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jueves, 15 de marzo de 2018

El increíble caso de Pablo Iglesias y los padres de las chicas asesinadas


      



   Pablo Iglesias ni siquiera accedió a reunirse con el padre de Diana Quer, la joven mujer cruelmente asesinada, y probablemente violada y vejada, por un “elemento” que se jacta de calcular en siete años y en diez mil euros mínimo los dígitos pertinentes a su gesta. A Iglesias, taaan sensible al sufrimiento humano,  no le movió ni una pestaña el caudal de todo ese dolor viviente. Más aún: Pablo Iglesias propaló la venenosa y repugnante especie de que “esos padres”, pues casi son legión, no buscan Justicia para sus casos, sino “venganza”. Sí se reunió ¡en el Congreso!, en cambio,  con los allegados a los proetarras que en manada apalizaron a dos guardias civiles y a sus novias en Alsasua. Sus palabras acerca de la venganza que “esos padres” buscan, esa  cruda INDIGNIDAD, ese sangrante azote a la memoria sagrada de esas víctimas, debería perseguirle, en escraches y en pancartas –como irrumpió él, torvo y cobarde, desde la sombra mandando a las jóvenes silenciar y atacar a otra Mujer, Rosa Díez- hasta que abandonara la vida política.     

“VEINTE RELATOS DE AMOR Y UNA POESÍA INESPERADA”. 12 euros, envío incluido. 165 pgs de SENTIMIENTOS, HUMOR Y AVENTURAS acerca de la condición humana enamorada… y desenamorada, en muchas de sus vertientes, cimas y simas, con la emocionante recreación de las más perturbadoras encrucijadas a que nos arrojan los sentimientos inevitables. Personalmente dedicados. Pídemelos aquí o escríbeme a  josemp1961@yahoo.es   Es muy sencillo. 12 E por correo ordinario, envío incluido, a la dirección (PUEDE SER TAMBIÉN  la del trabajo, o la de un establecimiento público que conozcas) de España que desees; 15 E por correo certificado. Escríbeme aquí y te informo sin compromiso. 



martes, 14 de abril de 2015

Rosa Díez, ¿Tú también, Irene Lozano, brutita?

     


(9 días para el Día del Libro. El mío es LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS. Puede ser el tuyo también)
10 euros por correo ordinario. Personalmente dedicado.

Mi voz, en COPE, entrevistado por Cristina López Schlichting, sobre el porqué y el para qué de mi libro, cinco minutos
   
    Rosa Díez, valerosísima mujer contra el filoetarrismo totalitario, a quien tanto por ello debe la Democracia española, probablemente cometió el Error de su vida política al negarse, en el momento decisivo de la reordenación del panorama político, a la colaboración con el partido de Albert Rivera. Su terquedad, su soberbia, su egolatría, esas espinas de la rosa, quedaron allí sobradamente expuestas, hasta casi hacer de la rosa, cardo.  Expulsó manu militari a su cabeza de lista en las europeas, Sosa Wagner, por defender éste el acercamiento a Ciudadanos y por censurar el autoritarismo de la Lideresa. Las insólitas piruetas filopodemistas posteriores cara a la galería de su partido acabaron por rematarla ante la ciudadanía. Rosa está, permítasenos esta vez lo facilongo, marchita no, lo siguiente: seca.
     
   Ahora bien, el bárbaro espectáculo de traición, tras el fiasco de las elecciones andaluzas y en vísperas de las locales, en desbandada y a bajas puñaladas, a la vez que se hacen hueco en el partido rival, de muy cercanos colaboradores suyos en UpyD nos resulta de una crueldad repulsiva, verdadera muestra de las bajísimas pulsiones sobre las que a menudo se arrastra la Política. Si lacayunamente respaldaron, y más, si con penosas iniciativas inquisidoras propias, avivaron en septiembre de 2014 estos la cruenta defenestración de Sosa Wagner y el rechazo al acuerdo con Ciudadanos, cómo entender, si no es desde la deslealtad más básica, el presente apuñalamiento en conjura contra la hiper-respaldada Emperadora entonces (110 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones en el Consejo Político).
     
   Y entre los conjurados felones a Rosa, para más inri ha descollado Irene Lozano, estrechísima colaboradora suya, que no es una política pura, pues viene del periodismo, y que cuando el asunto Sosa Wagner precisamente sobresaliera por su férrea inquina contra él, lapidándole como mezquino, persona de mal estilo y manirrota. Me alegro de conocerte un poco mejor. Perdona que no me levante. Así terminaba Lozano su tremendo artículo. Quizás pueda ahora Rosa Díez, desfalleciente entre el reguero sangriento de las rastreras estocadas de los más cercanos, devolverle esas palabritas divinas… Perdona que no me levante, Irene.
  

    

 (Abril abrazos mil, amiga/o. ¿Regalarle a alguien, regalarte mi libro? ¿Agradeces el blog? ¿Lo valoras? ¿Merece una pequeña recompensa? Necesito vender algún ejemplar más de mi libro, que es además muy bueno -creo-, para seguir escribiendo también este blog. Pídemelo y te lo dedicaré personalmente. Precio por correo ordinario: 10 euros. Precio por correo certificado: 15 euros)
  

LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen, análisis y UN CAPÍTULO de la obra en estos enlaces)
UN CAPÍTULO:
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas.  Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

domingo, 24 de octubre de 2010

Rosa Díez acosada en la Universidad: la rosa y los cardos borriqueros

    
     Algo del aroma bárbaro de una de aquellas espeluznantes sesiones de linchamiento físico y moral que los maoístas Guardias Rojos ejecutaron por miles durante la Revolución Cultural contra el “contrarrevolucionario” de turno que al gran Timonel estorbaba rezuman las imágenes de los sistemáticos ataques que Rosa Diéz viene sufriendo desde hace años por parte de los muy progresistas bestiajos de la extrema izquierda. La tienen, como los filoetarras, en el punto de mira enfilada. La última vez el 21 de este mes en la facultad de Políticas de la Complutense, donde no hace tanto destacados prohombres de la izquierda clamaban, por defender a Garzón, contra los Supremos Torturadores del Tribunal que con todas las garantías, ha de juzgarle. Eso si, a Rosa Díez, acosada, insultada, violentada, que la vayan dando. ¿Importa algo que sea la víctima una mujer, que precisamente en la Universidad ocurra el vándalo atropello a la dignidad? Ni lo más mínimo. Si hasta el complutense rector, miembro de la Plataforma de Apoyo a Zapatero, “entiende” a los acosadores: le había pedido a Rosa que… pospusiera la conferencia. Bravo, excelentísmo Rector, qué rectitud desconocida en la defensa del saber universal.
     
     Es extraño. Viene aquí Chávez, se aloja en el Villamagna en loor de multitudes, se mete en la Casa del Libro a comprar El capitalismo funeral de Verdú, suelta sus consignas totalitarias, va el Rey en Marivent y se le disculpa por aquello, mientras sigue él entrenando etarras y expropiando a españoles sin parar. Viene Evo, el del rodillazo adorador de la Pacha Mama, deja hasta sin pagar los locales que alquila para dar sus recetas ideológicas de pollo para hacer hombres a los homosexuales –que debió a Zerolo darle un vahído-, y los de la Ceja se le licuan. En su propio país mientras tanto, representante elegida de los ciudadanos, jugándose la vida –que a tantos amigos suyos se la arrancaron los criminales- a diario contra la ETA y por la libertad de los españoles, y ha de sufrir Rosa Díez los continuos zarpazos de los leninistas. Esa es la realidad esencial de nuestro país, sr Rubalcaba. ¿Le pasaría lo mismo a cualquier figurón del PSOE?
    
     Resulta ya hiriente verla, en cuanto asoma la cabeza del coche, haciéndole el paseíllo negro del odio, con insólita crueldad insultada ¡ella!  a gritos  como… fascista, que les pone mucho a ellos la sonoridad como de látigo de la palabra. Le siguen gritando luego… ¡asesina legal!, los mismos adoradores del hombre de paz oteguiano y del hombre de guerra chaosiano, que también está en el proceso. Pero la humillante ceremonia del conato de quebrantamiento moral de una mujer valiente como pocos ha de por la fuerza hacerle apurar el caliz enterito de la sevicia. En el mismo salón de actos, ya digo, como en las atroces sesiones de “castigo” de la Revolución Cultural maoísta, el acoquinado Decano,-“por favor, por favor, óyesele musitar al ciscado Decano, para entonces sólo ya edecán de ceporros”- en vergonzosa claudicación, permite a los energuménicos leninistas leerle a Rosa Díez en su cara lo que parece ser a la vez acta de acusación y sentencia: “una oportunista… su presencia despreciable y oportunista… demócrata con medallas… chauvinista española… viene usted en busca de unos segundos de telediario…con sus favores de los poderosos… su escaño, que se compra…usted ha venido implorando protestas, gritos y a poder ser algún empujón entre sus escoltas y los estudiantes para fingir otro mareo… y nos gustaría que no viniese nunca más”. Eso sobre todo quisieran, NUNCA MÁS.