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domingo, 1 de abril de 2012

El Maese que mece la cuna



   
 Todo se le volvía a Rajoy dedicarle parabienes a su antecesor. Fundían como locos sus pares socialistas incluso en los minutos de la basura los  cuartos que ya no quedaban en la Caja de la Ruina y todo eran plácemes de los populares durante la “ejemplar” transmisión de poderes. A cambio, ni los consabidos cien días de tregua les han concedido. El día de la Huelga, de la Extorsión General cabría mejor decir, no una joven diputada de las bases, no, la misma ex –ministra Rosa Aguilar no se cortó un pelo en  montar el numerito propagandístico en el Hemiciclo exhibiendo el cartel oficial de la Extorsión General y su moderadísima leyenda: QUIEREN ACABAR CON TODO.
   
  ¿Qué decir del inefable ex –ministro del Paro a espuertas Valeriano Gómez? Repasemos: de la liquidación de la PSV (la gloriosa hazaña inmobiliaria de la UGT), a los cargos orgánicos, de ahí a paladín de la Huelga General de pantalla contra Zapatero, dos días después, ministro del Gobierno de la Champion Li mundial del paro. ¿Y ahora?  Agarra, va y dice el Señor que el día de la Extorsión General ha sido una jornada… EJEMPLAR, que tenemos la INMENSA FORTUNA de contar con unos sindicatos que defienden… la ¡LIBERTAD! de todos, y que con sus justas reivindicaciones está el PSOE PLENAMENTE de acuerdo.
    
   Sí, esa portentosa plasticidad para en horas veinticuatro pasar del blanco al negro, esa doblez sin límite, esa capacidad para el cinismo más descarado realmente deslumbra al espectador. Y como por lo común la impostura más desvergonzada suele salirles electoralmente bien, se recrean pintureros en la suerte. ¡Hombre, que Valeriano Gómez sea el que prenda ahora la hoguera es de traca paca!
    
  Así, mientras Rajoy y sus ministros elogiaban el traspaso de poderes, Rubalcaba anunciaba ya la extrema oposición –con su transmisión en correa a los sindicatos y a la protesta callejera- que hoy vemos. Mucho más que eso: blandía una amenaza que ahí para la Historia queda en el discurso al Congreso de su partido, delante de Toxo y Méndez, por supuesto: “Si cada vez que la Derecha llega al poder reconsidera leyes que hemos hecho entre todos… si quieren volver a hace 30 años, nosotros aceptamos el reto, tendremos que reconsiderar algunas de las normas con que iniciamos la transición y nos replantearemos nuestras posiciones que han sido sensatas siempre… no estamos ante un ajuste económico, es algo más de fondo, es un proyecto de retroceso, es un ajuste ideológico, el más osado que ha tenido nunca la Derecha española y contra eso tenemos que luchar… compañeros y compañeras, no es que seamos necesarios, es que somos imprescindibles, im-pres-cin-di-bles, sí, compañeros y compañeras”.

   ¿Y no habíamos aprendido, lector, de tanta cháchara progresista precisamente el que nada ni nadie en esta perra vida es IMPRESCINDIBLE? Pues enterémonos de la buena nueva que con severo índice admonitorio el Maese nos revela: no solo es ya que sea su Partido el que más se parece a España –doctrina Zp- es que son sus personas IMPRESCINDIBLES en nuestras vidas. A sus órdenes, entonces, Maese.  

sábado, 23 de octubre de 2010

¿Otegui, próximo Príncipe de Asturias?

    
     Sigamos haciendo de malvadísimo fascita, que no decaiga la chunga: digo yo que, vista y comprobada la ascendencia que el grupo Prisa (vale decir, Rubalcaba, el héroe de Balaclava) tiene en el negociado de la concesión de los susodichos premios, ahora que le ponen ellos a Terrorista Arnaldo portada, cinco columnas y más que apabullante despliegue tipográfico, que ni a Lennon si resucitara, para que diga Él (sólo cinco días después de la Fiesta Nacional española) que de la ecuación vasca (lo dirá por la equis famosa del Garzón abatevenados, ese indómito cazador a quien Rubalcaba quiso en tiempos, oh tiempos, a su vez cepillarse ) tienen que desaparecer TODAS las armas, (toas, toas, toas, podría tal vez cantarlo y seguir ese ejemplo, como el cantarín Jesulín, que fue también dejar lo suyo, salvaje torturador de toros, y ponerse al cante), ¿no habremos entonces de ver en no muy lejana edición al ilustre terrorista Arnaldo recoger el papiro enrollado ese a la Concordia de manos de la española Realeza?
   
     (Respira, lector mío, que si has sobrevivido a tantas subordinadas del parrafote anterior, tan contraindicadas al espíritu supersónico del internete, es que eres tú entonces de una muy especial especie y nunca sabrás del todo cuanto agradezco yo contar con tu favor y con tu paciencia tan… a prueba de bombas iba a poner, fíjate, que es que en hablando de Otegui, por qué será, estallan ellas solitas, como por simpatía, debe ser).
    
     Al fin y al cabo si el gran Gómez en quince días pasó de apatrullar por las calles la Huelga General contra el Gobierno a las confortabilísimas estancias del Consejo de Ministros del mismo, si Cardenal Rubalcaba ha puesto sucesivamente toda la panoplia de su inteligencia retorcida sucesivamente para negar contra la más brutal realidad la guerra sucia primero y la negociación política con la banda después,  ¿habría el Bruto de Otegui de tener menor galardón? ¿No tuvo acaso el mismo Bruto Otegui una extraña premonición de la alta suerte que es muy posible que le espere, cuando al verse un día ante el juez acusado, por toda defensa dejó caer aquella memorable interrogación, “¿pero esto lo sabe el Fiscal General?”, elegante forma por lo demás de espetarle a su señoría el atávico no-sabe-usted-con-quien-está-hablando.
    
     Y además habrá de tenerse muy presente, en el alegato final que reclame y justifique luego para Bruto Otegui el entorchado, la sincera reivindicación que de su figura hizo en tiempos nada menos que el presidente del gobierno español, que de Hombre de Paz le tituló y como tal lo protocolizó, mientras a la madre de Irene Villa le pedía que… menos rencor, que tenía él un abuelito que… Vuelve ZP ahora a hablar de la “izquierda abertzale” y de que “mejor estas palabras que otras”, a cuenta de la epifanía prisaica (es decir, rubalcabiana) del Brutotegui. No en vano, tiene a gala ZP su negociación con la banda, así lo ha dicho, como uno de sus mayores logros. De forma que vayámonos preparándonos todos para la ocasión solemne, y por favor, nada de abucheos, que eso sólo es propio de cerrilísimos fascistas. 


viernes, 22 de octubre de 2010

El blues del gran Valeriano Gómez

      
     El numerito de prestidigitación que el nuevo Excelentísimo Ministro de Trabajo, sr Gómez, (acaso Ministro del Paro, habríamos de decirle, para con más seriedad hablar) ha llevado a cabo delante de toda la concurrencia ha sido en verdad deslumbrante. Pocas veces habráse visto más nítido el fetiche cegador que el Poder, como un anillo maléfico, encierra en sí. Ahora, que el alarde de grosera desverguenza  hasta a los ínclitos Arenas y Cospedal haya obnubilado (“el nuevo gobierno es que es… moi bueno, balbucearon boquiabiertos los pobres, como si no se hubieran quitado aún los tacones de jugar al pádel) es de traca. Cierto es también que la más supina incoherencia de un día para otro (¡) entre lo que se hace y lo que se dice, la más artera pérdida de cualquier principio de respeto a la palabra y hasta a lo que a uno mismo le constituye, son notas constitutivas de la política postmoderna, que entremezcla como ya sabemos fulgurante brillo de pantallas parpardeantes de píxeles sobre una base de mugre moral insólita. Es como si los más cínicos de los prohombres de la sociedad supieran de sobra que, dado el alud de información con que a diario nos estomagan, todo se lo lleva en el mismo momento el Viento, con lo que cualquier apelación al sentido y a la razón resulta ya inoperante.
    
      De esta manera, el señor Gómez, al cabo algo cargado de espaldas después de tanta contorsión, con diecisiete años a sus espaldas militando en la UGT –ah, aquellos maravilloso pisos- , secretario general de empleo con Caldera, miembro luego del Consejo Económico y Social, -que nunca quedan ellos descalzos, véase Aído, que apalancaráse ahora aun más tela marinera, indudablemente escasa para su mérito indudable, cierto, que la que como ministra se apañaba- decidido opositor a la reforma laboral zapaterina y preclaro partidario y activo manifestante… nada menos que en la Huelga General contra el gobierno, en la que a gritos se pidió la dimisión de ZP y en la que por la fuerza se extorsionó la libertad de miles de ciudadanos y de pequeñas empresas, para en quince días tan sólo abrazar complacido y genuflexo los oropeles del Poder de ZP. Muy bien, sr Gómez, es ya usted Ministro, ya lo tiene. Como dicen en las radios: enhorabuena, enhorabuena.
    
     ¿No deberían acaso, los fraternos compañeros del sr Gómez en la UGT encargarle un penúltimo video a Chiquilicuatre –esos videos mugrientos constituyeron todo el cañamazo ideológico de la Huelga- que recogiera en su inconfundible tono la irresistible ascensión del sr Gómez? ¿No deberían en plaza pública, vista su alevosa y flagrante traición a la Causa en tan escaso lapso, -del piquete convencitivo al Falcon del Consejo de Ministros en un pis-pás, hale hop, que ni el gran Houdini-, como al otro mandarle al gran Gómez a voces a su purísima casa?  ¿O acaso en el fondo le envidian? Claro, que puede que el gran Gómez, en su particular “incesto” político, como el no menos grande Sabina, al cabo todo lo haga por sus hijas, joder. El blues de la escalera del Poder, ya te digo.