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viernes, 3 de junio de 2011

Carlos García y la Spanish Revolution


    
     “No paréis”, imperábales a los Indignados el otro día Don Punset, que “tiene la Suerte cada año” él de repostar “en los premios… Príncipe de Asturias, creo que se llaman”, acunado por los suspiros de rubias de ensueño y por los castos besos de morenas en flor. No pares, tú, Carlos García, único concejal popular en Elorrio, te suplico yo, que no puedes ni siquiera saber de mí, desde esta humilde covacha en la que ni puedo comentarle a los cuatro blogs amigos que me siguen. Dice Punset que lleva él –y otros tantos mosqueteros ilustrísimos como él- manteniendo con sus exitosos libros bien alta desde hace muchos años la Esperanza. Digo yo, que menos que nada soy, que sólo este blog maltrecho poseo, que ni por milagro encuentro editor para el hatajo de mis románticos relatos, que sois cuatro como tú, Carlos García, –populares y socialistas constitucionalistas- quienes, sin presumir de ello, soportáis, con el valor de vuestro gesto cotidiano, la llama que alimenta la memoria sagrada de cuantos murieron –o fueron malheridos, secuestrados, extorsionados, obligados a dejar su tierra- por defender la libertad y la democracia en los lugares en que más amenazadas se encuentran en nuestra nación, donde hasta la vida se ha de ofrendar en su defensa.  
      
     No votéis al PP ni al PSOE, clamaban en las estratégicas vísperas electorales las almas puras de la Spanish Revolution, por todas las plazas de nuestro país acampadas. ¿Por todas? Con los datos en la mano han de saber los Indignados, esas autoconciencias del Bien inmaculado, que fue en el País Vasco donde más eco halló su revolucionaria proclama. Allí recibieron PP y PSOE un revolcón memorable, sin que ni IU ni UP y D cosecharan ni uno de esos apoyos, que fuéronse hacia Bildu. Ya aventó un notorio dirigente de Bildu las “similitudes importantes” que guardan, refiriéndose a los Indignados, ambos movimientos.  
     Si Aralar, crítico con la ETA, pero que defiende la independencia, obtuvo 42 concejales, qué monstruo del inconsciente colectivo incita entre los abertzales, además de a los etarras ex-carcelados, a votar a Bildu, hasta hacerle obtener 1138 concejales. Como todo el mundo puede ver, con el descalabro constitucionalista, un beatífico panorama de libertad anticapitalista se abre allí. Si en algún sitio era y es imperiosa la exigencia de una democracia “real” era y es en el País Vasco. Sí, allí si que se necesita de verdad una Spanish Revolution, de la que el espíritu de Ermua fue un hermoso precedente, en el que sólo durante unos días los acogotados, los avasallados, los perseguidos se sacudieron el yugo proetarra, y al  que el pacto del PNV con la ETA dejó en agua de borrajas. ¿Acamparán allí los Indignados sus bonitos cartelitos, tan imaginativos, tan cool, revueltos a la vez con sus groseros denuestos de siempre?  
    
     Por si acaso los Indignados y su sentido común no acaban de llegar, ahí está Carlos García, como Kevin Costner en Bailando con lobos. ¿Es un facha, no? Por supuesto, es un puro facha. Pero los fachas, como los androides de la Odisea 2001, también tienen sueños. Y se van a cuerpo limpio a uno de aquellos preciosos pueblos a tratar de hacerlos realidad, a hacer campaña en solitario. Tiene 33 años. Dice que su apellido es el más vasco de todos, García, el más extendido. Hasta el 22-M en Elorrio gobernaban los nacionalistas más extremos. Ahora son seis de Bildu, seis del PNV… y él. ¿Podemos imaginarnos lo que ha de ser hacer política allí? ¿Las caras que le pondrán, las miradas que le atravesarán, las llamadas que le llegarán, los anónimos que le escribirán, los torvos bisbiseos que le precederán, que le envolverán, que le perseguirán?
     Se metió en política a los 21, en el mismo año en que asesinaron a Miguel Angel Blanco, otro facha, porque la brutalidad de aquel crimen a cámara lenta sublevó su elemental sentido de la justicia. Dos escoltas le acompañan desde entonces. En su programa, junto al resto de las medidas propuestas, se podía leer ETA NO. Está por escribir la historia de Carlos García y las de quienes como él se juegan el tipo por defender la convivencia y las libertades, que son las de todos.
    
     Dice Don Punset a los Indignados que no están ellos solos, que mucha gente se acuerda de ellos. Te digo yo, tan sólo un fracasati, Carlos García, que estás tú más solo que la una. Con todo,  gracias, Carlos García, aun cuando ni siquiera puedas saber de este avinagrado bloguero, aunque sea sólo como dárselas al Viento, a ver si hay de una vez una pizca de punsetiana suerte y volando las lleva él en sus aéreas redes hasta Elorrio.
 
           

miércoles, 1 de junio de 2011

Todos somos Chacón (es)


    
     No le estorbaba Bono y su socialismo hípico. No le estorbaba Eguiguren, el buentratador de abertzales. No le estorbaba Chaves y su socialismo taliván. No, al Gran Faisán quien le estorbaba era la Niña, no fuera la niña de de Felipe, la niña de Zetapé, la niña de sus propios faisanescos ojos, a ganarle el favor de la sufrida militancia. Desplegó entonces  contra la pobre Chacón la violencia inusitada de sus afilados espolones: le buscó con furia sanguinaria todos los puntos débiles. La aterrorizaron tanto a la pobre niña, que el día de la renuncia, con los ojos machacaítos de tanto sufrir y la voz presta a quebrársele, sentimentales y bobos que somos, un poco nos compadecimos de ella. Mamma mía, que pulsión más brutal por el Poder anida en el buche del Gran Faisán, tras más de Treinta Años aferrado al mismo. Si así se las gasta con la niña, de qué no será capaz con la oposición. Ni en El Padrino -¿no se le escapó acaso una vez a Carmen Romero que ése era el libro de cabecera en el PSOE?- se veían ajustes de cuentas ejecutados con un tan exagerado furor. ¿Por qué ese temblor rubalcabo ante las primarias? ¿Quién teme a Carmen Chacón, Carmen-Cha-cón-Car-men-Cha-cón?
    
     Primero se ganó el Faisán a la totalidad de los jerifaltes provinciales. Qué penosos cambios de casaca, qué plumaje desleal y tornadizo el del Blanco tucán y demás aves cantoras del socialismo zetapeico, que ni uno sólo de ellos, ni siquiera el Supermontilla, pidió clemencia para la niña de los ojos aterrados. Como en aquella peli de Saura, Carmen y los lobos, también el zángano Espíritu de la Colmena, Erice dixit. Incluso, para que nada faltara en el quicio desquiciante de las teorías conspiranoicas y del influjo de la Suerte, que diría Don Punset, en esa encrucijada de azar y necesidad, a la ministra de Defensa de España, que apenas debe tener protegida vida y bienes, dióse la pasmosa casualidad causal de que hasta el coche de su casa de Esplugues en ese día le levantaron. Oh, divino Shakespeare, dinos tú lo pedreste y lo terrible que al tiempo resulta esta astracanada de la ciega ambición del Poder.
     Porque… cómo calificar si no la sádica crueldad con que el Big Faisán, como  ventrílocuo que habla por muñecote interpuesto, utilizara precisamente a Zetapé, el principal valedor de la Niña,  para anunciarle a la pobre el implacable diktat de los lobos. ¡Si había sido el presidente discutido y discutible quien dos semanas atrás había asegurado “desde su experiencia de gobierno” que… “siempre que la política está en manos de una mujer, podemos estar seguros”, es decir, desvelando bien clarita su querencia chaconiana. A cambio de unos mesecitos más en el machito, dispuesto está el idealista Zetapé a tragarse todos los cálices de la indignidad que le pongan por delante. Desde luego que se precisa para eso pero que un muy especial talante.
    
     Por todo eso los ojos empañados de dolor de la Chacón en el día de autos movían a lástima. Y tuvo el valor, para quien quiera verlo, de denunciar el golpe asestado dentro del Partido: “hemos asistido a una escalada que pone en riesgo la unidad del partido, la autoridad del Presidente y Secretario General, nuestra imagen colectiva como partido e incluso, la estabilidad del Gobierno”. Repásese, plis, esta desolada confesión, su significado implícito, en boca de una ministra del gobierno zetapeico que suele siempre culpar a la oposición de a toda costa buscar su destrucción. Una escalada, dijo Chacón, para que ni las resonancias del terror le faltaran al putsch.
     Incluso reunió arrestos la Niña ante la prensa, a pesar de las graves dentelladas que la manada de la Vieja Guardia habíale por doquier infligido, por si diérase el caso de que el cazador Rajoy acabara con la lobada en las próximas calendas, de  colocarse ella desde ya la capa misma de Caperucita. Nos dejó así –aprendan, genoveses, de la maña de la niña asustada- el Discurso del “Yo quería”:  “yo quería aplicar la ambición de IGUALDAD y JUSTICIA en un contexto de crisis… combatir el desempleo de nuestros jóvenes, que es uno de los derechos principales de ciudadanía… un proyecto que distribuyera los sacrificios de la crisis con la máxima EQUIDAD, que recuperara la DIGNIDAD y el prestigio de la política, tal y como nos han reclamado miles de ciudadanos en las urnas y también en la calle, abrir espacios de participación, acreditar con hechos que política democrática y corrupción son incompatibles, un proyecto que afirmara nuestra visión de España, unida y plural…”.
    
    Que, claro, escuchado todo esto en voz tan trémula y con tan hondo sentimiento pronunciado en los labios jóvenes de la antigua niña de Felipe, de Zetapé y del Big Faisán, llegué a cavilar y todo, verás, ahora esta Carmen de Merimeé dimite de todo, y como los antiguos cristianos de la Biblia, malvende todas sus pertenencias, incluidas las dominicanas, y ya sólo una gotita más, se disuelve en la universal marea justiciera de los Indignados. Y ante un ejemplo así, el Faisán de los Treinta Años qué va a poder hacer. 


       Post-post: sigo sin poder comentar ni en mi blog ni en los de mis seguidores. ¡Por los clavos de Sam Blogger! Un abrazo de los de verdad a todos cuantos me leen y me escriben.

lunes, 30 de mayo de 2011

Punset, el Cuarto Mosquetero de la Spanish Revolution

    
      Sampedro, San Hessel, San Peces, échense a un lado, plis,… pista que va el artista: Eduardo Punset, ese genio inclasificable, abraza también a sus 74 años la causa de los Indignados. “No paréis”, les jalea, conmocionado ante la magnitud de la revolución cultural en marcha. No podrán decir las juventudes de la Indignación que no está seduciendo su formidable lucha anti-capitalista a los más venerables y exitosos ancianos del Sistema. Yo creo que un partido/movimiento que contara con los auspicios de estos veteranísimos mosqueteros, tan best-sellers en sí mismos, arrasaría ahora en las urnas entre el Pueblo. Tienen pues en la mano el cambiar hasta las trancas  este podrido mundo y dar paso al suyo, tan humano y tan guay. Que no se quejen entonces, si no lo hacen.
      
     No sé por qué, pero al conocer el video de Punset en la plaza de la Escandalera de Oviedo inmediatamente me acordé del de la Milá toqueteándole los gabilondos a un paje de la Sexta. ¿Por qué? me interrogué a lo Mou. ¿Rebulle acaso en ambos una similar obscenidad? Debe ser la mala uva bloguera que a esta jodida hormiguita refractaria adorna. Hoy como ayer, desgranar ese video de primera es redescubrir la desvergüenza constitutiva de estos elitistas Prohombres, frutos mimados del Sistema, que disfrutan haciendo como que lo odian, posando siempre de Filántropos sumos mientras ordenan a las hormigas enfrentarse entre sí, que merecerían sin duda ser despojados de todos sus privilegios materiales y obligados, como los pobres de verdad, a escardar cebollinos bajo el sol atroz en una ladera del Tíbet maoísta. Así es que, concédeme una vez más tu favor, lector mío, déjalo todo, toma mi mano y aventurémonos entre el espeso manglar del cinismo punsetiano, que no deja de tener la cosa su cenagosa guasa. Vamos allá:
    
     En el principio fue el autógrafo. Sí porque, desde el mismo umbral de la nueva Era que ahora comienza, se contempla al gran Hombre, satisfechísimo de sí mismo, relajado y contento, firmando bajo el acogedor rumor de los aplausos en lo que parece el libro de visitas de la acampada Indignada. Sólo que ya el autógrafo, la huella punsetiana y el tesoro de su salvaguarda, evidencia que es Punset, como diría Orwell, un poco más Igual que los demás iguales, una Ilustre Personalidad en medio de la libertaria Asamblea. “No sabemos ni cómo agradecérselo”, óyese decir, con la voz velada de reconocimiento, al portamicrófonos de la Asamblea, que le pasa ahora el testigo a Punset.
     “Oye, muchas gracias por mantener viva una esperanza que LLEVAMOS cultivando desde hace mucho tiempo…”, así arranca Punset la faena, en pie, ataviado con chaqueta y camisa sin corbata, por supuesto, sus finas gafitas profesorales, su tono y gestos característicos de violinista húngaro que desparramara las palabras con un dengue de abeja zumbona borracha de miel, como exprimiendo unas invisibles naranjas en el aire, también como un Ronaldo sólo un poco avejentado que acabara de marcar y brindara el delicioso zumo de su sabiduría milenaria al respetable.
     ¡Alto ahí!, porque, a pesar de la sonrisa, como quien no quiere la cosa, ha deslizado Punset el plural mayestático que por supuesto le incluye y que niega la radical novedad de la lucha. ¿Os creíais acaso, juventudes de la Indignación, los pioneros de la Revolución que ha de cambiar de raíz la vida y el mundo? Quiá, LLEVAMOS desde hace MUCHO TIEMPO nosotros con la floricultura ésta de la esperanza. “Oiga, don Punset…” quizás debiera uno de esos libertarios interrumpirle, “…pues no puede decirse que le haya ido precisamente mal con ese cultivo, ¿no? ¿Repasamos cuanto usted tiene, el fenicio éxito de sus libros y programitas en la televisión del Sistema,  el pastizal que se levanta, acaso su humildísima biografía de ex-ministro de la Derecha, economista del satánico FMI, sus estudios superiores en Londres y París, su bachillerato ¡en los años 50! en la High School de Los Ángeles? oiga, su Eminencia, que no es usted un paria, creo”.
    
     Habla luego de las teorías conspirativas que enseña él a sus nietas y arranca ya así unas sonrisas benevolentes, antes de entrar en el quiz de la materia. “Pensad cómo eran las cosas hace dos mil años, ¿no?...”.  Claro, pensad cómo era entonces la vida de los hombres y comparad, pero no va Punset por ahí, no. “Había la Ruta de la Seda, que era… como vosotros, o sea intentaban unir Roma con Oriente, intercambiaban conocimiento, chismorreo, infecciones, genes, y de allí nacía una civilización nueva, una manera nueva de pensar… y en eso estáis vosotros”. ¡Quieto parao, don Punset! O sea que la Spanish Revolution, su esencial aborrecimiento de la libre economía, viene a ser… ¡como la célebre Ruta, abierta sobre todo por la codicia y el ansia de riqueza de aquellos históricos mercaderes que querían a toda costa acrecentar sus ganancias materiales gracias al afán de ostentación de las más acaudaladas familias romanas, deseosas de acicalarse con el preciado tejido! Pos vaya toalla, debiera haber terciado  ahí alguno de aquellos idealistas de la Escandalera.
     “Ahora tenéis la SUERTE de que gracias a Internet y a las redes sociales…”, pero, don Punset, qué sabiduría es esa que cifra el origen del Intenné en el mero azar, ¿nada tiene que ver con la iniciativa individual?, “…oye, yo he venido aquí, COMO CADA AÑO, tengo la SUERTE…” (y de nuevo el azar poniéndose del lado punsetiano, qué afortunado él en la loca tómbola de la vida) “… que me ponen en jurados, y entonces estoy en el jurado de Ciencia del… Príncipe de Asturias, creo que se llama… (ah, qué ensayado mohín de disgusto entonces, qué truquito de farsante mediocre, esa burda red embustera que atrapa las mudas sonrisas cómplices del Directorio de la Indignación, y es precioso el momento, porque irrumpe además en el plano, vestida de rojo, una esplendorosa rubia de muy generosas formas, risueña y ansiosa por inmortalizar digitalmente al Genio, quién fuera él, leches, y estallan los flashes a su alrededor) “… y no puedo revelar el secreto pero os dejo tranquilos, en el sentido de que… creo que hemos elegido bien el Premio…”, y pone ya pie en estribo Punset para la revolera de la despedida.
     “Mil gracias, aah, pensad que hay mucha gente que se acuerda de vosotros, aah (cierra el puño en este punto Punset, adecuando así palabra, gesto y sentido)… aunque os parezca que estáis solos. Gracias”. Estallan ya los aplausos, atruena incluso algún bravo, devuelve él entonces con humildad estatuaria los cumplidos. “Muchas gracias, Eduardo”, le susurra encandilado el maestro de ceremonias de la Asamblea, un poco por debajo del gran sabio. Eduardo guarda la estilográfica en el bolso interior de la chaqueta, se gira hacia el Directorio y por un instante, a sus setenta y cuatro, enfoca con la mirada a la rubia esplendorosa, que a unos metros entusiasmada le ovaciona.
    
     “Creo que debemos un fuerte aplauso… a un esfuerzo brillante”, tercia el speaker y en efecto, sucédese la mansa lluvia de las ovaciones sobre Eduardo que, complacido, baja del estrado y se abre paso, lento y majestuoso entre la masa de los Indignados, que es ahora masa de Enardecidos en torno al sabio, hasta que la marcha triunfal de Eduardo fúndese en plano con la hermosa nuca de una joven morena de pelo recogido en cola que castamente  besa  la sabia mejilla.
     Aún podemos contemplar por un instante más a Punset, señorial y tutorial, firmando más autógrafos, que es que los Indignados se los solicitan sin tregua. Y al final del video, como agitado el Héroe por emociones tantas, don Punset suspira y se desborda… “¡aay! ¡No paréis!, les exhorta con voz desmayada a los penúltimos entusiastas. “Muchas gracias”, óyese decir a uno de ellos, como si la firma del mismo Bob Dylan acabara de conseguir. “Nada, encantao”, remacha Punset, y se va. Y luego, más risas de los Indignados y ese plano final, que recoge, con la atormentada caligrafía del genio, su cultísimo y central imperativo: “No paréis”. Y olé.

Video de la cosa en
http://youtu.be/FYReCuj6ksM
      

sábado, 28 de mayo de 2011

Rajoy, desde Génova sin calor

     
     Sí, porque el speech de Rajoy desde el balcón genovés en ocasión tan primordial resultó, a pesar de los calores ambientales, de una pobreza heladora. Más que ante la  fascinante y acabada propuesta de alguien que quiere ser Presidente parecíamos hallarnos ante la deslavazada charleta del padrino de un bautizo de tercera, dicho sea con todo el respeto que a uno le merecen las sagradas ideas que la mayoría de las veces defiende Rajoy. Se disculparía la incuria si al menos antes hubiera dirigido Rajoy en un espacio interior adecuado una alocución precisa y meditada, o una rueda de prensa, en la que con luz propia brillara una idea, una metáfora ajustada, un correlato significativo capaz de suscitar al menos una atención positiva en quien no abomina del todo de esas creencias, y una emoción honda duradera en quien las comparte. No lo hubo y dejó así pasar Rajoy, -y sus asesores- a mi juicio, una ocasión estratégica para asentar en el criterio con que los españoles enjaretan lo político sus más queridos principios.  
    
     “Hoy es un día muy hermoso”, empezó él diciendo, para felicitarse expresamente por los resultados, lo que sin duda agradaría mucho oirlo a los abajo congregados, pero que quizás, en el contexto real de un país atiborrado de incertidumbres y de situaciones difíciles que se deben tener entonces bien presentes, distanciara a quienes no se sintieran directamente concernido por el particular triunfo. Imaginemos que hubiera empezado: “Sé que son estos días amargos para el ánimo de millones de compatriotas, que ven el proyecto de su vida quebrado, que sienten el marco de la convivencia que nos une a los españoles amenazado por proyectos de ruptura, sé que muchos ciudadanos experimentan desapego y desconcierto ante los fallos de las instituciones que nos hemos dado para nuestro gobierno, esta mañana observé a un joven que…”, para luego mostrar su compromiso sincero a enfrentar esos retos, y tratemos de imaginar la distinta percepción que alguien neutral experimentaría hacia esos distintos oradores.
      Más allá de las generalidades tópicas de estos casos, no hizo Rajoy alusión alguna ni al problema de la corrupción ni a la obligación de los responsables públicos de ser ejemplares en sus conductas, de no perpetuarse como Casta, siendo, como son ambos, asuntos que sienten a flor de piel millones de ciudadanos. En velada alusión a los portasoleros Indignados que llamaban a no votar/les aseguró que “la democracia es votar y muchas más cosas… Hoy se ha celebrado la fiesta de la democracia y los españoles han decidido lo que era bueno para su país” y con tan escuetas y ramplonas frases apañó el asunto, sin pormenorizar con elocuencia en tan importante idea.
    
     El resto del speech rajoyesco, para pasmo del frío observador, vino a consistir en “fusilar” frases textuales de los parlamentos inmediatamente anteriores de Gallardón y Aguirre, sin el más mínimo dominio sobre el auditorio, más bien sobrepasado por éste, con muy pobre hilación textual y sólo discreta gesticulación y entonación –encasquetó tres sucesivos apoyAO, animAO y ayudAO que retumbaron de tosquedad en medio de la noche-. Hubo momento incluso en el mismo hasta para el involuntario homenaje a la chorrada zetapeica –compruébase de nuevo que todo se pega- cuando para la posteridad y acerca de los nuevos votantes que a su partido apoyaron, aseveró, como antes hizo Aguirre, que “les aseguro que no se van a arrepentir NUNCA”, -¿y cómo puede cosa tal saberse?- lo que a estas alturas del film subvencionado suena más bien cómico y resulta ser facilísima munición regalada al adversario para dentro de dos días. No se sabe si es que desconocen hasta tal punto la naturaleza de la política, o conociéndola tratan de engañar… ¿a quién? En verdad que hay que ser espeso para despacharse así.  
    
     En suma otra clamorosa ocasión perdida y la demostración de cierta contumacia por parte de los líderes de la Derecha en la ignorancia de conocer elementales pautas de la comunicación política en las sociedades mediáticas. Aunque nada tengo que ver ello con la calidad gestora que luego se pueda –o no, que diría Rajoy- demostrar, resulta el comprobarlo de nuevo bien penoso para todos los que incurrimos en el abominable pecado de considerar como los menos malos de todos –a despecho de la demagogia utópica, tan guay sobre el papel, tan déspota en la realidad-  a los principios liberales. Acaso tenga Obama que llamar también por teléfono a éste y dictarle un par de cositas al oído.



(Sigo, gracias a San Blogger, sin poder responder a los fraternales comentadores de mi blog ni dejar tampoco comentarios en los blogs amigos que sigo… ¡porca miseria! Me siento así un poco maniatado, en fin, un abrazo a todos)

viernes, 27 de mayo de 2011

Los discursos genoveses

    
     Vale, habían ganado las elecciones autonómicas y locales. Lo habían conseguido. Habían reunido esta vez más apoyos de los electores a sus propuestas que nadie. Mas, como dice Voltaire, “no es suficiente conquistar, se debe aprender a seducir”. Tenían debajo a algunos cientos de entusiastas. Tenían sobre todo al otro lado de las pantallas a millones de españoles, a una nación atravesada por múltiples y emborrascadas discordias,  unos comicios generales a la vista y,  aunque imposible es el contentar a todos, hasta al más novato de los estudiantes de ciencias políticas se le alcanza la extraordinaria importancia de esos Discursos de la Victoria en orden, de un lado, a disipar temores infundados, y a cohesionar y remover la adhesión en torno a ellos de quienes les apoyaron y de quienes pueden entonces sentirse atraídos hacia su causa si  saben presentar de forma adecuada la misma en el momento del triunfo y de la asunción de la responsabilidad del Poder que habrán de ejercer sobre los ciudadanos, de otro.
     No hablo aquí de plantificar desde el balcón genovés unos soberbios discursos cuajados de floripondios merengosos y redichas grandilocuencias sin tino, -es decir, no hablo del muá- sino de la crucial trascendencia en la comunicación pública de presentar de forma sugestiva el mensaje político básico que se quiere trasladar a la ciudadanía, cara a movilizar sentimientos de aprobación y de aceptación hacia el futuro gobernante. Esos relevantes contenidos hay que prepararlos a conciencia, porque se trata de un momento clave, que casi todo el mundo sigue con la mayor atención y del que extraerá una sensación difícil de modificar luego.
    
     Los mandamases del Partido Popular –tan odiosos ellos para mí, you know- no lo hicieron, a mi juicio, y una vez más despreciaron las más elementales pautas de la comunicación política en las sociedades de masas, aquellas que consiguen la creación de invisibles pero indisolubles lazos de lealtad o de animadversión hacia determinados políticos entre los gobernados. No en otro lado radica, en mi opinión, sobre todo el éxito de Obama, excepcional orador donde los haya, cuyos brillantes discursos, escritos y pensados por auténticos profesionales, trabaja él al milímetro y pone en escena primorosamente. Más aún en España donde, como consecuencia de los valores culturales dominantes, la aproximación a los líderes sociales tiene en mucha mayor medida un carácter visual y oral que escrito.  El resultado aquí: Gallardón o el discurso pelota, Aguirre o el discurso meramente utilitario, Rajoy o el desolador Anti-discurso. Cierto es que en los tres confluían motivaciones personales distintas y que el mayor yerro, a mi juicio, por eso mismo, recayó sobre todo en el lider nacional.
    
     A Gallardón, que es, de los tres espadas genoveses, aquel cuya gestión menos estimo, le observé dos discursos radicalmente distintos, salvo en una nota común: hacernos olvidar a todos que en realidad había perdido él apoyos populares. Así, para la alocución primera, que llevó a cabo en el Ayuntamiento, elaboró un discurso espléndido, éste sí que trabajado a conciencia, hilvanado y fluido, con acertada entonación y precisa gesticulación,  eficaz y emotivo, en el que las palabras atrapaban por su trabada cadencia y por su perfecta elección para mostrarnos con ellas su sincera predisposición a luchar contra el desempleo entremezclada con el emocionado recuerdo a su padre y a la quinta mayoría absoluta consecutiva por él conseguida. Parecía más un estadista que un edil, ya digo, y daban ganas, te lo juro lector mío, de abrazarse a él sobre la misma pantalla. Sensacional.
     Luego en el balcón de Génova se le vio mucho más atropellado, manejándose más con abstracciones genéricas que con eficaces imágenes concretas y excesivamente inclinado, creo yo, a encomiar con insistencia los excepcionales méritos de Rajoy, al que una y otra vez levantaba el brazo de ganador, pese a que no había en realidad Rajoy ganado nada, anticipando acaso en exceso más un deseo propio, que a su propio interés conviniera, que sugiriendo a los electores el considerar  la conveniencia del mismo. 
    
     Esperanza Aguirre, la que, para mí, con mayor bravura se expone siempre de frente en el combate ideológico contra las recetas izquierdistas, no en vano es su genuina Bestia Negra, (para Peces, para Tomás Gómez, para El País, para los sindicatos, para los Indignados, para la Humanidad, vamos) hizo a mi entender un discurso gélido, insuficiente y en exceso pragmático. Ella sí que contra todo había ganado con claridad   (52% de los votos, cinco escaños más pese a los cuarenta mil votos menos que en 2007) y perdió una gran oportunidad de indirectamente reivindicar ante todos su genio y su logro. Se la vió un punto incómoda y algo apagada en el balcón genovés, como molesta porque fuera Rajoy el que capitalizara su éxito. Habló así en genérico del éxito del “Partido Popular” y apuntó hacia el gobierno instándole a convocar elecciones para que… el PP vuelva a la Moncloa, lo que siendo una aspiración suya legítima, es declaración de parte, y no es precisamente lo que en concreto más puede desear escuchar la mayoría, en la medida en que antepone el medio propio al fin que debe ser hacer frente a la pavorosa crisis económica e institucional.
    
     Convergieron al fin los focos hacia Mariano Rajoy, el secretario general del partido ganador, cierto, el candidato in péctore al gobierno de la Nación, el que tenía ante sí, pues, una ocasión única de proyectar ante la nación entera, en un momento más que propicio por el triunfo, un mensaje aglutinador y movilizador de simpatías hacia su persona de ser él capaz con elocuencia de hacerse mirar y admirar por el respetable con un mensaje elaborado y atrayente. Pero a  la disección del pufo rajoyesco te convoco yo para la próxima,  lector mío, que ya está bien por hoy de reclamar tu generosa atención.
    
         

miércoles, 25 de mayo de 2011

El legado de los Indignados

    
     Sinteticemos, a nuestro insignificante modo de ver -¿qué podría una simple hormiguita díscola y facciosa ante el rugir de la fabulosa marabunta justiciera salvo suplicar como el Otro un poco de por favor, y recordar que se evalúan aquí, desde el criterio de uno, falible, of course,  unas ideas y unas orientaciones generales, y nunca a las personas participantes en la Indignación entre las que estoy convencido, igual que entre las del PSOE y las del PP hay magníficas personas?-, las trascendentales aportaciones a la Historia del Pensamiento Político Universal que para la Posteridad nos dejaron los más sugestivos portavoces de la Spanish Revolution durante estos días que conmovieron al Mundo… bueno, y también al Washington Post:

     1)“Esperanza Aguirre, hija de P…”: yo creo que hasta a Cromwell le hubiera dado vergüenza escucharlo, se hubiera incluso indignado él mismo de oírlo, ni siquiera un eslogan macarrónico del todo a cien, ni eso, sólo el zafio y machista y ordinario insulto, coreado con algo de tabernario afán vejatorio, que tanto recordaba a aquel otro de la pancarta de los huelguistas del metro madrileño: “Espe, como no me des el 5, por el c te la hinco”, inscritos por lo demás ambos a la perfección en l’air du temps, en la norma de la horma de los reallitys de la Mugre hodiernos.

     2) “Así, Así, Así Vota Madrid”: que no otro fue el futbolero cántico con el que la Indignada muchedumbre durante la jornada de reflexión y a través de las televisiones llamaba al Pueblo español precisamente a no ejercer el derecho al sufragio, sustituyendo el voto en la urna por el bote sobre el firme portasolero, en una como mínimo estrambótica ceremonia, entre festiva y absurda, que al mismo Bakunin hubiera mosqueado. ¿Deberían acaso los yugorines del PP, de poseer algo de chispa sus inspiradores, de haberles en la noche electoral a coro contestado, al modo de los seguidores del Real cuando su equipo gana, con ese mismo ASÍ, ASÍ, ASÍ VOTA MADRID en boomerang? Mejor no, ¿verdad?

     3) “¿La soberanía nacional? ¡La soberanía nacional está aquí!”, alucinado y alucinante reduccionismo de inequívoco talante antidemocrático, enarbolado con toda convicción por uno de los  Portavoces de ese difuso, abstruso y profuso Régimen asambleario, embarullado en infinidad de votaciones, seminarios, reuniones, convenciones, propuestas –algunas perfectamente acorde a lo que uno defiende- de representación tan directa como directamente inanes y manipulables, contradictorias, contrarias precisamente a las normas elementales de los mecanismos democráticos de representación, que al propio Rousseau hubiera dejado patidifuso.

     4) “¿Alguien de Bildu en la acampada? No lo sé, pero sería un honor recibirlos”: cultivadísima perla que dejó caer también en un programa de televisión uno de esos autorizados intérpretes de la Spanish Revolution, de la “Organización” como ellos dicen, que seguramente devolvía así las flores -¿las rosas blancas?- que aquellos prodigaron a los Indignados en no tan asombrosa eventualidad que al mismo Kant hubiera hecho palidecer. Sí, porque, un notorio dirigente de Bildu apuntaló “las similitudes importantes” que guardan ambos movimientos. Dijo asistir él con “expectación e ilusión” a lo de Puerta del Sol, ya que “los rasgos definitorios que vamos conociendo del movimiento de respuesta ciudadana y los propios caracteres que Bildu ha ido dando a conocer a la ciudadanía guardan similitudes importantes”, tal y como recoge Efe.
    
     Siempre podrían alegar en su descargo los Indignados, claro, que con los Tres Tenores del Antisistema como mentores, San Hessel (“Deseo que halléis UN motivo de indignación. Eso no tiene precio”), Sampedro (“El PP se regodeará apretando los tornillos de la explotación”) y San Peces Barba (“Los católicos sólo entienden el palo”), tampoco podíamos pedirle al olmo podrido de su juvenil Indignación las granadas peras, el milagro de la primavera de Enmanuel Kant, por decirte algo. Y no les faltaría en ello, reconozcámoslo, pura y práctica razón, que nos explique así el desbarre de tanta sinrazón básica.  O sea, Sam Peckinpah.

(Por el motivo que sea, que lo ignoro, San Blogger no me permite responder a mis amables comentaristas.¡Ahora, que lo desearía tanto! No para cruzar exabruptos, desde luego, sí para intercambiar, sin acritud, razones, vivencias, argumentos, ejemplos. Para comunicarnos mejor, no para incomunicarnos, más. En cuanto me sea posible lo haré, claro)


domingo, 22 de mayo de 2011

Spanish Revolution en síntesis

    
Ok, hagamos, a la manera marxista, la brutal síntesis de estos otros díez días que conmovieron también al mundo y que para siempre guardaremos en la sagrada cuenta de todas aquellas almas purísimas que anhelan y luchan por un mañana a la medida del Hombre (y de la Mujer, claro) y en contra de la explotación del bárbaro capitalismo, ese Sistema esclavista. Difúndanla por todo el orbe quien la crea atinada. Nosotros, si que nada tenemos que perder, salvo las nobles cadenas del anonimato a que nos aherrojan Antonio Gala y demás hermanos mártires:
    
 "Anoche, que no se diga que no es uno idealista y utópico, tuve yo también un sueño: los del 15-M acampaban delante de la sede de Bildu y de todas las Herriko Tabernas y de los balcones de los Etarras Cantarines del Jo-Ta-Ké clamando por la democracia y la libertad en el País Vasco, por los asesinados, por los malheridos, por los extorsionados, por todos los que han tenido que largarse, por los que necesitan escolta para sobrevivir allí de rodillas, por esos concejales constitucionalistas. Cuando desperté, Willy Toledo y Torrente, esos dinosaurios, seguían  en  la Puerta del Sol".   

 "Habría que apuntar en algún lado los nombres de los líderes de estos super-mega-idealistas asamblearios portasoleros: en cuatro o cinco años coparán los privilegiados puestos dirigentes del PSOE o del invento afín. Se admiten apuestas. Es que no es nada nuevo: lleva siendo la misma burda historieta, el eterno retorno Retro-progre desde las carnavaladas del mayo parisino aquel".

"Lo esencial era, recordémoslo mil veces, que todos los sondeos daban una victoria aplastante del PP. Esa era la expectativa real de voto. En lugar y fecha escogidos con maquiavélica precisión en la recta final de las elecciones, se ha creado –y se ha conseguido aglutinar, cierto- un espectacular Foco de atención cuya principal virtualidad ha consistido en ensombrecer la legalización de Bildu y la memoria de la pésima gestión gubernativa, al difuminar ésta en una más radical denigración del Sistema y en la pretendida equiparación corresponsable en el Desastre de la oposición. Se busca sobre todo disuadir a esa franja decisiva de voto volátil que tenía pensado ahora votar al PP".

    "La derivación de la Política, en suma,  en un reallity más, con esas angustiosas votaciones y esos plausibles vuelcos de las audiencias en el ultimísimo momento. De ahí que la Movida portasolera también por momentos parezca una entrega más, masiva eso sí, de una jornada de Gran Hermano: jóvenes y jóvenas guapísimos contemplándose festivos y haciendo NADA".  

     "Concentrado sumo de la Spanish Revolution, de su amargo zumo, alfa y omega irrebatible de la misma, Aleph inconstestable de su verdadero sentido: el Presidente dice que… ¡si tuviera él veinticinco años ahí estaría! (¿?) Ah, vale, vale, capito, okey.
   
    





   


sábado, 21 de mayo de 2011

Todo lo que usted quiso saber sobre la Spanish Revolution

    
     Sostiene ahora Zetapé, esa calamidad circunfleja, que de tener él veinticinco abriles seguramente ahora mismito estaría en Sol. Uniría pues su voz a toda esa cohorte de inspirados poetas soñadores que a grito pelao proclaman que “PSOE-PP-la-misma-mierda-es” y demás macarrónicos pareados del todo a cien. Es decir, que como puro excremento designaría  el verdadero nombre de la rosa socialista, item más, como simple zurullo a sí mismo se inculparía. Pero sólo dos días atrás, como un tronitonante déspota bananero, capaz con el inmenso Poder de su capricho de negar hasta la misma realidad, había tildado de “bellacos” a quienes osaran negar los recortes sociales por su grata Excelencia asestados. Que precisamente  infame él así a los fachas va de suá, que ni agua se merecen estos, pero es el hecho que también agravió de esta forma a los alegres trovadores puertasoleros. No sé que encierra más profundo desprecio, si el insulto directo del bellaco -¿quién de sus 666 asesores le soplaría el caballeresco arcaísmo al gran Timonel?- o la palmadita paternalista de superioridad en el hombro de “son jóvenes, y los jóvenes, ya se sabe…”. No crean que semejantes paridas le crean problema alguno al Presidente del Paro. Ni el más mínimo. Los puertasoleros tienen reservado el práctico monopolio de los insultos más machistas y patanes para Esperanza Aguirre, a coro ultrajada como hija de… la Gran Bretaña, sí.
    
     Y sin embargo esa doblez zetapeica, ese querer estar al plato y a las tajadas, ese cinismo desatado, esa repugnante falsedad esencial, ese querer ocupar todos los planos del discurso para embarrar el campo y dejar sin espacio al adversario, maniatado y sin reflejos para escapar a la llave maestra y a la patada por sorpresa en los gabilondos hondos en la crítica semana electoral, son la clave de la hegemonía ideológica izquierdista. Y lo son porque ese desdoblamiento marrullero conecta a la perfección con una idéntica y esquizofrénica aproximación emocional y argumental que se palpa en la inmensa mayoría de quienes ven con buenos ojos la extrema satanización de la Derecha que de ahí se deriva, que se niega a sancionar el desastre sin paliativos gestor de los gobernantes e incluye en un idéntico –cuando no superior- plano de responsabilidad a la mansa oposición, en insólita argucia para la política comparada de cualquier país avanzado. Copan las prebendas del capitalismo y a la vez lo aborrecen.
    
      Se entienden así a la perfección el matarlo-a-hostias del altivo jiennense, el palo-contra-católicos de Peces, y el nos-fusilarían-a-todos-los-socialistas-si-pudieran del edil sevillano-con la derecha-extrema-bellaca del Señor Presidente. Es como si la oposición a Bush en EEUU hubiera incluido en el mismo ticket una más radical impugnación aún de Obama. De forma que entre los puertasoleros –hablo de los manipuladores de la cosa, no de todos los allí asistentes, pues lo decisivo en política mediática es la imagen proyectada a la totalidad del cuerpo electoral- y Zetapé hay un delicado juego de sutiles identificaciones y de mutuas proyecciones caracteriológicas, de difusas identidades compartidas, cimentadas bajo el sustrato común de una inquina atroz a la normal alternancia en el Poder, pues no en vano coinciden las Izquierdas y el Líder que nunca las iba a fallar en considerar a la Derecha indigna para siempre jamás de la Democracia, en tanto que irrecuperable Anti-Pueblo que son para ellos esa, curiosamente,  mitad de españoles. Mientras tanto el fascista Basagoiti mantiene en el machito a quienes han tramado la legalización por la espalda de Bildu, cuyo debate háse, por arte malabar y puertasolero, esfumado.
    
     Habría que apuntar en algún lado los nombres de estos super-mega-idealistas asamblearios puertasoleros: en cuatro o cinco años coparán  muy privilegiados puestos como dirigentes del PSOE o del invento afín. Se admiten apuestas. Es que no es nada nuevo: lleva siendo la misma burda historieta, el eterno retorno Retro-progre desde las carnavaladas del mayo parisino aquel. Se abre pues ante estos líderes un futuro esplendoroso.
    
     Por eso va todo el caleidoscopio asentándose: Zetapé y su generoso delirio gótico de acné juvenil, en prodigioso y estafador a la vez autodistanciamiento de sus siete años en el Poder, el gran Gabilondo, que vuelve a señalar a los Indignados la esencial maldad del PP, Almodóvar, que comulga desde Cannes con las hostias plazasoleras, Penélope, que desde Hollywood se apunta, Almudena Grandes que se abre de fanático corazón, Willy Toledo que se pasea, Torrente/Segura que se asegura. Aventurábamos ayer la presencia de Millás y los cien kilos de su Planeta capitalista y plutócrata a cuestas… y de momento paseóse ya Antonio Gala con su pasión turca y Planetaria también, con algo siempre en el porte de perpetua Virgen de los Desamparados en procesión anti-Otan y me parece que no va a cumplir Gala ahora veinticinco abriles.  
     Sólo así puede entenderse en su totalidad el significado –mucho más importante que la mezcolanza de ingredientes en la misma- de la Movida plazasolera. ¿No hemos visto acaso ya huelgas montadas desde el Poder –la de transportes, la general, entre otras- para suplantar y encajonar hasta disipar el descontento social? No pueden las ramas impedirnos ver el bosque, no puede el múltiple colorido de los garabatos ocultarnos el dibujo de fondo.
    
     Lo esencial era, recordémoslo mil veces, que todos los sondeos daban una victoria aplastante del PP. Esa era la expectativa real de voto. Sobre la base del malestar real existente, en lugar y fecha escogidos con maquiavélica precisión de proximidad a la recta final de las elecciones, se ha creado –y se ha conseguido aglutinar, cierto- un espectacular Foco de atención cuya principal virtualidad ha consistido en ensombrecer la legalización de Bildu y la memoria de la pésima gestión gubernativa, al difuminar ésta en una más radical denigración del Sistema y en la pretendida equiparación corresponsable en el Desastre de la oposición. Puesto el cebo, la mórbida tendencia “espectacularizante” de los media mordió el anzuelo y lo amplificó con retransmisiones continuas que por pura lógica mediática sólo contribuyeron a amplificar el fenómeno.
     En consecuencia, sumidos de pleno ya en las aguas turbulentas de la agitación callejera, la cantada victoria está ahora puesta en duda, pues nunca puede saberse a priori los derroteros que puede tomar la cosa a ojos de la Opinión Pública, sometida al histérico electroshock de acontecimientos tumultuosos imprevisibles, que lejos de toda pausada reflexión, ponen al votante en un brete visceral de primaria identificación, y el aroma asambleario y en apariencia idealista de la Movida puertasolera sólo puede favorecer las naturales pulsiones izquierdistas de la sociedad que previamente hasta la saciedad llevan trabajando desde hace treinta años en las mentes el PSOE y los partidos aledaños con los que luego tiene por costumbre pactar a mayor gloria del podrido Sistema y sus idealistas debeladores. Se han removido las aguas, y aunque el resultado de la jugada está por ver, es difícil que pueda perjudicarles más de lo que la anunciada derrota prometía.
      En última instancia, si sale, sale, total, siempre valdrá como ensayo general de una extraordinaria modalidad de agitación política, de modificación de la Agenda y de las expectativas, de auto-lavado de conciencia expréss, de extensión de la propia campaña electoral por otros medios, que pareciendo modernísimos, no dejan de ser variantes más o menos sofisticadas del agit-prop de toda la vida, ante el que la Derecha, torpona y sin reflejos, que voluntariamente desactivó su propio sujeto social constituido y actuante en la calle para querer en vano parecer a ojos de la ciudadanía izquierdista como más moderadita, ahora palidece.
     Además, y es una nota común a las sociedades post-modernas supermediáticas, cada vez más las elecciones se deciden por la incidencia de las imágenes sensacionalistas de los últimos días de campaña, porque en las sociedades de masas, dado el alud diario de información a digerir, la pérdida de la memoria, de la perspectiva referencial y de los hechos sustanciales, la sucesiva erosión de las instancias generadoras de criterio y sentido, y la precipitación en masa sobre lo último son las palancas decisivas. ¿Quién se acuerda ya de la devastación y de los que al pairo duermen, fallecidos aparte, por causa del terremoto de Lorca, de hace sólo ocho días? Ni un cartelito ha merecido.
   
     La derivación de la Política, en suma,  en un reallity más, con esas angustiosas votaciones y esos vuelcos de las audiencias en el ultimísimo momento. De ahí que la Movida puertasolera también por momentos parezca una entrega más, masiva eso sí, de una jornada de Gran Hermano: jóvenes y jóvenas guapísimos contemplándose festivos y haciendo NADA.  Y eso los modernos demagogos se lo saben de sobra. Acaso por todo eso también Zetapé suspira y entona ahora el bolero fulero de los veinticinco años, como última instancia especular a la que aferrarse.    

viernes, 20 de mayo de 2011

Torrente, a muerte con Los Indignados, te lo juro por el Ché

       
     Anoche, que no se diga que no es uno idealista y utópico, tuve yo también un sueño: los del 15-M acampaban delante de la sede de Bildu y de todas las Herriko Tabernas y de los balcones de los Etarras Cantarines del Jo-Ta-Ké clamando por la democracia y la libertad en el País Vasco, por los asesinados, por los malheridos, por los extorsionados, por todos los que han tenido que largarse, por los que necesitan escolta para sobrevivir allí de rodillas. Cuando desperté, Willy Toledo y Torrente, esos dinosaurios, seguían  en  la Puerta del Sol.
       Ya el que Willy Toledo, el heroico defensor de la tiranía de los Castrones, esa democracia más que real, el que personalmente se pidió escupir sobre el cadáver aún caliente de Orlando Zapata en las mazmorras castristas,  dejárase ver tan campante en la movida de la Puerta del Sol habría por sí mismo debido bastar para pisparse todos de qué va la vaina del Indignaos. Pero que nada menos que el bárbaro creador de Torrente 1-2-3, más el impresionante y aún contante y sonante Torrente 4, aterrizara in person y en loor de multitudes sobre la Plaza de Cataluña para con su galana  presencia refrendar la protesta es ya  para torrentear y no echar gota. Pretendiéndolo o no, al ser con tal entusiasmo acogido, ha contaminado Segura de la propia bazofia constitutiva de su genio la protesta del Pueblo llamada a redimir al mundo. La Spanish Revolution, que dicen por ahí, tócate los gabilondos hondos pero que a fondo. Sólo faltan Paquirrín y Juan José Millás, con su Planeta a cuestas. Que pruebe Alfonso Ussía a asomar el bigote. Periodistas de Telemadrid, de Efe, de Libertad Digital, de Intereconomía, mileuristas traidores ellos, claro, hubieron en cambio de escapar de allí por patas. Se los querían comer, creo.
     
     Nunca dejará uno de maravillarse lo suficiente de la impudicia y del mínimo atisbo de decoro que se gastan los más sonados prohombres de la Progresía. La verdad, manejan a la peña como les sale de los mismísimos: ¿qué se hizo del masivo y ensordecedor idealismo utópico del NO A LA GUERRA, con Libia, Afganistán y hasta el fiambre de Bin Laden en el fondo del mar matarile-rile-rile tan a la vista? ¿Era sincero o fabricado, era abnegado o ultrasectario ese aparentemente incontenible idealismo? ¿Siente uno solo de aquellos chavalotes masivamente acarreados entonces, un atisbo siquiera de mala conciencia? Callan como progres.  Ahora toca transbordo en Sol, y qué Sol más oportunísimo, y qué fue de Marisol, bueno, está para eso ahora la Espe.
        Ahí está, mírale, ese cráneo en verdad privilegiado, todo un forretis disfrazado casi de clochard, santificando -“aquí, con estos chavalotes, je, je, jé,”-  de torrentiana aura la más noble Causa ciudadana. Dice la airada proclama de los 15-M que “no somos mercancía”. Ya. ¿Y qué otro modelo de espectador-consumidor propone Torrente con cada uno de sus groseros divertimentos fílmicos? ¿Qué elevadas regiones del alma espectadora con denuedo creador se esfuerza hasta el desgarro íntimo Segura una y otra vez en cultivar?
    
     Es que es de traca torrentera, vamos. Dicen los del 15-M que están en contra de los banqueros, de los políticos, de este podrido y deshumanizado Sistema, en suma. ¡Pero si es Torrente en su fealdad cósmica la más acabada y privilegiada criatura del mismo! ¡No por otro motivo decoraba su gran película con la efigie de los más significados Triunfadores del Sistema! ¿Repasamos la particular lista de Schlinder del Torrente-4? Es que ni dos meses hace que se estrenaba Torrente 4: un millón de espectadores sólo en el primer fin de semana, 8,2 milloncetes-je-je-jé de euros recaudados sólo en esos días, 668 cines, 910 pantallas, la película más taquillera del cine español, le voilá sólo las últimas cifras –por no hablar de los Goya- en que se mueve Segura. ¿Creen de verdad esos “chavalotes-je-je-jé” que no hay una trouppe de plutócratas banqueros sosteniendo el fenómeno de Torrente, y éste a su vez a ellos, claro, o sólo lo fingen?
     Ahí le tienen, posando de guay; la Mugre entronizada incluso entre las más idealistas manifestaciones ciudadanas. Decía entonces Segura que triunfaba él “porque en España tenemos mucho sentido del humor”, y es que debe ser cosa de mucha risa, claro, el pretendido Apocalipsis de hambre y desesperación que nos quieren vender este tropel de muy estratégicos Indignados. ¿Qué clase de humanista autoconciencia demuestran estos promotores al bendecir así a Segura? ¿Cómo sostener ya la mínima seriedad de sus reivindicaciones que tan alto claman por OTRO MUNDO DIFERENTE? ¿Va a ser acaso Torrente su particular Moisés? No fotis, nen.
    
     Debe ser que con aquella desolada confesión twitera, coincidente con el incesante tintineo metalífero que el estreno aún en sus bolsillos repiqueteaba, -“mi vida personal es una puta mierda”- no ha tenido bastante Segura para enmascarar delante del Pueblo la magnitud de su élite. Hacía falta un gesto personal y presencial, que la fe sin obras no salva en el santoral laico de la Humanité fetén, of course. “Santiago Segura, como uno más, acampado por el movimiento 15-M”, rezan rendiditos y sagaces los titulares del Intenné. Además, listo y hábil como siempre, incluso se ha adelantado por la mano a Sabina, que nos había jurado el de Úbeda por todos los santos progresistas en “Público” pisar pero que mucho y de una jodida vez la calle. Tranqui, Torrente/Segura, ya estás tú salvado. También tú eres “moooy bueno”. Ya puedes ir preparando el Torrente que sigue al Cuatro, y que tus fans vayan ahorrando, y a los demás, jodidos fachas, que por ahí nos vayan dando. Porque OTRO MUNDO no lo sé, pero OTRO TORRENTE es más que posible.  
    

miércoles, 18 de mayo de 2011

Peces-Barba-Sampedro-Hessel... esos mulláhs


   
     Claro, qué exigirle al altivo cafre jiennense cuando nada menos que uno de los Siete Padres de la Constitución y Excelentísimo Presidente del Congreso de los Diputados brinda a su provecta edad desde EL PAIS el penosísimo show de desplegar un vendaval de furia cainita, propia sólo un mulláh perito en odios que a todos nos quisiera con su propia insania de paso estrellar. Peces Barba y el milagro de la multiplicación de su odio crepuscular. Si el ceporro de Jaén hablaba de “matar a hostias” a su oponente, Míster Peces, en apariencia un pasito atrás, en realidad, dada la sensatez a la que debería obligarle su privilegiado status, siete pueblos más allá del peor de los fanatismos, asegura que “los católicos sólo entienden el palo”. “Cuanto más se les consiente, peor responden. Sólo entienden el palo” escribe Peces y le exige nuevas y drásticas medidas ad hoc a su pupilo Presidente.
     Creía uno que sólo empleaban esos virulentos y rancios emblemas terminológicos –“entender sólo el palo”, qué imaginería más retrógrada, qué chusco y torcido ex-Rector- los fervorosos e ignaros franquistas de diseño, ya por fortuna periclitados, aunque cosa sabida es que la misma expresión en boca de un sedicente progre por sí misma tórnase al punto en brillante máxima al servicio de los que menos tienen, de los desheredados, de la Humanité etecé, que no hay montañas en todo el universo mundo capaces de amontonar la fenomenal fábrica de la demagogia progre. Amenaza pues el Emérito Ex-Rector a los católicos con el palo talibán de su otoñal ira.
    
     Se trata, claro, de acrecentar la yesca de la Crispación, de prender el reguero inflamable de la discordia, tal como el profeta Gabilondo aconsejara en su día a su entonces Señor Zetapé, porque así conviene al rastrero cálculo electoral, y si en el camino se despeña nuestra nación por la cuneta de los enfrentamientos fraticidas, siempre sabrán posar ellos para la Historia de muy abnegados pacifistas, incapaces de pisar una hormiguita bloguera siquiera.
     Citando expresamente –“seguid su camino” que todo es ahora dar órdenes a la tropa- a los venerables Hessel y Sampedro, fenicios y exitosos mulláhs del Indignaos, como haciéndose un sitito a su lado,  a ver si algo del Triunfo Panfletario a él así se le pega, -le voilá los Tres Tenores del Antisistema- impreca ahora desde el minarete de Prisa el muecín Peces a sus creyentes en iracundos y apocalípticos términos: “¡Despertad, madrileños… no debemos dejar paso a esos sectores casposos, LLENOS de RENCOR y SEDIENTOS DE RIQUEZA  hemos de acabar con la pesadilla del Dragón que representa la señora Aguirre… que la señora marquesa consorte no siga gobernando Madrid”. No pasarán vamos, y pasma a uno en el Apologista del Palo la referencia capilar al adversario –teniendo tan a mano al torrentino Mr Bono, egregio representante del socialismo hípico, y a las florecientes joyerías de su ex-esposa- junto a términos denigratorios tan inmotivados e hiperbólicos, tan cuajados de bilis, de una maldad tan sin fisura en ellos como los que Hitler y Stalin propalaban acerca de los judíos y de los kulaks. Y es que sostuvo en prisaico artículo Peces hace poco, tan suelto de cuerpo como acostumbra, que “si hubiera que premiar la mayor DEGENERACIÓN, sin duda Esperanza Aguirre obtendría el primer premio”. Ni Strauss Kahn, vamos. Arte degenerado, decían los nazis. Marquesa degenerada, señala Peces. Es, ya digo, el “milagro savonarola” de Mr Peces, a la vejez la sobada viruela de su cólera ultraizquierdista, y la multiplicación de su pan, éste sí que negro y amargo pan crispador.
    
     Ya trató Mr Peces en su día, como Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo –hay que ver la rimbombancia de oficiales puestos que siempre ha copado el muy mullah- de hacerles tragar a éstas el zetapeico ricino de la negociación etarra, conminando con maneras de Comisario desalmado a los deudos de los asesinados a las muchas concesiones que deberían ellos inexcusablemente prestarse a aceptar por mor del Proceso que a Zetapé iba a valer el Nobel de la Paz. Ya apuntó sus panfletarias maneras también Mr Peces cuando en el homenaje gubernamental a Carrillo deslizó su glorioso versículo de “aquí estamos los buenos”.
     Escribe en el artículo de EL PAIS Mr Peces, esa gloria nacional, que “no hicimos los socialistas la Transición… para facilitar el acceso al gobierno a los antiguos franquistas, a los sectores más conservadores y reaccionarios de la sociedad”, porque sabido de sobra es también que Democracia, Progreso y  Socialismo única e indiscernible cosa son, de lo que se deduce que es al partido de “Esperanza Aguirre, Mayor Oreja y Camps”, y no a los heroicos luchadores por la Independencia y el Socialismo de Bildu, al que cabría ilegalizar, visto lo casposos-ahítos de rencor y- sedientos de riquezas como diabólicos enemigos que en el milagro de Míster Peces resultan.
    
     “Debemos luchar sin descanso en defensa de nuestra dignidad, para evitar la catástrofe moral que supondría una derrota anunciada y soportada por unos madrileños que habrían dejado de luchar”. Y qué penosa sindéresis, my God, si hasta los blogueros lo hacen mejor. Si después de artículos como éste no le dan a Peces el Mariano de Cavia –que le encanta encima a la Derecha, mientras desprecia a los liberales sin Nombre, galardonar a cuantos progres con talmúdica inquina la zahieren, recuérdese a E Aguirre y su valsecito de la Victoria con Sabina- es que está ya todo perdido para los pobres del mundo. Cómo maneja el palo Peces, que es que se le entiende todo. Es, ya digo, el milagro de P Barba, la geométrica progresión de su airada rabia antepenúltima, la de quien pasaba por eminente democristiano del PSOE, que descubre ahora a los mulláhs,  el discreto encanto de su santa indignación, para que luego un señor de Jaén vaya y remate por toda la escuadra el letal balón de la crispación.