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sábado, 18 de agosto de 2018

Un engrudo casi idéntico



  Por eso, (decíamos sobre la Telebasura, post del pasado 14) tanto el Sálvame como El Chiringuito, como la Sexta Noche, tan triunfantes en las pantallas, se conforman y agitan como un indistinguible engrudo, partícipes de un ruido y una furia casi idénticos: los más feos ataques ad hominem, los desplantes y los numeritos agresivos y marrulleros, la sistemática apelación a las emociones brutas, la espectacularización extrema de las controversias, los más estrafalarios montajes, los malos modos y la grosera ridiculización del que se tiene enfrente, el continuo quitarse la palabra, el gritar sin parar como supremo razonamiento, los teatrales “abandonos” del plató, el valer los mismos para hablar de Todo, el recurso fetichista, en fin, al “te voy a decir una cosa”. En las antípodas por tanto de cuanto suponga una reflexión sosegada y con mesura, atenta a la búsqueda de alguna certeza. Nada que ver con “La Clave”. ¿Quién se acuerda ya de “La Clave”?

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lunes, 2 de marzo de 2015

Cuando Sardá pedía de rodillas votar al PSOE

   


   Se cumplen del numerito sardiano ahora siete años, como nos recordaba Libertad Digital. Hacía muy bien LD en rememorarlo, pues una de las causas de la hegemonía ideológica de la izquierda en España se halla en el constante machaqueo sobre las conciencias que de sus tópicazos favoritos en la publicística global lleva a cabo la Factoría del Progreso, que consigue de esta manera que una y otra vez los ciudadanos olviden, es decir, perdonen, las más grotescas y serviles hazañas por su forrados tenores –adorados y reverenciados por las masas Indignadas, por mucho que a la vez publiciten las progres starlettes al mismo Banco de Sabadell- perpetradas.
   
   
 Bueno, pues allí en la Cuatro vimos al sutil Sardá, por Boris “completamente de acuerdo” flanqueado, de rodillas, literalmente arrastrado por los suelos entre exabruptos tabernarios, a voces gritándole al mundo: “¡No votéis a Rajoy… coño, votad al PSOE, hostia”!, como el perro de Pavlov de qué progreso, como teniente coronel rastrerote y zafio de qué fuerzas de la cultura y el humanismo.
     
   Cuánta tabarra no nos habrán dado mañana-tarde-y-noche con la necesaria salvaguarda de la Dignidad de la persona, de nunca perder la decencia esencial, de ese imperativo moral suyo de lo preferible que es morir-de-pie-antes-que-vivir-de-rodillas… para ver a Sardá en público vivir como un marajá, sí, pero así de arrastrado también, en esta escalofriante ceremonia de la más servil abyección en pro de unas muy concretas siglas, ni siquiera ideas. ¿Puede citárseme algún caso comparable en el campo ideológico adversario?

   
   Entre las gloriosas sesiones de Monedero como entregado lamebotas obsceno del Comandantote Chávez (ante-cualquier-problema-qué-pensaría-el-Presidente-Chávez-qué-sentiría-el-Presidente-Chávez) y esta perruna humillación pro domo psoe de Sardá, qué grotescos números de porno-show nos bridan los porteros de la noche progresista, qué greys, qué guays ellos. 



ESTO ESCRIBIÓ UN PROFESOR DE LITERATURA SOBRE "LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS"

 Es una pena que autores que merecen la pena, escriben bien, y tienen cosas que decir no entren en el circuito de las editoriales, en un país en el que hasta el concejal de festejos del pueblo más recóndito de la meseta consigue que le publiquen y distribuyan un libro. No sé si me explico. Pero las cosas están así, y sospecho que manuscritos de calidad que muchos querríamos leer están durmiendo en los cajones o los discos duros de sus anónimos autores.
            
   Por eso me llamó la atención la propuesta de José Antonio del Pozo, y decidí comprarle un ejemplar y leerlo con fruición. La verdad es que he disfrutado mucho. Una redacción clara, sin ínfulas, pese al título, que desgrana historias en las que muchos nos veremos identificados. A mí me gustaron especialmente varias historias. La primera, titulada “Triste de mí” en la que el protagonista, presa de un ataque de celos y despecho, ingiere litros de agua del grifo en Egipto con el consiguiente resultado intestinal. Fueron mis primeras carcajadas, y me dieron a entender que el libro que tenía entre las manos merecía la pena. O la aventura en Mari Gloria peluquería Unisex, que, como reza el autor “Ya empezamos mal”. O la locura adolescente de la Chica Rubia de Celeste Diadema, que como siempre prefiere al deportista malote antes que al insignificante empollón. Historias de sexo escondido, con la tía política insatisfecha, con la china que pide dinero en el metro mientras interpreta música, con la gordita que resulta ser deficiente y te cuesta una soberana paliza, o con la vecina de dulce olor, con la camarera... La graciosísima historia de Justus, que se embarca en una cruzada evangelizadora por puro deseo. Al final se queda con la chica y aparcan ambos la fe. En fin, historias con las que sentirse identificado, en un Madrid de todos, con paisajes variables pero no cambiantes, y que se van graduando con maestría: cada vez un poco menos hilarantes, cada vez un poco más oscuras, cada vez más reflexivas. Pero sin perder el sentido del humor, del pobre triunfador del karaoke que se ve perseguido por dos polacos calle abajo hasta terminar desplumado, literalmente, y con el culo al aire en una mañana gélida.
          
   Es un libro que hay que leer. Si tienes cuarenta, si los has tenido, y si pretendes tenerlos. Vas a disfrutar mucho con las historias porque debajo del surrealismo subyacen realidades con las que te vas a sentir muy identificado. Altamente recomendable, no debes dejar de leer “Las Historias de un bobo con ínfulas, que no son más que las vivencias, ocurridas o no, de un tío muy inteligente. Ponte en contacto con él en su correo, josemp1961@yahoo.es. O en su cuenta de twitter, @joseantoniodelp. También te recomiendo encarecidamente su bloghttp://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com.es/ en el que trata de diversidad de temas, como reza su subtítulo: “Política, literatura, cine, sociedad”. Esperemos que haya más entregas, y que las veamos en las librerías.

viernes, 31 de mayo de 2013

Sardá, tertuliano de la Izquierda Ultra



   Le cuelan de matute en El Gran Debate de Tele 5 entre muy reputados y sesudos analistas. De por sí estos, en medio del trepidante envoltorio del glamour basuriento propio de este programa, resultan en su credibilidad ya bastante perjudicados allí. Se ve que muy bien les pagan y que ellos tragan, pues están los trabajitos de pena. En cómplice liasson con el Conductor, allá que se cuela Sardá. ¿A discernir, a calibrar, a sopesar contras y pros, a fino hilar? Quiá, lo de Sardá es la traca paca de saltimbanqui del show bussiness con pretensiones graciosas. Muecas, desplantes, piruetas sobre el sillón, un artista. Eso, más sus ocurrencias savonarolas sobre la noria. Le voilá: Sardá guasón entre los Doctores, con el público aplaudidor y el moderador en el bolsillo ya de entrada.
     
   Para hacerle la publicidad al Banco de Sabadell hay que ver lo rabiosamente anticapitalista que en sus partos se muestra luego él. Esa nota esquizofrénica la tienen en común la mayoría de los que publicitan ese gran banco en expansión. Casi cabría hablar entonces, tras las gloriosas del 98 y del 27, de la Generación del Sabadell como la mayor colla de ingenio de los tiempos presentes, sí.
    
   La otra noche analizaban la irrupción de Aznar. No se anduvo Sardá por las nubes: de primeras dadas pidió ya para el ex presidente el Tribunal Penal Internacional por los no sé cuantos mil muertos de la guerra de Irak. Ahí, al lado de Milosevic y demás carniceros comunistas balcánicos entre otros es donde situaría Sardá a Aznar. Grandes ovaciones con ello se cosechó. Luego pasó a incordiar a Vidal Cuadras, interrumpiéndole, a ver si conseguía que despotricara éste con la dirección del PP. Vidal le frenó en seco: “yo creo que Javier Sardá tiene visiones…  Verá, usted me deja ahora terminar y luego suelta ya usted sus ingeniosidades”.

   
   Más tarde, confabulado con la independentista Pilar Rahola, al alimón con ella, inició un numerito circense con ooooohs, eeeeeeehs y uuuuuuhs a cuenta de las privatizaciones aznaristas. Carlos Cuesta, allí presente, le contrapuso los datos estrictos (número de empleos antes y ahora en esas empresas) sobre las mismas. A Sardá eso le daba igual. Lo que quería él es… ver a Aznar delante del Tribunal Penal Internacional. “Los mayores enemigos de nuestro país que nunca han existido”, que decía ayer de este gobierno Fernando Trueba. Mientras tanto, claro, algún borjamari del PP se rendía extasiado ante el ex –presidente Zetapé. Todo un artista… del Banco de Sabadell, Javier Sardá.




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

martes, 14 de mayo de 2013

Los 88 Millones de Don Alfredo Sáenz


    


   Hemos sabido que el Banquero indultado ad maiorem gloria por el Gobierno Zapatero en los minutos de la basura del traspaso de poderes, Don Alfredo Sáenz, recibirá sobre sí, no la friolera, sino la tórrida calentura de  88 millonacos de euros  en concepto de pensión. De Pensión, mejor dicho. Cómo no ponerle ya para siempre por delante el Don Pensionado (sólo que a la manera de horrible chistera, rebosante de áureos excrementos) a quién se procura semejante don.
   
    Naturalmente nos aterra, cuando tantas necesidades elementales a nuestro alrededor afloran,  la monstruosidad de todo ese Pastizal al cinto de una sola persona, como el hígado horriblemente inflado de un pato exquisito que nada bueno debería traerle. Lo fácil sería hacer como que uno no ve la noticia –es lo que hacen los columnistas profesionales con lo que no les va bien para su parroquia ideológica- y pasar de largo. No hay ideología que dé solución perfecta a las muchas revueltas y complejidades que presenta la realidad, y por eso digo –así me va- que defiendo en general las ideas liberales, pese a ser muy antipáticas, como las menos malas en conjunto para el individuo y para la sociedad.
     
     Puede ser todo lo legal, incluso todo lo legítima que se quiera, la PENSIONAZA que ahora se levanta Don Pensionado Alfredo Sáenz, ese botín. Puede que estemos sólo hablando del acuerdo de una empresa privada con un directivo, que sólo a ellos y a su libertad contractual, lo que comporta también un valor moral, atañe. Puede que el desempeño de ese trabajo haya requerido elevadas dosis de cualidades personales, de saber bancario y de preparación. Puede además que esos 88 Millones en realidad se queden  en 44 reales, o menos, una vez que el Fisco le haya hincado el diente, en cuyo caso estaría en realidad recibiendo la sociedad en su conjunto la mitad de toda esa calentura proveniente de una empresa privada -que, hasta el momento, que se sepa, no ha recibido ayudas públicas- a sumar a la considerable cantidad de impuestos que dicha empresa ya a la Hacienda pública abona. Puede todo eso ser verdad, ya digo, pero en última instancia, como señalaba Max Weber a propósito de la vida relativamente austera que llevaban los puritanos forjadores del primer capitalismo, subsiste un último juicio ético que nos mueve a considerar aberrante hoy ese Capitalazo (como otros de similar calado que se apalancan muchas starlettes en otros ámbitos).
      
     Sé que la cuestión es lo suficientemente peliaguda para no despacharla con un par de repulsivos brochazos demagógicos tan al estilo hoy en día. Defiendo la iniciativa individual y la libertad contractual, y la desigualdad fruto de la libertad que las mismas suponen, y sé que el verdadero progreso ahí se forja, pero dentro de ciertos límites, muy difíciles de fijar, lo sé. Creo que a veces los altos directivos desequilibran en su favor la atomización de la propiedad en las grandes compañías, a menudo haciéndolas objeto de su rapiña y desvirtuando el espíritu original del capitalismo. Esta tecnoestructura en la élite, que tanto hizo históricamente por impulsar las economías libres, mejorando las posibilidades de la vida de las personas como nunca antes en la Historia, pueden ser también, con su opíparo apalancamiento plutócrata, sus peores enemigos. Sin un mínimo resorte moral también el sistema de las sociedades abiertas está condenado a la satrapía.
     
     Si millones de accionistas en conjunto pidieran explicaciones o directamente abandonaran una compañía que, con el dinero de todos ellos, catapulta con un monto tan irracional como obsceno, y más que nunca hoy, a sus altos directivos, puede que otro gallo más justo y eficiente a la vez, cantara. Y llama poderosísimamente la atención el que la turba de Indignados, Liberados, Capitostes Sindicales, Barandas Socialistas y demás buenas gentes del Progreso prefieran acosar y denigrar a simples representantes populares de la Derecha Española, o al tendero carca de su barrio, mientras diríase que “pasan” de estos halcones PENSIONADOS. Ni por asomo defiendo un escrache contra Don Pensionado Alfredo Sáenz, pero sí el hacerle saber la monstruosa barbaridad del Pastón que se lleva, especialmente ahora. Que no pueda él decir, como hace poco en el prime time de Tele 5 se le oyó a Javier Sardá, tan flamenco, que lo que él hiciera o dejara de hacer con su dinero, era cosa suya.




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

sábado, 20 de abril de 2013

¿Criticar la Telebasura es quizás fomentarla?


     

    Siempre que escribo algo en tono crítico acerca de la Telebasura no falta quien en Twitter me reproche, a medias mosqueado conmigo, el por qué dedicarle tiempo a estos “personajes” ,y si no estaré contribuyendo así yo a darles más publicidad, que es lo que dichos individuos precisamente quieren, me dicen, el que, como sea, se hable de ellos. Vendría uno, entonces, a entrar en su juego, me sugieren, a ser en el fondo un colaboracionista de su causa. Ellos, me dicen, no les prestan atención alguna y punto, y punto milá. Hay cosas mucho más interesantes en que emplear el tiempo.
     
     Aparte de que al decirme así, me otorgan una influencia que para nada poseo –mis pellizcos de monjito resentido a los telebasurientos jeques ni les rozan; en mi casa ni a la hora de comer me conocen; pídenme quienes me veneran menos libros que a un fabricante de polvorones lo suyo en el desierto- me resulta curiosa esa manera de razonar. Debería entonces poder aplicarse a todo: ignorar lo que no te gusta, (atentados, corrupción, costumbres, yo que sé)  renunciar a su crítica, dejarlo pasar y dedicarse sólo a ensalzar lo bueno.
   
   Una parte de ellos, creo, es que no valoran el alcance social que la Telebasura tiene. Yo me he esforzado por explicar su trascendencia en este blog, hablando incluso de Sociedades de la Telebasura, apuntando incluso el libro que sobre ese asunto jamás verá luz por no hallar patrocinio, por lo que no se me puede acusar de frívolo capricho en ello. Otros tantos de los que me reprochan, a mi juicio, transparentan mal el disgusto que les causa leer la crítica a “personajes” que encuadran en su misma cosmovisión ideológica. Se diría que incluso comparten en algo la crítica, pero amigo, el verla ahí explicitada, “literaturizada”, uff, casi les amarga el día.
     
    Nos quieren los bien pensantes ciudadanos críticos, nos atabarran con lo sanísimo que eso es. Mas luego, amigo mío, cuando te muestras crítico, te piden entonces que seas ahora olímpico. ¿Criticar la Telebasura y a sus forrados oficiantes es hacerles la propaganda? No lo creo. Si Milá y Sardá (y cía, claro), cuyo talento no puede ponerse en duda, tuviesen que leer una oleada de críticas razonadas a su vulgar y fenicio actuar, si muchos comentaristas de reconocido prestigio  censuraran esos productos basura, esa exaltación del homo gañanis que ellos alumbran, es muy probable que otro gallo les cantara.   
     
    Más bien tiendo a pensar que quienes “pasan” y renuncian a dar esa batalla de ideas entre los ciudadanos contribuyen mucho más que yo a la permanencia de esas formas impostoras en los principales medios de representación de lo social que mis reprochantes dicen también mucho aborrecer.



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)

viernes, 19 de abril de 2013

Sardá y Milá, Fanny y Alexander también



  
     La otra noche, en el prime time de Tele 5, incitado por el gran Jordi La Noria, desbarraba as usual Sardá, con uno de esos numeritos zarzueleros que cada vez impresionan menos, triturando de paso con su EGO la presentación de un libro escrito por Sandra Barneda, “yo follo más aquí que en Bali”, perlitas así dejaba caer de la suya boca el autor de “Mierda de infancia”.
   
     Sardá&Milá, Milá&Sardá, que tanto montan como montan tanto, los Reyes Catódicos de la Telebasura, tan exitosos, es decir, tan referentes sociales, con sus dudosas audacias, con esa coprolalia de niños mimados y maleducados recuerdan desde luego la Saló de Pasolini, sí, pero también, salvadas todas las distancias, me recordaron un fragmento de la extraordinaria Fanny y Alexander de Bergman:
   
     Ha muerto el padre de los niños. El severísimo pastor ha puesto ya su dogmatismo encima de la inocencia de esos niños huérfanos –y los ojos en la madre-. A Alexander le reprocha, con aspereza estricta incluso en el tacto físico, el que diga mentiras, el que le dé rienda suelta a la imaginación. Llega el entierro del padre, aquella espléndida comitiva entre las calles nevadas. En ese camino, aterido por el frío y por la bronca del pastor, por la pena tras la muerte de su padre también, le resbalan las lágrimas por la cara. Furioso a la vez, enrabietado, el niño encuentra sólo un único camino a su alcance para rebelarse contra todo aquello: las palabrotas. Y la cámara encuadra con primor su rostro y la rabia de su letanía: caca-pedo-puta-joder-mierda-coño-joder-caca-pedo-puta-ostias-joder-mierda…
    
    En unas secuencia preciosa, el genio creador de Bergman transforma las simples palabrotas en el símbolo de la rebeldía de un niño que sufre. Lo de Sardá&Milá, Milá&Sardá, en cambio, es sólo grosero y grotesco cálculo mercantil para mantenerse en el candelabro de la Mugre y colocarnos su dudosa mercancía.



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
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viernes, 22 de marzo de 2013

La Sociedad de la Telebasura



    
    Leo que Mercedes Milá recupera el Trono del Share con su Gran Hermano… 14! O sea que, catorce años después, el amarillismo nauseabundo de Gran Hermano sigue arrasando como el programa más visto. Qué pensador reflexiona a fondo hoy sobre esto. Para mí es este un dato crucial de la realidad a la hora analizar la sociedad, ese detritus grumoso y grimoso que tenemos delante. La Telebasura, ese comistrajo infecto, ha envenenado la sociedad contemporánea hasta inocularle su esencia. Vivimos en plenas Sociedades de la Telebasura, en el seno de la formidable regresión cultural que las mismas suponen, y de las que el “homo gañanis” es su más genuina creación. Tengo en la cabeza escrito el libro que esta tesis en profundidad demuestra… pero quién soy yo, qué editorial me encarga ese libro, siendo yo Nada. No, no pienso dejarme los ojos escribiendo un libro que el mundo ignore, no lo voy a hacer.
     
    En España, para morrocotuda sorpresa histórica, la Telebasura, la "sociedad" sucia que la misma va conformando, ha sido patroneada, impulsada y exprimida por sedicentes superprogresistas: Sardá y Milá, o Milá&Sardá, que monta tanto. En esa misión histórica dilapidaron su talento a cambio de forrrarse, eso sí. Coronémosles entonces: Sardá y Milá, los Reyes Catódicos de la Telebasura.




LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS (Resumen de la obra en post del 27-1-2013 y 1-2-2013)
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sábado, 21 de julio de 2012

Diane Keaton, Javier Bardem, yo mismo



    
   Me matarás Diane, me matarás sobre todo tú, lector, y nada en mi descargo podré yo entonces decir, que no es el nuestro país para plastas como yo, pero… el maldito cariñena de la tenebrosa actualidad, lo confieso, una vez más se apoderó de mí, me absorbió entre sus punsetianas redes y puso otra vez distancia entre mis dichos y mis hechos, entre Diane y yo, entre tú y yo, lector. Es sólo que me resulta tan grotesco todo esto por lo que pasamos, que necesito como sea exorcizarlo y quitármelo de encima para llegar del todo renovado y limpio de mugre a ti, Diane, a tu libro tan bonito, a ti sobre todo, lector.
    Verás, Diane, es seguro que tú lo conoces, pues el Espartaco de los desheredados españoles planta sus reales por Hollywood, ese arrabal del lumpen. Si el otro día su gloriosa mamma, enardecida, por todo lo alto ponderaba el aparato testicular de unos mineros supersubvencionados, fue ayer Javier B, junto a uno de sus hermanos, el Muso de las protestas antigubernamentales. El eslógan que más le gusta vociferar por las calles lo dice ya casi todo de él: ¡Esto-nos-pasa-con-un-gobierno-facha! Quédase luego tan ancho como pancho el chalán. La mayoría le venera, como si en efecto, fuera éste sobre todo un país para bardemes. 
   Claro, el que en medio de un clima socialmente aterrador, presentado como escenario de las más espantosas miserias e inhumanas privaciones, próximo en desesperación y penuria, dicen, a la de una aldea del Sahel, -¡QUIEREN ACABAR CON TODO!- resulte que el Muso de la cosa detente un caché mínimo de DIEZ MILLONES de euros para empezar a hablar de cualquiera de sus habituales bodrios es propio sólo de una alucinógena sesión de masas alrededor de su tiránico chamán.
   ¡Pero si con el Fortunón que acumula el mozo le sobra tela marinera para subvenir de por vida a cuantos allí con desesperación clamaban como locos por la Igualdad, la Fraternidad y lo otro! ¡Si juntando los viles metales que a miles sobre la buchaca apalancan Almodovar, Cebrián, Sardá, Roures y él pueden alimentar para siempre a todos los parados de España!
   Cuántas bromitas clasistas, cuántas líricas exhortaciones a las intolerables diferencias,  cuánta demagogia rastrera de la que la Izquierda miserabilista explota pro domo sua sin rebozo una y otra vez podrían a costa de esos ¡diez millones de euros por bodrio! arrojársele ahora a la cara. ¿Es justo que Bardem se trinque ese pastizal mientras millones y millones de personas mueren a diario de hambre? ¿Qué superioridad moral se puede enarbolar desde ese privilegiadísimo caché?
    A sus admiradores, incluso a los más desgraciados, todo esto ampliamente les transpira, pues es propio de las sectas y de los alucinógenos el levitar en la sinrazón y el adorar mucho a este becerro de los huevos de oro, sí.
   En fin, Diane Keaton, guapa mía, en fin, lector, que ya no sé bien qué deciros, excepto el que ruego yo porque no me mandéis a Parla, todavía, pues todos los caminos me llevan ya a ti, a vosotros.



Post/post: gracias a Mónica -sí, así es- por correr este tour, por bloggear ayer a mi lado, GRACIAS.
  


domingo, 20 de mayo de 2012

Crimen sin castigo de Javier Sardá


  


   Pues nunca, a mi modesto entender, se ponderará bastante el leso delito por Javier Sardá acometido, que, habiendo tan abundante talento en el interin de su magín, -como al mismo Doctor Frankestein lo asimila en el Sabadell, qué nivel, Boris cantarín-  hubiera sobre todo de canalizarlo él hacia la infecta Telebasura, de cuyos pésimos males y modales para el envilecimiento del gusto y del criterio de la audiencia –del Pueblo dirían ellos, que tanto lo aman- fue él pionero ilustre e insigne Patrón a seguir, a cambio, eso sí, de levantarse un inmenso dineral, vil metal que en ellos, a lo que se ve, jamás de nada es culposo. 




Post/post: gracias a NVBallesteros, a Mónica, a Cesar, a Herep, a Juan Carlos, a Winnie, a Fernando (gracias), a Maribeluca, a Anónimo por bloggear a mi lado ayer, GRACIAS .

viernes, 18 de mayo de 2012

Desmontando a Boris&Sardá


    
    El mismo marco distinguido que a Víctor&Ana recogía, les envuelve a ellos también. Los mismos utensilios entre funcionales y exquisitos, el mismo nivel del agua en los vasos, en las botellas. Idéntica la música incitativa que con ellos arranca: isotopías narrativas que faciliten y armonicen el mensaje latente. Sí, el logotipo del Banco omnipresente, marcando con discreción el territorio de la especulación, en su doble sentido. Mismo paisaje pues, para distintas figuras, con un similar denominador común: admirados paradigmas del progresismo bienpensante y exitoso charloteando de sus fecundas “Relaciones”.
   Es archiconocida la sentencia de Marx que sostiene que la Historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa. Y si la conversa que se traían Víctor&Ana terminaba en comedia, no dejaba en su desarrollo de rozar la tragedia: en un momento teorizaban, serios ambos, sobre la posibilidad real de que su venturosa liasson pudiese, al albur de la vida misma, irse mañana al traste. Uff, se te ponían de corbata entonces. Bueno, pues con este par de histriones  ahora, en efecto, es todo ya farsa. Los mayores cumplidos, también los más íntimos reproches, que aquí Boris&Sardá sin pudor exhíben y se cruzan, poseen el aire grotesco y desmesurado que le es propio a la farsa. Tampoco ellos ocultan lo más mínimo el género: el gasto de la producción corre a cargo de Boris, de sus excesos prototípicos, apalancándose Sardá en un surtido repertorio de risotadas, carcajadas, estrambotes y demás expresiones del jocoso cachondeo.
      Y asistimos así –atonitos, si tomamos distancia del timo del lujoso envoltorio- al racimo exhibicionista, pautadas a través de primorosos encuadres, de las inacabables banalidades y ocurrencias de esta pareja de ejemplares histriones. Espectáculo de las inflexiones cantarinas en subeybaja de Boris galvanizadas por los tics y los morritos que le pone Sardá. ¡Oh, what a wonderful world el suyo! ¿Resultará entonces inconveniente recordar, tan dados como suelen ser ellos a ajustarle las cuentas al tendero del barrio, que Sardá amasó todo un soberbio CAPITALOTE con su multimillonario negocio? ¿Entonces, hacerle la bola y la ola a un Banco ahora, a cuento de qué?
    
    Pero estas son las perlas incredibiles que aquí nos derraman: “qué cómodos nos sentimos juntos… tú eres la persona que más me ha glamourizado a mí… desde que no tenemos la unión del programa me has dejado huérfano… pero, Boris, un huérfano con una buena herencia, chico, no paras, lo último, plancharte la cara… es increíble el vacío que dejas… el luto de Crónicas lo sentí un año después en un restaurante coreano hiperpicante, empecé a lloraaar… Javier, me hiciste cantarle el Cumpleaños Feliz al Jefe Supremo en Taormina en una cena de la élite… Boris, yo nunca te abandonaré, tú me dejaste por Miguel Bosé… Javierrr, uno tiene que ser vampirizado y ser vampiro, una relación en la que no se chupe, no hay relación… Javierrr, tú eres muy orgulloso y muy inteligente –puede que tengas razón, Boris- … como el doctor Frankestein y su monstruo, así es nuestra relación… Javierrr, cómo eres de malévolo, eso es crueeeel, … he pasado toda la vida queriendo ser guapo y sólo soy inteligente, tú eres guapo e inteligente, Javierr… pero, claro, en la dominación hay la máxima entrega… bueno, Boris, ha sido un placer, espero que nos veamos pronto… no antes de seis meses… vale, perfecto.”
        Y cada uno lárgase entonces por su lado. Oh, yes, very well, what a wonderful word.     



Post/post: gracias a ... nadie, pues nadie pudo ayer bloggear conmigo... menos mal que llegaron unos ángeles, Ángeles Moya y ángeles, seguidoras nuevas de este blog, que es también suyo ya, oxígeno puro para seguir escribiendo, y no me dejaron así tan solo, GRACIAS por ello, míos ángeles. 


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Zapatero en la Noche de Autos


      
     Hubiera sido una humorada fantástica que hubiese comparecido ante todos para darle mimitos él también a Rubalcaba, no sé, un abrazo, guiñarle un ojo como solo él sabe y desearle “Alfredo…” sus ya míticas “buenas noches y…buena suerte”. Pero no. Casi lo más impresionante de la Noche de Autos fue el silencio, el estruendoso mutis por el foro con que lucióse, en la misma noche del rito más sagrado de la Democracia, el secretario general del Partido gobernante y el Presidente del gobierno más planetario de todos los tiempos.
     Extrañó, y mucho, ese silencio… poblado de ecos gamonedos, diríamos, en persona tan cordial –justamente famoso por su bonancible talante además, que el perínclito Sardá acaba de darle “gracias” por el mismo, que se echará de menos, dice- que arribó siete años atrás al Poder asegurando que no le iba a cambiar a él la Política y que tampoco iba a decepcionar a sus votantes él nunca. Sorprendió un poco, sí, esa espectral frialdad, como si tras los mimitos públicos un sórdido ajuste de cuentas –acaso propio de turbias gasolineras- entre los jerarcas anduviera en realidad librándose. Y canteó también esa estelar ausencia en el momento de la Derrota en persona por lo demás tan persuadida, y que tanto tiempo empleó en persuadirnos a los demás, en cómo ha de ser la solidaridad el valor central que de arriba abajo informe el entramado social. A la vista de cómo entre ellos con tamaño egoísmo en los hechos se despachan, en fin, al menos el eco de las dudas razonables puede a uno resonarle.
    
     Cierto es que en el Día Después el Presidente en algo enmendó el yerro: como buen demócrata aceptó el veredicto y, aunque no quiso ante la canallesca empeñar su palabra en que sería Rubalcaba el que en la Investidura replicará a Rajoy –como si tras los mimitos mitineros una feroz batalla de intereses, superiores incluso a las propias personas que los protagonizan, estuviera, entre las bambalinas del Poder en funciones, precipitándose- ofreció al menos una explicación del Desastre que también a él incluía.
     Volvió así doblemente, si puede así decirse, el Presidente por sus fueros: “Teníamos todo el Viento en contra…” musitó apesadumbrado, y resultó involuntariamente graciosa la imagen, pues quizás muchos recordaran entonces sus delirios poéticos acerca del Viento elemento, dueño y señor del planeta Tierra en su otrora voluntarioso decir. Claro, Vientos del Pueblo que nos traen y que nos arrastran, que escribirían entre Sara Carbonero y Serrat, digo yo.
     Uno, que sólo es un puro faccioso además malvado, se acordó entonces de Ana Belén, la niña prodigio del zampofranquismo, que, por este orden, pidió el voto para Rubalcaba y la contrataron luego para el programa de Fin de Año, cuando quizás ellos ya no manden, lo que bien demuestra que en política hay vida más allá de la muerte. ¿O fue al revés?  Me vine entonces a toda leche a degustarle una vez más en el yutub su mágico Agapimú, que eres el Viento que no cesa, eres el peso que no pesa, eres fuego y frío, ni más ni menos amor mío, Agapimú, oh, oh, oh, Agapimú...       

martes, 21 de junio de 2011

Javier Sardá, Ángeles Caso, yo mismo



     
      A los penúltimos que me he encontrado “solidarizándose”, por supuesto, en términos entusiásticos con los de la Spanish Revolution han sido al inefable Javier Sardá, ese homeless, y a la impar novelista Angeles Caso, que para variar, apalancóse también para ella hace poco los cien kilitos del Premio Planeta. Vamos, dos insignes luminarias del star system, del Planet Hollywood patrio, diríamos.
     Veamos, aunque no debería ser necesario precisarlo: una parte de las demandas del 15-M son, a mi juicio perfectamente defendibles: listas abiertas, modificación de la ley electoral para hacerla, entiendo, estrictamente proporcional, -habría que escuchar entonces la que liarían los nacionalistas- independencia del poder judicial frente al político, lucha frontal contra la corrupción, la puesta en cuestión de los privilegios de lo que se va conformando como Casta por parte de los políticos profesionales. No son originales del 15-M. Muchísimos analistas así lo habían diagnosticado. Es igual: con sólo esas ideas-fuerza perfectamente pueden formar un partido que obtenga en los próximos comicios los apoyos electorales necesarios para revitalizar y poner patas arriba con toda la legitimidad del mundo el panorama político. En parte Up y D en Madrid ha cosechado la primicia de ese impulso regenerador, que no es original del 15-M. Lo propio de éste, y lo que uno, que es menos que nada, censura, es el método asambleario, la reclamación exclusiva sobre sí de la soberanía popular, la ocupación permanente de las calles, terreno abonado todo eso para los totalitarismos y las, a mi juicio, empobrecedoras medidas económicas que proponen.
    
     El idolatrado ejemplo islandés, aparte del enjuiciamiento del anterior gobernante –no de la oposición, que yo sepa-, no se está llevando a cabo a través de acampadas callejeras, ni de la exigencia de la liquidación del sistema de partidos en pro de una democracia en todas las cuestiones directa. Habrá que analizar en qué termina el proyecto de la nueva Constitución anunciada, que no se está realizando, creo, en ningún ambiente convulso de algaradas y de urgencias inaplazables.
     Dicen que PP y PSOE lo mismo son, y habría que conceder a Rajoy, al menos como al peor de los delincuentes, si el voto de los españoles así lo decide, el beneficio de la duda, o sea,  la oportunidad de demostrar de lo que, en orden a las inaplazables reformas señaladas, es, o no, capaz de desempeñar. El PSOE de ahora y el de las vísperas de Aznar sí que son, en mi opinión, calcados: paro masivo, desempleo juvenil asfixiante, bancarrota de la Hacienda pública y desesperanza colectiva. No son lo mismo los cinco millones de parados de ahora y de antes de Aznar que los cinco millones de empleos que se crearon después. No pueden en ningún caso significar lo mismo la ruina general y las arcas públicas repletas.
     
      Cómo no va a comprender uno la rabia y la desesperación de quienes han perdido su trabajo y su casa, por más que racionalmente no se compartan las medidas que reclaman. Es curioso, porque bastaría decirse uno… vale, estoy con los Indignados, para automáticamente respirar aliviado y decirse, uff,  bueno, estoy con los humildes, con los pobres, con los puteados, patatín, jooder,  ya no soy el enemigo del Pueblo, que diría Ibsen. Claro, la gente que vota a la Derecha, por definición, no es Pueblo. Uno vive de su trabajo –y es odioso tener que explicar esto- y tiene sus ideas, y siendo nada, y porque las cree mejores, las defiende ante los veinticinco que le leen.
     Dicen, algunos del 15-M, revolviéndose cuando se les echa en cara alguna acción violenta, que violencia también es la del Sistema, que hace a miles de ciudadanos no llegar a fin de mes cuando otros muchos se forran. Qué decir entonces de la violencia existente en el resto de los países del mundo no capitalistas. Vendría a ser ésta, como dice Sampedro, la hora de la repartición.
     
      Pero que encima vengan los eminentes triunfadores del Sistema a pasarles paternalmente por el lomo a los del 15-M la complacencia de su supuesta complicidad, que a nada de verdad les compromete, cierra el círculo eso, a mi juicio, de la más cínica miseria moral imaginable. ¿En cuantos miles de millones se cifra el monto del patrimonio acumulado, también sobre el sudor ajeno, por Sardá? Yo defiendo que Sardá gane conforme a ley cuanto pueda, pese a que le censure todo su talento malgastado en ser el rey de la Telebasura, que tanto daño social ha hecho. Son los del 15-M quienes deberían combatir su bárbara riqueza. Sardá les hace un poco la bola, y a otra cosa.
     ¿Qué decir de Ángeles Caso? Decía Caso en tono complaciente y hasta admirativo lo mismito que uno sostiene en plan escéptico: de las filas directivas del 15-M saldrán los futuros gobernantes, los próximos ministros de la élite. Si existe un galardón que representa una estafa colectiva y una especulación agiotista y plutócrata elevada a la enésima potencia es el que ella se aprestó a negociar y recoger. ¿Entonces? Qué curioso el que se le niegue el pan y la sal a las ideas y hasta a la persona del tendero de la esquina y se venere a estos ejemplares soberbios de la impostura. Son los progres multimillonarios, sin duda, los héroes de estos Tiempos de la… eso que tú y yo sabemos, querido lector mío. 

jueves, 3 de marzo de 2011

Berlusconi metiendo, véase

    
     Dice hoy la prensa que Berlusconi se meterá en el bolsillo 17 millones de euros gracias al dividendo de Telecinco, líder de audiencia. Se imagina uno al punto, claro, un poco como el maniqueo que uno es, a Ana Rosa Quintana, a Jorge Javier Vázquez, a Mª Teresa Campos, a Mercedes Milá, a Jordi González, a Mª Antonia Iglesias, a Enric Sopena, a Boris I, a Pilar Rahola venga a aplaudirle sin parar. ¡Y luego dicen que el tratamiento de la basura sale caro!
     Tengo para mí a Berlusconi como al emblemático Ciudadano Kane del Reinado de la Mugre triunfante. Si incluso en la cima de su abyecta ambición conserva el Kane de Welles una mínima dosis de fascinación y de misterio consigo, la cínica figura de Berlus sólo provoca asco y chasco. La propia sustancia de los magnates ha ido degenerando al calor de los aires pestilentes, hedonistas e hiperconsumistas de la Época y ya  a su nítida inmundicia le estorba hasta el mínimo aura de ambigüedad que Hearst mantenía. De esta manera, si Kane al morir suspiraba su poético “Rosebud”, cuando Berlus pase a mejor vida es muy probable que, como el vivo Sardá ayer a propósito de Mou, exhale tan sólo un muy sentido “gilipollas”.  
    
     Todo es transparentemente repulsivo en Berlus, apodado il Cavaliere, para mayor infamia de los tiempos, por haber obtenido la Orden del Mérito al Trabajo: contactos mafiosos, corrupción a mansalva en Tangentópolis y después, obsceno acaparamiento de medios de comunicación, impúdico enriquecimiento, la monstruosa acumulación de Poder resultante, descaradas medidas de autoamnistía, sistemática defenestración de periodistas críticos, escándalos sexuales con menores durante la presidencia, en fin, penosa adicción a las operaciones estéticas que acaban por hacer de él un androide de plexigás y garañón al que todas las heces de los tiempos modernos lubrican. A lo mejor, como diría Jordi González, el gran comunicador de La Noria, es sólo la pura envidia y el precio a pagar por ser líderes.
    
     Si  Ciudadano Kane era la meticulosa indagación entre quienes le rodearon  del secreto que escondía la esfinge del magnate, Ruby, la menor magrebí con que se le vincula, dejó en la prensa de una tacada bien clara la almendra esencial de Berlus: “Me presenté a él diciendo… un placer, Ruby, 24 años. Él me escuchó mejor que cualquier psiquiatra…y al terminar la cena me dio un sobre con siete mil euros diciéndome que era inteligente y debía estudiar… otra vez me regaló un collar”. Vale, Ruby, joyita, se puede decir más alto, más claro no ¡Cuánto debió Berlus escuchar los vaivenes de tu boquita, guapa!
    
     Sólo encuentro un enigma indescifrable a la pura diafanidad maligna de Berlus sobre el que ni a la Derechona ni a los tertulianos más encumbrados nunca oigo yo indagar. Se le concedió en los tiempos felipistas una televisión a Mr Berlus a cambio de una orientación ideológica de la cadena y de los informativos afín al progresismo gobernante, bullente aún en Berlus la estrecha relación que le unía entonces con los socialistas italianos. ¿Por qué bajo el aznarismo, siendo ya en teoría ambos compañeros ideológicos, en ningún manera se desactivó ese cañón difusor de izquierdismo envuelto entre una programación nauseabunda, es decir, berlusconiana?
     Es como si las cláusulas del acuerdo primero pervivieran intactas, por más que estuviese entonces el socialismo en la oposición y que antepusiera Berlus las cifras del negocio y de ese pacto a cualquier principio ideológico, por más que el mismo hiciera trizas la “política informativa” del aznarismo, incapaz de neutralizar siquiera el anti-liberalismo rampante de Tele 5. Fue glorioso, por ejemplo, aquel episodio de Siete Vidas en el que Aznar aparecía caracterizado en un póster como Hitler.
     Es como si las férreas cláusulas de aquel acuerdo hubieran pervivido incluso durante los más ventoleros dominios zetapeicos. ¿Cómo si no es explicable, con el énfasis dado por Zp a los gobiernos paritarios y a los tópicos del feminismo de manual, que tanto dice proclamar la dignidad de la mujer, el haberle tolerado, a contracorriente además de la manía zetapeica por removerlo todo y de hincharnos de superprogresista educación para la ciudadanía y de indisponernos contra los Ricos del mundo, la programación tan continuamente denigrante para todos pero en especial contra la condición femenina de un tinglado propiedad nada menos que del líder de la derecha italiana, es decir,  del ínclito Berlus?
     En suma, ¿cuál es el arcano de la jeroglífica ascensión del canal berlusconiano en España? Acaso Javier Sardá, tan listo, podría decirnos algo distinto a un insulto al respecto.