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domingo, 21 de agosto de 2016

Una idea genial para el reallity de Mª Teresa Campos

     


   El estreno del reallity Las Campos –copia en degradée del de las Kardashian- obtuvo un rotundo éxito de audiencia. Es una confirmación más de que son los ingredientes bajunos y gañanes de la Telebasura los que contienen la cifra de la respetabilidad social hoy. Asistiremos al Milagro de Terelu, primero vaca y luego sílfide, se ve de venir. Qué cosas, oyes. Si nos cuentan que veríamos alguna vez en movida como esta, alardeando de Mansionaza-en-venta a Teresa Campos, emblemática Mujer Progresista donde las haya, ni locos lo hubiéramos creído.
       No ha mucho que pregonaba la Dueña Campos tener ¡una imagen de Zapatero! sobre la mesa de su despacho. Bien, es hora de que Teresa Campos retome, aprovechando el crudo y triunfante engrudo de su reallity, su indesmayable compromiso con los más desfavorecidos, y que tras sí arrastre, en esa su ferviente fe, a los otros grandes recientes Paladines de la Humanité, las PERSONALIDADES del reciente Manifiesto de los 450 en El País, que pedían un Gobierno de Progreso y del Pueblo que uniera a PSOE-IUPodemos-Ciudadanos.

     Convoque pues en su casita, en su neroniana piscinita, a Forges, Verdú, Millás, García Montero y Antonio López y, a la vista del faccioso apareamiento habido entre PP-Ciudadanos, promulguen allí mismo un nuevo y enérgico Manifiesto en el que de forma solemne a Ciudadanos declaren ENEMIGO DEL PROGRESO Y DEL PUEBLO. Y que luego la chacha latina de la Dueña –en el reallity  vista- sirva a todos un alegre piscolabis. Claro, y yaque, más que una foto, que sea el gran Antonio López, pintor de Reyes más que rey de los pintores, el que con un cuadro de los suyos inmortalice la ocasión: Retrato con chacha al fondo de Teresa Campos, con Forges, Montero, López, Millás y Verdú tomando el vermú. Agapimú.  



VEINTE RELATOS DE AMOR Y UNA POESÍA INESPERADA. 165 pgs de SENTIMIENTOS, HUMOR Y AVENTURAS acerca de la condición humana enamorada, en muchas de sus vertientes, cimas y simas, con la emocionante recreación de las más perturbadoras encrucijadas a que nos arrojan los sentimientos inevitables, que sin tu amor lector serán humo, polvo, sombra, nada. Personalmente dedicados. Pídemelos aquí o escríbeme a  josemp1961@yahoo.es  Es muy sencillo. 12 E por correo ordinario a la dirección de España que desees; 15 E por correo certificado. Sílbame aquí y te informo sin compromiso.
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viernes, 21 de marzo de 2014

Juan José Millás, ESCRITOR INDIGNADO

   

   
   Así, con rotundas versales y marmóreo rótulo sobre la estelar efigie nos lo presentó el viernes pasado La Sexta. La Sexta, yes, esa televisión que,  a pesar de los muchos favores del gobierno zetapeico, tras la ruinosa gestión del multimillonario trotskista Roures pasó a manos de Antena 3, es decir a la órbita del grupo Planeta, aunque,  misteriosísimamente, en nada se haya notado el traspaso, visto y comprobado el pertinaz glassé de trotskismo que sobre la mollera de la audiencia a diario continúa  desparramando.
   
   Tras el rótulo sensacional, allí enseñoreados los fantásticos haberes del Éxito de Millás: “Diez galardones, entre ellos el Planeta y el Premio Nacional de Narrativa”. Por no hablar de sus numerosas colaboraciones en los mejores medios. Blanco y en botella, pues: planetario planeta sobre planeta, qué leche. Traía Millás libro nuevo y sobre el mismo le hicieron dos preguntas. Al programa (La Sexta Noche) y al moderador les interesaba mucho más (y en bandeja, como a aquel rey, se las ponían) la enésima repetición de las generales, no ya de la ley progre, sino el catecismo de la Izquierda Ultra, que Millás, espeso, plano y romo evangelista esta vez, fue allí desgranando:
   
   ¿La Reforma laboral? “una salvajada”, ¿la Huelga General? “una respuesta civilizadísima a una agresión salvaje”, ¿la ley de Seguridad Ciudadana? “una ley contra los ciudadanos”, ¿las hipotecas? “no se deberían pagar”, ¿el PP? “han roto el contrato social… se han cargado también la movilidad social… no pierden oportunidad de mentir… patriarcal, misógino, machista, yo soy el Dueño de tu Útero… el grado de corrupción que hay en el PP con el asunto Bárcenas llega a todas partes… en fin vivimos en un mundo en el que el poderoso está al margen de la ley… y todos los partidos que están en el Parlamento están en la misma lógica… el sábado confluyen cuatro marchas sobre Madrid, dirigidas por asociaciones cívicas, pues ojalá les vaya muy bien…”.

   
   Más que indignante resultaba casi divertido ver allí al exitoso escritor, nada menos que ganador del Premio Planeta (100 kilos), denunciar sin brillo alguno la raíz del mal: “ocurre que igual que enferman y se corrompen los individuos, enferman y se corrompen las sociedades, lo hemos visto en Alicante y en Valencia… son sociedades enfermas, en fin, habrá que hacer lo que mejor se nos ocurra… que tengamos que hacer una ley así (prohibición de los cargos públicos en Galicia de aceptar regalos) da una idea también de cuál es nuestro grado de enfermedad y de corrupción como sociedad”.   Un Planeta enfermo y corrupto, es verdad.



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
(Resumen y análisis de la obra en estos enlaces)
154 pgs, formato de 210x150 mm, cubiertas a color brillo, con solapas. Precio del libro: 15 Euros. Gastos de envío por correo certificado incluidos en España. Los interesados en adquirirlo escribidme por favor a josemp1961@yahoo.es
“No soy nada, no quiero ser nada, pero conmigo van todas las ilusiones del mundo” (Pessoa)



lunes, 27 de enero de 2014

Aguarrás de Juan José Millás, una más

     

   El Libro de la Izquierda Ultra a la par que Zafia es que ya casi a diario se escribe solo. Bastaría un simple “corta-y-pega” de esos que la UGT consigue que la Junta de Andalucía con el dinero de todos unte. Decíamos ayer de Maruja Torres, de Sabina, de Tristán Ulloa, de Víctor Manuel, de Paco Ibáñez, de Fernando Trueba, de Pablo Carbonell, de Juan José Millás… del mismo Millás , que encantado repite y se repite. “Una gilipollez”, ahíto de compromiso verbenero, ha titulado su articulazo nada menos que en EL PAÍS (17-1-2014), esa oenegé. Los del romo realismo social de los sesenta, al lado de este prurito vulgarote con que ahora quiere la Casta Lista agitar al personal, a este paso van a resultar todo un lujo útil de imaginación y de poesía. 
       
   ¿Y qué dice Millás tras tan lírico encabezamiento? Pues los prototípicos argumentos de libro y de siempre de la extrema izquierda, que hace ahora Él suyos: ¿Violencia el quemar contenedores, destrozar escaparates, enfrentarse a la policía, llamar a la revuelta? Cá! Violencia la del Capital y la de las Grandes Empresas, por supuesto, “violencia criminal, que a veces mata”.  Leerle esa soflama a todo un ganador del Premio Planeta, qué valor, es flipante, repitámoslo nosotros también. Ya le espetó retóricamente no hace mucho  a Felipe González, en señalada entrevista para EL PAÍS, a propósito de la crisis económica, “si no es como para tomar las armas”.  Como las publicaciones más borrokas, cual nuevo Zola planetario, Millás acusa: “En estos momentos, hay en las cárceles o comisarías chicos y chicas detenidos porque sí, por reclamar lo evidente o porque pasaban por allí”.

      
   Y el Malo prototípico, ¿Blesa, no?, espera, espera, lector, que ese es sólo el entremés de la kermesse: “Un caso de violencia sin límites es la biografía reciente de Blesa, que mientras hundía Caja Madrid se subía el sueldo y estafaba a los pequeños ahorradores, y daba órdenes obscenas desde su Ferrari y sus yates… (podríamos un poco seguirle aquí a Millás en su desgarradura, con la condición claro de que aumentase la nómina a muchos otros Cajeros y demás Casta de partidos, sindicatos y patronales que de esa mano trincaban, a Mafo, a otras tantas Opíparas Corrupciones, en fin, al mismo Cebrián, que tan a mano al Artista le queda, sí, el que despedía al parecer a la  gente por sms) … Al Ministro del Interior le conmueve ver un escaparate roto, pero un escaparate roto, amigos, es una gilipollez comparado con un correo electrónico de Aznar”. Acabáramos; al fin encontró culpable a la noche de los Escaparates Rotos don Juan José Millás, qué devoto. 



LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
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jueves, 31 de octubre de 2013

¿Tú, de qué vas, Juan José Millás?


   Uff, cómo le pone ahora a su idolatrado Zetapé (“Usted no se apure” EL PAÍS 25-10-2013). El principal hagiógrafo de don Jose Luis se la devuelve ahora atravesada, y hasta con punta de veneno en el estoque. Poor Zetapé, dan casi ganas de musitar. Y cuidado, ex –presidente, que Juan José Millás no habla por hablar: una vez, en indignada interrogación ya apuntó en EL PAÍS a Felipe González, a propósito de la crisis económica, nada menos que si “¿no es como para tomar las armas?”, propuesta ética y estética que en todo un Premio Planeta resulta al menos … escalofriante.
   
   Primera en la frente: cínico Zp. “¿Habló usted con Merkel?, le preguntaba una y otra vez, con paciencia infinita, Ana Pastor. Lo cuento en el libro, respondía Zapatero con toda la cara”. ¿Qué se hizo de toda aquella emocionante humanidad, de aquel dechado de franqueza y tacto, que tanto cantara Millás en él?
   
   La segunda: desleal y egoísta Zp. “Ha esperado dos años para hacer público, previo sustancioso anticipo económico, lo que nos debía a todos los españoles… una explicación a aquel cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste… que a Usted no le ha costado nada, usted ha escrito su dilema al fuego del salario del Consejo de Estado y demás momios que le corresponden por su cargo”.
    
   La tercera: inhumano Zp. “Usted no se imagina el frío que hace fuera, no se hace idea de las corrientes de aire que circulan por los patios desolados de este país en ruinas.
    
  Cuarta: traidor Zp. “Usted rompió el contrato con los contribuyentes, se cargó cualquier posibilidad electoral del PSOE, se lavó las manos y se marchó a cenar”.
   
   Y la quinta, nunca mala: majadero y anti –demócrata Zp. “Si cuenta en El dilema –sus memorias- las mismas naderías que en el programa de Ana Pastor, ensalzando por un lado las virtudes de la democracia y reconociendo por otro que a veces hay que suspenderla (es lo que usted hizo) por causas de fuerza mayor, se lo podría haber ahorrado”.

   
 Todo eso –cínico, desleal, egoísta, inhumano, traidor, majadero y anti- demócrata- le espeta ahora Millás, su otrora extasiado panegirista, el mismo que se derretía ante los radiantes tesoros de izquierdismo, bondad, honestidad y altruismo que en Zapatero, ya en el Poder, rebosaban, -en EL PAÍS están sus textos- ,insisto, Millás, no la derecha cavernaria- en su artículo presente. Recordemos que Zapatero arribó al Poder bajo dos imperativos supercategóricos: “el Poder no me cambiará” y “No os decepcionaré”. En fin. Mucho más aún que a los políticos, a los postineros escritores del Progreso les encanta siempre quedar para la Historia en el campo inmaculado del Bien. Tienen ellos siempre la Palabra, la última Palabra. Ganan el Planeta y todo.  


LAS HISTORIAS DE UN BOBO CON ÍNFULAS
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sábado, 14 de julio de 2012

La prodigiosa historia del Conseller contrabandista


    
     Nos lo cuenta esto Millás en una novela acerca de un capitoste derechista, y como resulta eso en la industria cultural  más que un trillado lugar común, cuela fijo. Ahora bien, pasa en la realidad, como tantas otras hazañas de los prohombres progresistas, y nos quedamos perplejos un instante, pero para nada se adensa ese soberbio ejemplo en el imaginario simbólico de los ciudadanos. De ahí se deriva sobre todo la pretendida superioridad moral de la Izquierda. Y el caso es que la proeza de Jordi Ausás merecería que un Eduardo Mendoza en plenitud de sus facultades la inmortalizara en una secuela de aquella gran novela suya, “El tripartito de los prodigios”, que podría titularse ésta.
   Érase un militante de la Esquerra Republicana metido en política. O sea, un santón laico de camisa negra, republicano e independentista, de estos que a la mínima te sueltan a la cara un ¡Salud y República! que tiembla el misterio de la pureza izquierdista más insobornable. Sucedió que ascendió. Tanto progresó Ausás que llegó a consejero del inolvidable gobierno catalán que capitaneó Montilla, aquella maravilla. ¿Alcanzó a ser un cualquier consejero? No, precisamente el de Gobernación, el ministro de Interior entre 2008 y 2010, de los que mandan tropa, vamos. Antes había sido Ausás alcalde de la Seo de Urgel. ¡No habrá pues pronunciado él diatribas sobre la Esquerra y sobre la República! ¡No habrá enardecido corazones él ni nada con esos hermosos reclamos!
   Pues ayer mismo, el tal Jordi Ausás fue por la Autoridad hecho preso como presunto miembro de… una banda dedicada al Contrabando de tabaco procedente de Andorra. ¡Por los clavos de San Josep Lluis Carod Rovira! Como en la posguerra franquista, como en una desgarrada canción de Carlos Cano, entre palmas y sardanas, al Contrabando el Conseller que se fue. Y de aquel enriquecimiento nació el lamento que hoy canta este blog. ¡Ay, Ausás el del Govern!  
   Precisa la requisitoria del fiscal además que cada mañana, como Juan Valdés, el cafetero célebre, acudía  Ausás al garito y cueva de la banda a retirar en persona el material, en el bien entendido ejemplo de cuánto el ojo del ex -conseller puede engordar el caballo tordo del contrabando.  Asimismo destaca el fiscal el muy preciso grado de organización que la banda desarrollaba: “Funcionaban mejor que la central de Seur, en cinco minutos cargaban o descargaban el tabaco. Si nuestro ejército funcionara así, sería mejor que el de EE UU.” Que se halló además en el domicilio del conceller  Ausás tabaco por un valor inferior a los quince mil euros. ¿Es o no, lector, una historia de best-seller?
     No sé si Millás o Mendoza se pondrán a ello, que me creo que no, pero yo te juro, lector, que si corrieran por mis venas sólo unas gotas de arte, yo mismo le compondría un fado que fuera inolvidable a este prodigioso Ausás el del Govern.   




Post/post: gracias a Ruiz y a Xad Mar, y a Juan Carlos Esteban Illanes, por dejarme su huella aquí, por bloggear ayer a mi lado, GRACIAS.

  

lunes, 30 de abril de 2012

Yo tenía una granja en África


  
    “Yo tenía una granja en África”. Así empieza la célebre obra de Isak Dinesen, tan a menudo elogiada, sobre la que Sidney Pollack hizo la monumental película de la que no consigo del todo salir. ¡Se está tan bien dentro de ella! He leído en el internete que el mismo Juan José Millás, el oráculo de los desposeídos que columnea en EL PAÍS y se arrampló el Premio Planeta, pone esa frase como ejemplo de arranque portentoso para una novela.
    No sé si se repara mucho en ese verbo, tener, (recordemos “Tener y Ser de Erich Fromm”, esa drástica disyuntiva que el pensamiento del Progresismo establece entre optar respectivamente entre el Mal y el Bien) que significa la expresión de la propiedad, y que, referida, como ella hace, a la primera persona del singular, viene a denotar la plena propiedad privada que ella allí poseyó. Pues la baronesa, además del talento escritor, contaba -tenía- las cualidades básicas  para poder ser empresaria: capacidad de trabajo, de asunción de riesgo, dotes de dirección, rigor, visión anticipatoria, espíritu emprendedor. Su plantación de café llegó a alcanzar los seis mil acres y parece ser que supo ella conciliar la propiedad y la administración de su granja con un sincero desvelo por los nativos “kikuyu” que trabajaban para su empresa. También a la baronesa, como ahora al Rey de España, le apasionaban los safaris y las aventuras románticas.
   Suele también repetirse mucho el proverbio africano de que “para educar a un niño hace falta la tribu entera” y, sin entrar ahora a discutirlo -desde Rousseau para acá la leyenda del “buen salvaje” encandila a las mentes bienpensantes de Occidente- sí puede servirme para, a riesgo de ser políticamente incorrecto, en paralelo proclamar que para levantar y consolidar una empresa multinacional –piénsese en Zara, o en las que por ejemplo sin ir más lejos soportan esta babélica Torre misma de la Ciberesfera- se precisa de forma imprescindible un conjunto de saberes intelectuales, científicos, tecnológicos, jurídicos y de todo tipo realmente excepcionales.
   ¿Adónde quiero ir a parar? Mañana, lector mío, si por aquí pasas lo sabrás, que ya estoy yo pasándome de la raya con la extensión del post y no quiero por nada del mundo enfurecerte y que de mí pases ampliamente. 
Post/post: gracias a Alp, a Mónica, a Trecce, a Kayla, a Bego, a NVBallesteros, a Cesar, a Zorrete Robert, a F Medina, que con sus directas e indirectas, sus serios y sus bromas, sus insinuaciones y reflexiones, currelaron ayer en el blog conmigo, haciéndolo también así suyo, GRACIAS.

viernes, 16 de septiembre de 2011

El Manifiesto Sabinista de cada día


      
     En medio de la diarrea interminable en que deviene la hégira zetapeica, ha decidido el Alto Marquesado de la Cultura y la Intelectualidad Cejaica, marcando territorio, en penúltimo servicio prestado a quien les regaló el negociado de la Cultura y primero de los que vendrán en  cómplice ofrenda al nuevo jefe, plantar su cansino  pino de sobadotas consignas contra la Aguirre, a ver si de éstas por un casual suena la flauta y pueden arrojarla los capitostes sindicales contra la catenaria misma del tren, como en tiempos para ella reclamara la inolvidable Maleni de nuestras entretelas. (Mejor no recordar ahora, lector, dónde y con qué emolumentos aparcaron a la insigne ministra de la nevada)
     ¿Cuántos Manifiestos no habrán en vida publicitado los Altos Figurantes de la Ceja? ¿Once mil? ¿Un millón de manifiestos quizás, en matemática armonía con el reconocido pastizal de euros rubalcabo? Todos perfectamente intercambiables, eso sí: la modorra que levanta esa tabarra cotorra, decíamos ayer, zumba que nunca cesa, pues de eso se trata, de marcarle claras las lindes a la grey que ellos pastorean, encantados además de reconocerse. Idénticos Manifiestos e idénticos Figurantes, ese penoso jueguecito de espejos replicantes y redundantes, que no dejan de reflejarles lo incomparablemente solidarios y guays que ellos mismísimos son desde hace mil años al menos. El Bolero de Ravel que el gran Sabina a su manera hubiera estirado y apurado hasta las heces, diríase.
    
     Es curioso, porque enseguida se da cuenta uno de cómo la áspera política divide y tensa el gesto, sobre todo el de aquellos a los que –aún no compartiendo mis ideas- pueda uno en algo caerles bien. Este puñetero carca, me parece casi oirles refunfuñar ante mis modestuchas paraules. Te van a dar mucho por… Nada, no escribas ya nada sobre la ingrata política, nada tienes que ganar por ahí, me sugieren y yo mismo me digo a veces. Autocensúrate. No vas a encontrar nunca editor así. Tentado estoy incluso de abrazar la fé sabinista, (del gran Sabina, I mean) que seguro que así mejora mi suerte, y acaso tras uno de mis destemplados gritos ciberesféricos la propia Almudena Grandes en persona se me aparezca, con el editor de mis sueños bebiendo en su almudena mano, de la que también bebería entonces yo.  
     Curioso, digo, porque ese rechazo, ese desdén avinagrado hacia la política sólo para los de un pensamiento vale. ¿No han apuntalado precisamente sobre la Política, sobre sus más que trillados lugares comunes, estos elitistas mandarines sus exitosas carreras? Es claro: se entiende aquí que escribir de política es censurar la impostura izquierdista, mientras que se asiente y se cataloga y percibe como natural y evidente –es decir, como no político- el topicazo antiliberal de turno o el elogio a la tiranía filantrópica de moda esa temporada, sea en prosa, en verso, o en reverso.
    
     Eso es lo que ocurre en el cenagoso terreno de las ideas y de la creación, en el que la Izquierda y sus venerables santones reparten los carnets de gente maja. Numerosos blogueros no izquierdistas me reconvienen siempre amistosos: que te conste que Millás es uno de mis preferidos, que si gana el Planeta, mejor para él, que Almudena, pero que muy grande es, que Sabina, lo que quieras, pero a mi me encanta. Joder, ¿y no vale eso para los demás? Porque estoy yo deseando ver los ejemplos a contrario, esto es, los escritores liberales venerados y defendidos por la tropa izquierdista.
     Pero si ya hasta en el barro triste que es el mísero blog de un don nadie  se autocensura uno, es que no se merece entonces el don y el derecho de escribir, es decir, de comprometerse sobre todo con uno mismo, por opuesto que ese impulso resulte al supersolidario “compromiso” que ofrecen siempre los Arribafirmantes (que es como deberíamos referirnos a estos Cuarenta Principales que firman desde sus alturas de élite todo lo que por la secta se mueva). Y de esta manera ser capaz de sostener, te cueste el rechazo que te cueste, que alguien que como Millás entre otros galardones ha arramplado con el Premio Planeta, más el capitalote que lleva el mismo añadido, debería quizás al menos cortarse en público un poco; que alguien que, como García Montero,  tantos ditirambos ha dedicado al régimen de los Castrones, en fin, no imagina uno bien de qué derechos democráticos pretende alardear;  que no está tampoco uno muy seguro de que la autora de Las edades de Lulú y del inolvidable artículo sobre los gozos de la monjita violada por los aguerridos milicianos, entre otras hazañas, sea la más indicada para enarbolar la bandera de la Cultura, y en fin, que comparezca en esta lista heroica de Schlinder don Joaquín Sabina, metiendo también él su baza en el asunto de la Educación, después de su brillante teoría del Incesto que quería él con sus mismas hijas poner en práctica, (véase la primerísima entrada mía, que recoge sus brillantes declaraciones de por entonces) pues, mueve más a chunga que a otra cosa. 
     Y lanzados ya por la cuesta abajo del desenfreno censor, dejarle aquí puesto el recado a la Aguirre de que no le está del todo mal empleado el jarekrishna que ahora su amado Sabina también le patrocina, que así le paga él –como el empitonador de Olite a su alcaldesa- el valsecito que en público ambos se marcaron tras concederle ella –y él gustosísimamente aceptar- el Premio Oficial de la CAM. Escribíamos entonces (16-12-2010 Y les dieron las diez): “es de verse, el Héroe en gafas oscuras, como el Zorro con su antifaz, mientras la Señora entre sus brazos entera vibra…”. Así bailaban, así, así. Cúmplense ahora nueve meses del feliz Encuentro que entrambos se dio, con el fruto del Manifiesto que ahora ve la luz y que tanto celebramos. ¿Polvos, lodos? Oh, Esperanza, Esperanza mía, que digo que… y lo de mi soñado Editor, cómo ello va.  
       
    

viernes, 20 de mayo de 2011

Torrente, a muerte con Los Indignados, te lo juro por el Ché

       
     Anoche, que no se diga que no es uno idealista y utópico, tuve yo también un sueño: los del 15-M acampaban delante de la sede de Bildu y de todas las Herriko Tabernas y de los balcones de los Etarras Cantarines del Jo-Ta-Ké clamando por la democracia y la libertad en el País Vasco, por los asesinados, por los malheridos, por los extorsionados, por todos los que han tenido que largarse, por los que necesitan escolta para sobrevivir allí de rodillas. Cuando desperté, Willy Toledo y Torrente, esos dinosaurios, seguían  en  la Puerta del Sol.
       Ya el que Willy Toledo, el heroico defensor de la tiranía de los Castrones, esa democracia más que real, el que personalmente se pidió escupir sobre el cadáver aún caliente de Orlando Zapata en las mazmorras castristas,  dejárase ver tan campante en la movida de la Puerta del Sol habría por sí mismo debido bastar para pisparse todos de qué va la vaina del Indignaos. Pero que nada menos que el bárbaro creador de Torrente 1-2-3, más el impresionante y aún contante y sonante Torrente 4, aterrizara in person y en loor de multitudes sobre la Plaza de Cataluña para con su galana  presencia refrendar la protesta es ya  para torrentear y no echar gota. Pretendiéndolo o no, al ser con tal entusiasmo acogido, ha contaminado Segura de la propia bazofia constitutiva de su genio la protesta del Pueblo llamada a redimir al mundo. La Spanish Revolution, que dicen por ahí, tócate los gabilondos hondos pero que a fondo. Sólo faltan Paquirrín y Juan José Millás, con su Planeta a cuestas. Que pruebe Alfonso Ussía a asomar el bigote. Periodistas de Telemadrid, de Efe, de Libertad Digital, de Intereconomía, mileuristas traidores ellos, claro, hubieron en cambio de escapar de allí por patas. Se los querían comer, creo.
     
     Nunca dejará uno de maravillarse lo suficiente de la impudicia y del mínimo atisbo de decoro que se gastan los más sonados prohombres de la Progresía. La verdad, manejan a la peña como les sale de los mismísimos: ¿qué se hizo del masivo y ensordecedor idealismo utópico del NO A LA GUERRA, con Libia, Afganistán y hasta el fiambre de Bin Laden en el fondo del mar matarile-rile-rile tan a la vista? ¿Era sincero o fabricado, era abnegado o ultrasectario ese aparentemente incontenible idealismo? ¿Siente uno solo de aquellos chavalotes masivamente acarreados entonces, un atisbo siquiera de mala conciencia? Callan como progres.  Ahora toca transbordo en Sol, y qué Sol más oportunísimo, y qué fue de Marisol, bueno, está para eso ahora la Espe.
        Ahí está, mírale, ese cráneo en verdad privilegiado, todo un forretis disfrazado casi de clochard, santificando -“aquí, con estos chavalotes, je, je, jé,”-  de torrentiana aura la más noble Causa ciudadana. Dice la airada proclama de los 15-M que “no somos mercancía”. Ya. ¿Y qué otro modelo de espectador-consumidor propone Torrente con cada uno de sus groseros divertimentos fílmicos? ¿Qué elevadas regiones del alma espectadora con denuedo creador se esfuerza hasta el desgarro íntimo Segura una y otra vez en cultivar?
    
     Es que es de traca torrentera, vamos. Dicen los del 15-M que están en contra de los banqueros, de los políticos, de este podrido y deshumanizado Sistema, en suma. ¡Pero si es Torrente en su fealdad cósmica la más acabada y privilegiada criatura del mismo! ¡No por otro motivo decoraba su gran película con la efigie de los más significados Triunfadores del Sistema! ¿Repasamos la particular lista de Schlinder del Torrente-4? Es que ni dos meses hace que se estrenaba Torrente 4: un millón de espectadores sólo en el primer fin de semana, 8,2 milloncetes-je-je-jé de euros recaudados sólo en esos días, 668 cines, 910 pantallas, la película más taquillera del cine español, le voilá sólo las últimas cifras –por no hablar de los Goya- en que se mueve Segura. ¿Creen de verdad esos “chavalotes-je-je-jé” que no hay una trouppe de plutócratas banqueros sosteniendo el fenómeno de Torrente, y éste a su vez a ellos, claro, o sólo lo fingen?
     Ahí le tienen, posando de guay; la Mugre entronizada incluso entre las más idealistas manifestaciones ciudadanas. Decía entonces Segura que triunfaba él “porque en España tenemos mucho sentido del humor”, y es que debe ser cosa de mucha risa, claro, el pretendido Apocalipsis de hambre y desesperación que nos quieren vender este tropel de muy estratégicos Indignados. ¿Qué clase de humanista autoconciencia demuestran estos promotores al bendecir así a Segura? ¿Cómo sostener ya la mínima seriedad de sus reivindicaciones que tan alto claman por OTRO MUNDO DIFERENTE? ¿Va a ser acaso Torrente su particular Moisés? No fotis, nen.
    
     Debe ser que con aquella desolada confesión twitera, coincidente con el incesante tintineo metalífero que el estreno aún en sus bolsillos repiqueteaba, -“mi vida personal es una puta mierda”- no ha tenido bastante Segura para enmascarar delante del Pueblo la magnitud de su élite. Hacía falta un gesto personal y presencial, que la fe sin obras no salva en el santoral laico de la Humanité fetén, of course. “Santiago Segura, como uno más, acampado por el movimiento 15-M”, rezan rendiditos y sagaces los titulares del Intenné. Además, listo y hábil como siempre, incluso se ha adelantado por la mano a Sabina, que nos había jurado el de Úbeda por todos los santos progresistas en “Público” pisar pero que mucho y de una jodida vez la calle. Tranqui, Torrente/Segura, ya estás tú salvado. También tú eres “moooy bueno”. Ya puedes ir preparando el Torrente que sigue al Cuatro, y que tus fans vayan ahorrando, y a los demás, jodidos fachas, que por ahí nos vayan dando. Porque OTRO MUNDO no lo sé, pero OTRO TORRENTE es más que posible.  
    

jueves, 7 de abril de 2011

Zapatero, Iván Sanshin, esa Pasión bifronte

    

     Zetapé es Iván Sanshin. O casi, porque, mientras Iván, como uno mismo, era en la realidad Nada, Zetapé, cuando disertó para EL PAÍS y para Millás sobre el Amor, ya lo era Todo. Existe en la irregular película que Konchalovsky consagró al monstruoso sistema criminal del estalinismo, “El círculo del Poder” (1991), una secuencia preciosa, bien ilustrativa también de los extremos aberrantes y antinaturales a que puede llevar el fanatismo político. El protagonista, Iván Sanshin, un ingenuo supercrédulo de la omnipresente propaganda oficial comunista, es un candoroso y humilde servidor del “amo” Stalin, a quien adora sin humana medida y cuyas consignas repite con entusiasta y adorable entrega. Su mujer, Anastasia, más en la realidad de las cosas, es más escéptica y contestataria. Se va abriendo, claro, a pesar del amor que sin duda se profesan, una distancia irreparable entre los dos. En el clímax de una discusión, Anastasia interroga a Iván:
     -Iván… necesito saberlo, ¿a quién quieres más? ¿a Stalin o a mí?
     Emite entonces Iván una sonrisa desarmante por lo abierta y tierna. Le contesta con la misma en la flor los labios.
     -Cariño… qué cosas tienes… le busca ya los ojos, la encima para abrazarla, concluye al cabo la respuesta… ¡a Stalin, naturalmente! 
     Quien naturalmente queda conmocionado, acongojado, petrificado es, junto a Anastasia, el espectador, partícipe ahora de la terrible capacidad que tiene la ideología para penetrar y trastocar, y hasta subvertir, los lazos más primarios y los sentimientos más cercanos e íntimos, incluso en un ser tan angelical como el Iván éste. Ni por asomo sugiere uno que sea Zetapé estalinista. Para esas exageraciones demagógicas se basta el Cardenal Faisán con sus tertulias favoritas de la extrema derecha. Lo que defiendo, a la luz de las propias palabras presidenciales, es un carácter sumamente chocante.  
    
     No sé tú, lector, pero cuando ayer, para tratar de explicarme la alusión de Zapatero a la familia, como una de las claves por él alegadas en el trasfondo del anuncio de su me-voy-pero-no-me-voy, repasé la entrevista en EL PAIS con Millás y me dí de bruces con las, para mí, capitales  frases suyas ya reseñadas,
     “Yo sentía tanta pasión por la política como por mi mujer. Creía tanto en ella como en mi mujer”,
     el efecto tremendo de las mismas no se me disolvía en las entendederas así como así. Se pregunta entonces uno lo obvio: de qué pasta están hechos los políticos. Hombre, si al menos hubiera dicho él experimentar semejante enajenación del afecto y de la voluntad, qué se yo,  por los desheredados de la Tierra, o por ponerse al servicio de la Humanidad, que decía el catecismo del centenario socialista que el otro día te conté, o desde otro ángulo, por la honda reflexión en torno a las más intrincadas querellas del pensamiento político, no sé, me hubiera sonado distinto, pero enarbolar la política así, a secas, sabiendo que del libro máximo de Aristóteles ni de lejos estamos hablando, parecióme obsesiva fijación por el mero adiestrarse en el necesario oficio marrullero de conseguir y conservar el Poder.
     Las propias ventoleras en las lineas de acción gubernamentales por él promovidas para auparse y mantenerse en el mismo –de una oposición moderada a otra radical, de un iluminismo arcangélico y extremista a la vez en el prime time a los más severos recortes neocon pro Botín y cía de sus postrimerías- así creo yo lo prueban. También el haber permanecido años y años en el escaño sin en nada distinguirse, salvo en  hacer voluntaria nescencia de cuanta doctrina económica por fuerza soplábale a todas horas los oídos, que tiene también esto su mérito indudable, claro es.
    
     Y, claro, poner esa misma razón práctica en pie de igualdad, en cuanto a PASIÓN Y CREENCIA, es decir a sentimiento y fé –no caben cualidades mayores- volcadas en esa cosa, junto a la que en uno despertó la Mujer que entre todas ha elegido para desposar, no sé si no dice mucho y bueno de quien equidistancia de esa expresa manera tan distintos ámbitos. Hombre, hace Zapatero ese balance a la altura de las sesenta castañas y uno lo entiende, que sabemos todos lo que la costumbre amaina la omnívora pasión juvenil, incluso entre los más enardecidos enamorados. Pero es que encima hablaba Zapatero de su pasado juvenil, es decir, de el preciso momento en el que, por fuerza natural de las cosas, mayores y más dulces habrían de ser las mieles que entre su mujer y él  mutuamente se obsequiasen. No cabe, pues, siquiera hablar aquí de la archisobada erótica del Poder, por cuanto era Zapatero entonces un neófito virgen en el mismo, mientras que muy reales y vivas debían ser las hogueras que el cuerpo y la inteligencia suyas entremezclados con los de su querida mujer podían entrambos alimentar, para ni remotamente resistir la comparación con la abstracta pulsión de poder que representa “la política”, como el célebre Golum y su anillo-tesoooro a la perfección ilustran.
     Por eso acaso sea mejor, con todos los respetos, que no le ponga Sonsoles a Zapatero en la drástica tesitura interrogativa que le pone Anastasia a Iván Sanshin. Es ahora que anuncia, obligado por sus conmilitones, su retirada e insiste él en apurar enterito el cáliz, por amargo que éste sea.     
        

domingo, 30 de enero de 2011

El Manifiesto Bloguero

    
     Miles de fantasmas recorren el Mundo: los fantasmas del bloguerismo. Todos los Grandes Escritores del Orbe se han unido en Informal Alianza para ahuyentar esos fantasmas: Ken Follet y Millás, Pérez Reverte, Almudena Grandes y la Sgae, entre otros. Ha llegado el momento, companieros, de que los blogueristas mostremos con orgullo al mundo nuestra faz: la ilusión que nos agita, sí, la injusticia que nos oprime, también.
    
     La historia de la Escritura hasta nuestros días no ha sido hasta ahora sino la historia de la lucha de clases entre escritores: los del Establishment, de un lado, a quienes todo galardón parece pequeño y que con avaricia de agiotistas  acumulan uno tras otro –más las argénteas recompensas que les van anejas- sobre sus augustas plumas y cabezas, incluso navajeándose entre ellos en el empeño, tal es su avaricia desatada, que hasta les roba el sueño y todo, y las hormiguitas del Inframundo bloguero, del otro, que sólo de las migajas del desprecio y del cruel anonimato se mantienen, que se hacen entre sí, en bien tierna estampa, seguidores los unos de los otros, como caritativa mancomunidad de apostólicas insignificancias. Sigámonos, blogueros del ancho mundo,  todos a todos de verdad y ahora en esta lucha semifinal.
    
     Tienen unos, ya se ve, patente de corso para publicar cuanto les pete y en los más privilegiados escaparates, facilidades mil para dar rienda suelta al lujoso caletre de su mollera y llevar el boato de su voz a todas partes, cotización al alza para subastar la más peregrina de sus ocurrencias y apalancarse muy generosos anticipos. ¿Qué tienen los otros sino la negrura de su infortunio, la amargura de su ostracismo, el perpetuo revés de la invisibilidad a que vénse aherrojados? Sí, ¿por qué a unos se les ve tanto –y hasta el plumero, que ya incluso estragan- y en tantos saraos y fregaos envueltos y revueltos, mientras a los otros, sin importar siquiera el rigor extremo del más crudo invierno alrededor, con la misma puerta en las narices se les arrea, en cuanto osan asomarse un poco, como taciturnos niños del hospicio, a ese club de los negocios raros?
     
     Almacenan los unos sobre sí mismos –a despecho encima de un mensaje de airado tono redistributivo- mil y unas colaboraciones periodísticas, literarias, mediáticas, conferenciantes, en las mil y una suertes con que la Industria Cultural favorece a sus primas donnas, que son otras mil y una formas de multiplicar sus crasas plusvalías, y otras mil y una patadas en las posaderas de los oscuros blogueros, que nada en claro le extraen a su desvarío, que tanto tiempo y afanes se dejan en el cuidado de su blog, al que sin embargo aman tanto como a un hijo propio, pues como éste, extensión de su misma carne y sangre es. Y si hasta hace bien poco le daban hasta dos mil quinientos euros a cada niño que viene al mundo, ¿no debería en igual forma subvenirse a esos hijos preciosísimos de la imaginación y la ternura que son la inmensa mayoría de los blogs? Y no digamos ya los blogs de los poetas, que derraman gratis et amore un elixir de belleza no recompensada cada día sobre el mundo.  ¿No podría en todo caso un poco repartirse la pitanza?
    
     ¿No merece tanto desvelo aunque fuera sólo una mínima subvención de la Innombrable sociedad de los Autores, que lo es hoy sólo de los Autores encumbrados? ¿No se cansan de repetirnos los propagandistas estos tan pesados que todo trabajo merece ser retribuido? Hágase entonces. ¿No se jacta acaso uno de los príncipes de este perro mundo de que la Tierra no pertenece a nadie sino al Viento, (y qué es un blog, sino simple escritura en el Viento, que raudo se lo lleva al piélago del desamparo, al fondo tenebroso del mar de los sargazos desconocidos) que hay demasiados pobres (blogueros, blogueros) y muy pocos ricos (los de arriba, los de arriba nominados, entre otros).
    Entonces, adelante, blogueros, adelante, y como dicen los sindicalistas “liberados” (¿y por qué los ínfimos blogueros que nos dejamos los ojos y la vida en la escritura, que ponemos en ella el alma, habríamos de ser menos, por qué no habríamos nosotros, creadores inmersos en la niebla fría del olvido, reclamar la igualdad?) si esto no se arregla, GUERRA, GUERRA, GUERRA.  
    
     ¿Es acaso justo  tan desigual reparto de elementales bienes? ¿Hemos de soportar además que posen y pasen encima los grandes Acaparadores de libros, de pasta y de honores por inmaculados santones revolucionarios? ¿Pero que contradiós es éste? Despertad, blogueros del mundo, no creáis los piropos envenenados que de cuando en cuando os regalan los escritores consagrados. Abandonad la mansa resignación. Cuestionad sus privilegios. No les riáis las gracias. Discutidles la desmesura de su rango. Os copian las ideas además, sabedlo. Sed bien conscientes, en fin, de nuestra verdad: no residimos en las brillantes estrellas de la Ciberesfera como quieren hacernos creer. Esas galaxias aparatosas las copan ya los bien afamados escritores, son ellas el negociado de sus intereses, que siempre han venido ellos a hablarnos de su libro. Es lo nuestro el inframundo, las sombras de las catacumbas, los senderos municipales de los parques de un barrio triste. Mirad allí un hormiguero, divisad esa hilera animosa e incansable que de cuando en cuando el capricho de un gigante juguetón desbarata y aplasta. Eso somos, blogueros del mundo, hormiguitas alrededor de olímpicas estatuas (como la real de Follet en Vitoria) que ni se inmutan a nuestro paso y que todas las guirnaldas se cuelgan.
    
     Despertad, borrosos blogueros del subsuelo, heroicos escritores de la humildad, dulces escribanos sin nombre casi, hermanos-hormiguitas de la fraternidad del blog. Enarbolad ahora el blog, la flor que destila vuestro desamparo, como una espada justiciera. Puedo casi ver ahora mismo el calibre de vuestro desconsuelo, el prodigio incalculable de ilusión con que elaboráis vuestros escritos, el latido de belleza que os sacude por dentro y que queréis en el blog estampar también para el mundo entero, la franqueza de vuestros ojos radiantes ahora. Son los míos, también, camaradas. Ponéos en pie como una formidable marabunta: Guerra a la Opresión, ya. Blogueristas del mundo: fundíos. Adelante. Adelante. No tenéis nada que perder, sólo vuestras condenas. 

sábado, 29 de enero de 2011

Poessía tres


    
    
     Indómita amazona del Greenpeace,
     bajo el dintel de Downing Street,
     deteniendo  a su paso un instante
     el  rigodón del tratado de Maastricht,
     compareció ayer, tan campante,
     una ratita infeliz.
     Oh, my God, clamó desde los cielos
     hasta la misma lady Di.

     Entregábanse también
     los laureles del Planeta,
     en ese loor de cenorrio
     elitista y de opereta.
     Que este año por el lomo  
     a Millás pasábanle  la pandereta,
     pues tocábanle al Señor, al cambio,
     cien millones de pesetas.
     Ya tiene él para  los pobres
     unas cuantas metralletas,
     como las que tuvo Mr Equis
     contra los hampones de la Eta.

     Iba ya el Gran Escritor
     a platicar desde el atril
     tras los aplausos y las toses
     y los flashes más de mil.
     Mas un camarero emboscado
      a poco me lo descalabra allí.
     A la cara en un descuido
      le ha arrojado un borceguí,
      y  ¡Justicia para los blogueros! 
      a gritos venía así a exigir,
      que hasta un vahido y todo
      le ha dado a Ferrergim.
    
      Ya les llevan apresados,
       ya les llevan bajo arresto,
       que ratita y  camarero
       habíanse compinchado en esto,
       en dar la nota como fuera  
       y hasta en salirse del tiesto,
       en soltarle al mundo entero
       con valor y ya muy presto,
       antes que la Di y el Millás y todos
       mucho más tuerzan el gesto,
       aflojarse de una santa vez
       su jodido y muy rebelde Manifiesto.