizada e interiorizada por muchas gentes de la Derecha –se ha filtrado que derramáronse lágrimas en el cuartel general, que Rajoy y Arenas ante los datos se mostraron consternados- proviene de las altísimas expectativas  que alimentaron las encuestas previas. Y fue un error mayúsculo e indiscutible el no saber en la campaña neutralizar y desactivar esas desbordadas perspectivas que, a poco que con sensatez se hubiera discurrido, aunque fueran verosímiles, eran en sí muy problemáticas de cumplirse: se jugaba en el territorio más hostil a las ideas liberal-conservadoras de toda España, en el que nunca antes se había ganado, teniendo en contra la propia televisión estatal –muestra ésta de una cándidez en verdad arcangélica- y la autonómica, es decir, contra los principales canales a través de los que los andaluces se informan de la política, contra todo un Régimen clientelar que con pericia y grueso trazo a la vez los socialistas han construido en treinta años largos.
     Prueba de esa fatal presunción es que, pese a desarrollar una campaña de perfil bajo que buscaba sobre todo el no soliviantar al electorado natural de la oposición, de manera insólita se decidió rehuir el debate televisado, ritual público este por excelencia en el que se muestra ante el electorado, justo en los días en que buena parte de la gente menos informada está preguntándose qué hacer con el voto, el  propio programa. Magnífica ocasión incluso para denunciar la sistemática denigración que del PP la cadena autonómica lleva a cabo. Esa espectacular ausencia sólo es entendible desde la desmedida soberbia de calcular que la victoria ¡en Andalucía! estaba ya más que asegurada.

    Pero la clave primordial a mi entender de estas elecciones andaluzas... esa clave la estamparé aquí mañana, fiel lector.