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domingo, 1 de octubre de 2017

España, camisa blanca, aquel concierto en Barcelona



   Pues es que resulta que en uno de mis "VEINTE RELATOS DE AMOR Y UNA POESÍA INESPERADA", en una situación descacharrante, creo, aparece y suena, y se canta en masa esta primorosa canción, que fue antes poesía, y que resulta también que si la escribió una vez Blas de Otero, y la cantaron Víctor M, Serrat, M Ríos y Ana B después, que tan grandes artistas todos ellos son, por qué no la voy a cantar yo, por qué no la vas a cantar tú, si además, sí sé por qué, tanto me apetece ponerla aquí hoy, así es que, como canta el Poeta vasco, AQUÍ ME TIENES, NADIE ME MANDA, QUERERTE TANTO (ESPAÑA) ME CUESTA NADA, va.


España camisa blanca de mi esperanza
reseca historia que nos abraza
por acercarse sólo a mirarla.
Paloma buscando cielos más estrellados
donde entendernos sin destrozarnos
donde sentarnos y conversar.

España camisa blanca de mi esperanza
la negra pena nos amenaza
la pena deja plomo en las alas.
Quisiera poner el hombro y pongo palabras
que casi siempre acaban en nada
cuando se enfrentan al ancho mar.
España camisa blanca de mi esperanza
a veces madre y siempre madastra;
navaja, barro, clavel, espada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.
España camisa blanca de mi esperanza
de fuera a adentro, dulce o amarga
de olor a incienso, de cal y caña.
Quién puso el desasosiego en nuestras entrañas
nos hizo libres pero sin alas
nos dejó el hambre y se llevó el pan.
España camisa blanca de mi esperanza
aquí me tienes nadie me manda
quererte tanto me cuesta nada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.


“VEINTE RELATOS DE AMOR Y UNA POESÍA INESPERADA”. 12 euros, envío incluido. 165 pgs de SENTIMIENTOS, HUMOR Y AVENTURAS acerca de la condición humana enamorada… y desenamorada, en muchas de sus vertientes, cimas y simas, con la emocionante recreación de las más perturbadoras encrucijadas a que nos arrojan los sentimientos inevitables. Personalmente dedicados. Pídemelos aquí o escríbeme a  josemp1961@yahoo.es   Es muy sencillo. 12 E por correo ordinario, envío incluido, a la dirección (PUEDE SER también la del trabajo, o la de un establecimiento público que conozcas) de España que desees; 15 E por correo certificado. Escríbeme aquí y te informo sin compromiso. 

lunes, 17 de abril de 2017

Victormanueleando con Kim Jong Un y su Abuelo, que fue dictador (Poessía 101)




17-4-2017 MONDAY, MONDAY, AMIGOS. A 6 DÍAS YA DEL DÍA DEL LIBRO. ¿QUIÉN SE ACORDARÁ DEL MÍO Y AQUÍ ME LO SOLICITARÁ?

Escribo y me doy aquí cada día -aunque lo mejor mío, lógico, me lo reservo para mi libro- porque necesito expresarme, sí, y para que te fijes en mí también, como escolar aplicado ante sus profes, como reuniendo méritos ante ti para que en mí creas y te decidas a solicitarme mi obra. Y qué otra cosa puedo hacer, si Padrino no tengo. ¿Cantamos?

“VEINTE RELATOS DE AMOR Y UNA POESÍA INESPERADA”. 12 euros, envío incluido. 165 pgs de SENTIMIENTOS, HUMOR Y AVENTURAS acerca de la condición humana enamorada… y desenamorada, en muchas de sus vertientes, cimas y simas, con la emocionante recreación de las más perturbadoras encrucijadas a que nos arrojan los sentimientos inevitables. Personalmente dedicados. Pídemelos aquí o escríbeme a  josemp1961@yahoo.es   Es muy sencillo. 12 E por correo ordinario, envío incluido, a la dirección de España que desees; 15 E por correo certificado. Escríbeme aquí y te informo sin compromiso. 

Heredero desquiciado y calavera
por las sisas se le rompe la guerrera
con la cara sonrosada
tan ufano
un porcino gordote
bien cuidado
que contrasta con su gente
flaca y sucia
quizás el comunismo descarado
el olor a patraña y a guadaña
o el sabor de la hambruna programada.
Y su Abuelo fue ya Dictador
allá en Corea
depredando como un Halcón
que aún colea.
Se ha sentado el Tirano
en la Tribuna
a comandar la fría luz de los misiles,
la mirada clavada en los camaradas
al que menos aplauda lo rebana,
temblorosos la panza y los carrillos
rebuscando enemigos a porrillo
y al final como siempre ordenando
que le arreen a ese mismo
ya un leñazo.
Y es que su Padre también fue Dictador
allá en Corea
105 añitos celebran ya
están de Enhorabuena.



viernes, 12 de diciembre de 2014

El que faltaba, Víctor Manuel

    


  (Hum, huele a Navidad. Regalar a un amigo/a, regalarte, regalarme mi libro. ¿Agradeces el blog? ¿Lo valoras? ¿Merece una pequeña recompensa? Necesito vender algún ejemplar más de mi libro, que es además muy bueno -creo-, para seguir escribiendo. Pídemelo. Precio por correo ordinario: 10 euros. Precio por correo certificado: 15 euros)


   Faltaba el gran Víctor Manuel, ya lo dijimos (post 12-11-14), en este sincronizado jaque al nuevo Líder del PSOE que los Olímpicos Nadadores de la Ceja Zetapeica le han dado.

   http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com.es/2014/11/los-de-la-ceja-jaque-pedro-sanchez-psoe.html
     
   Ahora, como presenta también él en los medios su última mercadería, al cabo ha aparecido. Y en encuentro digital en El Mundo (2-12-14) háse explayado. Encontrémosle nosotros, a ver qué es lo que hay. ¿Hay en él, como entre el resto de los Patronos de la Ceja, jaque a Pedro Sánchez? Lo hay, tácitamente lo hay: “Ahora no me involucraría en ningún partido. Sólo tengo que leer sus programas referidos a la Cultura para salir corriendo en la otra dirección”. Vaya, ni el célebre desencanto de los Panero parecería tan profundo.
     
   Desencanto que le lleva a recapitular –hoy, mañana ya veremos- la totalidad de su experiencia política: “Yo soy un hombre escéptico y al mismo tiempo optimista (ya podrá así, claro, con esa imposible ambivalencia del ser en su poder, al plato y a las tajadas, vamos). Yo he votado a todos los partidos que he votado de alguna manera tapándome la nariz (¿Ah, sí? Pues cuando reclinaba el rostro, los ojos adormecidos, sobre el amado hombro Zapatero, para nada le vimos las napias pinzadas). Comencé votando al Partido Comunista, en el que milité varios años, después voté durante un tiempo a Izquierda Unida, a pesar de Anguita, y las únicas elecciones que he ganado votando en este país fueron las primeras de Zapatero”. ¿Y qué hizo o que le hizo Anguita, tan estimado por tantos, nos preguntamos, que él no explica?
     
   Desencanto que le lleva de nuevo a renegar del comunismo: “El comunismo como ideal de vida y proyecto abstracto está muy bien, pero el fracaso ha sido rotundo donde se ha experimentado con él así que hay que ponerlo en duda. ¿Y lo del histórico Líder Minero, Fernández Villa, pillado con el puño cerrado en la masa? “Desconcertante y lamentable. Lo siento muchísimo no tanto por mí sino por la gente de los sindicatos mineros, absolutamente honrados en su mayoría, tengo que creer”. Tenemos que creer, yes. Hágale una canción protesta ad hoc, hombre, dan ganas de sugerirle.
     
   Uff, le sacan la famosa canción elogiosísima que de joven le dedicara él a Franco, menudo desencanto… el de todos los demás. “Es una canción estúpida de un chaval desinformado. Sólo hay que leer la letra”. De acuerdo, pero es que… ¡una loa a Franco!, es que es muy heavy el tema, y si esa excusa vale para usted, supongo que vale también para otros. Que a la mínima salpicamos a los demás como “franquista”, oiga, que ese es el sambenito preferido por la Progresía Fantástica para quienes les critican.
   
   Espera, espera, que le acusa alguien de vivir como un burgués: “Todo lo que he conseguido ha sido con mi propio esfuerzo. Hay mucha gente que se esfuerza tanto como yo en su trabajo y no ha obtenido los privilegios económicos que he tenido. No me siento culpable en absoluto”. He ahí en primor condensado todo el meollo del centollo del Ser de los Progres Forraos, esa óptima autoconciencia por encima del propio privilegio. Los privilegios de los otros son intolerables desigualdades que hay como sea que arrancarles y de las que han de sentirse a toda costa culpables, mientras que son los nuestros lógicos frutos en personas tan candorosamente inocentes como benéficas.

   
   ¿Y los Podemos? ¿Y los en alza Podemos? Qué de ellos pensará. Ortodoxia doctrinal de la Ceja en Orfeón –diríase que se han puesto de acuerdo todos- y aviso a Pedro Sánchez, sí: “Han cumplido la función principal: han removido todo el tablero político español. Era una charca a la que hacía falta oxigenar… Iremos sabiendo su programa, lo iremos analizando. La verdad es que se echaba de menos un aire fresco”. Sólo que ya de los Podemos conocemos sus primeros corrutos, y eso hace a Víctor M más cauto, más ¿conservador?: “Yo simplemente estoy expectante porque creo haber escuchado más veces ese discurso. Creo que le hace falta una dosis de realismo. Políticamente pedir lo imposible es ciertamente arriesgado”. Es decir, mira chico, lo de Podemos nos pilla ya a los de la Ceja demasiado mayores, demasiado forraos –menos a Bosé, más allá del Tiempo, del Bien y del Mal- y con el PSOE vamos servidos, así que ¡Pedroooooo! … dános argo.  Ya estamos todos.




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen, análisis y UN CAPÍTULO de la obra en estos enlaces)
UN CAPÍTULO:
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

domingo, 16 de noviembre de 2014

El Líder Minero fue arramplador (Canción, poessía 75)

   


   ¿Canturreamos juntos, lector? Pues que, sobre la tonada inmemorial de Víctor Manuel, le hice yo hoy unos dudosos arreglos que quizás un poco se acoplaran a las fazañas del histórico Líder Minero del PSOE, Fernández Villa, sorprendido en la regularización propuesta por el gobierno Rajoy con 1,5 Millones de euros, en fajos llevados por él en persona a la bancaria sucursal, que luego él atribuyó, como Pujol, también es casualidad, a una herencia de sus antecesores. Cayó luego Fernández Villa, cuando las Cortes asturianas a capítulo lo llamaron, en shock confusional… pero ése será otro Cantar. ¿Canturreamos, pues? Dale al video de abajo y canta conmigo mis pobres letras. Va.


Inflamado en el canto mitinero
la soflama airada entre los labios
con el puño cerrado y bien alto
y un guerra nervioso como hermano…
que recuerda su afrenta, sucia y mala.
Quizás los rodiezmos de Chicago
el olor del dinero malversado
o el sabor de la mordida mientras trincaba.
El Líder Minero fue arramplador… sobre la mina
y extorsionando sin compasión… ahorró la tira.

Se ha llegado el bandolero hasta la agencia
a esperar al Director de esa gran Banca
la mirada clavada en tanta pasta
tantos fajos apilados no le engañan…
Ansiosa la mano va contando
la montaña de billetes repasando
la Internacional como siempre allá al fondo
que a los parias del mundo… vayan dando.

El Líder Minero así regularizó… su Pastizal
y extorsionando sin compasión… qué Capital.






LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen y análisis de la obra en estos enlaces)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es

“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

jueves, 1 de agosto de 2013

Romance del Abuelo taxista que a Princesa Leticia avergonzaba (Poessía cincuenta)



Que por mayo era por mayo
cuando Leticia se casó
con el Príncipe Felipe
heredero del gran Borbón.
Buenas nupcias eran esas
pues hacíanle Princesa
a una chica de la tele
y a su boquita de fresa.

Una nube sólo turba
el sueño de Leticia Ortiz
que su abuelo tarambanas
en la boda haga un desliz,
que le vigile manda a su primo
un panoli meretriz.

Llegó el día señalado
al fin llegó la Ocasión
Palacio Real de Gala
Europea Realeza en flor
Hannoveres, Windsords,
Grimaldis, Liechtensteines, Albertitos,
aristocracia en surtidor.
El banquete bien regado,
los manjares aún mejor.
Vino luego el fino baile, ay,
ahí la cosa se torció.

Baronesas, duquesas y vizcondesas
empingorotadas de alcanfor
estiradas, genuflexas, architiesas
sus trapitos en primor
miriñaques, pelucones, los encajes…
se aburren con discreción.

Irrumpe ahora en la pista
-en ojos de Leticia horror-
aflojado de corbata mixta
a la mierda el pasador
evadido de su guardián
oh, impar truhán,
el Abuelo trabajador,
si es su profesión taxista
qué de malo en ello, holgazanes,
si no conocéis el sudor,
que viendo aquello tan soso
quiere, siendo él rumboso,
al casorio de la nieta guapa
darle más humano calor.

Mas como anda achispado
por tantos caldos jaleado
viendo allí tantas hembras
al parecer placenteras,
no es la edad frontera
que a él detenerle pueda
y por el deseo encabritado
bailotea el taxista lanzado.

Pide a la orquesta rumba
y con zascandil disimulo
a una condesa austro-húngara
ya le va tocando el culo.
Empalmado en la carrera
a una princesa eslava
con la excusa de una salsa
es que a poco se la clava.
Oh, qué picarón tan diestro,
si a marquesa teutona
¡qué mujer!
a la vuelta de una jota
por las risas ella rota
le ha palpado a placer
¡muy bien hecho!
temblorosos los sus pechos.

Ya se llega aquí Leticia
con sonrisa de novicia
ya con todos se excusaba
-si pudiera lo mataba-
por su abuelo el achuchón
oh, principesco sofocón,
que su primo, el lechuguino,
pronto cobraría lección.
Ni una de esas archiduquesas
le reconocen su emoción
que hallaron secreto goce
con el Abuelo cachondón.

Se le lleva el primo preso,
va el abuelo cabizbajo
amargo, meditabundo
no comprende él este mundo
de pronto se siente bajo
qué trastada él ha hecho
ni que fuera un pequeñajo,
todo lo más a una nórdica
arrimarle bien badajo,
ya deja el Baile el abuelo
el más noble del atajo.

¡Viva ese Abuelo plebeyo
borrachín y garañón
que si el gran Víctor Manuel
cantó una vez al suyo
minero y picador,
a este de la Princesa,
taxista y picoteador,
humilde trabajador,
fue un gusto supremo,
de fracasati trovador,

el poder cantarle yo!




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
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martes, 10 de julio de 2012

Víctor y Ana, que apadrinan un minero



    
  En el aniversario del asesinato de Miguel Angel Blanco, llegaron a los madriles los mineros. Los recibieron Víctor y Ana, claro. Zapatero es que tenía ese día una media maratón, que si no, tal como él es, el primero, ya ves. El abuelo de Zp, el abuelo de Chacón, el abuelo de Víctor M también. Se los puso en la garganta a todos aquellos tiarrones cantando para ellos la inmemorial canción de su abuelo. No pudieron esos bravos hombres entonces reprimir las lágrimas, a pesar de que arreciaron a la misma vez los puños bien altos. La vida sigue igual, que diría Julio Iglesias, en cuya troupe actuaba por cierto Víctor Manuel el lejano día en que se conocieron Victor y Ana, según ellos mismos revelaban en el maravilloso spot del Banco de Sabadell, qué papel. La vida sigue igual, sí. No hubiera estado del todo mal una pancarta del Sabadell patrocinando el encuentro de los mineros con el Comandante en plaza de la Ceja Nostra.
   Decía en el capital spot Víctor M que a los trece años pensaba en venirse a Madrid y hacerse rico, como en uno de esos sueños cumplidos que tuvo también Leire Pajín. Podía también Víctor haber invitado a Teddy B al Encuentro, mariachis ambos de la filantrópica SGAE. “Es de gilipollas sostener que han desaparecido allí cuatrocientos millones”, aseveró entonces Víctor. Ana B aseguró “que los españoles hemos vivido como nuevos ricos”, después de apalancarse pingües honorarios por un concierto toledano para erradicar la pobreza en el mundo. “Sólo creo en la Guardia Civil”, declamó Víctor M, azuzándoles contra la piratería de los negritos de la manta, la misma Benemérita de mísera soldada a la que los “mineros” atacan. Qué buenas personas que ellos son, qué corazones tan enormes ellos tienen. Oh, balansé, balansé, quiero bailar con anabelén y con los mineros de Zetapé.


Post/post: gracias a Euclides, a Kayla, a Laura Caro, a Bego, a éxitos del pasado, por impulsar con su ánimo mi dudosa poesía, por bloggear ayer a mi lado, GRACIAS.

viernes, 11 de mayo de 2012

Víctor M, Ana B y el spot S


   
    Arranca una música de cámara entre incitativa y melódica, envolvente y reiterativa. Sobre el negro del fondo se imprime el crédito “La Cuenta Expansión del Banco Sabadell presenta”, como si de una productora ante una obra artística se tratara. Presenta “Relaciones”, el título de la obra, y vemos luego sobreimpreso el nombre de los protagonistas.
   Estamos ante una escenografía minimalista, despojada en apariencia de retórica y a la vez atiborrada de la misma: ese blanco y negro tan depurado que exuda “qualité”, esa fina alfombra en contraste, los discretos y simétricos muebles laterales para sostener idénticos utensilios y medidas del agua, sobre todo ese frontal y larguísimo sillón, funcional y elegante a la vez, sin nada en sus bajos fondos que ocultar,  como boca franca que nos convoca. En suma, ese distinguido espacio irreal sin estridencias diseñado para la fascinación y para brindarse a la mirada admirada del espectador.
     Vemos llegar de espaldas, cada uno por un lado, a los protagonistas, que se sitúan en los respectivos extremos del sillón, patentizando entre ellos el hueco de un espacio abierto –ese espacio ya no del todo privado- para que el espectador de alguna manera pueda acomodarse en él.   
   
    Quién diría a la vista del cuadro que estamos ante el anuncio publicitario de un banco. Salvo el logotipo de la firma, omnipresente en el margen izquierdo de la pantalla, estamos en las antípodas de esa publicidad gritona y trasnochada que a nadie persuade ya. La sofisticación y sutileza del mecanismo es extrema: anótese que para nada se impone una descripción ventajosa del producto –ni siquiera de la entidad- ofrecido. Se busca sobre todo inducir e incidir en el inconsciente del receptor la catarata de “entrañables” resonancias afectivas y morales –el prestigio “espiritual” diríamos- que los protagonistas y lo que nos van a contar levantan en quienes les contemplan para, en candado sensorial, asociarlo en ese inconsciente a la propia marca del banco sin que en ningún momento lo parezca, sin que resulte deliberado. Una seducción publicitaria que, no pareciéndolo, sea más eficaz que ninguna.  
    En la televisión el spot se ajusta a su dirección canónica, pero en las “redes sociales” (a las que va sobre todo dirigido) se extiende durante casi veinte minutos, en los que Víctor y Ana rememoran en diálogo su común historia personal, su relación ideal, como paradigma o espejo no declarado pero en el fondo propuesto de una  similar relación idílica entre cliente y banco. El refinamiento y la estilización de la propuesta se basan en una esmerada realización, atenta a capturar para el espectador en encuadres “poéticos” los rictus, los mohínes, las sonrisas y las miradas embelesadas y embriagadoras de Ana B, bellísima en este blanco y negro que parece en ella liturgia y envoltura ideal para realzar su guapura. Víctor quiere aportar el sentido del humor para mejor acercarse así a nosotros.
   
    Y lo que cuentan ambos, lo que en su diálogo se ensalza, son sobre todo virtudes como la confianza mutua, la complicidad, la unión, la laboriosidad, los mismos valores que, no casualmente, deberían presidir de forma ideal las propias relaciones entre un banco “de rostro humano” y su potencial cliente. Con todo, no dejan en la conversa de escucharse cosas, que de no darse en ese satinado marco de lujo aséptico que todo lo engulle y edulcora resultarían bien chocantes.
   Dice así Víctor a propósito del flechazo con el que todo entre ellos empezó: “recuerdo que ibas vestida entera de blanco (¿casualidad con el blanco y negro? ¿parodia de Bogart con la Bergman en Casablanca?)… recuerdo que  sólo pude fijarme en una parte de tu cuerpo… el culo” (¿hemos oído bien? caramba con el corazón tendido al sol, ¿es creíble? ¿o es retórica para pasar como un tío normal?, Ana le ríe la machista alusión, pues vale, reímos nosotros también) .
   “A la gente le gusta ver cosas amables en el escenario” apunta Víctor en otro momento: ¿alto, eso es íntima convicción -en las antípodas entonces de su legendaria pose de cantante protesta y airado-  o es frase de guión que conviene a lo que en el anuncio hacen y que al tiempo predique como cualidad del Banco en la sombra? Lo sabrá él, Víctor Manuel.
  “… A los doce/ trece años yo, que soy de pueblo, lo que pensaba era… yo voy a cantar también, yo me voy a Madrid, me voy a hacer rico, voy a volver con un haiga (coche de lujo de la época) al pueblo y voy a poner una cafetería”: ¿en serio que a los doce años en su tiempo pensaba él en tales términos, en hacerse rico y poner una cafetería, o es treta de identificación con el receptor del anuncio y a la vez disfraz de su elitista presente? Pues, se queda uno a cuadros en todo caso con esas mercantiles revelaciones tan precoces.
   “Finalmente lo importante en la vida es la familia, los amigos, los viajes, las risas… y después de eso ya hay pocas cosas que merezcan la pena”, asegura Víctor, y ante cuadro de valores tan pequeñoburgueses y conformistas, en boca de tan heroico como infatigable activista, va ganándole a uno más y más la estupefacción, y también la sospecha de que están este par de truhanes a todos dorándonos la píldora, al Banco, a los clientes, a los espectadores y al Sursum Corda, … los viajes, las risas, vaya tela.
   
    “Hay una canción que es la que nos explica mejor, son nuestros principios… No seré nunca un juguete roto, no estaré arriba de cualquier modo, con lo que tengo me basto y sobro” (muy bonito, sí, lo único que esa autolegitimación, esa loción de honestidad y soberbia humildad que ellos mismos ahí mismo sobre las cabezas se derraman… ¿no se da precisamente de cabezazos con la publicitaria colaboración con un Banco? Es como si, habiendo sido pillado con las manos en la masa, el Protopatrono de la Ceja protestara con golpes de pecho: eh, que esto no es lo que parece, y ante esa esencial impostura, ante ese cinismo sin fronteras, es ante el que ya uno ha de reprimir la náusea, la existencial y la otra).
   “Hombre, sí, cada uno tiene lo suyo, sí… ¡ay!” con ese escéptico relativismo remata Ana B el sabrosísimo intercambio habido. Se incorporan entonces, se acercan, se besan, le coge él de la mano, salen al fin de escena nuestra paradigmática pareja de novietes eternos. Llegó cada uno por su lado (a la manera que llega también uno a un banco), vánse juntos: el diálogo les re-unió. Desde luego que tiene cada uno lo suyo. ¡Viva el Banco de Sabadell, claro! ¡Y viva Víctor Manuel!


Post/post: gracias a Alijodos, a Sinretorno, a Juan Carlos, a Juante, a Bucan, a Xad Mar, a Teo, a George Orwell, a Winnie0, a El Fugitivo, a Anónimo, a NVBallesteros, a Euclides, a Cesar, que desatendiendo un momento sus propios y excelentes blogs, bloguearon ayer y hoy conmigo, es decir, haciendo este también suyo, y haciendome, con sus oportunas reflexiones, notar su compañía y su afecto, GRACIAS. 
  
     

jueves, 10 de mayo de 2012

Victor y Ana... y el Banco de Sabadell


   
    No estoy seguro, lector, de que merezcan en cambio ese jubiloso manteo Víctor Manuel y Ana Belén, Supernumerarios patronos de la Ceja zetapeica de cuyo nombre no quieren ahora acordarse. Quizás les correspondiera mejor el manteo sanchopanzesco del Quijote de que te hablé. Protagonizan ahora los capitostes de la Alegría zetapeica el sofisticado spot de un banco.
    Es bien conocida la admiración que entre las gentes del mundo del Progreso despiertan los Bancos, directamente asimilados en su airado imaginario a la usura y a la codicia extremas. ¿No nos repiten acaso que NO es esto una democracia y que manda aquí quien manda, o sea, la Dictadura del Capital, es decir, de los Bancos opresores? Pues ahí tenemos a la Modélica Pareja por excelencia, a cambio de un estipendio cuya cuantía no alcanzo a ver, haciéndole la Publicidad a una de estas Instituciones de la avaricia, a quienes muchos culpan de estar en el origen de la brutal crisis que padecemos. ¿Le ocasionará este enjuague algún menoscabo en la colectiva adoración a nuestra ejemplar pareja? Lo dudo, pues gastan algunos una bula de inacabable indulgencia. Quisiera uno de mayor, de verdad, ser así.
   
    “Ellos, los enemigos, han construido durante años BANCOS, fortunas, edificios, tribunales, RELACIONES… “ decía el personaje de la novela del “realismo comunista” de Belén Gopegui que aquí te expuse, lector, y como si fuera adrede, precisamente “Relaciones” lleva por título la gigantesca campaña de publicidad emprendida por el citado banco. 
   La idea es transparente: se seleccionan exitosas parejas progresistas, socialmente admiradas, para que, en clave de diálogo documental,  nos revelen los secretos del mantenimiento de su relación, sugiriendo de paso con sutileza un similar trato, un similar éxito, un mismo buen rollo entre la Entidad y el potencial cliente. Que por ósmosis, la buena imagen de calidez y de humana cordialidad, de artística sensibilidad y avanzado pensar  que las estrellas difunden contamine y se traspase a la propia imagen corporativa del banco y quede así el espectador cautivado en el interior de ese inducido menage a trois. El negocio envuelto, bajo el diluvio de la que está ahora mismo cayendo fuera, entre las redes del pequeñoburgués sentimentalismo progresista, ¡oh, inagotable astucia del Capital
   
    Qué quedaría entonces, a la vista del spot, por concluir acerca de nuestra canónica pareja –a la que tantos muy sentidos avatares de nuestra misma existencia asociamos- salvo que son por supuesto adorables, encantadores, que se conservan ellos estupendos, que qué majetes y enrollados que los dos sin duda son. ¿Esforzarse acaso por establecer respecto a ellos alguna tímida distancia crítica y desenmascarar un poco el truco con que ellos y el Banco nos embaucan? Pero eso, el desentrañamiento del tramposo spot de marras lo dejo ya para mañana lector, que no quiero yo que las delicadas RELACIONES que a ti y a mí nos ligan sufran daño por causa de mi pesadez. Nos vemos entonces.




Post/post: gracias a . y a Beitavg por animarse a registrarse como seguidores del blog, y a Ocón, a Cesar, a Lobo Solitario, a Mamuma, a Trecce, a Alijodos por molestarse en dejarme sus razones y bloggear por tanto en mi compañía ayer, GRACIAS.

lunes, 11 de julio de 2011

Víctor y Ana, dulces sueños, amargo despertar


     El rostro reclinó Victor M sobre el Amado, decíamos ayer. Hace sólo tres años del reparador sueñecito sobre el hombro providencial en la Noche de la Victoria. El otro día, cuando se destapó el lío del Montepío de la Innombrable, en cuya alta directiva el afamado cantautor protesta pasta, en exclusiva entrevista para EL PAIS sentenció él en primera instancia defensiva de ese Jardín de la Alegría cuyos senderos se bifurcan, que el sostener que han desaparecido cuatrocientos millones… “es de gilipollas”. Eso dijo él, todo un corazón tendido al sol, como sabemos. Luego quieren que los blogueros del hormiguero no seamos faltones, produciéndose tan elevados creadores en más deleznables términos que las verduleras estrellas de la Tele del Cinco. ¿Qué ocurrió entre el dulce sueño y el exabrupto abrupto de ese amargo despertar? Pasen y vean, si es que les place, mis nunca bien alabados lectores, este otro pasmoso Episodio Nacional.
     
      Habían creado los Síndicos de la Ceja la célebre Plataforma de Apoyo a Zapatero, con alegre músiquita ad hoc y tácita contraseña macarril y todo. Ellos eran… la PAZ, claro. Comparecieron en la noche electoral junto a él, ebrios de triunfo sobre el tablado de la victoria. Consiguieron la dimisión del anterior ministro, que no acababa de plegarse a sus órdenes. Instauraron de canónica ministra a una de las suyas, cuyo mayor merecimiento para el cargo era un desastroso guión precisamente titulado “Mentiras y gordas”, que gusta mucho a realidad y ficción meterse mutuamente mano aprovechando el revuelto caudal de la atestada actualidad . Afanóse ella cuanto pudo en la elaboración de la ley perseguida. Sólo que, había trámites legales inexcusables de cumplir, explotó mientras tanto la crisis económica negada, pasaba el tiempo, resultó el internet al cabo un vasto campo al que es difícil vallar por las bravas, empezó ZP a trastabillar… y ya el desánimo cundía entre las filas de la PAZ.
     Declaró entonces Víctor M que ya sólo a esas alturas creía él… “en la Guardia Civil”.  Dibujó un panorama apocalíptico, el discurso propio de lo que los de la PAZ llamarían un ultrarreaccionario de la caverna algo cenizo: “…ya está todo podrido,... todo está destruido, las cosas no se van a poner mejor, son historias siniestras… hay una generación entera que ha interiorizado que de esto no se vive,… el consumidor roba siempre que puede y no le pillen, las cosas no se van a poner mejor,…  para los políticos la cultura empieza a ser algo cuando la pueden instrumentalizar, España es uno de los países más piratas del mundo, aquí sólo preocupa la Guardia Civil”. Todo un sorprendente vademécum de optimismo antropológico, vamos, pues no reclamaba, claro, Víctor Manuel, nada para su persona, “yo estoy de vuelta, hablo por la gente que viene detrás”. Ya.
     
      Las apesadumbradas declaraciones del asturiano (“las medidas antipiratería llegan tarde”) revelaban a la vez el desencanto del Alto Marquesado de la Cultura para con ZP, -el garante gerente de sus filantrópicos intereses-, y el recelo de ese formidable grupo de presión a la simple disposición legal, que como tantas en España se cumplen a medias, a la par que la admiración y hasta el reclamo de la bruta fuerza expeditiva (¡A mí la Guardia Civil!) que hiciera valer su cejijunto privilegio. Pedía entonces a voces Bosé, atacaito de los nervios, la policía contra los manteros callejeros. Sólo nos queda Rubalcaba, venía sobre todo a significar la protesta de fé en la Benemérita, que a la postre llegaría… para esposar a Teddy y a sus cuates.
     Bueno, sobrevino la crisis económica que primero se negó, con el desastre social subsiguiente. La lógica implacable del Capital Tal, que diría mi amigo de la Spanish Revolution. A los mandamases socialistas no les fue en cambio nada mal: hipódromo de Bono, florecientes joyerías de su esposa, galáctico fichaje bancario de Maleni, ostentosas comisiones de un tal Iván Chaves,  pensionazas de Teddy,  tan sólo unas muestras entre tantos otros barrosos pastizales. Carlos Carnicero llegó a amenazar en su blog con contar un día cómo habíanse hecho de oro los amigos presidenciales. Se necesitaba con urgencia un discurso legitimador del cacao maravillao. Aún la teoría de la burbuja no se había formulado. Compareció entonces al público escenario de las ideas Ana Belén, mírala, mírala.
     “Los españoles hemos vivido como nuevos ricos. Nos hemos creído los reyes del pollo frito. Pensábamos que todo era una fiesta, que nada tiene final”, con este triste lamento de adolescente contrariada resumió ella el cuadro del Desastre. Así, con ese difuso plural  buscaba Ana B transferir graciosamente el vituperio a la generalidad de los españoles, difuminar en el etéreo Viento de Agapimú la bien concreta responsabilidad del despilfarro y la inacción, tan grande como la misma Puerta de Alcalá, que sería luego indignada Puerta del Sol. 
     
      Era, una vez más, como si los ricachones del mester de progresía bienpensante quisieran traspasarnos a todos la carga de la incumbencia de su propia complicidad. Y ocurría en esto, como en tantas cosas, que quien más debería, por propio y mínimo decoro, un poco cortarse al menos, no dejaba de rajar y hasta de dar magistrales lecciones de lo que se terciara. No era preciso remontarse, turbias aguas de la memoria histórica arriba, hasta las niñas prodigio del zampoyyofranquismo, ni siquiera a las millonarias soldadas obtenidas, como gallardoniano emblema, de la comunidad madrileña. Pero, ¡por el amor de Víctor Manuel!, ese hombre, ¿no hubiera debido, antes de desparramar sobre la cabeza de todos el cubo de la basura responsable de la ruina, moderarse un poco precisamente quien se apalancó una millonada en benéfico concierto toledano con cargo… a fondos destinados a la erradicación de la pobreza en el mundo?
     Sí, el sosegado sueño de aquella noche de verano de golpe se quebró. Arribó al palacete de la Innombrable, de la mano del juez Ruz, la Guardia Civil para apresar a algunos jerifaltes de la Honorable sociedad, que en lo más duro de la crisis habíanse hecho lindos apandadores de lo ajeno y dijo entonces Víctor M,  rehén de brusco y malhumorado despertar, esa cosa de los gil y tal y tal Con lo propio que le hubiera quedado replicar a la prensa tan sólo: ¿Teddy B, decís? Agapimú, Agapimú. Y por cierto, ¿qué les parecerá a los del 15-M  Víctor M?





viernes, 8 de julio de 2011

La Noche Oscura de Víctor Manuel


     
      Apuremos un instante más una de las Imágenes por antonomasia de estos años que vivimos zetapeicamente. Era la clara noche de la segunda victoria electoral de Zetapé.  Principiaban entonces, al decir de Zerolo, cuatro años más de democráticos orgasmos. ¿Os imagináis? , añadió radiante, con bríos de Cameron Díaz brillándole por entre los ojos, el señorito. Y cómo habríamos de imaginar placer tanto. Bueno, de pronto encaramóse al estrado Víctor Manuel, comandante en plaza de la Ceja, ese jardín de la Alegría zetapeica. Y allí, delante de la querida presencia Vencedora, perdida un poco la compostura, casi en femenil querencia, vivió Víctor Manuel la Noche oscura de su alma enardecida. Víctor y Víctor, Víctor M y la Victoria hecha Hombre anudados en público, apoteosis y sobredosis de vencedores, pues .
     Críate fama de cantautor protesta para acabar en esto, para al fin echarte a dormir casi abrazado al regazo del Presidente. Recreemos esa noche oscura, penetremos los abismos de esa Pasión incomparable, participemos así, aunque sea de refilón, de semejante deliquio.
                               En mi pecho florido
                               que entero para él solo se guardaba
                               allí quedó dormido,
                               y yo le regalaba,
                               y el ventalle de cedros aire daba.
  (Y, en efecto, he ahí ese pecho florido, el del mandamás de la rosa socialista, ese pecho leonés de poéticas flores atiborrado, que por doquier Él a su paso derramaba, el propicio almohadón de ese hombro providencial y presidencial sobre el que descansar, y sí, allí quedó nuestro cantautor, como dormido en un complaciente sueño, como demudado de efusión, y acaso el sueñito éste valiera la regalía del Canon, quid pro quo, yo me recuesto delante de todos a tu costado y me dejas tú a cambio un regalo, como cuando de niños el ratoncito Pérez Rubalcaba nos dejaba un presente, ¿acaso no notas, oh Invicto príncipe, este Viento de cedros que nos acuna, que, sabido es, la Tierra entera sólo al Viento pertenece?)
                                 El aire de la almena
                                 cuando yo sus cabellos esparcía,
                                 con su mano serena
                                 en mi cuello hería,
                                 y todos mis sentidos suspendía.
 (mano serena, sí, y sonrisa gioconda en el perfil de esos labios también serenos, en esos ojos de Gladiator vencedor y de recientes campañas fatigados, victorioso guerrero presto ya al reposo y al deleite, ojos entreabiertos, como achispados de idilio, ah, la galanura presidencial de esos brazos hospitalarios, ven, tesoro mío,  que te embarcaré yo entre la cuenca propicia que forman mis brazos fundidos a la artesa de mi pecho, ven, y esas manos como suavísimas flores acariciantes, sobre el hombro y sobre el mentón, y sobre los cabellos y el cuello y la oreja misma del gran cantautor, cuya manita entrelaza y se ancla al antebrazo presidencial, cerrando así el círculo perfecto del abrazo, apresándose por propio gusto, preso tuyo soy, a ti me doy,  como sólo hacen los enamorados, más la sonrisa feliz del cantautor, de amante desfallecido, rendido a los resplandores del Vencedor, también como de plácido angelito durmiente, ahuyentados todos los temores nocturnos, a salvo ya entre la mullida arboladura presidencial, ah, esa frente que descansa piel con piel sobre la firme mandíbula zetapeica, sí, diríase que todos los sentidos suspendidos)
                                     Quedéme y olvidéme,
                                     el rostro recliné sobre el Amado,
                                     cesó todo, y dejéme,
                                     dejando mi cuidado
                                     entre las azucenas olvidado.
  (Hum, y lo agustito que así se está, esas caritas, esa Cáritas, olvidado de todo y de todos, olvidado de uno mismo incluso, de las urgencias del mundo y de los blogs, de la realidad pesada del propio cuerpo, en éxtasis ya, contemplándonos en paz sin el cuchillo del Tiempo en la espalda, rostro con rostro tú y yo, el tuyo y el mío cara a cara, y disolvernos tú y yo en nuestro amor pluscuamperfecto, acurrucadito a tu vera, deshacerme así contigo, escuchando sólo el latido de tu corazón y el fluir tranquilo de la sangre corriendo tus venas, el rumor de tu respiración más íntima, puede ya acabarse el mundo, que lo mismo me da, libre incluso de la propia conciencia, enajenado, pena de esos malditos focos, con lo requetebien que se está entre las azucenas moradas de tus brazos enamorados, tan de cerca tú y yo, juntos de la mano en el jardín, humm, amore mío, que sólo pienso en tí).

     Postblog: cuentan que a las afueras de Weimar paseaban una vez Goethe y Beethoven en animada charla. De pronto un carruaje principal ante ellos se detiene. Era el Archiduque de Baviera, o algo así. Allí se le veía, emperifollado tras la ventanilla. Se aprestó Goethe a hacer entonces al Poderoso la florida reverencia, mientras Beethoven seguía a lo suyo. Desaparecido el carruaje, Beethoven, con ánimo torvo, le espetó al escritor: “Pensaba que erais el Rey de los Poetas y ahora veo… que sólo sois el poeta de los reyes”. Pos eso, lector mío.